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	<title>Protesta de los Trece archivos - TV Yumurí</title>
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	<title>Protesta de los Trece archivos - TV Yumurí</title>
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		<title>Clamor de la Protesta de los Trece</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción TV Yumurí]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Mar 2025 20:00:58 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[La Habana]]></category>
		<category><![CDATA[Protesta de los Trece]]></category>
		<category><![CDATA[Rubén Martínez Villena]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Ocurrió el domingo 18 de marzo de 1923 y, a 102 años del suceso, no se olvida aquella denuncia a la corrupción imperante en la Cuba de entonces hecha por un grupo de jóvenes intelectuales, durante el acto de homenaje a la escritora uruguaya Paulina Luisi, de visita en La Habana.</strong></p>
<p>Desde 1921 corrían los días del gobierno de Alfredo Zayas, quien lo entregaría en 1925 al tristemente célebre Gerardo Machado, contra el cual también lucharon algunos de los participantes en la Protesta de los Trece, acción que correspondía al despertar de la conciencia nacional ya visible desde comienzo de esa década en el país.</p>
<p>Tal llamamiento de atención estaba a tono con el “¡Aquí estamos!” de una intelectualidad formada, entre otros, por prometedores talentos de las letras y el pensamiento humanista en general y de ideas políticas de izquierda en muchos casos.</p>
<p>Encabezada por el poeta y futuro líder comunista Rubén Martínez Villena, la Protesta de los Trece pasó a la historia como un acto lleno de coraje en momentos que tales manifestaciones costaban la vida o una represión cruenta.</p>
<p>Comenzaron por pedir perdón a la homenajeada y leyeron el documento sostenido por los 15 participantes de la acusación, luego firmada por 13 de ellos.</p>
<p>La ceremonia de marras tuvo lugar en la sede de la Academia de Ciencias de Cuba, patrocinada por el Club femenino de Cuba.</p>
<p>Sin embargo, el discurso de saludo a la señora Luisi lo leería Erasmo Regüeiferos, secretario de Justicia del gobierno de Zayas y uno de los participantes en la fraudulenta compraventa del Convento de Santa Clara, con el objetivo de engrosar sus bolsillos y dicen que hasta los del presidente, entre otros de su camarilla. No se podía desperdiciar la ocasión.</p>
<p>Razones válidas para que los integrantes del grupo de avanzada llamado Minorista se presentaran en el lugar y luego de las palabras de desagravio expresaron a viva voz su oposición y condena al acto de corrupción.</p>
<p>De cuerpo entero estuvieron, además, militantes como Juan Marinello, Emilio Roig de Leuchsenring, Alejo Carpentier y José Zacarías Tallet, con una labor creadora activa dentro de la narrativa, la poesía y la enjundia de la crítica y el ensayo, expuesta en obras que contrastaban en tertulias nocturnas.</p>
<p>Eran parte de una intelectualidad emergente, incisiva, y sobre todo preocupada por los rumbos de la condición pseudocolonial de Cuba. Más tarde algunos serían profesores de la Universidad Popular José Martí, fundada por Mella.</p>
<p>Desde la Colina Universitaria despuntaba con fuerza el estudiante y atleta Julio Antonio Mella, quien en 1922 fundó la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y preguntado por qué cubanos con semejantes aptitudes -el caso de Villena- no le daban el cauce correcto a sus inquietudes, según testimoniara Raúl Roa García.</p>
<p>El 10 de marzo de 1923 el presidente Zayas aprobó el decreto que autorizaba la compra del antiguo Convento. De los otros dos firmantes requeridos, los ministros de Justicia y de Hacienda, solo aceptó el primero.</p>
<p>Eso funcionó como detonante de la Protesta, pues con ese negocio el Estado pagaba dos millones 300 mil pesos por un inmueble vendido antes en plena “danza de los millones”, por sus dueños originales a una empresa particular en menos de un millón.</p>
<p>Aquel día, cuando el secretario de Justicia pronunciaba sus primeras palabras, sufrió la súbita interrupción de Villena, quien cuestionó su altura moral para presentarse a hablar en aquel selecto ceremonial. Tras expresar sus motivos pudo retirarse con sus acompañantes plenos de dignidad y coraje.</p>
<p>A esto le siguió la redacción del texto por el autor de “La pupila insomne”. En este se consignaban otra vez las acusaciones contra la deshonestidad estatal. La respuesta gubernamental fue inmediata, levantarles una causa por delito de injurias.</p>
<p>La reacción de los intelectuales fue rápida debido a la conmoción que generó. Se creó la Falange de Acción Cubana, el primero de abril de 1923. Encabezada también por Villena, significó la continuidad en la participación del gremio en la vida política nacional, en especial de sus más jóvenes representantes.</p>
<p>En lo político y revolucionario la Protesta de los Trece resultó el bautizo de fuego del abogado y poeta Rubén Mártínez Villena, antes debatido muchas veces solo en la desilusión, en los anhelos inútiles, el dolor, su vida y en la crítica de lacras sociales. Algunos de sus amigos pensaron que el 18 de marzo el joven vino al mundo por segunda vez.</p>
<p><a href="https://www.acn.cu/especiales/clamor-de-la-protesta-de-los-trece"><strong><span style="color: #000080;">(Marta Gómez Ferrals/ ACN)</span></strong></a></p>
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		<title>Nuestro siglo XX</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Redacción TV Yumurí]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 Jan 2023 18:47:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Comentarios]]></category>
		<category><![CDATA[Protesta de los Trece]]></category>
		<category><![CDATA[Rubén Martínez Villena]]></category>
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										<content:encoded><![CDATA[<div class="row">
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<div class="col-lg-2 col-md-2 col-sm-2 col-xs-2">
<div class="row">Aquella noche del año 1923 una asociación femenina se había propuesto rendir homenaje a una ilustre visitante uruguaya. Para decir las palabras de elogio el orador invitado era Erasmo Regüeiferos, ministro del presidente Alfredo Zayas. Dispersos por el salón se encontraban algunos escritores veinteañeros, convocados por <a href="https://www.tvyumuri.cu/cuba/oficina-del-historiador-de-la-habana-programa-actividades-por-el-80-aniversario-del-natalicio-de-eusebio-leal/"><strong>Rubén Martínez Villena</strong></a>.</div>
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<p>Cuando el personaje gubernamental se dirigía al podio para cumplir la tarea encomendada, su marcha fue interrumpida. En medio del desconcierto general, Rubén pidió la palabra para denunciar públicamente la complicidad del funcionario con la fraudulenta compra del Convento de Santa Clara, uno de los tantos negocios que caracterizaron la corrupción dominante en los tiempos del zayato.</p>
<p>Al terminarse la arenga, el grupo juvenil se retiró del salón, para dirigirse a El Heraldo de Cuba y hacer público lo sucedido. El acontecimiento tuvo repercusión nacional. Quedó registrado para siempre en la historia con el nombre de <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwjg7KOv3Mz8AhV6g4QIHe9fC54QFnoECCkQAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.cubahora.cu%2Fhistoria%2Fcinco-preguntas-sobre-la-protesta-de-los-trece&amp;usg=AOvVaw1WhbbdIhbvAS-TVdIKV4s3"><strong>Protesta de los Trece</strong></a>.</p>
<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-17005" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/jpKeqQ_15-01-2019_20.01.10.000000.jpg" alt="" width="425" height="682" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/jpKeqQ_15-01-2019_20.01.10.000000.jpg 425w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/jpKeqQ_15-01-2019_20.01.10.000000-187x300.jpg 187w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/jpKeqQ_15-01-2019_20.01.10.000000-93x150.jpg 93w" sizes="(max-width: 425px) 100vw, 425px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Por muchos motivos, este hecho señala el punto de giro en la asunción del compromiso de los trabajadores intelectuales con la sociedad, a partir de su participación activa en la política en un momento de acelerada maduración de la conciencia nacional, al socaire de una profunda crisis económica. Importantes acontecimientos internacionales influyeron también en el desarrollo del pensamiento, entre ellos, la <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwiA2KKN3cz8AhVDSDABHXmDDqsQFnoECBUQAQ&amp;url=http%3A%2F%2Fwww.cubadebate.cu%2Fetiqueta%2Frevolucion-de-octubre%2F&amp;usg=AOvVaw1iZmiub0TDRs8oJwmfod86"><strong>Revolución de Octubre</strong></a> y la cercana Revolución Mexicana.</p>
<p>Para los cubanos, la intervención de Estados Unidos en la guerra hispano-cubana, había significado un golpe demoledor. Se había producido cuando, en lo militar, la metrópoli española estaba derrotada. Su impotencia se revelaba con la imposición, por parte del capitán general Valeriano Weyler, de la reconcentración de los campesinos en los centros urbanos. Sin techo y sin comida, millares de hombres, mujeres y niños vagaban por las calles privados de asistencia médica. El hambre asedió también a los pobladores urbanos. La infame política, que costó un número incalculable de víctimas, era fruto de la desesperación.</p>
<p>Al término de la contienda, los mambises no pudieron entrar en Santiago. Los cubanos tampoco pudieron participar en las negociaciones de paz. El imperio español en su ocaso definitivo entregaba la Isla al imperio emergente que la utilizaría como laboratorio para el primer experimento neocolonial.</p>
<p>Para llevar a cabo ese propósito, las tropas de ocupación permanecerían en la Isla hasta que los constituyentistas aceptaran incorporar en la Carta Magna del año 1901 la injerencista Enmienda Platt y la presencia de la todavía existente base naval de Guantánamo.</p>
<p>Hubo mucho más. En un país arruinado por la guerra, la tea incendiaria y la reconcentración, los inversionistas norteamericanos pudieron comprar por dos pesetas miles de caballerías de tierra, desde los límites de Sancti Spíritus hasta los confines de las provincias orientales, donde establecieron inmensos latifundios. De allí salía la materia prima para los grandes centrales azucareros edificados con rapidez vertiginosa en pocos años.</p>
<p>Se estaban soldando las cadenas de la dependencia sobre la base de una economía de plantación. Complemento de este proyecto de dominación sería la firma del Tratado de Reciprocidad, duramente criticado por Manuel Sanguily, personalidad contradictoria que convendría, tal y como lo señaló alguna vez Raúl Roa, colocar en su justo sitio.</p>
<p>Las regulaciones arancelarias hacían que Cuba fuera reducida a exportar azúcar crudo para las refinerías norteamericanas, a la vez que los impuestos levantaban un valladar al comercio tradicional con Europa. Monoproductor, el país estaba obligado a importar todos los bienes de consumo.</p>
<p>La Protesta de los Trece es antecedente del Grupo Minorista, que en su programa diseñó un proyecto de país. La perspectiva vanguardista integraba la transformación de los lenguajes artísticos y la reivindicación de los valores más auténticos de la nación. Historia y cultura se articulaban de manera raigal. Había que aprender lo más útil de la vanguardia europea para contribuir al redescubrimiento de lo que somos, a la vez que se impulsaba un diálogo intenso con la América Latina.</p>
<p>En México la Revolución agraria y antimperialista convertía en realidad tangible un sueño emancipador. Encargado de la cultura, en su etapa más lúcida, José Vasconcelos había convocado a los pintores a dejar su huella en todos los muros disponibles y salir del confinamiento de los espacios privados. <a href="https://www.google.com/url?sa=t&amp;rct=j&amp;q=&amp;esrc=s&amp;source=web&amp;cd=&amp;cad=rja&amp;uact=8&amp;ved=2ahUKEwiixeS83cz8AhVtSzABHcBCD4cQFnoECB0QAQ&amp;url=https%3A%2F%2Fwww.biografiasyvidas.com%2Fbiografia%2Fr%2Frivera.htm&amp;usg=AOvVaw1hg0PHBRIQgdgh1Qhi1O36"><strong>Diego Rivera</strong></a> y José Clemente Orozco mostraron los rostros hasta entonces invisibilizados de los portadores de las riquísimas culturas originarias de nuestro continente.</p>
<p>En diálogo creador con herramientas del pensamiento marxista, en tierras del sur José Carlos Mariátegui emprendía el estudio de los problemas del <a href="https://www.tvyumuri.cu/mundo/paro-nacional-peru/"><strong>Perú</strong></a>. Los cubanos establecieron con él una relación fecunda. Intercambiaron publicaciones, difundieron sus ideas y, en ocasión de su muerte, la Revista de Avance le rindió un homenaje respetuoso. Sin embargo, en la Isla los acontecimientos se precipitaban.</p>
<p>El último número de la propia Revista de Avance portaba una fecha que daba la medida de la gravedad de la situación: 30 de septiembre de 1930, día de la caída de Rafael Trejo, baleado en una manifestación estudiantil antimachadista. Animador de la Protesta de los Trece y del Grupo Minorista, Rubén Martínez Villena se entregaba de lleno a la lucha revolucionaria que devoraría por completo sus pulmones lesionados. En más de un sentido, la denominada por Juan Marinello «década crítica» dejó un saldo promisorio.</p>
<p>El mañana se construye a partir de la profundización del conocimiento de nuestra identidad, por vía de la investigación y de una creación artística libre de ataduras y de servidumbre mimética. De la conjunción de ambas tareas nació el reconocimiento de la contribución africana a la conformación de lo que somos, más allá del color de la piel.</p>
<p>Tal fue el empeño de Roldán y Caturla en la música, de la poesía de José Z. Tallet, de Regino Pedroso y, sobre todo, de la obra de Nicolás Guillén. En otra dirección, se inició entonces el rescate de José Martí. Mientras tanto, Fernando Ortiz había transitado del acercamiento al universo de la «mala vida», en tanto penalista de formación lombrosiana, a la posición desprejuiciada del investigador etnográfico. Del mismo modo, el historiador Ramiro Guerra había publicado en 1928 Azúcar y población en las Antillas, texto que, por su alcance, trascendió el espacio de la Isla.</p>
<p>El relato de nuestro siglo XX se inscribe en un complejo proceso que dimana de la aplicación del experimento neocolonial. Su análisis requiere abordar la interdependencia de actores económicos, sociales y de todos aquellos que se asientan en el intangible universo de la subjetividad, tales como la memoria viva, el desempeño de las confrontaciones políticas y la configuración de una imagen de lo que somos. El Moncada fue semilla generadora de rescate de los sueños y de reafirmación de la antigua esperanza. Sobre el tema, volveré en próxima entrega. (ALH)</p>
<p><a href="https://www.juventudrebelde.cu/opinion/2023-01-14/nuestro-siglo-xx"><strong>Graziella Pogolotti / Juventud Rebelde</strong></a></p>
<p>&nbsp;</p>
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