Correos de Cuba enfrenta grandes demoras en la recepción, procesamiento y entrega de envíos internacionales, especialmente de motos con motor de combustión. El tiempo promedio para que los paquetes lleguen a sus destinatarios supera los 60 días, y en el caso de las motos, el retraso es aún mayor. Esta situación afecta la calidad del servicio y genera insatisfacción entre los usuarios.
La Empresa de Mensajería y Cambio Internacional (EMCI), parte del Grupo Empresarial Correos de Cuba, sufre un colapso similar al que tuvo durante la pandemia de COVID-19 en 2020 y 2021. En esos años, el volumen de envíos internacionales fue muy alto, pero ahora el peso y el tamaño de las cargas son mayores. Además, el país enfrenta problemas energéticos y falta de combustible, lo que complica aún más la logística.
Los envíos llegan a Cuba por vía aérea o marítima desde diferentes países, lo que genera variaciones en los tiempos de llegada. Luego, las autoridades aduanales y aeroportuarias priorizan cargas con insumos urgentes para el país, lo que retrasa la liberación de los paquetes de Correos de Cuba. La Aduana también presenta demoras en la inspección y despacho de las cargas.
Las motos solo se entregan en tres provincias: La Habana, Villa Clara y Holguín. Esto obliga a muchos destinatarios a desplazarse largas distancias para recoger sus motos. Esta medida no depende de Correos de Cuba y provoca quejas y molestias entre los clientes. Mientras tanto, la planta automatizada de la EMCI no ha comenzado a funcionar por falta de equipamiento eléctrico.
Los usuarios pueden rastrear sus envíos en el sitio web oficial de Correos de Cuba o en la aplicación móvil. También pueden solicitar información y hacer reclamos a través del correo electrónico y la sección de comentarios en la página web. Correos de Cuba y la Aduana estudian alternativas para mejorar la situación, pero no existe una solución inmediata. (ALH)
Lauren Quirós Alonso/Estudiante de Periodismo
Con información del perfil de Facebook del Grupo Empresarial de Correos de Cuba