Este teatro no pierde sus valores en el tiempo, resaltó René Fernández Santana, Premio Nacional de Teatro, durante acciones en saludo al aniversario 163 del Sauto, Monumento Nacional y símbolo de identidad en la urbe llamada Atenas de Cuba.
Este teatro guarda mucho arte, no solamente el escénico, yo creo que está en sus paredes, en su arquitectura, en el mobiliario, en las rejas, está en todo; yo lo he caminado en mis 82 años, en otros momentos históricos, con puestas en escena que he hecho para aquí; este teatro alimentó mi vida artística y contribuyó a la entrega a mi profesión, añadió.

La presentación del Coro Selectivo de la Escuela Profesional de Artes de Matanzas guiado por la maestra Vanessa Herrera, amenizó el encuentro entre trabajadores de la institución de aniversario, autoridades y otros gestores de la cultura, interesados también en admirar la exposición A Sauto del Sauto.
Amarilys Ribot, asistente general del teatro, explicó que en el área de la taquilla, la exposición montada por el equipo de conservación del centro permite al público contemplar objetos y documentos vinculados a la vida y obra de la persona a la cual debe su nombre actual el teatro inicialmente llamado Esteban.
El Sauto fue el sueño de una ciudad, nació por voluntad popular, fueron los matanceros, nuestros antecesores, quienes aportaron de sus fortunas personales o modestos ingresos los dineros para la construcción del teatro, y entre los muchos entusiastas a favor del desarrollo de la obra descolló Ambrosio de la Concepción Sauto y Noda (1807-1880), explicó Ribot.
Un retrato de Sauto realizado por el artista William Hernández destaca en la habitación donde llaman además la atención objetos como un bono de la Sociedad Anónima para la construcción del teatro, emitido con el fin de recaudar fondos y firmado por Ambrosio.

Kalec Acosta, director del teatro, explicó que desde 2019 con la reapertura oficial después de un tiempo de restauración capital, el Sauto nunca ha dejado de festejar sus aniversarios y en este 2026 lo hizo con la apertura de una exposición que recuerda al destacado benefactor cuya contribución fue decisiva para que exista la institución.
Ahora que el Sauto refuerza su disposición pedagógica y presta sus espacios para la formación artística cuando tuvo Educación que reorganizar sus procesos por los retos del contexto, Acosta agradece al público por su fidelidad: Gracias a todos los matanceros, gracias por sentir al teatro Sauto como suyo y por sentir que la cultura en Matanzas vibra desde esta institución.
