2025 fue solo ligeramente más fresco que 2023, mientras que 2024 sigue siendo el año más caluroso desde el inicio de los registros, señalaron los expertos del programa europeo de observación terrestre.
La subdirectora de Copernicus, Samantha Burgess, precisó que la temperatura media en 2024 alcanzó los 15,1 grados, mientras que en 2023 fue de 14,98 consolidando una tendencia alarmante donde cada uno de los últimos tres años superó los niveles preindustriales.
Analistas climáticos locales subrayan que la confirmación de tres años consecutivos con temperaturas excepcionalmente altas evidencia la aceleración del calentamiento global, acercando al planeta de manera irreversible al umbral crítico de 1,5°C acordado en París.
Los datos refuerzan la urgencia de medidas drásticas para reducir emisiones, en un contexto donde los compromisos internacionales bajo el Acuerdo de París —que busca contener el aumento “muy por debajo” de 2°C— resultan claramente insuficientes.
Mientras, la comunidad científica insiste en que solo una transición energética inmediata y profunda, junto con cambios estructurales en el modelo económico, podrían evitar los peores escenarios pronosticados, aunque cada año de inacción reduce las opciones viables.
La publicación de Copernicus coincide con crecientes llamados a reforzar la acción climática global, ante la evidencia de que los fenómenos meteorológicos extremos ya no son una amenaza futura, sino una realidad que golpea con mayor fuerza a las regiones más vulnerables.
Tomado de Prensa Latina
