Desandar tus arterias era antes todo un gozo, cada esquina tenía en si la magia de otros tiempos. Retazos de historias, de sus inmuebles y su gente. Con cada paso reconstruías sus memorias. Sin embargo hoy nos dueles… ciudad.

Aquel pedazo de asfalto donde antes jugabas, en la esquina de tus amores crece una pirámide de desechos cuyo hedor vuelve el aire indescriptible.

La basura se acumula ante la falta de recursos y excusas. Aunque nos golpean las carencias el mal hábito se ha vuelto costumbre, normalizando el arrojar todo tipo de desechos en las calles dentro de la propia urbe.

La acumulación de desperdicios da paso a la suciedad y la proliferación de vectores y por ende de enfermedades transmitidas por estos.

En el entorno comunitario se visualizan alternativas para erradicar estos vertederos con la participación de los nuevos actores económicos. Existen iniciativas que proponen la recogida de residuos sólidos en los barrios y en negocios de cuenta propistas con diferentes tarifas.

Ante tales propuestas, como sucede con lo novedoso, existen opiniones encontradas ante la propuesta del pago por este servicio. Vale destacar que en cuanto al pago se analiza la situación de cada hogar y en el caso de las familias en condicion de vulnerabilidad exoneran del pago.

Que sean más los que se sumen a estas propuestas y que sean menos los que arrojen desechos para que nuestra ciudad recupere toda su gloria.

Yadira Ibáñez López / Tomado de Radio Llanura de Colón.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *