Un punto de inflexión táctico y boletos sellados a la fase de eliminación directa marcaron este jueves la conclusión de los sectores E y F en el Mundial de Fútbol 2026, una fecha grabada en los anales del torneo por el planteamiento reactivo y la eficacia contragolpeadora con la que Ecuador superó a la tetracampeona Alemania.
La paridad extrema en los bloques en disputa obligó a los estrategas a replantear sus bloques defensivos en sedes norteamericanas, donde la «Tri» sudamericana, los Países Bajos y Costa de Marfil certificaron su presencia en la pizarra de los dieciseisavos de final, dejando el escenario listo para los cruces de alta exigencia analítica.
El gran bombazo de la jornada se gestó desde la pizarra, donde Ecuador supo neutralizar el juego de posesión teutón tras encajar un gol temprano de Leroy Sané. El cuerpo técnico ecuatoriano ajustó las líneas de presión media-alta, permitiendo que Nilson Angulo y Gonzalo Plata capitalizaran las transiciones rápidas y los desajustes en el repliegue defensivo de Manuel Neuer, un triunfo táctico que mete a los sudamericanos como uno de los mejores terceros, mientras Alemania avanza amparada en su diferencia de goles previa.

En ese mismo grupo E, Costa de Marfil exhibió un despliegue físico impecable en la zona de pivotes para anular los circuitos de juego de Curazao. Un sólido doblete de Nicolas Pépé, quien explotó los pasillos interiores y el juego asociativo en el último tercio de la cancha, amarró el segundo puesto para los africanos y sepultó el bloque bajo defensivo caribeño.

Las acciones del Grupo F ratificaron el funcionamiento colectivo de los Países Bajos, escuadra que disipó cualquier duda en su volumen de juego tras batir las líneas de Túnez con una exhibición de contundencia ofensiva y amplitud por las bandas ganando 3-1. En la misma llave, Japón y Suecia firmaron un vibrante empate a un gol en la ciudad de Dallas, un duelo de alta intensidad donde la disciplina y dónde las coberturas de los asiáticos neutralizaron el juego aéreo y directo de los nórdicos, manteniendo la paridad de cara a la etapa de muerte súbita.

El partido entre Turquía y Estados Unidos, fue un choque vibrante y lleno de drama en el Estadio de Los Ángeles. La selección de Estados Unidos buscaba sellar su fase de grupos con un récord perfecto. A pesar de los esfuerzos estadounidenses que incluyeron el regreso a la cancha de Christian Pulisic en el segundo tiempo, la zaga defensiva local flaqueó notablemente ante el conjunto turco.
Turquía sorprendió a los norteamericanos en un final agónico. El gol del triunfo llegó literalmente en la última jugada del tiempo de compensación (minuto 90’+8′) por medio de Kaan Ayhan, quitándole el invicto al combinado de las barras y las estrellas. A pesar de la dura derrota, Estados Unidos avanzó como líder de grupo.

A la misma hora se disputó en el Estadio de la Bahía de San Francisco en un ambiente de enorme tensión táctica los seleccionados de Paraguay y Australia, ya que ambos conjuntos se jugaban el boleto directo a la siguiente ronda. El duelo estuvo marcado por las precauciones defensivas, el juego físico y un arbitraje riguroso que dejó amonestado al paraguayo Diego Gómez.

Ninguno de los dos equipos logró dar el estoque final, sellando un cerrado empate sin goles. Con este resultado táctico, Australia aseguró el segundo puesto del grupo para avanzar directamente a los dieciseisavos de final. Por su parte, Paraguay quedó en el tercer lugar a la espera de confirmarse como uno de los mejores terceros.
Fotos: imágenes tomadas de Marca.
