Los ataques alcanzaron zonas de los distritos de Tiro, Nabatieh, Bint Jbeil y Marjeyoun, sin que hasta el momento se reportaran víctimas o heridos.
En el distrito de Tiro, aviones israelíes bombardearon la zona de Wadi Zibqin, mientras la localidad de Al-Mansouri fue escenario de más de 30 explosiones desde la noche del viernes.
Según la agencia oficial libanesa, las detonaciones afectaron viviendas e infraestructuras, algunas de las cuales quedaron completamente destruidas. Además, un dron israelí lanzó sobre la zona contenedores con material explosivo, mientras continuaban los disparos de artillería.
Las fuerzas israelíes también realizaron una operación de demolición en Al-Mansouri, provocando fuertes explosiones cuyas ondas expansivas fueron percibidas por habitantes de la ciudad de Tiro y sus alrededores.
En Nabatieh, aviones israelíes efectuaron dos incursiones contra las inmediaciones de Nabatieh al-Fawqa, después de ataques previos contra las alturas de Ali al-Taher y la colina Al-Dabsha.
La zona de Ali al-Taher fue además objeto de intenso fuego de artillería, mientras otros bombardeos alcanzaron Dawhat Kfar Remman, las afueras de Arnoun y Wadi al-Salouqi.
En el distrito de Bint Jbeil, aviones de combate israelíes atacaron el área situada entre Hadatha y Haris, una zona que ya había sido blanco de artillería desde posiciones israelíes en la ocupada Jabal Balat.
Las fuerzas israelíes realizaron asimismo demoliciones en Ainata, acompañadas de fuertes explosiones en Hadatha y en las proximidades de Ainata, cerca de Kunin, cuyas detonaciones fueron escuchadas en localidades vecinas.
En Marjeyoun, aviones israelíes bombardearon la localidad de Al-Qantara, mientras el Ejército israelí llevó a cabo una operación de demolición en Khiam que provocó daños en viviendas y rompió cristales en varias localidades del valle.
Previamente, un dron israelí había lanzado material explosivo contra viviendas situadas cerca de Birket al-Hamam, al este de Khiam, provocando un incendio y columnas de humo.
Los ataques se produjeron un día después de una nueva ola de operaciones israelíes en el sur del Líbano, que incluyeron bombardeos aéreos, artillería y demoliciones contra zonas residenciales, viviendas, una escuela e infraestructuras.
Las acciones continúan pese al acuerdo marco firmado entre Beirut y Tel Aviv el 26 de junio, que contempla una retirada gradual de las fuerzas israelíes de territorios ocupados y el despliegue del Ejército libanés en esas áreas.
Israel mantiene presencia militar en zonas del sur del Líbano, algunas ocupadas desde hace décadas y otras tomadas durante el conflicto de 2023-2024, mientras continúan las tensiones en la frontera entre ambos países. (ALH)
