Un hacha petaloide aborigen encontrada en la zona de Punta de Maya se expone desde hoy en la Oficina del Conservador de la Ciudad de Matanzas (OCCM), tras la reciente incorporación de la valiosa pieza a los fondos del Laboratorio de Zooarqueología y Paleontología Milton Pino Rodríguez.
Logel Lorenzo Hernández, fundador del Laboratorio, explicó que la pieza en exposición fue donada por los hermanos Ernesto y Raúl Pacheco Valdés, quienes la encontraron el 14 de agosto del año 2021 y la hicieron llegar al «Milton Pino Rodríguez» mediante los espeleólogos Alberto Clark Rivas y Henry Delgado Manzor.
Se trata de un elemento de la cultura aborigen hallado en un lugar en el que no se reportan sitios arqueológicos aborígenes, lo que abre una puerta a la posibilidad de que en un futuro, tras un trabajo previo de prospección en el área, se encuentren evidencias de las culturas precolombinas que habitaron la zona, añadió Lorenzo Hernández.
Sobre el hacha petaloide que se expone en la Sala Fundacional en la OCCM se vislumbran huellas del entorno acuático en el que se encontraba; incrustaciones de coral no se retiraron de la misma como evidencia del impacto medioambiental a lo largo del tiempo.
Se trata de una pieza que por la perfección, el trabajo que costaba realizarla, el valor que tenía, se cuidaba, no se abandonaba, tenía una gran importancia para las comunidades aborígenes, comentó Leonel Pérez Orozco, Conservador de la Ciudad de Matanzas.
En texto redactado para la muestra por Odlanyer Hernández de Lara, investigador del Departamento de Antropología de la Universidad de Syracuse (Nueva York), se explica que en la zona de Punta de Maya, provincia de Matanzas, fueron halladas dos hachas petaloides (una de ellas es la que se encuentra en exposición) asociadas a grupos aborígenes agroalfareros que habitaron Cuba antes de la llegada europea.
Las hachas petaloides constituyen artefactos que evidencian transformaciones tecnológicas y sociales, reciben su nombre por su forma semejante a un pétalo y se caracterizan por presentar contornos ovalados o elípticos y superficies cuidadosamente pulidas.
“El hallazgo en Punta de Maya amplía el registro arqueológico de la región de Matanzas y contribuye a comprender la distribución territorial y las dinámicas de ocupación de los grupos agroalfareros en la costa norte de Cuba. Estos artefactos permiten aproximarnos a los modos en que las sociedades precolombinas interactuaron con el paisaje, transformándolo y dotándolo de significados”.
