Hasta cuatro instalaciones de la planta han sido alcanzadas y han quedado inutilizadas, las cuales se dedicaban, por ejemplo, a la extracción de gas natural, al suministro interno y externo o a la distribución a sectores específicos, principalmente el químico.
Cada una de estas fases tiene una unidad de producción de gas y condensados con sus instalaciones de procesamiento y de exportación. Reciben el gas desde el campo petrolero marino por gasoductos construidos bajo las aguas del Golfo Pérsico.
Los medios persas han confirmado además otros ataques de la aviación israelí contra la infraestructura gasística de Irán durante este miércoles. Las autoridades iraníes han aconsejado en respuesta que se evacuen las instalaciones petroquímicas de países de la zona como el propio Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes.
South Pars, el mayor yacimiento mundial de gas
El yacimiento de gas natural de South Pars forma parte de un campo de gas de casi 10.000 metros cuadrados que comparten Iran y Qatar, y está considerado el yacimiento de gas más grande del mundo con unas reservas que superan los 34 billones de metros cúbicos, aproximadamente el 18% de las reservas mundiales.
En la parte que corresponde a Irán, que es la que ha sufrido los ataques, se producen unos 100 millones de metros cúbicos de gas. Más del 90% de este gas es para consumo interno de Irán.
El portavoz del gobierno de Qatar ha calificado el ataque de «peligroso e irresponsable” y considera que la ofensiva es «una amenaza para la seguridad energética mundial”.
Riesgo nuclear
El Organismo Internacional de la Energía Atómica ha confirmado también que Estados Unidos e Israel han atacado las cercanías de la central nuclear de Bushehr, situada asimismo junto a la costa del Golfo Pérsico. No hay daños personales ni riesgo radiactivo, pero es una planta importante porque alberga el único reactor nuclear operativo de Irán, conectado a la red eléctrica del país hace 15 años.
Se da la casualidad de que en esa central están trabajando especialistas de Rosatom, la agencia nuclear rusa, por lo que el Kremlin ha advertido de que este tipo de ataques “provocan un riesgo de consecuencias impredecibles para todo Oriente Medio, incluso en la esfera nuclear”.
Suben los precios del gas tras ataque al yacimiento de South Pars
Los precios del gas natural han aumentado en poco más del 5 %, luego de que Israel atacara el yacimiento South Pars, el más grande del mundo, ubicado al sur de Irán y compartido con Qatar.
Según datos del índice ICE Dutch TTF, el principal punto de referencia en Europa, tras la agresión, los futuros de abril subieron hasta los 54,4 euros por MWh.
Anteriormente, medios iraníes informaron sobre el ataque a South Pars perpetrado por EE.UU. e Israel. Para evitar la propagación del incendio, varias secciones fueron puestas fuera de servicio. De momento, no se han registrado víctimas.
Irán asegura que ataque a South Pars no quedará sin respuesta
Fuentes relacionadas con las fuerzas militares iraníes aseguran que el bombardeo contra el mayor yacimiento de gas de Irán, el South Pars, por parte de EE.UU. e Israel este miércoles no quedará sin respuesta y Teherán apuntará a infraestructuras enemigas, informa Fars.
Según la agencia, sus fuentes calificaron el ataque como un crimen de guerra, tras el cual Irán apuntará a infraestructuras del enemigo «que hasta ahora se creían seguras».
Asimismo, desde Teherán advierten «esa acción insensata» de la Casa Blanca afectará a sus cálculos económicos. «Los mercados energéticos sin duda enfrentarán un nuevo choque y estas llamas quitarán la estabilidad a los regímenes que apoyan al enemigo en la región», señalan.
En este sentido, subrayaron que, con el bombardeo, «el péndulo de la guerra ha girado hacia una ‘guerra económica total'». «Desde esta noche, las líneas rojas han cambiado. Si el enemigo pensaba que con estos ataques podría aumentar la presión sobre Irán para que cediera, ha cometido un error fatal en sus cálculos«, enfatizaron.
Previamente, Irán había advertido que, en caso de una ofensiva contra sus instalaciones energéticas, toda la infraestructura energética que abastece a Estados Unidos e Israel en la región sería un objetivo legítimo para sus ataques de represalia.(ALH)
