Hay profesionales que dejan huellas en los pasillos de un hospital y existen también quienes dejan algo más profundo: una manera de mirar, de acompañar y de enseñar que permanece en las personas. La Dra. Lisett Méndez Fleitas pertenece a ese grupo de mujeres cuya presencia convierte la profesión en una forma de entrega.

Graduada de Medicina en 1996 y especialista desde 2002, ha construido en el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Faustino Pérez una trayectoria marcada por la profesionalidad, el compromiso y esa sensibilidad que hace de la Medicina un encuentro profundamente humano.

Su historia profesional se entrelaza con una historia de vida en la que caben muchos afectos y responsabilidades: la doctora que atiende y enseña, la madre que acompaña a su familia, la esposa que comparte sueños y responsabilidades, la amiga que sabe estar cuando hace falta y la mujer que encuentra en cada vínculo una razón para seguir creciendo. En ella, la familia ocupa un lugar esencial, porque buena parte de la fortaleza con la que asume cada jornada nace también de esos afectos que sostienen, inspiran y recuerdan que cuidar a otros comienza por cultivar el amor, la responsabilidad y la sensibilidad en casa.
Su trayectoria se ha enriquecido con la formación académica y docente. Máster en Ciencias, Profesora Auxiliar y Miembro Numerario del Capítulo de Medicina Interna, Lisett ha hecho de la enseñanza una prolongación natural de su vocación. Su mirada alcanza a quienes comienzan a recorrer los caminos de la Medicina y a quienes, generación tras generación, encuentran en ella una referencia profesional y humana. Enseñar, en sus manos, significa compartir conocimientos y transmitir valores, responsabilidad, sensibilidad y respeto por cada paciente.
Como jefa de sala, asume además la responsabilidad de conducir, acompañar y sostener el trabajo cotidiano de un equipo donde cada jornada trae nuevos desafíos. Desde esa responsabilidad, su liderazgo se expresa en la experiencia compartida, en la orientación oportuna y en la capacidad de formar mientras se hace. Como valiosa integrante del Capítulo de Medicina Interna, representa el compromiso de quienes comprenden que la excelencia profesional se construye cada día, mediante el estudio constante, la práctica responsable y la capacidad de acompañar a otros. En el Faustino Pérez, su nombre está ligado a una manera de ejercer la profesión con rigor y cercanía, dejando en colegas, estudiantes y pacientes la certeza de que detrás de cada bata existe una persona capaz de escuchar, comprender y tender la mano.

 Hablar de la Dra. Lisett Méndez Fleitas es hablar de una mujer que ha sabido abrazar muchas responsabilidades sin perder la esencia. Es madre, esposa, amiga, doctora y profesora; es familia y también escuela. Su mayor legado quizá se encuentre precisamente ahí, en las generaciones que ha ayudado a formar y en las personas que han aprendido de su ejemplo. Una huella con mirada de mujer, construida con conocimiento, afectos, vocación y entrega; una huella que permanece en quienes han compartido su camino y que seguirá acompañando a las nuevas generaciones de médicos que aprendieron de ella que ejercer la Medicina también significa cuidar, enseñar y servir con humanidad.

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