El tradicional espacio Sábado del Libro, convocado por el Instituto Cubano del Libro (ICL), presentará el próximo 23 de mayo en su sede habitual de la Calle de Madera del centro histórico de la ciudad las obras galardonadas con el Premio Calendario 2025, que otorga la Asociación Hermanos Saíz.
Según información compartida por el ICL, entre tales títulos se encuentran Los infortunados de estos tiempos, de Daryl Ortega González; Cinco días con Agatha, de David Martínez Balsa; Manzano, alas de ángel, de Taimi Dieguez Mallo; y Reconstrucción del paisaje, de Tomás Escobar.
Completan la lista Aquel verano en Woodstock, de Erian Peña Pupo; y Construyendo al hombre: imágenes de la masculinidad hegemónica en la fotografía del Caribe contemporáneo (1960-1980), de Alejandro Malcom Fernández Quintana.
En el caso del libro de Ortega González, se trata de cuentos del género ciencia ficción que «abordan diversos temas, clásicos y a la vez novedosos, como la posibilidad de un hombre cuántico, las mutaciones en la fauna y el papel de los robots en la vida cotidiana; pero, sobre todo, deslumbra su ingeniosa forma: a veces de epístola, otras de artículo científico o de prólogo a una novela aún no escrita, al mejor estilo de Stanislaw Lem en su indefinible Vacío perfecto».
La obra de Martínez Balsa es una novela concebida para un público infantojuvenil que “muestra la complejidad de aprender a vivir de nuevo y cómo la propia mente puede convertirse en nuestra enemiga en los peores momentos. Marcos, forzado a entender a Agatha, enfrentará no solo la realidad alterna de la joven, sino también los demonios que ella oculta tras su silencio; pero, ¿será Agatha la única con secretos? ¿O es la realidad de Marcos también diferente?”
Los amantes del teatro podrán acceder a una pieza de Dieguez Mallo, que relata como “en una plaza de Matanzas aparece Juan Francisco Manzano, pardo liberto y poeta, vestido de ángel con alas de colores. Su comunidad no lo entiende ni confía en su inocencia. Quieren hacerlo confesar a través del teatro”.
Escobar llega con un poemario que se basa en el «kintsugi», la técnica japonesa que reintegra los fragmentos de una cerámica rota con una amalgama que deja su estela, cual raíces de oro, sobre la pieza renovada. Los versos de este poemario exponen justo eso, el recorrido de esas «venas doradas» a lo largo de la esencia del ser, la transición del hombre/isla -¿lec-tor/isla?— desde los claroscuros de un paisaje en un lienzo inicial hasta el origami final de su espíritu”.
Prosigue la información del ICL, que, en el caso del título escrito por Peña Pupo, contiene cuentos de variados temas que conducirán al lector por disímiles lugares y situaciones. «Sus personajes atraviesan dificultades de índole personal, corren peligros reales o imaginarios, viven o sobreviven; y dejan al final con deseos de seguir leyendo y disfrutando de la exquisita prosa de este talentoso autor».
Y, el ultimo de esos libros, magnífico ensayo creado por Fernández Quintana, plantea “críticamente huellas de colonialidad en la construcción de las subjetividades sociales y los debates culturales derivados de modos de lo fotográfico contemporáneo en el Caribe hispano insular. Constituye un análisis de máxima actualidad, pues a través de la fotografía se reflexiona en torno a arquetipos simbólicos de la masculinidad hegemónica”. (ALH)
