La decisión, adoptada durante la 47 sesión del comité en París, citó prácticas israelíes que amenazan el patrimonio cultural y alteran el statu quo histórico de la ciudad.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Sufyan Qudah, declaró que las acciones de Israel destinadas a cambiar la identidad árabe, islámica y cristiana de la Jerusalén ocupada son nulas y sin valor según el derecho internacional.
Exhortó a Israel, como potencia ocupante, a cesar las violaciones contra los lugares sagrados de Jerusalén, que, según él, socavan los esfuerzos por lograr una solución de dos Estados y una paz regional duradera.
Qudah afirmó que la decisión reafirma resoluciones anteriores de la Unesco, que criticaron la inacción de Israel para detener las excavaciones y la construcción de túneles en Jerusalén Este.
El vocero subrayó la urgente necesidad de implementar una misión de monitoreo reactiva en la Ciudad Vieja y sus murallas.
Explicó que la resolución fue el resultado de intensos esfuerzos diplomáticos de Jordania, en coordinación con el Estado de Palestina y los grupos árabes e islámicos.
El funcionario reiteró la firme postura de Jordania en la protección de la Ciudad Vieja de Jerusalén y sus lugares sagrados islámicos y cristianos. (ALH)