Las semifinales de la IV Liga Élite del Beisbol Cubano arrancaron con un partido que desafió cualquier lógica de picheo y defensa. Los Leñadores de Las Tunas defendieron con ferocidad su cuartel general del Estadio Julio Antonio Mella y asestaron un contundente golpe de autoridad al apalear por 24-12 a los Cachorros de Holguín, decretando el fuera de combate en siete capítulos.
Con este triunfo en el primer duelo de una serie pactada al mejor de siete, los vigentes subcampeones del torneo ratifican su favoritismo, apoyados en un ataque despiadado de 22 indiscutibles, que incluyó un festival de cinco cuadrangulares.
En el segundo capítulo, los pupilos de Abeicy Pantoja fabricaron un racimo de seis anotaciones para tomar una ventaja que parecía cómoda, impulsados por el primero de los dos vuelacercas de Henry Quintero en la tarde, junto a conexiones oportunas de Yudier Rondón, Liuber Gallo y Yordanys Alarcón, estos dos últimos con par de remolcadas en esa entrada.
Sin embargo, la respuesta de los visitantes fue inmediata y furiosa. Los Cachorros castigaron al abridor local Yosmel Garcés y con un ramillete de cinco carreras en el tercero, coronado por un bambinazo de tres anotaciones a la cuenta de Leonardo Montero, le dieron la vuelta al marcador. Ni Garcés ni el iniciador holguinero, Rubén Rodríguez, lograron asentarse en la lomita, obligando a ambos mentores a mover temprano sus piezas del bullpen.
La rebelión holguinera fue sofocada rápidamente. En el tercer acto Yassel Izaguirre abrió la tanda con un largo cuadrangular que igualó las acciones. Poco después, un oportuno sencillo de Gallo –quien firmó una tarde de lujo, de 6-5– devolvió la ventaja a los de casa, castigando al relevista y posterior derrotado Jesús Enrique Pérez.
A partir de ese momento, el pitcheo de Holguín se desmoronó, víctima también de su propia defensa, que cometió cuatro costosos errores a lo largo del juego. En el quinto capítulo la balanza se inclinó de forma definitiva cuando Las Tunas desató un rally de ocho carreras, apuntalado por el segundo cuadrangular de Henry Quintero ante los envíos de Joel Tejeda y otra conexión de vuelta completa de Luis Antonio Pérez frente a Jesús Quintán.
La estocada final llegó en el sexto inning a través del recién incorporado refuerzo José Amaury Noroña, quien conectó un enorme jonrón con dos corredores a bordo ante Jolber Naranjo para sellar la diferencia de 12 anotaciones y activar la regla del nocao.
En medio de la tormenta ofensiva, el relevista local Rodolfo Díaz se vistió de héroe al transitar de manera solvente durante cuatro entradas completas, permitiendo solo dos anotaciones, una labor que le valió apuntarse el triunfo.
Este lunes ambas escuadras volverán a medir fuerzas en el Julio Antonio Mella, en el segundo asalto de la serie. Paralelamente, el Estadio Latinoamericano de la capital acogerá el esperado debut de la otra semifinal, que enfrentará a los Leones de Industriales contra los combativos Huracanes de Mayabeque.
Foto: István Ojeda Bello
