El periodismo puede trascender lo mero informativo, lo factual y la neutralidad a pesar de todo, y convertirse en una relatoría de la nación, en una anécdota país. Ello se logra al utilizar técnicas y maneras propias del arte.
Precisamente, eso busca la primera edición del evento de nuevas narrativas La Letra Viva, el cual se inauguró este jueves 24 de septiembre, auspiciado por la Asociación Hermanos Saíz (AHS).
En el segundo piso del Museo Farmaceútico se le hizo el recibimiento a los invitados, periodistas consagrados como Rafael Grillo, y estudiantes, quienes participarán en la intervención comunitaria y otras actividades por venir.
También se realizó la premiación del Concurso La Letra viva, en cuatro categorías.
En crónica el lauro corresponde a Un grupo electrógeno, 300 pesos y la derrota más hermosa, de Máximo Badía Yumar, por su concisa y simbólica forma de narrar; en perfil a El hombre que levanta otras manos, de Iris Torres y Arley Puyol, por darle protagonismo a las labores de los árbitros en ocasiones en el centro de la cuestión, pero aún así invisibles.
En reportaje alcanza la victoria Algo se está rompiendo en el pueblo, del holguinero Reynaldo Zaldívar, por su manera de contar cómo el pueblo raso, a veces, debe recurrir a alternativas, como hacer aceite del corojo, para sobrellevar la crisis de desabastecimiento de la Isla.
Por último, en texto inédito, por segunda vez se premia a Máximo Badía Yumar por Los fantasmas de Sáez y Calzada, por la forma en la que cuenta las peripecias de un joven universitario obligado a trabajar para tener algo parecido a una vida.
Guillermo Carmona Rodríguez/ Tomado de Periódico Girón
