Cuando le confirmé iba en su misma dirección, se montó rápido en la parte delantera del auto. Pero ella no pudo cerrar bien la puerta y lo tuvo que hacer dos veces con dificultades. A las pocas cuadras del trayecto, supe era médico y que por su padre pasaba trabajo al cerrar la puerta del vehículo.
Hoy es 28 de junio y celebramos en Cuba el Día del Trabajador del Transporte. La fecha es siempre motivo de regocijo y orgullo para todos los que sentimos pasión por este sector.
Un día como hoy, nuestro pensamiento y nuestra felicitación va para los transportistas que, independientemente del ámbito en que se desempeñen, cumplen nobles y necesarias misiones cada día, están siempre del lado de su pueblo y no se rinden, a pesar de las serias limitaciones que imponen todas las asfixias a las que nos enfrentamos.
Pienso con respeto y admiración en todos los que mantienen funcionando los medios de transporte, en los que no pasan de largo por una parada teniendo capacidad disponible en su vehículo, mucho más si es estatal, y por el contrario, cooperan con la transportación pública, apoyan a las personas mayores, a las mujeres embarazadas o con lactantes en brazos, a los que presentan alguna atención especial, a los estudiantes de todos los niveles, en fin, a todo el que lo necesita.
Pienso con orgullo en los que cumplen su deber con honestidad, humildad y sensibilidad, en los que son incapaces de agredir a su pueblo o extorsionarlo en momentos en que el déficit en la oferta de los servicios, pareciera incentivar el «sálvese quien pueda» que tanto daño hace. Celebro a todos los que, sin cansarse, ponen su intelecto y creatividad en resolver las problemáticas del sector y aportan importantes iniciativas que apoyamos.
Valoro especialmente a los que se empeñan en demostrar que es posible tener un mejor servicio empleando con eficiencia los nuevos vehículos que hemos podido adquirir para la transportación de pacientes que necesitan hemodiálisis, trabajadores de la salud o prestar servicios en los momentos en que la familia pierde a uno de sus miembros.
Hoy, cuando nuestro Gobierno ha desplegado un amplio Programa Económico Social, con un plan de 176 transformaciones, los transportistas tenemos nuestros propios desafíos para acompañar ese proceso y contribuir a su éxito en circunstancias verdaderamente difíciles. Nuestras acciones se tienen que revertir en mayores opciones para la movilidad de las personas y las cargas, y que ello se logre con la participación de todos, con prioridad en servicios públicos principales.
Continuemos eliminando trabas y simplificando trámites y claro que creando las mayores condiciones posibles para una operación cada vez más eficiente para todos los operadores, estatales y no estatales.
Hoy no tendremos acto nacional, son tiempos de trabajo duro y austeridad. A eso los invito. Y a los que no se identifican con estos valores, nuestro llamado a reflexionar, nuestro pueblo nos necesita como verdaderos transportistas, no es imposible serlo, basta pensar como el pueblo.
Y regreso a la doctora a quien adelanté está semana y no podía cerrar la puerta. Ella me confesó que su padre era chofer y que siempre se esforzaba porque su vehículo estuviera impecable, y en consecuencia las puertas cerraban solo al presentarlas. Él se molestaba mucho si se las tiraban. Su padre nunca cogía vacaciones, temía que el chofer sustituto en esos días no cuidara igual su vehículo y así pasaron los años.
La doctora me recuerda que la familias de los transportistas también integran de algún modo nuestro sector, al igual que todo aquel que ayude a reparar un vehículo en su taller, ensamble otros, contribuya a la vialidad, ayude a alguien con su propio vehículo o se sume a la transportación de pasajeros con su triciclo o cualquier otro medio. Mis felicitaciones a todos. Un fuerte abrazo y un pedido en tiempos duros: no perdamos nunca la sensibilidad, la conexión con quien necesita de nosotros y el sentido de que todos somos una gran familia, y tenemos que protegernos y ayudarnos. (ALH)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *