La situación en Ceuta sigue tensa, con cerca de seis mil migrantes irregulares marroquíes, que ingresaron el 30 de julio y permanecen hoy en la ciudad autónoma española.
El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, reiteró este viernes que el panorama no ha cambiado sustancialmente, reclamó más ayuda del Gobierno nacional y a las Comunidades Autónomas españolas acoger a menores no acompañados, mil 104 según registros oficiales.
Sin embargo, el tema más espinoso que abordó Vivas con los medios fue su encuentro con el Rey Felipe VI, quien en calidad de jefe de Estado renovó todo su respaldo a Ceuta e, igualmente, a su vecina Melilla.
El punto focal estuvo en el anuncio de que Su Majestad tiene intenciones de visitar Ceuta próximamente, sin concretar fechas, lo cual haría por primera vez en la historia.
Ya en 2007, recordaron analistas locales, cuando el entonces rey Juan Carlos I y la reina Sofía, visitaron Ceuta, se generó un problema diplomático con Marruecos, que no reconoce la soberanía de ninguna de las dos ciudades por parte de España.
El monarca de España tiene rango de jefe de Estado, aunque las relaciones internacionales las maneja el gobierno de turno. La eventual presencia en Ceuta de Felipe VI se antoja actualmente un tema espinoso.
El hecho es que la avalancha de unas 80 mil personas desde Marruecos hacia la urbe fronteriza perteneciente a España desde hace 500 años despertó suspicacias, al señalarse que sin dudas Rabat alentó el desplazamiento o, cuando mejor, se hizo de la vista gorda.
Una ONG cifra en 142 las personas fallecidas en el intento de cruzar el espigón fronterizo del Tarajal el pasado 30 de julio. “Es como si a España ingresaran de pronto 50 millones de personas (…) nos desbordó”, valoró Juan Jesús Vivas.
La principal autoridad de Ceuta hizo este parangón para graficar lo sucedido en su ciudad, que tiene apenas 83 mil habitantes.
Una reunión telemática de ministros del Interior de la Unión Europea (UE) esta semana mostró cierta cohesión en el apoyo a España, al considerar que Ceuta y Melilla son las únicas fronteras terrestres desde África hacia los países del bloque comunitario.
En mayo de 2021, ante la decisión española de atender clínicamente en Logroño a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, Rabat abrió sus controles para permitir que 10 mil personas desbordaran los límites territoriales con Ceuta.
Ceuta y Melilla son ciudades autónomas pertenecientes al país ibérico desde hace más de 500 años. Sin embargo, Rabat las reclama por motivos geoestratégicos, económicos y nacionalistas.
El Estado marroquí considera que son «presidios ocupados» o reliquias coloniales.
