Cuba amplía las oportunidades para el desarrollo de los actores económicos no estatales

El Decreto-Ley 133, publicado el pasado 2 de septiembre en la Gaceta Oficial, flexibilizó las competencias de los actores económicos no estatales, al reducir requisitos y trámites, ampliar las posibilidades de contratación y permitir una mayor diversificación de actividades.

La entrada en vigor de estas disposiciones abre una nueva etapa para el sector, cuyos principales cambios y posibilidades fueron explicados este miércoles en la Mesa Redonda por Lázara Mercedes López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos no Estatales (Inaene).

Según explicó la funcionaria, las transformaciones aprobadas por la Asamblea Nacional el pasado 18 de junio, y respaldadas ahora por las normas jurídicas correspondientes, responden a reclamos y preocupaciones planteados por el propio sector y eliminan limitaciones que condicionaban su funcionamiento.

“Hoy realmente le abren nuevas oportunidades y posibilidades para poder funcionar y desarrollarse”, afirmó.

Un nuevo respaldo jurídico para las transformaciones

López Acea explicó que, tras la aprobación de las transformaciones, se desarrolló un amplio proceso de actualización normativa para garantizar su implementación. En ese trabajo participaron el Inaene, el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Economía y Planificación y los organismos rectores de las diferentes actividades.

Como resultado, fue aprobado el Decreto-Ley 133, modificativo de las normas que regulan la creación y funcionamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), las cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia.

La presidenta del Inaene destacó además la aprobación de tres normas complementarias: el procedimiento para la creación y funcionamiento de las mipymes y las empresas privadas con más de 60 trabajadores, así como disposiciones del Banco Central de Cuba y del Ministerio de Educación.

“Se ha hecho un trabajo bastante integral, podrá ser perfectible, pero realmente nos permite trabajar con un respaldo legal todas estas transformaciones”, señaló.

Con la entrada en vigor de estas disposiciones, agregó, se crean las condiciones jurídicas para implementar y facilitar el desarrollo de las formas de gestión no estatal, con el propósito de que estas aporten más a la economía y a la solución de problemas que enfrenta el país.

Menos requisitos y posibilidad de contratar más trabajadores

Entre las principales modificaciones, López Acea señaló la reducción de los requisitos para la aprobación, creación, constitución y funcionamiento de las formas de gestión no estatal.

La simplificación alcanza a las mipymes, a las empresas privadas con más de 100 trabajadores y al trabajo por cuenta propia.

La funcionaria subrayó que los requisitos se han reducido “a los mínimos necesarios” y que las nuevas reglas establecen términos para responder en períodos más cortos a las solicitudes de aprobación.

Consideró que el cumplimiento de esos plazos constituye un reto para las instituciones encargadas del proceso, que deberán darle seguimiento, exigir calidad y garantizar que las respuestas se produzcan dentro de los términos establecidos.

Otro cambio de particular importancia es la posibilidad de que las empresas privadas puedan superar el límite de 100 trabajadores.

López Acea explicó que ya existen mipymes que esperan la entrada en vigor de las nuevas disposiciones porque han alcanzado niveles de actividad que requieren ampliar sus plantillas.

La medida, sostuvo, evita que empresas que han logrado desarrollarse tengan que limitar su producción y sus servicios o recurrir a niveles de informalidad para continuar creciendo.

“Esto realmente desata las fuerzas productivas”, afirmó.

La posibilidad de contratar más trabajadores también abre la puerta a la creación de nuevos establecimientos, la ampliación de áreas de producción, la incorporación de nuevos turnos y la extensión de determinadas cadenas de servicios a varios municipios o territorios.

Se amplía el objeto social y las actividades permitidas

Otro de los cambios señalados por la presidenta del Inaene es la ampliación del objeto social de los actores económicos no estatales.

Explicó que se ha reducido significativamente el grupo de actividades que estos no podían realizar y que, con las nuevas disposiciones, pueden incursionar en prácticamente todas las ramas de la economía, aunque algunas permanecen sujetas a condiciones y autorizaciones específicas por las características de la actividad.

Entre los ejemplos mencionó el trabajo que se desarrolla para establecer el procedimiento relacionado con la minería y la pequeña escala, una actividad de particular importancia para territorios de la zona oriental del país y que había sido demandada tanto por pobladores como por los propios territorios.

En el transporte, destacó la aprobación de mipymes dedicadas al ensamblaje y comercialización de triciclos, motocicletas y remolques eléctricos, así como de automóviles eléctricos.

López Acea llamó la atención sobre la necesidad de acompañar ese crecimiento con servicios de carga y una infraestructura energética adecuada. El desarrollo de estas alternativas de transporte, advirtió, no debe convertirse posteriormente en una nueva presión sobre el consumo eléctrico.

La ampliación también comprende las actividades comerciales. El comercio mayorista queda establecido para los diferentes actores económicos no estatales, con las limitaciones correspondientes para los trabajadores por cuenta propia, y se amplían las posibilidades de participación en mercados de abasto y de insumos.

En educación, las nuevas disposiciones actualizan actividades relacionadas con el cuidado de niños y mantienen la posibilidad de realizar labores de repaso bajo las condiciones establecidas por el Ministerio de Educación.

En el caso de la salud pública, igualmente se amplía el grupo de actividades permitidas, asunto que, señaló, ha generado particular interés y numerosas solicitudes de información por parte de la población.

Una persona podrá ser titular de más de una mipyme

López Acea destacó asimismo que las nuevas normas permiten que una persona natural sea titular de más de una mipyme.

La modificación ofrece alternativas para organizar mejor las actividades económicas, especialmente en aquellos casos en que una empresa ha acumulado un objeto social amplio y puede resultar más conveniente separar determinadas líneas de negocio en nuevas entidades.

De acuerdo con la funcionaria, ya existen intereses de titulares de mipymes en crear nuevas empresas para desarrollar otras actividades.

A partir de la entrada en vigor de las normas, el Inaene procesará, evaluará y autorizará las solicitudes mediante las direcciones de desarrollo. La funcionaria aclaró que el proceso de centralización se encuentra actualmente en el nivel municipal, por lo que los territorios cuentan con facultades para autorizar estas actividades, mientras el Instituto mantiene funciones de acompañamiento, asesoría y seguimiento.

Mipymes podrán solicitar tierras para producir alimentos

Entre las transformaciones que calificó como más novedosas, López Acea mencionó la posibilidad de que las mipymes soliciten derechos sobre determinadas áreas de usufructo y superficie para desarrollar actividades agropecuarias.

Hasta ahora, explicó, esta posibilidad no estaba permitida.

De esta manera, una mipyme que reúna las condiciones necesarias podrá solicitar tierras para producir alimentos. La funcionaria vinculó esta medida directamente con la necesidad de incrementar la producción nacional.

“Si tiene el insumo, si tiene financiamiento, pues que produzca, que le aporte a este país, que le aporte productos, alimentos que son importantes para la alimentación de la población”, expresó.

La transformación también ofrece una alternativa para productores individuales que actualmente cuentan con cientos de trabajadores contratados y que desean avanzar hacia una empresa privada, solicitar más tierras y ampliar su producción agropecuaria.

Las disposiciones vinculadas con la Ley de Tierras Agropecuarias y Forestales y sus normas complementarias fueron igualmente publicadas, por lo que estas posibilidades forman ya parte del nuevo marco jurídico.

López Acea mencionó además los derechos reales de superficie como otra vía para que empresas que han alcanzado determinado nivel de desarrollo puedan continuar creciendo, incorporar nuevas producciones, desarrollar miniindustrias o mejorar tecnológicamente sus procesos.

Un solo sistema empresarial

Al hacer un balance de las transformaciones, la presidenta del Inaene consideró que las principales barreras reclamadas por el sector han sido atendidas, aunque reconoció que el proceso seguirá siendo susceptible de perfeccionamiento.

“Se le han quitado prácticamente todas las trabas para que puedan desarrollarse”, afirmó.

Pero, más allá de ampliar las posibilidades de los actores no estatales, López Acea insistió en que las transformaciones deben contribuir al fortalecimiento del sistema empresarial cubano como un todo.

Explicó que se concibe un sistema empresarial único, en el que las formas de gestión estatal y no estatal puedan actuar en igualdad de condiciones, articularse y complementarse para contribuir al desarrollo económico del país.

En ese propósito adquieren particular importancia los territorios. Los consejos de administración municipal disponen ahora de nuevas posibilidades para fortalecer sus sistemas empresariales mediante la incorporación de mipymes, empresas privadas y cooperativas agropecuarias capaces de contribuir a la solución de problemas locales.

La funcionaria señaló que ya existen experiencias de actores económicos no estatales que asumen responsabilidades sociales, establecen encadenamientos y asociaciones con entidades estatales y participan en tareas relevantes para los territorios.

A su juicio, el desarrollo de estas relaciones permitirá apreciar en el futuro cercano los resultados de las nuevas transformaciones.

El bloqueo también limita al sector no estatal

López Acea se refirió finalmente al impacto del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, así como de las medidas que afectan el acceso energético.

Consideró que estas condiciones trascienden el funcionamiento cotidiano de los actores económicos no estatales y afectan sus niveles de operación y sus posibilidades de desarrollo.

El escenario, señaló, constituye una barrera para que estas entidades puedan incrementar su aporte a la economía y, al mismo tiempo, limita su capacidad para ofrecer mayores niveles de producción y servicios a la población.

Por ello, sostuvo que la eliminación de trabas internas debe estar acompañada por condiciones que permitan a estos actores desplegar las capacidades productivas que las nuevas normas jurídicas buscan favorecer.

Descargue (389 KB) el Decreto Ley 133 de 2026 del Consejo de Estado, modificativo de los decretos-leyes 88 “Sobre las micro, pequeñas y medianas empresas”, 89 “De las cooperativas no agropecuarias y el 90 “Sobre el ejercicio del trabajo por cuenta propia”.

Randy Alonso Falcón, Oscar Figueredo Reinaldo, Dianet Doimeadios Guerrero/  Cubadebate

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