En la calle Paula No 41, hoy Leonor Pérez 314, nació el 28 de enero de 1853 el más universal de todos los cubanos, José Julián Martí Pérez. 

Pepe, como sus hermanas le decían cariñosamente, fue el primogénito de Mariano de los Santos Martí y Navarro y Leonor Antonia de la Concepción Micaela Pérez y Cabrera, naturales de Valencia y Santa Cruz de Tenerife.

Padres de José Julián Martí Pérez. Foto: Tomada de internet

Desde muy joven comprendió los horrores de la esclavitud. En 1865 ingresó en la Escuela de Instrucción Primaria Superior de Varones, dónde fue pupilo de Rafael María de Mendive, quien dejará en Martí huellas imborrables por la fuerza del ejemplo como patriota, poeta y maestro.

Rafael María de Mendive fue un pilar en la educación del Héroe Nacional. Foto: Tomada de Cubadebate.

El Apóstol, como años más tarde lo conocerían, fue un hombre de elevados principios que rebasó las fronteras de la época para convertirse en el más grande pensador político hispanoamericano del siglo XIX. Su obra constituye una fuente de conocimientos y de consulta para todas las generaciones de cubanos, lo cual lo sitúa como un intelectual de vasta cultura.

Martí, de vocación latinoamericana e internacionalista; de intachable conducta personal y con cualidades humanas que en ocasiones parecían insuperables, ansiaba la independencia de su tierra. Su caída en combate frente al colonialismo español, representó una irreparable pérdida para el desarrollo de la guerra, pero su doctrina se convirtió para siempre en una fuente inagotable del pensamiento revolucionario de cubanos y latinoamericanos. (ALH)

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