Hay domingos que «rinden más que un paquetico de Toqui», así como salíamos decir hace unos años atrás a un niño que dejaba sin aliento a los adultos.
Este último lo sentí así. Basta con ir a la Feria agropecuaria de Santa Marta, los sitios de venta de alimentos en Cárdenas, al Hospital y terminar en un espectáculo cultural para quedar con el sabor de varios días vividos en solo unas horas.
En la Feria, el sitio al que llegan muchos con la esperanza de «luchar la yuca’ sino para la semana al menos que alivie algunos días, las ofertas excelentes pero con las violaciones que son denuncias envejecidas de los que viven en este consejo popular. Entre los tarimeros de todo: pepino, tomate, ajo, cebolla, malanga, boniato, zanahoria, remolacha, papa, carne de cerdo y hasta huevos, claro propiedad ellos de los privados; también algunas pizarras ilegibles, escondidas y como es habitual la burla al consumidor al no coincidir lo que en ella está escrito con lo que se dice en voz medianamente baja.
Este domingo como en otros no bastaron las miradas atentas de directivos. La de los órganos impositores es la que debe estar atenta y actuar contra el engaño y la falta de empatía con quien no tiene o tiene menos para comprar.
En cuanto a ofertas de alimentos elaborados hay de todo. Establecimientos que tienen opciones y que demuestran que hacer el bien y ayudar con precios módicos es posible, otros que se justifican con que no venden y el mal enraizado en los gastronómicos de no atemperarse a las gestiones para las que tienen todas las prerrogativas.
Mientras no se puede descuidar el tema alimentario que ya es un dolor en una Cuba bloqueada y con una inflación que ahoga, la salud se bate entre la escasez de medicamentos e insumos, entre otros asuntos que preocupan y ocupan a quienes tienen responsabilidades. En el Hospital «Julio Aristegui Villamil» es la falta de Especialistas en Neonatología y Anestesiología el punto crítico de la atención, así lo asevera su Director el Dr. Yankiel Rodríguez. En medio de la carencia de combustible pienso entonces en esos familiares de las gestantes que por falta de Neonatólogo tienen que ir a parir a la cabecera provincial y el via crucis que es transitar esos más de 40 km para acompañar a la madre y su bebé. Pero en el Hospital no se para y allí están los médicos que de guardia tienen la misión de asistir a cada paciente que llega a la institución de salud pública mientras son golpeados por las mismas carencias que el resto de los que vivimos en esta isla.
Pero en medio de los contratiempos siempre la niñez salva. Después de tormentas ensordecedoras la calma llega para darle al domingo mejores vibras.
Nuevamente hay magia en el Cine Teatro «Cárdenas’ y nunca mejor dicho porque en tiempos de oscuridades dar luz a un escenario es un reto de marca mayor. Es entonces cuando el Proyecto de desarrollo local «Bulerías» se las agencia para por cuarta ocasión subir a escena el espectáculo «Había una vez un sueño». Cerca de cien bailarines sobre el tablado dejan el ímpetu de su danza y el alivio que proporciona un buen espectáculo cultural.
El domingo se fue con el sabor de «rendir más que un paquetico de Toqui’ y con la certeza que entre los cubanos el rendirse no es una opción loable. (ALH)
Marlén Bouza/Telebandera
