El médico Francisco Domínguez Roldán fue el único académico cubano que se incorporó al Ejército Libertador.
En 1888 el médico Francisco Domínguez Roldán, quien se encontraba en Francia, fue electo académico corresponsal de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. El 8 de octubre de 1893 la misma institución lo eligió académico de número. Dos años y medio después, se incorporó al Ejército Libertador. Fue el único académico cubano que asumió ese deber con la libertad de su patria.
Un joven talento

Francisco Faustino de la Caridad Domínguez Roldán, quien fuera conocido como Panchón, nació en La Habana el 15 de febrero de 1864. Estudió en el Colegio Carcasés y con los Escolapios de Guanabacoa. Alcanzó el grado de bachiller e ingresó en la Universidad de La Habana para estudiar medicina. Cumplió el último trámite para obtener el doctorado en la Universidad Central de Madrid. La tesis que defendió trató sobre “Contribución al estudio de la fiebre amarilla”.
Una vez graduado, realizó cursos de ampliación en París. Llegó a ser médico externo de varios hospitales desde 1887 y al siguiente año recibió la condición de interno. Por sus resultados se le otorgó la Medalla de Bronce de la Asistencia Pública de París. El 2 de julio de 1891 recibió el título de Doctor en Medicina de la Universidad de París con una disertación sobre “Los quistes serosos del epidimio”.
De regreso a La Habana, Francisco Domínguez Roldán se consagró a la asistencia médica. En 1893 comenzó su larga faena como profesor universitario. En esta fecha se le nombró catedrático auxiliar supernumerario de medicina operatoria. Impartió clases de anatomía topográfica y operaciones. Trabajó como cirujano honorario en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes. Con “El tórax y sus regiones” (1894) dio inicio a una amplia producción científica vinculada a las ciencias médicas, en especial a la cirugía.
Soldado de la patria
La fecha del ingreso de Francisco Domínguez Roldán en el Ejército Libertador fue el 10 de febrero de 1896. Destacado en Matanzas, instaló un primer hospital de campaña en Sabanas Nuevas, cerca de Cárdenas. Se le nombró gobernador de la provincia de La Habana el 30 de junio de 1896, responsabilidad administrativa que asumió sin abandonar las funciones que ya tenía en la Sanidad Militar.
Estuvo presente en varios combates, como el de Purgatorio, el 12 de marzo de 1896, que dirigió el entonces General de Brigada Pedro Betancourt. Al culminar la guerra en 1898 tenía el cargo de jefe de Sanidad del Quinto Cuerpo del Ejército Libertador (La Habana y Matanzas). Fue ascendido a capitán el 10 de febrero de 1896, a comandante el 19 de mayo de 1898, a teniente coronel el 23 de mayo de 1898 y a coronel el 24 de agosto de 1898.
En la República
Tras el fin de la Guerra de Independencia, Francisco Domínguez Roldán fue nombrado Catedrático de Anatomía Quirúrgica y Operaciones en diciembre de 1899. Participó de forma activa en la reorganización de la enseñanza de la medicina en la Universidad de La Habana, según el Plan Varona. Sobresalió como el introductor de la radiología en Cuba, especialidad a la que consagró buena parte de sus esfuerzos científicos. Así lo demostró en los trabajos Radio, radiología y electricidad médicas (1911) e Importancia de los Rayos X en el diagnóstico de los trastornos provocados por la irrupción de los últimos molares (1912).

Asistió como delegado de Cuba al Congreso de Electricidad Médica celebrado en Barcelona en el año 1910. También participó en el Congreso Internacional de Electricidad Médica, efectuado en Lyon en 1914. En este último evento presidió una de sus sesiones. Fue miembro de la Medical Electrical Association. En 1907 recibió la condición de Caballero de la Legión de Honor de Francia.
Además, fue autor de Nuevo método de topografía cráneo cerebral (1902), Tratamiento de las fracturas de maxilar (1903), Contribución al estudio de la parálisis facial (1904), Procedimientos operatorios (1904) y Lecciones de cirugía de urgencia (1905). Reflejó parte de sus experiencias como cirujano en el texto Anatomía topográfica y operaciones de urgencia del tórax (1914). Adaptó a las condiciones cubanas el libro La salud del Soldado. Manuel de higiene para civiles y militares (1904), de G. Tellier.
Entre 1917 y 1919 se desempeñó en el cargo de secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, en el gobierno de Mario García-Menocal. Entre sus aportes estuvo la creación de las Escuelas Normales para Maestros y las Escuelas del Hogar. Gozó de gran prestigio científico y ostentó varios títulos académicos y científicos. Al renunciar a su cargo gubernamental viajó a Francia, donde permaneció hasta 1937. En 1922 la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana le honró al nombrarlo Miembro de Mérito.
Dedicó sus últimos años a reivindicar la obra de Carlos J. Finlay como hombre de ciencia. Francisco Domínguez Roldán murió el 25 de abril de 1942, víctima de un accidente de tránsito.
Legado y homenajes
En las memorias Recuerdos de una larga vida (1974), el matancero Mario E. Dihigo dejó la siguiente descripción de su profesor Panchón:
“Hombre de corta estatura, cabeza voluminosa y reluciente calva, nariz pequeña y voz fañosa, que caminaba a pasos cortos y rápidos y de carácter irregular y atrabiliario”.

Mediante Decreto Presidencial No. 1546, de fecha 27 de marzo de 1957, publicado en la Gaceta Oficial de 29 de junio del propio año, se dispuso la confección de una emisión de sellos de Correos en honor de Francisco Domínguez Roldán. En la resolución que la autorizó se le destacó como «…uno de los mejores Profesores que ha tenido la Universidad de La Habana e introductor en Cuba de la Radioterapia y de la Fisioterapia, gran patriota; y excelente funcionario público».
La emisión tuvo 3.000,000 de sellos de 4 centavos de valor, para el servicio ordinario. Era de color verde, con dimensiones de 22 x 28 mm. y perforación 12/2. Traía una reproducción del retrato del Dr. Domínguez Roldán, con las siguientes menciones: «Cuba».-«4 cts.»-«Dr. Francisco Domínguez Roldán». “1864-1942.
La biografía más completa de Francisco Domínguez Roldán la escribió su hija María Luisa. Se tituló Panchón Domínguez Roldán. Mambí. Médico. Ministro (1957) y el prólogo lo escribió el doctor Octavio Montoro. A propósito del centenario de su nacimiento, la colección Cuadernos de Historia de la Salud Pública le dedicó el volumen 27. Este se tituló Centenario del nacimiento del Dr. Francisco Domínguez Roldán. 1864-1942 (1964).

