El actor y humorista cubano Orlando Manrufo Córdova, reconocido por dar vida al popular personaje de Mariconchi, falleció hoy en La Habana, informó el Centro Promotor del Humor (CPH) a través de sus redes sociales.
La institución expresó sus condolencias a familiares, amigos y colegas del artista, aunque no precisó las causas del deceso.
Nacido en La Habana, Manrufo Córdova se graduó como ingeniero en transporte marítimo, profesión que ejerció durante 16 años antes de dedicarse por completo al arte y, especialmente, al humor.
Su trayectoria artística comenzó en 1988, cuando se incorporó al grupo de teatro para aficionados Olga Alonso, espacio en el que compartió escenario con reconocidas figuras de la escena cubana como Corina Mestre (1954-2024), Bárbaro Marín, Laura de la Uz y Jorge Perugorría.
El personaje de Mariconchi, una anciana de carácter desenfadado, lengua afilada y particular sentido del humor, según se cuenta, nació de una improvisación en un camerino, a partir de una parodia del programa televisivo Nuestros hijos.
Por sugerencia del humorista Osvaldo Doimeadiós —entonces director del CPH—, Manrufo llevó el personaje más allá de aquellos primeros sketches y lo presentó en el Festival Nacional de Humor Aquelarre mediante el monólogo Aventuras y desventuras de Mariconchi, propuesta que obtuvo el Premio Aquelarre en 1996.
Durante años, La esquina de Mariconchi, en el Teatro América, se convirtió en uno de los espacios humorísticos más concurridos de La Habana, con funciones habituales cada jueves y una estrecha comunicación con los espectadores, elemento distintivo de sus presentaciones; todos buscaban reír con esa mujer desinhibida y con discurso siempre avispado, que hacía olvidar las penas mientras reflexionaba sobre cuestiones aparentemente triviales, pero que en realidad eran esenciales para la vida.
Manrufo defendió un humor que consideraba alejado de la agresividad y la ofensa, y reconocía entre sus referentes a figuras emblemáticas como Eloísa Álvarez Guedes (1916-1993), María de los Ángeles Santana (1914-2011) y Natalia Herrera (1923-2018).
Su trabajo también llegó a otros espacios del espectáculo y la televisión, entre ellos «Bailando en Cuba 2: la historia no contada» y el programa Vivir del cuento, donde compartió escena con integrantes de su elenco.
Con la muerte de Orlando Manrufo desaparece uno de los intérpretes que encontró en el humor popular una vía para conectar con el público y construir un personaje que, desde la picardía, el desenfado y los códigos de la cotidianidad cubana, dejó una huella en el panorama humorístico nacional.
Tomado de Cubasí
