El zurdo cubano Liván Moinelo volvió a imponer su ley desde el montículo y conquistó este martes su cuarta victoria de la temporada en Japón, al conducir a los Halcones del SoftBank al triunfo 14-1 sobre los Luchadores de Nippon Ham.

En el Mizuho PayPay Dome, de Fukuoka, el pinareño trabajó durante seis entradas y un tercio, permitió seis imparables y una carrera, además de recetar seis ponches, conceder dos boletos y propinar un pelotazo, en otra actuación que confirma su extraordinario momento.

Moinelo caminó por la cuerda floja apenas en contadas ocasiones, pero supo apagar cada amenaza con la serenidad de quien conoce el camino, mientras la poderosa ofensiva de SoftBank convertía el partido en una cómoda celebración.

Con el resultado, el cubano presenta ahora balance de cuatro victorias y una derrota en cinco aperturas, mientras su efectividad se mantiene en un diminuto 0.77, cifra que retrata con mayor elocuencia que cualquier adjetivo la dimensión de su dominio.

El lanzador acumula 35.1 entradas de labor, en las que ha tolerado apenas tres carreras limpias y 18 indiscutibles, con 28 ponches y solo seis bases por bolas, registros que lo sitúan entre los brazos más consistentes del circuito.

La actuación adquiere mayor relieve porque Moinelo ha asumido el rol de abridor después de construir durante años una reputación de relevista de élite, y desde entonces ha demostrado que su repertorio zurdo también puede gobernar partidos largos.

Para el antillano, que viste por décima temporada el uniforme de los Halcones, cada salida parece convertirse en una nueva demostración de precisión, control y temple, tres atributos que explican su condición de referencia del pitcheo cubano en la pelota japonesa. (ALH)

Boris Luis Cabrera Acosta/ACN)

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