En la provincia de Matanzas se puso en marcha un sistema de verificación en carreteras para controlar el uso ilegal del aceite dieléctrico, en un contexto donde el territorio concentra el 60 POR CIENTO de los robos de este lubricante a nivel nacional, acumula más de 90 transformadores dañados y registra pérdidas económicas que superan el medio millón de dólares solamente en la reposición del producto.
Los puntos de inspección cuentan con personal de los laboratorios de la Empresa Comercializadora de Combustibles, que analizarán muestras de diésel para detectar posibles mezclas con el aceite sustraído. La estrategia, que ya comenzó a aplicarse en Matanzas, se extenderá a todos los territorios con altos índices de hurto como parte del programa de protección de la infraestructura eléctrica.
Las autoridades advirtieron que quienes sean sorprendidos usando o comercializando aceite dieléctrico enfrentarán el decomiso del vehículo y penas de privación de libertad; recientemente, los tribunales han dictado condenas por sabotaje a la red eléctrica contra varios implicados. En cuanto al producto, Cuba lo produce en la Refinería Sergio Soto para transformadores de hasta 33 kilovolts, mientras que los equipos de mayor tensión requieren importaciones cuyo precio mundial promedia entre los TRES y CUATRO dólares por litro, a lo que se suman fletes y aranceles que elevan el costo final hasta un 25 POR CIENTO.
Con esta medida, las autoridades matanceras buscan frenar un delito que ha dejado a oscuras a comunidades enteras y ha afectado la producción agropecuaria, el abasto de agua y otros servicios vitales, en un intento por devolver estabilidad al sistema energético de la provincia.
José Miguel Solís/ Perfil de Facebook
