La enseñanza del Faustino es un sello indiscutible para cualquier profesional que se respete». Así lo afirma la Dra. Caridad María Castañeda Gueimonde, una mujer cuya propia historia confirma la fuerza de esas palabras.
Este 8 de septiembre, cuando celebró su cumpleaños, el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Faustino Pérez honró también una trayectoria profesional que ha transitado por la Enfermería, la Medicina, la docencia, la investigación y el acompañamiento de varias generaciones de profesionales.
Nacida en Matanzas el 8 de septiembre de 1950, inició su formación en la Academia Álvarez, continuó la enseñanza secundaria en la Escuela Bonifacio Byrne y cursó el bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza José Luis Dubrock. En 1968 matriculó Enfermería General en la Escuela Livia Gouverneur y, años después, alcanzó el primer expediente del segundo curso de Terapia Intensiva Polivalente, realizado en 1976 en el Hospital General Calixto García junto a enfermeras procedentes de todo el país. Allí le ofrecieron una plaza, pero su camino la condujo de regreso a Matanzas, donde asumió la jefatura de la Sala de Cuidados Intensivos Coronarios bajo la dirección del Dr. Manuel Lima Fernández.
En 1976 comenzó una nueva etapa: estudiar Medicina. Se graduó en 1982, realizó el posgraduado en el Policlínico de Varadero y posteriormente inició la especialidad de Medicina Interna en el Hospital José Ramón López Tabrane.
Su vocación la llevó hasta Guinea-Bissau, donde cumplió misión como médica asistencial y docente. A su regreso se incorporó al Servicio de Medicina Interna y allí continuó construyendo una carrera que alcanzó la condición de Especialista de Segundo Grado en Medicina Interna, evaluada en el Hospital General Calixto García, además de las categorías de Profesora Auxiliar e Investigadora Auxiliar, junto a su formación como Máster en Ciencias.
Su trayectoria también cruzó fronteras y escenarios académicos. En 2013, en Bolivia, recibió la condición de Experta Latinoamericana de Climaterio y Menopausia. Dos años después fue invitada al Congreso Mundial de Salud en la Mujer e Infanto Juvenil, celebrado en la Universidad de Roraima, Brasil, donde impartió un curso y ofreció una conferencia sobre Salud de la Mujer. Durante diez años asumió la responsabilidad de Auditora Médica del Hospital Faustino Pérez, labor que desempeñó hasta su jubilación, dejando en cada responsabilidad la experiencia de quien entiende la Medicina como una profesión de estudio permanente, servicio y compromiso.
Su nombre está acompañado por numerosos reconocimientos: Educadora Destacada del Siglo XXI de la Asociación de Pedagogos, Maestra de la Profesión en el Hospital Faustino Pérez, Premio Nacional de la Asociación de Pedagogos de Cuba «Familia Educadora», Medalla por la Educación Cubana y Medalla Manuel Fajardo, además de distinciones vinculadas a su labor investigativa, publicaciones científicas y un Premio CITMA. En 2019 recibió, por la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas, la categoría de Profesora Consultante, reconocimiento que resume años de experiencia, enseñanza y entrega.
Sin embargo, cuando habla de su recorrido, Caridad María coloca en un lugar especial a quienes compartieron con ella las aulas, las salas y los servicios. Reconoce a sus educandos, a los colegas talentosos y a quienes integraron los equipos de trabajo como parte esencial de sus propios progresos. En esa mirada generosa aparece una de las dimensiones más hermosas de su legado: haber contribuido a formar varias generaciones de médicos, mientras atendía a sus pacientes con la responsabilidad y el humanismo que exige la Medicina Interna.
Por eso, celebrar su cumpleaños es celebrar mucho más que una fecha. Es reconocer una vida dedicada a aprender, enseñar, investigar y servir; una vida que comenzó en la Enfermería, creció en la Medicina y encontró en la docencia una manera de permanecer. Caridad María Castañeda Gueimonde forma parte de la memoria profesional del Faustino Pérez, de esa memoria que se construye con nombres, historias, enseñanzas y generaciones que llevan consigo algo de quienes les enseñaron.
Entre las voces que mejor hablan de su legado están las de quienes alguna vez fueron sus alumnas y hoy continúan enseñando Medicina.
La Dra. Lázara Bacallao recuerda la emoción de impartir Semiología durante un Pase de Visita Docente mientras su profesora de Propedéutica y Medicina Interna la observa a cada paso, haciendo que el tiempo de enseñanza vuelva a ser magia, como ella misma lo mostró años atrás, cuando todavía no peinaban canas. «Gracias, Profesora Caridad Castañeda, hasta Mozambique viaja cada mañana en cada jornada docente. A usted y al querido Profesor Amigo, mi eterno agradecimiento y el de todos sus alumnos», expresa.
También la Dra. Mara Álvarez reconoce en Caridad a una de esas personas que dejan su impronta, que siembran conocimientos y afectos a lo largo de la vida. En este cumpleaños, recuerda a su profesora con especial cariño y destaca la fortaleza de espíritu con la que afronta la distancia de quienes más ama, acompañada por el profesor Amigo, su esposo. «Gracias por formar parte de la vida de muchos que llevamos su sello de formación grabado en el pecho», afirma, mientras le desea mucha salud y que sus sueños encuentren siempre caminos para cumplirse. Son palabras que resumen el sentimiento de tantas generaciones formadas bajo su guía y que hoy continúan llevando, en su ejercicio profesional, una parte de aquella enseñanza recibida.
Agradecemos especialmente a la Dra. Mara Álvarez por su valiosa colaboración y por compartir con nosotros estas palabras nacidas del cariño, la admiración y la gratitud hacia la Dra. Caridad María Castañeda Gueimonde, contribuyendo a esta publicación que celebra su vida, su obra y la huella que continúa dejando en varias generaciones de profesionales.
Hoy, desde nuestra institución, celebramos su vida y agradecemos su dedicación. Feliz cumpleaños, Dra. Caridad María. Que este nuevo año encuentre en usted la satisfacción de mirar hacia atrás y reconocer una obra profesional fecunda, y la alegría de saber que muchas de las huellas que dejó continúan caminando por los pasillos de la Medicina.
Tomado del perfil del Hospital Provincial Faustino Pérez
