Padre e hijo repentistas en el San Juan Murmurante

El habitual espacio de promoción literaria San Juan Murmurante,  que conduce el destacado poeta limonareño Orismay Hernández, en la plaza cultural Artex del paseo Narváez, acogió esta vez al destacado repentista Noel Sánchez y a su hijo de igual nombre, el que también recorre los caminos del verso improvisado.

Noelito como se le conoce, nació en la finca Habana cercana a Banagüises en el municipio matancero de Colón, donde desde muy pequeño dio sus primeros pasos en el mundo de la décima campesina. Aunque a los diez años se alejó de la improvisación poética regresó a ella con 21 al terminar su servicio militar. En breve tiempo destacó en los diversos escenarios donde cantó y en 1995 resultó ganador de la primera edición del concurso de jóvenes improvisadores Justo Vega que se disputa en la provincia de Las Tunas durante la Jornada Nacional Cucalambeana.

Su destacado paso por la Casa Naborí fue recordado con amor donde creció junto a poetas consagrados como los hermanos Tuto y Manolito García, Ernestico Ramírez y los jóvenes Luisito Quintana, Irán Fundora e Irán Caballero o Geordanis Romaguera, entre otros muchos que hicieron de la institución limonareña un centro de obligada referencia.

Noel Sánchez hijo, no podía ser menos cuando sus canciones de cuna eran las décimas que le cantaba el padre para dormirlo. También de pequeño hizo sus primeros versos pero hace unos tres años sintió la verdadera atracción por la improvisación poética. Noel que también cultiva el rap, señaló que el género urbano tiene sus exigencias respecto a la observancia del ritmo, en cambio la décima improvisada es mucho más compleja por su estructura, la métrica y la disposición de las rimas.

Movidos por la mutua admiración padre e hijo intercambian permanentemente las experiencias del mundo poético pero nunca han compartido el escenario.

Padre e hijo improvisaron esta vez por los pies forzados propuestos por el público, con el acompañamiento musical del reconocido intérprete matancero Fernando Murga Díaz, “Murguita”, tras lo cual recibieron presentes de Artex y retratos dibujados durante la ocasión.

Un momento especial del encuentro se dedicó al destacado poeta y promotor cultural Pablo Luis Álvarez Wicho tempranamente desaparecido. Olga Lidia González Monguía, especialista del museo provincial palacio de Junco presentó una muestra del mes con fotos y otros documentos del recordado creador matancero y rememoró junto a Dora Pérez, investigadora de la Casa Naborí, como Wicho hizo de la institución limorañeña su mayor proyecto de vida.

Como colofón del encuentro “Murguita”, ofreció animados temas de su repertorio y aceptó preliminarmente ser el próximo invitado del gustado espacio cultural.

 

Acerca Ángel Rodríguez Pérez

Le puede interesar

En Perico diversifican producciones agrícolas

Yens Martín Tirado, el mejor productor de granos de Cuba, tiene en su finca El …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *