El inquietante impacto medioambiental de la Navidad: ¿cómo cambiarlo?

La Navidad también tiene consecuencias. Las festividades del final de año representan para el mundo entero un momento de mucha convivencia y muchos gastos. El consumo humano aumenta significativamente y en consecuencia, deja un grave impacto medioambiental. Entonces, si bien resulta agradable participar en intercambios o banquetes navideños, es sumamente importante conocer las consecuencias que tienen sobre nuestro planeta.

De acuerdo con un estudio publicado en ResearchGate, la Navidad podría estar dejando unos 650 kilogramos de emisiones de dióxido de carbono por persona; es decir, el 5.5% de nuestra huella de carbono anual total. El aumento en los viajes (principalmente terrestres o aéreos) o un importante gasto eléctrico, son solo dos de los principales cambios en la época respecto al resto del año.

«Nuestro consumo podría resultar en hasta 650 kg de emisiones de CO2 por persona, ¡equivalente al peso de 1,000 pudines navideños! Estos datos provienen de la comida (26 kg), los viajes (96 kg), la iluminación (218 kg) y los consumibles (310 kg) durante Nochebuena, Navidad y el Día de San Esteban», menciona la publicación.

Aunque no parezca una posibilidad real terminar con las reuniones decembrinas solo para reducir la huella de carbono, existen algunas alternativas para participar en ellas dejando un impacto medioambiental menor. La publicación de ResearchGate también plantea algunas de ellas y a continuación te las presentamos.

Cómo lograr un menor impacto medioambiental durante Navidad

El consumo alimentario es uno de los factores más contaminantes de la Navidad (26 kg de C02). Una opción medioambientalmente consciente es el uso de productos orgánicos, esto podría reducir la huella de carbono hasta en 2 kilogramos por persona. Por último, aunque esta opción implique más sacrificios en el menú, tener una cena vegetariana y con pocos desechables puede reducir hasta 9 kilogramos de la huella.

En cuanto a los viajes (96 kg de CO2), si bien son menos las opciones medioambientales, usar tren en vez de un auto podría reducir hasta 63 kilogramos de la huella. Por otro lado, para mejorar el impacto de las luces navideñas (218 kg de CO2), comprar luces LED es la mejor opción. Esto último podría reducir de la huella más de 200 kilogramos de CO2 por cada hogar con adornos.

El contaminante más significativo es el consumo masivo en días como Nochebuena o Navidad (310 kg de CO2), siendo parte importante los regalos. Una buena opción es evitar dar regalos por compromiso, consiguiendo con ello reducir la huella hasta en unos 80 kg por persona. Finalmente, regalar productos fabricados bajo estándares ambientales o evitar comprar tarjetas podría quitarle otros 35 kg a la huella de carbono navideña.

Iñaki Arriola/National Geographic

Acerca Redacción TV Yumurí

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