Dice Politico que las probabilidades de que EEUU ataque a Cuba aumentan. Eso, como sabemos, no tiene justificación alguna. Ni beneficio real para EEUU, porque tendría cerquita a un país inestable, sin instituciones, y con una población que puede huir por mar y caer en masa en las costas del país que menos migrantes quiere.
Pero este post no es sobre eso. No es tampoco sobre los muchos cambios que Cuba necesita -no sé, yo, entre apagones y la amenaza de una bomba sobre mi hija de cinco años, no me concentro tanto en eso de los cambios de Cuba.
Este mensaje es para todo el cubano que está loco porque “Trump se meta aquí”. Para los enchuchadores de sofá, los valientes de Facebook, los que no viven más que para postear aquí cuanto cuento les sirve para su obsesión patológica de que se caiga el gobierno, para las influencers wannabe que enseñan “cómo crear contenido cuando todo cambie” (spoiler, ya aquí eso lo saben hacer).
Este mensaje es para todos los que prefieren y preferirán escribir para audiencias extranjeras y no para esta, de gente empobrecida que no paga en moneda dura.
Este mensaje es para los que dicen que Trump es un salvador, “que acabe de una buena vez”. Es para esos artistas que se van voluntariamente por el aeropuerto y llegan a “los afueras” diciendo que llegaron “al exilio” (busquen en el diccionario qué significa exilio); es para el que adquirió notoriedad montado sobre la caja de bacalao de ser crítico al gobierno, y usa ser pro-cambio de régimen para ser “alguien”, porque si no se montan ahí se olvidarían de sus nombres hasta sus madres.
Para ustedes, lean: cuando caigan las bombas, cuando mueran niños, cuando un ejército extranjero bombardee y mate gente que no pudo decidir ni por una cosa ni la otra, en ustedes caerá la responsabilidad de cada muerte, de cada pérdida, de cada desgracia. Les deseo que vivan con el peso de cada luto, y que haber abogado por la muerte no los deje vivir, pero vivos, sí, para ver que nada de lo que creyeron que esa muerte iba a traer pasó.
Si tú ves al pueblo cubano como un daño colateral, que te da lo mismo que se mueran para que se logre lo que tú crees que debería pasar aquí, mírate, y ojalá la bomba no caiga sobre tu madre o sobre tu abuela. De ahí, no se regresa.
De las desgracias que no son bombas no me hables ahora. Eso es de lo que más se habla. Las del gobierno que no quieres. Te voy a recordar algo: para cambiar gobiernos hace falta estar vivos. Hasta para tumbar un régimen hace falta combustible, comer, luz….
Disclaimer: Si tienes una psicosis de esas en las que te crees que los que tiran bombas lo hacen para salvar al pueblo cubano, te recomiendo medicación, psicoterapia, lectura de historia reciente y silencio, todo el silencio.
El que quiere bombas sobre Cuba no quiere a los cubanos.
Todo lo demás es demagogia.
Cris Acosta/ Perfil de Facebook
