Libros en José Martí (XXIV): La visión de fray Martín

En 1880 José Martí valoró un poema del autor español Gaspar Núñez de Arce.

Radicado en Nueva York, José Martí inició colaboraciones, escritas en inglés, en las revistas The Hour y The Sun. Esta última incluyó, en su número del 26 de noviembre de 1880, el ensayo martiano “Modern spanish poets. The real and mock jewels of spanish poetry.—The effect of a progressive epoch”, donde valoró autores y obras de la literatura Española.

Entre los mencionados estuvo el poeta Gaspar Núñez de Arce. Sobre una de sus obras más conocidas, expresó José Martí:

“His poem on Luther La Visión de Fray Martin is doubtless the work into which he has put the greatest care, force and originality. While making of the priest the personification of the actual state of the human soul, he has tried to paint the rebellious spirit that, like a child struggling at the very threshold of life, smashes a vault peopled with beloved shades, and standing on its ruins weeps for the shadows that flee in the crash that he has created. Marching forward and looking backward, Nuñez de Arce really desired to paint the present European century with its regrets and pains. Portions of his poems have the vague monastic air and the lugubrious light of a chilly old convent. The breath of a real doubt stirs the whole of it. After reading it the heart is unmoved. There is not the irresistible élan, the interior movement of the wings that always follows the reading of the work of a great soul. You do not think, speak and soar aloft. You remain upon the earth. You cordially salute the thinker, but you feel that he is beside you, and not as all great poets should be, above you”.

Traducción:

“Su poema sobre Lutero, «La visión de fray Martín», es sin duda la obra en que ha puesto mayor cuidado, fuerza y originalidad. Haciendo del fraile la personificación del estado actual del espíritu humano, ha tratado de pintar el alma rebelde que, cual un niño que lucha en el umbral de la vida, golpea rudamente una bóveda poblada de sombras queridas, y una vez sobre ruinas, llora por esas sombras que huyen ante el derrumbe que él mismo ha ocasionado. Marchando hacia adelante y volviendo a mirar atrás, Núñez de Arce ha deseado en realidad pintar el estado actual del siglo en Europa, con sus penas y remordimientos. Algunas partes de su poema tienen el vago aire monástico y la luz lúgubre de un frío y viejo convento. El aliento de una duda real se respira en todo él; pero después de leerlo, el corazón permanece indiferente. No hay allí el irresistible élan, movimiento interior de las alas, que sigue a la lectura de la obra de un espíritu vigoroso. Núñez de Arce, en suma, no nos hace pensar, hablar y suspirar en voz alta, y nos deja siempre en la tierra. Cordialmente saludamos en él al pensador, pero sentimos que se queda a par nuestro, y no asciende al lugar superior que deben ocupar los verdaderos poetas”.

El libro

Aunque apareció en publicaciones periódicas y compilaciones, La visión de fray Martín se publicó como libro. Los datos de portada son los siguientes:

Gaspar Núñez de Arce (De la Academia Española). La visión de fray Martín. Poema. Madrid, Imprenta de Leocadio López, editor, Calle del Carmen, Núm. 13. 1880. (El Teatro, colección de obras dramáticas y líricas)

Portada de La visión de fray Martín. Archivo del autor.

Este poema puede leerse en Poemas de Núñez de Arce. Segunda edición. New York, Imprenta de Thompson y Moreau, Nos. 51 y 53 Maiden Lane, 1881, pp. 172-208.

El autor

Gaspar Núñez de Arce (1832-1903) fue un político y escritor español. Vivió su infancia en Valladolid y Toledo. Inició la carrera eclesiástica, pero la abandonó y pasó a Madrid en 1850. Allí fue redactor de El Observador y fundó el periódico El Bachiller Honduras, donde publicó artículos por los que fue acusado. También fue corresponsal de La Iberia y cronista en la Campaña de África (1859-1860). Se opuso a la política conservadora del general Narváez.

Gaspar Núñez de Arce. Archivo del autor.

A la caída de Isabel II, Gaspar Núñez de Arce fue elegido secretario de la Junta Revolucionaria de Cataluña y redactó el Manifiesto a la Nación publicado por el gobierno provisional el 26 de octubre de 1868. Fue gobernador civil de Barcelona, diputado por Valladolid y ministro de Ultramar, Interior y Educación Se le nombró senador vitalicio en 1886. Ingresó en la Real Academia Española en 1874 y fue presidente de la Asociación de Escritores y Artistas Españoles de 1882 a 1903.

Entre su obra publicada, que fue extensa, aparecen Inauguración del Canal del Ebro: Cartas publicadas en La Iberia (1857), ¿Quién es el autor? (1859), La cuenta del zapatero (1859), ¡Como se empeñe un marido!… (1860), Recuerdos de la campaña de África (1860), Deudas de la honra (1863), Ni tanto ni tan poco (1865), Santo Domingo (1865), Quien debe, paga (1867), Justicia providencial (1868), El haz de leña (1872), Entre el Alcalde y el Rey (1875), Raimundo Lulio (1875), Gritos del combate. Poesías (1875), La selva oscura (1879), La última lamentación de Lord Byron (1879), Obras dramáticas (1879), El vértigo (1879), Un idilio y una elegía (1879), La Pesca (1884), Maruja (1886), Miscelánea literaria. Cuentos, artículos, relaciones y versos (1886), Poemas cortos (1895) y ¡Sursum corda! Poema (1900).

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