El Mundial 2026 ha entrado en su etapa más implacable, obligando a las potencias a sufrir al límite para avanzar a octavos de final. En una jornada de dieciseisavos dominada por el drama, Inglaterra y Bélgica apelaron a la jerarquía para firmar remontadas épicas, mientras que Estados Unidos demostró un formidable espíritu de supervivencia con diez hombres. Al final, el peso de la camiseta y la genialidad individual terminaron por imponerse en una fecha no apta para cardíacos. 

Inglaterra coqueteó con la catástrofe ante una audaz RD Congo que se adelantó temprano con gol de Cipenga, activando las alarmas de una maldición histórica que los británicos no revertían desde 1966. Tras minutos de pura ansiedad y un poste que salvó a los europeos del segundo, Thomas Tuchel volcó al equipo en ofensiva en el tramo final. La estrategia funcionó y el capitán Harry Kane apareció con un doblete salvador: primero de cabeza al 75′ y luego con un violento zapatazo al 85′ para sellar el 2-1 que los cita con México en el Estadio Azteca.

Por su parte, Bélgica protagonizó una resurrección milagrosa en Seattle tras verse abajo por 2-0 ante una Senegal que dominaba con goles de Diarra y Sarr. Cuando la eliminación parecía sentenciada, Romelu Lukaku descontó al 86′ y Youri Tielemans desató la locura con el empate al 89′ para forzar la prórroga. En el último suspiro del tiempo extra, el VAR decretó un penal que el propio Tielemans transformó con frialdad para firmar su doblete y una remontada histórica de 3-2.

En el estadio Santa Clara de la nación norteña, Estados Unidos completó el cuadro de clasificados al vencer 2-0 a Bosnia y Herzegovina en un partido donde demostró una enorme madurez para saber sufrir. Folarin Balogun abrió la cuenta justo antes del descanso, pero pasó de héroe a villano al ser expulsado con roja directa en el minuto 64 tras una dura entrada. Pese a jugar media hora en inferioridad, el orden defensivo y un golazo de tiro libre de Malik Tillman al 82′ liquidaron el pleito y sellaron el boleto para enfrentar a Bélgica en la siguiente fase.

Esta vibrante jornada deja claro que en las instancias definitivas el margen de error es inexistente y que el favoritismo se defiende con sangre y estrategia. Mientras los combinados africanos se despiden con la frente en alto tras competir con enorme dignidad, los gigantes sobrevivientes respiran aliviados. El camino a la gloria avanza y los cruces de octavos de final prometen batallas de pronóstico reservado.

Fotos: imágenes tomadas de ESPN. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *