Las cuatro representantes cubanas del estilo libre, que escalaron al colchón por títulos esta noche, salieron por la puerta ancha en el Pabellón de Combate del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, en esta urbe, donde otra vez la mayor de las Antillas dio muestra de lo que mejor sabe hacer, en el deporte y la vida, luchar.
Como parte de la continuación del evento de este deporte en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, Greili Bencosme, de la división de hasta 50 kilogramos, Laura Herin (-53 kg), Yanelis Sanz (-57 kg) y Milaymis Marín (-76 kg) gobernaron en sus combates por oro, mientras María Santana (-62 kg) aportó bronce.
Solo yo y mi círculo mas cercano sabemos lo que costó ganar esta medalla, fueron muchos meses de sacrificio y quiero regalar este metal a mi madre, que recientemente cumplió años y lo único que me pidió fue la corona centramericana, aseveró a la prensa Bencosme, la primera en saborear las mieles de la victoria en la amplia cartelera nocturna.
Por su parte Herin, quien logró una espectacular pegada sobre la venezolana Alexa Álvarez, significó que después de salir debajo 3-4 en el primer asalto salió a cambiar el curso del enfrentamiento y no se detuvo hasta someter a su contraria, quien no pude evitar una acción de contragolpe a poco más de un minuto para el pitazo final.
Conocía bien a mi rival, la mexicana Bertha Rojas, por ello sabía como manejar las acciones, después de ir debajo en el segundo asalto miré a la pizarra y me convencí de que debía intentar un ataque para darle vuelta y se pudo, estoy satisfecha y consciente de que este triunfo es uno más en el camino hacia Lima 2027 y Los Ángeles 2028, manifestó Sanz.
El cierre dorado de la noche lo puso Marín, ya curtida a nivel olímpico y mundial, quien dedicó el éxito a Filiberto Delgado, a quien ella llama el Rey Midas de la lucha y quien atraviesa actualmente por una situación de salud que lo mantiene alejado de los colchones.
La medalla va para ti, Puli, te dije que te iba a regalar este título y aquí lo tienes, sentenció en un mensaje a través de la prensa cubana en la llamada zona mixta que, por este sábado, pareció la casa de las gladiadoras de la Isla, las cuales entraron y salieron sin llamar ni pedir permiso.
John Vila Acosta / ACN
Foto: Ricardo López Hevia
