Es el mes que cierra el periodo poco lluvioso en Cuba, precediendo a mayo, que lo “abre con sus lluvias milagrosas”, y dentro de la parte más seca del año es el segundo que más lluvias aporta.
También es un mes de calor, más que avalado por todos los récords que ostenta en ese apartado, es el mes en que primero se cruzó la línea de los 39 grados Celsius y menos de un lustro después la de los 40 grados Celsius. No es raro ver algún frente frío algo rezagado, que nos obsequia días no tan calurosos, que de seguro nos regala alguna lluvia, ya que son la principal fuente de precipitaciones.
Es también el mes en que se ultiman los pronósticos de la temporada ciclónica por venir, en la que el estado actual y futuro del Evento ENOS (El Niño) es fundamental. Actualmente se prevé que se mantengan todavía durante este mes las condiciones de la fase fría, conocida como La Niña.
Dichas condiciones no serán muy marcadas y seguirán la tendencia al debilitamiento para alcanzar en el mes de mayo o junio las condiciones neutrales y probablemente para el mes de julio comience a predominar El Niño hasta finales de año. Este es un aspecto a favor de una temporada ciclónica menos activa, pero no es el único, y como ya vimos en temporadas recientes, a veces la balanza se inclina por otros. Así que ya iremos viendo “por dónde van los tiros” según se vayan emitiendo las perspectivas por los distintos centros especializados.
Según el pronóstico del Centro del Clima del Instituto de Meteorología, para el presente abril el comportamiento de las precipitaciones estará cercano a lo normal, pero ligeramente por encima del valor medio.
Por la parte de las temperaturas, debemos esperar un abril cálido con las temperaturas máximas por encima de los valores promedio históricos para la región oriental, y dentro del rango “normal” para la parte occidental y central. En el caso de las temperaturas mínimas, el comportamiento es más uniforme en todo el país, dentro del rango normal, pero hacia el límite superior del mismo.
En resumen, este abril además de las flores habituales, según los pronósticos nos dará un adelanto del verano que tendremos por delante en cuanto a temperaturas, mientras se afinan las modelaciones de cómo puede ser la temporada ciclónica. (ALH)
