La grandeza de un pueblo se mide, además, por lo que es capaz de hacer en bien de los demás, aún en las más difíciles condiciones, y ese es el verdadero valor que le impregnan los matanceros a la obra diaria que construye para beneficio de la comunidad, como las recién entregadas en la capital yumurina.

Por ejemplo, la llamada Sala del dolor torácico agudo, única con esas características en un Hospital Clínico Quirúrgico del país. Pertenece en el Hospital Docente Comandante Faustino Pérez, situado en la periferia de la ciudad yumurina.

Pueden haber muchos sueños, y este es uno de ellos, de los más importantes, que se convirtió en realidad gracias al empeño del Gobierno Provincial del Poder Popular, a sus entidades de Salud, Inversionista y constructor, y del sector no estatal, quienes en esfuerzo mancomunado protagonizaron cuanto se tiene en esta y otras obras vitales sociales.

Suman cientos los trabajadores, incluidos los del sector, que, mediante la creatividad y el bien hacer, entregaron millones de gotas de sudor, miles de horas, para tal logro, y pacientes y familiares se lo agradecen.

Se informó que la recién inaugurada sala tiene como prioridad lograr un mejor diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, a la que se considera primera causa de muerte en Cuba y el mundo, y es parte de las mejoras aportadas al Cuerpo de Guardia del citado hospital provincial.

Pero no fue la única instalación que comenzó a prestar servicio en Matanzas, porque se agregan la cafetería ubicada en la calles Milanés y esquina Ayuntamiento, el Bar Torres, sobre la Pizzería Bellamar,en el barrio de La Playa.

Tomado del perfil en Facebook del Gobierno Provincial de Matanzas.

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