Como un soberano golpe de autoridad, en terreno neutral y frente a los bicampeones nacionales, los Cocodrilos de Matanzas asestaron el primer mordisco de la gran final de la pelota cubana al derrotar a Las Tunas con pizarra de 8 carreras por tres.

Tal cual lo hicieron en el inicio de la semifinal ante Industriales, los rojiamarillos desataron el poder ofensivo, un arma que será vital en las aspiraciones de su segunda corona con ese nombre en Series Nacionales.

Sobre el pasto del habanero Estadio Latinoamericano, dos entradas resultaron suficientes para concretar, carreras de por medio, el éxito occidental. En el segundo acto, los bates yumurinos aprovecharon los deslices defensivos de los Leñadores, autores de par de pifias costosas que favorecieron el racimo de tres anotaciones ante el abridor Eliander Bravo, a la postre derrotado.

La rebelión de los Saurios no quedaría ahí. Un capítulo más tarde explotarían del box al zurdo tunero con cinco rayas más, revulsión que tuvo en el hombre proa Aníbal Medina a uno de sus principales artífices, autor de un cuadrangular con dos compañeros a bordo. Medina, según datos del estadístico Osmani Pedraza, no pegaba jonrón desde el 2023, cuando despachó la pelota más allá de las cercas en el artemiseño Estadio 26 de Julio.

Los Leñadores, apegados a la garra de la combatividad, no entregarían el juego hasta las postrimerías. Sería en el cierre del noveno inning, cuando rompieron la lechada. Dos bases por bolas, par de sencillos, un error y un fly de sacrificio se conjugaron para la producción tardía de los monarcas, insuficiente ante la tarea cumplida por sus contrarios de turno.

El siniestro Yoennis Yera caminó una ruta de cinco episodios para acreditarse la séptima sonrisa de la Serie a su cuenta, de ellas tres en la postemporada. El líder de la rotación espació del daño de tres incogibles, recetó un ponche y otorgó tres boletos de libre tránsito.

En causa perdida, sólo el quinto bate Henry Quintero pudo rayar la tarjeta en dos oportunidades, además de remolcar una.

Ambas novenas volverán al ruedo en el Coloso del Cerro, dentro de una inédita final para clásicos cubanos. La historia apunta a que, de las 35 disputas por la cima celebradas hasta ahora, el ganador del primer partido levantó la corona en 24 ocasiones, para altísimo 71%. No obstante, el rey está en la pelea y el presente se escribe desde el terreno con dos equipos en pugna por la gloria.

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