Las fuerzas de EE.UU. detuvieron el pasado 7 de enero al buque comercial ‘Marinera’ que navegaba bajo bandera rusa. En el momento del operativo estadounidense el barco navegaba en aguas internacionales del Atlántico Norte.

El gobierno de Rusia catalogó este suceso como «acción de fuerza ilegal» por parte de EE.UU. contra el petrolero de bandera rusa. La nave de carácter civil abordada por efectivos de la Guardia Costera de Estados Unidos no transportaba ningún tipo de carga, informó RT.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que Washington pretende llevar a juicio a los 28 tripulantes del barco, 17 son ciudadanos de Ucrania, 6 incluido el capitán son ciudadanos de Georgia, dos de Rusia y tres de la India.

El Ministerio de Transporte de Rusia informó que el buque obtuvo un permiso temporal para navegar bajo bandera rusa en virtud de la legislación rusa y las normas del derecho internacional. Desde 1982 la Convención de las Naciones Unidas dictó normas sobre el Derecho del Mar. La misma pronuncia la libertad de navegación en aguas internacionales y ningún estado tiene derecho a emplear la fuerza contra buques debidamente registrados.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia exigió la garantía de un trato humano a la tripulación y el respeto de sus derechos e intereses declaró la cancillería rusa.

Con información tomada de RT.

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