Entre las personalidades más destacadas de la ortopedia en Matanzas y Cuba, aparece el médico Alberto Jiménez Plá. A 75 años de su fallecimiento la obra que legó a sus continuadores merece ser recordada.

Cursó sus estudios primarios en Matanzas, donde había nacido el 11 de agosto de 1901. En 1918 se graduó de bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas. Obtuvo el título de doctor en medicina en la Universidad de La Habana en 1924.

Como estudiante de medicina trabajó en la Casa de Socorro del Segundo Distrito y en la Clínica Casuso, en La Habana. Una vez graduado ejerció primero en el poblado de Cidra y después, desde 1925, en el Hospital Civil Santa Isabel, en la ciudad de Matanzas. También fue jefe de la Sección de Bromatología en la Jefatura Local de Salubridad.

Se desempeñó como médico interno hasta 1926, fecha en que nombrado médico tocólogo. Ocupó nuevamente el cargo de médico interno de 1928 a 1933 y en 1934 pasó a médico interno de radiología. En 1936 asumió como jefe de laboratorio.

Asistió a cursos de superación en oftalmología en el Hospital Nuestra Señora Reina de las Mercedes, en La Habana. Sin embargo, se vinculó a la consulta del Dr. Alberto Inclán Costa, notable ortopédico y traumatólogo cubano, a partir de lo cual se dedicó a esta especialidad.

Fue nombrado ortopédico del Hospital Civil Santa Isabel el 1 de abril de 1939 y más tarde ocupó el cargo de médico honorario de ortopedia. Desde esa responsabilidad organizó el servicio de ortopedia. Sobresalió por la atención que brindaba a la población con sus propios materiales e instrumentos. También ejerció la consulta privada.

Viajó en varias oportunidades a Estados Unidos, con el objetivo de actualizarse en las nuevas técnicas quirúrgicas de la ortopedia. Con ese objetivo visitó el Prebisteriam Hospital de Pittsburgh y el For Join Disseases, de New York. También hizo cursos en el Bellevue Hospital de New York.

Asistió a varios congresos de ortopedia. Fue miembro activo de la Sociedad de Cirugía y Medicina de Matanzas, a la que ingresó con su trabajo “Tratamiento de las fracturas por tracción esquelética” (1942). En el año 1941 integró la redacción de la Revista Trimestral de Cirugía Ortopédica y Traumatología.

Investigó acerca del tratamiento conservador y quirúrgico de las fracturas de clavícula. Fue uno de los primeros cirujanos ortopédicos en aplicar la osteosíntesis en las fracturas inestables de la clavícula en Cuba.

Buena parte de su obra fue publicada en la prestigiosa revista matancera Médica. Allí dio a conocer los trabajos “Fractura del maxilar inferior”, “Tratamiento conservador de las fracturas cerradas”, “Tratamiento de las fracturas de clavícula” y “Tratamiento quirúrgico de las fracturas”, entre otros.

Falleció en plena madurez creativa debido a un accidente del tránsito. Acerca de su obra ejemplar, escribió su amigo, el Dr. Mario E. Dihigo: “Sin recursos oficiales, sufragaba de su peculio personal los gastos necesarios para la construcción de aparatos ortopédicos que ponían al servicio de los enfermos pobres. Cuando se encontraba en la cúspide de su ejercicio profesional, cuando sus desvelos y sus afanes recibían su recompensa, muere en un accidente en la carretera central, casi a las puertas de Matanzas”. (ALH)

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