Según informes de la industria citados por el diario, las embarcaciones que partieron de la región previo al comienzo de los ataques completarán sus rutas en los próximos diez días, marcando el fin de un flujo regular desde el complejo de Ras Laffan en Catar, el mayor centro de exportación de GNL del mundo, que ha sufrido daños significativos por recientes ataques con misiles y drones.
Analistas de mercado advierten que, a diferencia de interrupciones previas que fueron de carácter preventivo, los daños estructurales en las instalaciones cataríes y la inseguridad en las rutas marítimas, particularmente en el estrecho de Ormuz, plantean un escenario de desabastecimiento prolongado. (ALH)
