El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos entró este sábado en un cierre parcial debido a la imposibilidad del Congreso de aprobar un presupuesto para su financiamiento, en medio de una profunda división entre republicanos y demócratas sobre los controles a las operaciones de inmigración tras la muerte de dos civiles en Mineápolis en enero.
“Gran parte del Departamento de Seguridad Nacional se quedó sin fondos la mañana del sábado, después de que las negociaciones entre la Casa Blanca y los demócratas del Congreso sobre nuevas restricciones para los agentes federales de inmigración se estancaran” y los legisladores no asignaran presupuesto al departamento, publicó el medio
Aunque el 90 por ciento de los 270 000 empleados del DHS son considerados esenciales y continuarán laborando, dejarán de recibir sus salarios a partir del 18 de febrero, fecha programada para el pago de nóminas correspondientes a las primeras dos semanas del mes.
El cierre se produjo tras el fracaso del Senado el jueves pasado al intentar aprobar una ley republicana que buscaba financiar al DHS hasta septiembre. La iniciativa fue bloqueada de forma unánime por los demócratas, quienes exigen establecer límites a las operaciones del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
“Esto no es suficiente”, declaró el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, en referencia al anuncio previo de la Administración Trump de suspender los grandes operativos contra inmigrantes en Mineápolis. Los demócratas insisten en que los agentes de inmigración deben “ir con la cara descubierta, portar identificaciones visibles o equipar cámaras corporales” tras los incidentes fatales.
A pesar del cierre, ICE y CBP serán de las agencias menos afectadas, gracias a las partidas extraordinarias aprobadas en 2025 donde 75 000 millones de dólares adicionales para ICE y entre 60 000 y 70 000 millones para CBP, incluidas en el plan fiscal del presidente Donald Trump.
En cambio, entidades como la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Guardia Costera y el Servicio Secreto verán interrumpidos sus pagos y recortadas actividades no esenciales, aunque mantendrán operaciones críticas de rescate y respuesta a desastres.
Este es el tercer cierre parcial federal durante el actual mandato de Trump. El primero, de 43 días entre octubre y noviembre de 2025, fue el más largo de la historia; el segundo, a principios de febrero, duró menos de cuatro días y dejó fuera del financiamiento solo al DHS. (ALH)
Tomado de Telesur
