Natural del municipio de Martí, al norte de la Provincia de Matanzas, Ariel Martínez Marrero es hoy uno de los mejores atletas de Cuba.
Tras varios días de concluir el VI Clásico Mundial de Béisbol, su nombre aparece en los titulares de los medios de prensa por su desempeño en el torneo.

Ser el noveno mejor en average (462) del principal evento internacional de béisbol no fue obra de la casualidad. Detrás de este resultado hay un largo camino recorrido.
Según cuenta Martínez Marrero, sus inicios en la pelota fueron jugando en las calles del Reparto Iglesias en el municipio cabecera de la provincia de Matanzas. Cuando aumentó su interés por el deporte de las bolas y los strike comenzó a frecuentar el área del viaducto, justo recién inaugurado el Beisbolito.

Poco a poco el martiense avanzó en las categorías menores de la provincia al punto de integrar el equipo Cuba juvenil, hasta que en el año 2014 llegó al conjunto de los Cocodrilos de Matanzas.

«El crecimiento en Matanzas fue rápido porque Víctor Mesa me dió muchas oportunidades y también sufrimos bajas que aumentaron mi tiempo de juego», declaró el matancero. Su talento y disciplina llamaron la atención de los ojeadores. Así llegó el primer contrato con los Dragones de Chunichi en la Liga Profesional de Japón.
«En las filas del equipo ya estaba Omar Linares y Raidel Martínez que me recomendaron, me sentí súper emocionado porque pensé que iba a crecer mucho y mejorar en todos los aspectos del juego al ir a una liga Profesional de tanto nivel», expresó con orgullo Ariel sobre su primera experiencia en el béisbol extranjero.

«Mucho baseball de lunes a lunes y tener siempre mucha disciplina», así respondió el atleta al preguntarle sobre su receta para rendir al más alto nivel en la liga nipona. Para Ariel Martínez los puntos claves son cuidar el cuerpo, estar disponible para el equipo, responsabilidad con el juego y siempre buscar la forma de superarse.
Según el beisbolista, la preparación para la NPB 2026 y la participación en los Play Off de la 64 Serie Nacional influyeron en el rendimiento en el VI Clásico Mundial de Béisbol.

Al anunciarse el Equipo Cuba diversas fueron las opiniones negativas de los fanáticos en redes sociales sobre la presencia del jugador en la nómina. Al respecto el mismo comentó: «Estoy bastante satisfecho de mi actuación, aunque siempre podía ser mejor, es un sueño de niño representar a Cuba en un clásico Mundial, medirse contra los mejores peloteros de otros países es una experiencia tremenda, y estar a la altura del momento siempre te llena de orgullo, los resultados salieron bastante bien y la crítica siempre fortalece y te da un pica pica extra para entrarle al terreno al 120%».

Desde sus inicios en la liga asiática se le dificulta jugar con Matanzas por el compromiso con el contrato y los constantes cambios en el calendario deportivo de la pelota cubana. Sin embargo Ariel se sigue sintiendo cocodrilo y siempre que tiene la posibilidad aporta a la causa matancera, así como lo hizo en esta última Serie Nacional 64, siendo además pieza fundamental para lograr el campeonato.
El apoyo de la familia representa un factor esencial en los resultados deportivos de Martínez. A decir del estelar pelotero en un juego tan mental, los seres queridos son importantes para mantener la cabeza serena, te levantan en un mal momento, te hacen reír y también merecen disfrutar los logros junto a él. La familia es su motor impulsor, no existe un Ariel sin su gente.

«La temporada pasada fue casi nula en tiempo de juego por varias razones, entonces este año quiero volver a tener regularidad, y poner nuevas marcas para una temporada en jonrones y carreras impulsadas, así de esa manera contribuir a ser Campeón de NPB», expresó sobre su participación en la próxima temporada del béisbol japonés.
A la interrogante sobre su futuro el deportista respondió: «Quiero retirarme en Japón, quiero estar por aquí unos cuantos años todavía». La meta trazada es difícil pero no imposible, tomando en cuenta la disciplina mostrada desde el comienzo de su carrera y la madurez deportiva adquiridas durante ella, a Ariel Martínez le quedan varios años en la que para muchos es la segunda mejor liga del mundo.

Desde Martí hasta el Beisbolito en Matanzas, desde la categoría sub 23 hasta el equipo Cuba juvenil, desde las filas de los Cocodrilos hasta tierras niponas, desde Japón hasta ser el TOP 10 en los bateadores con más average del Clásico Mundial, toda una trayectoria que resume la carrera de Ariel Martínez, aún en desarrollo y con la posibilidad de poner su nombre con letras doradas en las páginas de la historia del deporte cubano.
