Mambí y médico reconocido, Enrique Sáez Bringuier dejó huellas perdurables en Cárdenas.
Hijo de padres cubanos emigrados, Dionisio Sáez y María de Jesús Bringuier, Enrique Sáez Bringuier nació en Cayo Hueso, Florida, Estados Unidos, el 27 de agosto de 1871. Debió aprenderlas primeras letras en aquellas tierras y, de vuelta a Cuba tras el Pacto del Zanjón, comenzó a estudiar en el colegio cardenense El Progreso. Se graduó como Bachiller el 6 de junio de 1887.
Interesado por la carrera médica, Enrique Sáez Bringuier ingresó en la Universidad de La Habana. Allí alcanzó el título de Licenciado de Medicina y Cirugía, con 21 años, el 18 de Julio de 1892. Para culminar la carrera recibió el apoyo incondicional de su tío Casimiro Sáez, destacado médico radicado en La Habana.
Enrique Sáez Bringuier comenzó a trabajar como médico en La Habana, pero poco tiempo después regresó a Cárdenas. La inauguración, el 25 de noviembre de 1894, de la Clínica Ginecológica que fundó el doctor Fernando Méndez Capote, encauzó su joven carrera. Por sus cualidades, se le nombró médico jefe de este establecimiento.
Por la patria
1895 impuso nuevos deberes en la vida de Enrique Sáez Bringuier. Dispuesto a luchar por Cuba libre, viajó desde La Habana hacia Cienfuegos el 1 de diciembre de ese año y se incorporó al Ejército Libertador el día 16 en el lugar conocido como Guanal Grande. Lo hizo a la Brigada Colón, que dirigía el General de Brigada Francisco Pérez.

Este jefe mambí decidió aprovechar la experiencia y el ímpetu del joven médico y lo destinó a la ciénaga de Zapata. Se le otorgó el grado de Comandante Médico de primera clase, con la misión de organizar tres hospitales de sangre de esa zona, que tuvieran carácter permanente. Así lo hizo y cumplió su misión al establecer los hospitales de San Blas, Júcaro y Santo Tomás.
En esta faena se empeñó Enrique Sáez Bringuier desde el 1 de enero hasta el 16 de mayo de 1896. Durante esos meses curó a 286 mambises y realizó 140 intervenciones quirúrgicas. 40 oficiales y 246 soldados pasaron por sus manos y conocieron de sus desvelos y éxitos como médico mambí.
Existe una anécdota que relata la llegada de soldados españoles a las cercanías de un hospital, en el momento en que Enrique Sáez Bringuier realizaba la amputación de una pierna a un soldado mambí. Ante la inquietud y la zozobra se escuchó su voz:
“Señores, si abandonamos a este cubano se muere. Si viene el soldado y nos mata qué vamos a hacer, nos matará cumpliendo con nuestro deber. Señores, adelante, sigamos”.
Se le ascendió a Teniente Coronel el 29 de junio de 1896. Se le destinó a la Brigada de Cárdenas el 1 de julio. Después pasó a la primera división del Quinto Cuerpo, desde el 1 de diciembre de 1896, y al Quinto Cuerpo del Ejército Libertador desde el 19 de mayo de 1898. Llegó a Coronel el 19 de marzo de 1898 y se licenció el 15 de julio de 1899.
Por la ciencia
En enero de 1899 a Enrique Sáez Bringuier se le nombró médico inspector de saneamiento de La Habana. También fue médico en la Policía habanera. Después regresó a Cárdenas, como médico del puerto, donde sobresalió como político afiliado al Partido Nacional y más tarde al Conservador. Fue designado en 1901 vocal de la Junta de Patronos del Hospital de Santa Isabel y en 1909 vocal de la Comisión de Enfermedades Infecciosas de la Secretaria de Sanidad y Beneficencia.
El 9 de Julio de 1913, se inaugura el departamento de rayos X del Hospital de Santa Isabel y Enrique Sáez Bringuier ocupó la plaza. Fue, por tanto, uno de los iniciadores de la radiología médica en Cárdenas. En su consulta, que estableció en 1922, tuvo los aparatos más modernos que requería esta especialidad. Formó parte, en 1917, del jurado del Premio Nacional de Maternidad.

En 1917 se vio en medio de una campaña política por el puesto de jefe local de Sanidad en Cárdenas. El Dr. Enrique Núñez, secretario de Sanidad y Beneficencia, estaba decidido a nombrar a un amigo suyo, pero el gremio médico de la ciudad prefería a Enrique Sáez Bringuier. Este último, además de ser miembro destacado del Partido Conservador en la localidad, tenía un prestigio bien ganado como profesional.
Dos años después, en 1920, se le nombró director de Beneficencia en comisión, o sea, de forma interina, en sustitución del doctor Rafael Menocal. Poco tiempo después pasó a la Junta Nacional de Sanidad, de la cual llegó a ser vicepresidente. Estos nombramientos los realizó el también cardenense Fernando Méndez Capote, secretario de Sanidad y Beneficencia que sustituyó a Enrique Núñez.

En 1922 regresó definitivamente a Cárdenas, donde participó de forma activa en la creación del Colegio Médico Municipal. El 27 de enero de 1926, fue elegido presidente de esta institución. Este mismo año dirigió, a nombre esta institución, una carta al dictador español Primo de Rivera, en solicitud de la libertad del médico Gregorio Marañón, quien había sido detenido. Fue, además, miembro de la Delegación de Veteranos de la Independencia en Cárdenas.

Enrique Sáez Bringuier fue nombrado Hijo ilustre de Cárdenas por acuerdo del Ayuntamiento en 1944. También recibió un Diploma de Honor del Colegio Médico en 1947. Falleció en esta ciudad el 27 de agosto de 1948, a los 77 años. Para el historiador cardenense Dr. Antonio Maicas, fue “…el más ejemplar ciudadano que haya tenido Cárdenas…”, pues “…iluminó con su honradez nuestra historia”.
