El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó el último jueves que existen personas en nodos clave de la sociedad estadounidense —incluidos profesores y funcionarios— que simpatizan con Cuba, y volvió a calificar a la isla como una “amenaza de seguridad” para Washington.
Según el jefe de la diplomacia estadounidense, esta simpatía tiene motivaciones diversas. “Parte de ello está motivado por su antiamericanismo y parte por afinidad ideológica”, afirmó. El secretario de Estado subrayó que existen suficientes personas en nodos clave de la sociedad estadounidense, incluidos profesores, y que en el pasado se han visto personas dentro del propio Gobierno que simpatizan con la isla.
En este contexto, el funcionario volvió a presentar a Cuba como una “amenaza de seguridad” para EE.UU. que —dijo— no puede ser ignorada.
Washington mantiene un bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. Desde que Trump asumió su segundo mandato, en enero de 2025, la Administración estadounidense ha endurecido sus medidas de asfixia contra la isla.
Esta política extraterritorial ha venido acompañada de graves amenazas, llegando Trump a manifestar su disposición a utilizar la fuerza si fuera necesario para derrocar al Gobierno cubano, que, por su parte, denuncia estas acciones como un “genocidio”.
La Administración Trump, que mantiene activo un despliegue militar en el Caribe con tropas del Comando Sur de EE.UU., ha admitido en reiteradas ocasiones que su objetivo es impedir a La Habana cualquier tipo de ingresos económicos e incluso bloquear el suministro de petróleo, clave para las necesidades energéticas del país.
La situación afecta gravemente la economía de la isla, que en los últimos meses ha sufrido el impacto de un bloqueo multidimensional reforzado con numerosas medidas coercitivas de la Casa Blanca, y pone en peligro servicios fundamentales como el abastecimiento de combustible, electricidad, salud, educación, transporte, alimentos y turismo.
(Con información de RT Español)
