El reverendo Jesse Jackson, una de las figuras más influyentes del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, falleció este martes a los 84 años. Su familia confirmó el deceso mediante un comunicado publicado en Instagram, donde informó que el reconocido líder murió rodeado de sus seres queridos.

“Con profunda tristeza anunciamos el fallecimiento del líder de los Derechos Civiles y fundador de la Coalición Rainbow PUSH, el Honorable Reverendo Jesse Louis Jackson”, reza el texto difundido por sus allegados, quienes no revelaron la causa oficial de la muerte, pero destacaron la dimensión histórica de su legado.

“Nuestro padre fue un líder servicial, no solo para nuestra familia, sino también para los oprimidos, los que no tienen voz y los marginados de todo el mundo”, señaló la familia. “Lo compartimos con el mundo y, a cambio, el mundo se convirtió en parte de nuestra familia extendida”.

Jackson fue considerado una de las figuras políticas afroamericanas más influyentes del país, especialmente por sus candidaturas en las primarias demócratas de 1984 y 1988, que ampliaron la representación política de las minorías.

Un legado que transformó la política estadounidense

Jesse Jackson nació en Greenville, Carolina del Sur, creció en un contexto de segregación racial que marcó su vocación activista. Su participación en el movimiento por los derechos civiles lo llevó a colaborar con Martin Luther King Jr., cuyo asesinato en 1968 presenció en Memphis.

Tres años después, fundó Operation PUSH, organización dedicada a promover la igualdad económica y social. En 1996, esta iniciativa se fusionó con la National Rainbow Coalition para crear la Rainbow PUSH Coalition, un movimiento multirracial y progresista enfocado en la defensa de los derechos civiles.

Durante décadas, Jackson movilizó a millones de votantes, promovió el registro electoral de comunidades marginadas y denunció la discriminación sistémica. Contribuyó a ampliar el acceso político de minorías raciales y sociales.

Su liderazgo trascendió fronteras, al impulsar causas internacionales vinculadas a los derechos humanos y la justicia social, lo que lo llevó a consolidar una red global de activismo.

La batalla final contra la enfermedad

En noviembre de 2017, Jackson reveló públicamente que padecía la enfermedad de Parkinson y reconoció que sus actividades cotidianas se habían convertido en un “reto” creciente.

La Rainbow PUSH Coalition informó que Jackson fue hospitalizado en noviembre de 2025 para recibir tratamiento por la parálisis supranuclear progresiva (PSP), una enfermedad neurodegenerativa rara y de carácter especialmente grave, que habría acelerado su deterioro físico.

A pesar de la enfermedad, Jackson mantuvo durante años su presencia pública y su voz combativa. “Su inquebrantable compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos contribuyó a forjar un movimiento global por la libertad y la dignidad‚, recordó su familia en el comunicado.

“Incansable agente de cambio, elevó la voz de quienes no la tenían”, concluye el texto, describiendo a Jesse Jackson, un hombre que pasó de los púlpitos del sur profundo a los escenarios más grandes de la política global, dejando a su paso una huella que difícilmente se borrará de la historia de los derechos civiles en Estados Unidos. (ALH)

Tomado de AlmaPlus TV

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