Al final de los 60 conocí la Estación Experimental de la Caña de Azúcar de Jovellanos. Entonces estudiaba en el Instituto Tecnológico  Álvaro Reynoso y como parte de un grupo de estudiantes visité la afamada institución científica. Un reporte de la visita, que ahora releo, fue publicado por el periódico Girón con una foto grupal incluida.

El recorrido por la instalación y la información ofrecida dejó en el grupo un marcado interés. Sus laboratorios, parcelas de caña debidamente clasificadas, un pequeño molino para evaluar las características azucareras de cada muestra y el invernadero con cajuelas repletas de semillas germinadas de las cuales quizás alguna llegaría a convertirse en una nueva variedad cañera, dominaron nuestra atención.

Con los años volví al lugar una y otra vez, como técnico, dirigente juvenil o sindical, pero siempre con igual admiración de sus profesionales, de sus trabajadores y de la reconocida historia de la entidad. Visitas, eventos y reuniones de trabajo, me permitieron acrecentar el reconocimiento de una institución que  este martes celebró su 79 cumpleaños.

La Estación Experimental de la Caña de Azúcar “Antonio Mesa Hernández”, fue fundada el 17 de mayo de 1947, ocasión en que fuera  aprobado el estudio para su edificación.

En 1967 como parte de un convenio de colaboración entre la Academia de ciencias de Cuba y la Academia de Ciencias Agrícolas Vladimir Ilich Lenin, de la antigua Unión Soviética, un grupo de especialistas de alta calificación se sumó al colectivo jovellanense. Desde entonces el impulso a nuevos y avanzados proyectos investigativos coadyuvaron  al desarrollo científico de la entidad.

A partir de 1970 la estación recibió fuerza calificada como técnicos medios, egresada del Instituto Tecnológico Álvaro Reynoso. De este modo cubría sus necesidades de recursos humanos en tanto  los jóvenes graduados elevaban su categoría profesional y científica. En marzo de 1971 la visita del Comandante en Jefe Fidel Castro, constituyó nuevo acicate para el reconocido colectivo.

Tras varios cambios de estructura y subordinación, en 1985  devino Estación Provincial de Investigaciones de la Caña de Azúcar (EPICA). En la actualidad se desempeña como la UBE INICA con igual rigor científico.

En sus 79 años la estación registra entre sus resultados, un número importante de nuevas variedades cañeras, estudios e investigaciones genéticas, agrotécnicas y fitosanitarias que engrandecen el caudal de conocimientos en torno a la gramínea azucarera. En sus áreas de investigación y estudio se han formado numerosos cuadros científicos y productores nacionales e internacionales.

El colectivo que ahora se apresta a cumplir 8 décadas, muestra un consolidado desempeño científico y cuenta  con una de las colecciones de germoplasma más grande del mundo. Un número notable de sus investigaciones se han dado a conocer en importantes publicaciones.

La introducción de sus logros en el proceso productivo y el intercambio con importantes instituciones nacionales y extranjeras constituyen una expresión del rigor y el prestigio alcanzados.

El año que nos separa de la celebración del Aniversario 80 de la Estación experimental de la caña de azúcar “Antonio Mesa Hernández”, ha de  significar período de recuento y compromiso, reconocimiento y agasajo, a una de las instituciones científicas más prominentes de la provincia y el país.

Foto I: tomada de Facebook 

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