El Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Faustino Pérez de Matanzas prepara un plan de contingencia ante la situación de déficit de combustible que atraviesa el país, lo que se traduce en reajustes en asistencia la asistencia médica, aseguramiento de medicamentos e insumos, y la parte administrativa. Taymí Martínez Naranjo, directora del centro asistencial ofreció los pormenores a Periódico Girón.
«La primera medida constituye la reorganización del recurso humano, sobre todo enfermería. Tenemos un por ciento importante de enfermeras que viven en los municipios y se van a estar dando indicaciones con varias fases donde se van a reorganizar las salas y a concentrar los pacientes.
«El personal de Matanzas seguirá acudiendo al hospital. Prepararemos turnos de 12 horas para que puedan permanecer algunos enfermeros acá. Cada uno de los servicios está haciendo una reorganización de su personal y los médicos, que no puedan acudir al hospital, se van a quedar trabajando en los hospitales territoriales.
«Hemos suspendido inicialmente la cirugía electiva por indicación del Ministerio de Salud Pública. Es un hospital que mantiene su vitalidad, que mantendrá la cirugía de urgencia y emergencia. Se ha disminuido la consulta externa aunque hay servicios que la mantienen sin tanta afectación”.
-¿Y los aseguramientos médicos?
«Desde el punto de vista del aseguramiento médico, se han concentrado las compras y se han hecho de manera escalonada los horarios para la recogida de los medicamentos a empresas como ENSUME y ENCOMED.
«Importante también es la optimización del recurso Diesel que se utiliza en las calderas. Las calderas dan vitalidad a la cocina-comedor, la lavandería, el secado de la ropa y también a la esterilización del material que se utiliza en el hospital, el que debe esterilizarse. Lo previsto es hacer el proceso de esterilización en el horario de la mañana, aunque tenemos algunas unidades portátiles que son eléctricas que intercalamos para no usar la de vapor. Hasta ahora tenemos garantizado el combustible de los grupos electrógenos.
» Se hizo un comunicado ya a los jefes de servicio, para que cada uno elabore su plan de contingencia, con los reajustes. El hospital ha tenido otros momentos especiales donde hemos aplicado planes parecidos, como cuando la COVID-19.
«Estas estrategias van desde la gestión hospitalaria, la optimización del recurso humano, el reajuste de las salas de hospitalización, y el aseguramiento médico y administrativo. Esto es algo que estamos retomando, obviamente con las peculiaridades que tiene ahora esta nueva situación, pero ya estamos acostumbrados a gestionar la crisis”.
-¿Cuánto avanza el hospital en el cambio de la matriz energética?
“Contactamos una mipyme, ya tenemos un diagnóstico previo y en este mes deben instalarse una parte de los paneles solares. Este proyecto inicial es de Medicuba Suiza, pero vamos a tener también una escalada para generar más, instalar más paneles y entra un proyecto de Luxemburgo que forma parte de la organización Medicuba Europa.
«Los primeros paneles no alcanzan para abastecer todo el hospital, pero sí vamos a garantizar áreas imprescindibles como la terapia intensiva y salones de operaciones. En ellas se atienden urgencias y emergencias, y además los pacientes ventilados que dependen de la energía eléctrica para que el ventilador funciones, aunque algunos modelos tienen unas horas de respaldo.
«También los médicos están entrenados en qué hacer cuando no tenemos fluido eléctrico. Ya hemos pasado por varios momentos en que el Sistema Electroenergético Nacional se ha desconectado, existe una experiencia sobre los protocolos a seguir.
«Estamos comprometidos con generar a través de paneles todo lo posible porque eso se traduce en más energía que queda para distribuir a la población, que al final no somos más que nosotros mismos cuando terminamos un turno de trabajo y vamos para la casas».
Ana Cristina Rodríguez Pérez/ Periódico Girón
