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	<title>José Augusto Escoto archivos - TV Yumurí</title>
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	<title>José Augusto Escoto archivos - TV Yumurí</title>
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		<title>Elogio de la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Apr 2025 17:30:03 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia matancera]]></category>
		<category><![CDATA[historia de Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[José Augusto Escoto]]></category>
		<category><![CDATA[revistas literarias]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entre 1916 y 1917 se publicó en Matanzas la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/elogio-de-la-revista-historica-critica-y-bibliografica-de-la-literatura-cubana/">Elogio de la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Entre 1916 y 1917 se publicó en Matanzas la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>.</strong></p>
<p>La <a href="https://books.google.com.cu/books/about/Revista_historica_cr%C3%ADtica_y_bibliogr%C3%A1f.html?id=pDxWAAAAYAAJ&amp;redir_esc=y"><em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em></a> fue una publicación trimestral no fechada, de la cual aparecieron solamente cuatro números. Se comenzó a editar en la Imprenta de Tomás González, calle Manzaneda número 43, en Matanzas. En el último número se consigna que, a partir de la página 113, el primer y único tomo de la revista fue impreso en la casa Quirós y Estrada, Independencia 59. Se agregó que fue terminado el día 17 de abril de 1917. Por tanto, si la frecuencia fue trimestral, es muy probable que el primer número saliera de las prensas en abril de 1916.</p>
<h3><strong>Propósitos de una revista</strong></h3>
<p>El director de la revista fue el historiador, bibliógrafo y erudito matancero <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Augusto_Escoto">José Augusto Escoto</a>. En “Nuestro propósito”, texto introductorio al primer número, explicó los fines que se proponía:</p>
<blockquote><p>“Quienquiera que trate de escribir la historia de la literatura de un pueblo ha de disponer en primer término de los materiales para realizarla, contando con la colección de las obras de los autores nacionales, estudiadas lo más detalladamente posible la vida de aquellos, ilustrados los períodos porque la misma ha pasado, conocidas las relaciones que ha de tener con otras literaturas extrañas y sabida la historia del pueblo que con sus letras contribuyera al trabajo, penetrando en sus costumbres hasta dar con los rasgos más salientes de su vida espiritual. Podrá haber quien acometa esta obra sin dichos elementos, no lo negamos, pero de seguro no responderá a las exigencias de la crítica actual, comprobándose este aserto con la diferencia que existe entre el repertorio bio-bibliográfico de Ticknor sobre la historia literaria de España, compuesto sin los recursos acabados de indicar y los trabajos sobre la misma debidos a Menéndez Pelayo y sus discípulos.”</p>
<p>“Y el caso viene oportunamente para hacer observar que en idénticas circunstancias se encontraría quien hoy pretendiese llevar a cabo la historia literaria de Cuba, contando como fuente indispensable la labor hecha por nuestros eruditos, a la que, no obstante su mérito, mucho le falta todavía para llegar a reunir los mismos elementos que han utilizado el maestro aludido y quienes secundan su empresa.”</p>
<p>“Considerando el asunto desde este punto de vista, tan adelantado como razonable, y con el objeto de ir preparando hasta donde podamos, la mayor cantidad posible de los materiales que la obra demanda, emprendemos la publicación de esta revista”.</p>
<p>“Un ligero bosquejo de los asuntos que trataremos en ella dará idea de nuestro propósito, Con objeto de que se vaya haciendo lo más completa posible la colección de nuestros más notables autores, iremos publicando los trabajos inéditos que de estos se conservan; lo mismo haremos con sus escritos olvidados en impresos antiguos hoy raros, escogiendo los que hayan de presentarles bajo un aspecto apenas estudiado y a veces ignorado y por donde pueda llegar a formarse el más acabado concepto del autor y su obra; reproduciremos también algunas críticas, que han corrido la misma suerte, mereciéndolo por el acierto de sus observaciones sobre el libro o el escritor a que se refieren. Daremos a conocer cuantas cartas inéditas contengan noticias de nuestros escritores y detalles de la época en que florecieron. Valiéndonos de todos los medios de investigación usuales, ilustraremos la biografía de los mismos. Buscaremos penetrar el secreto que tienen en su vida nuestros grandes poetas, por donde hemos de saber el motivo de la inspiración de sus versos; dedicaremos especial cuidado al estudio de uno de los más interesantes aspectos históricos de la literatura cubana, cual es el de la influencia. que en nuestros escritores han ejercido las letras extranjeras y la orientación que por ellas han tomado, e igual interés mostraremos por las escuelas formadas en la misma, dando a conocer las polémicas doctrinales que aquellas provocaron. No olvidaremos tampoco, las ideas estéticas ni el concepto de cada escritor sobre la filosofía, la religión, la moral, la política y la expresión de estas ideas en sus obras. Y por último nos ocuparemos de la historia de los establecimientos de enseñanza, en la parte que han contribuido al desarrollo de la cultura intelectual de la nación, sin olvidar la de algunos diarios y revistas por la participación que también en esta labor han tenido. De todo lo expresado trataremos, procurando traer siempre un nuevo dato que agregar a lo conocido, o una idea que pueda servir para ampliar un juicio ya formado o rectificarlo si es posible.”</p>
<p>“La lectura de este programa pudiera hacer creer que prometemos demasiado, llevados de una vana presunción; y no es así. El estudio histórico de nuestras letras da para esto y mucho más; y lo que pudiera aparecer osadía de nuestra parte, no es más que un entusiasmo generosamente sentido, penetrados como estamos de la importancia que ha de tener el desarrollo intelectual de Cuba, una vez que se conozca en toda su extensión e interesantes pormenores.”</p>
<p>“Para terminar, debemos decir, que explicado como queda nuestro propósito, la revista tiene que cerrar sus páginas a toda clase de controversia; no obstante, quien lo estime conveniente, puede indicar la enmienda de cualquier error que se deslice en algún trabajo de los que en ella aparezca; pues nuestro criterio es el de la más amplia investigación de la verdad de los hechos que se han de relatar.”</p>
<p>“En cambio, tratando de que la revista llegue a ser una obra de labor común a todos los que cultiven la clase de estudios a que está dedicada, ofrece sus páginas a las personas que quieran ayudarlas con su colaboración.”</p></blockquote>
<h3><strong>De Escoto y otros autores</strong></h3>
<p>Del propio José Augusto Escoto se publicaron varios trabajos en la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>. Fue el caso de “Estado intelectual de los cubanos en siglo XVI” y “La vuelta a Cuba de <a href="https://www.ecured.cu/Miguel_Teurbe_Tol%C3%B3n">Miguel T. Tolón</a> y su muerte”, ambos en el primer número.  También en este número publicó la reseña “<a href="https://www.ecured.cu/Emilio_Blanchet_Bitt%C3%B3n">Emilio Blanchet</a>”, con motivo del fallecimiento del destacado escritor y maestro matancero. Otros dos trabajos de Escoto aparecieron en el segundo número. Estos fueron “Albores de la poesía en Cuba en el siglo XVI” y “<a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Agust%C3%ADn_Caballero">José Agustín Caballero</a> reformador de los estudios históricos en Cuba”.</p>
<p>De la tercera salida de la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>, son “<em>El Pensador</em>. Primer periódico literario de Cuba. Época e ideas que alcanza” y “Los primeros estudios de Heredia”. Además de estos, en el último número vieron la luz otros dos trabajos suyos: “Apuntes para la historia literaria de Matanzas. El Dr. José Ignacio González de la Barrera” y “Félix Manuel Tanco adversario de <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_de_la_Luz_y_Caballero">José de la Luz y Caballero</a> en la polémica sobre el Eclecticismo”. Hay que destacar que algunos de estos artículos son considerados clásicos de la historiografía cubana.</p>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="GEnOOP2fFk"><p><a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jose-augusto-escoto-memoria-de-un-bibliografo-matancero/">José Augusto Escoto: memoria de un bibliógrafo matancero</a></p></blockquote>
<p><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«José Augusto Escoto: memoria de un bibliógrafo matancero» — TV Yumurí" src="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jose-augusto-escoto-memoria-de-un-bibliografo-matancero/embed/#?secret=aPXs7mY6wE#?secret=GEnOOP2fFk" data-secret="GEnOOP2fFk" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p>Varias personalidades de la cultura cubana también estuvieron presentes en la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>. En el primer número, el pedagogo matancero Miguel Garmendía publicó “Milanés como crítico”. También fue autor, en el segundo, de “Bryant y Heredia”. “Una composición inédita de Plácido”, contiene la información que el habanero Félix L. Cervantes envió a Escoto en una carta.</p>
<p>Del español Ponciano Nieto fueron los trabajos dedicados a comentar sobre nuevos libros. Bajo el título de “Notas críticas de Literatura Moderna”, dio a conocer interesantes ediciones para la literatura cubana. Fue el caso, en el segundo número, de <em>Bibliografía Cubana del siglo XIX</em>, tomo VIII, de <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_Manuel_Trelles">Carlos M. Trelles</a>; <em>Poesías</em>, de <a href="https://www.ecured.cu/Nieves_Xenes">Nieves Xenes</a> y el primer tomo de <em>Obras completas</em> de <a href="https://www.ecured.cu/Enrique_Hern%C3%A1ndez_Miyares">Enrique Hernández Miyares</a>. Además, en el cuarto y último número comentó los volúmenes <em>De mis recuerdos</em>, de Luis del Valle, y <em><a href="https://www.ecured.cu/Gertrudis_G%C3%B3mez_de_Avellaneda">Gertrudis Gómez de Avellaneda</a>. Cartas inéditas y documentos</em>, de José A. Escoto.</p>
<h3><strong>Presencia de Matanzas</strong></h3>
<p>La presencia de Matanzas en la<em> Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em> fue notable. La vida y obra de personalidades relevantes de la historia literaria yumurina fue abordada en todos los números de la publicación. En este sentido constituyó una publicación que aportó un valioso caudal de información a sus lectores y a los actuales investigadores que escudriñan sus páginas.</p>
<p>El poeta <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Jacinto_Milan%C3%A9s">José Jacinto Milanés</a> fue mencionado de manera frecuente en la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>. En los cuatros números apareció, por partes, la “Correspondencia de José Jacinto Milanés. Cartas de José Zacarias González del Valle”. Fueron publicadas un total de 17 cartas a José Jacinto y otras dos a su hermano Federico. En muchas ocasiones estas cartas traen insertadas notas al pie, de seguro escritas por Escoto, así como fragmentos de las cartas que el poeta matancero le envió al amigo habanero.</p>
<figure id="attachment_82121" aria-describedby="caption-attachment-82121" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-1.bmp"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-82121 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-1-300x277.jpg" alt="" width="300" height="277" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-1-300x277.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-1-150x139.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-1.bmp 533w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-82121" class="wp-caption-text">Sumario del primer número de la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Además, en el tercer número se publicó “<em>Los Tropicales</em> por D. José Z. González del Valle”, reseña crítica que Milanés dio a conocer en el <em>Diario de La Habana</em>, el 15 de noviembre de 1841. Sobre este aspecto poco conocido de la obra de Milanés trató “Críticas de José Jacinto Milanés”, trabajo que se incluyó en el cuarto número de la revista y dio a conocer tres artículos de ese corte. Estos fueron “El pilluelo de París”, publicado en la <em>Aurora de Matanzas</em>, el 15 de diciembre de 1837; “Escenas de la vida en Cuba por Teodemósfilo”, que apareció en el mismo periódico el 29 de julio de 1841, y “Las Memorias del Diablo”, publicado igualmente en la Aurora el 17 de octubre de 1842. Todos se relacionaban con el artículo de Garmendía ya mencionado.</p>
<p>Quizás el documento histórico más célebre y conocido que se reprodujo en la revista fue “El secreto de la vida de Milanés”. Publicado en el tercer número, contiene el testimonio de Federico Milanés, hermano del conocido poeta yumurino, acompañado de una carta de Lola María de Ximeno, esposa de Escoto, firmada con el pseudónimo X. Se reprodujo en los <em>Anales de la Academia Nacional de Artes y Letras</em> en 1927.</p>
<figure id="attachment_82123" aria-describedby="caption-attachment-82123" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/El-secreto.bmp"><img decoding="async" class="wp-image-82123 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/El-secreto-300x193.jpg" alt="" width="300" height="193" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/El-secreto-300x193.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/El-secreto-150x97.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/El-secreto.bmp 628w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-82123" class="wp-caption-text">Primera parte del artículo «El secreto de la vida de Milanés». Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La otra gran figura en las páginas de la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em> fue <a href="https://www.ecured.cu/Domingo_Del_Monte">Domingo del Monte</a>. Esto se debió, sin dudas, a la destacada influencia que tuvo en la historia de Matanzas. De ello da fe “Un escrito de Domingo del Monte en defensa de la Academia Cubana de Literatura”, publicado en el primer número. En el tercero se incluyeron “Dos cartas inéditas de <a href="https://www.ecured.cu/Felipe_Poey">Felipe Poey</a> a Domingo del Monte”. A su vez, “Cartas de Domingo Del Monte a <a href="https://www.ecured.cu/Tom%C3%A1s_Gener_Bohigas">Tomás Gener</a>” y “Cartas de Tomás Gener a Domingo del Monte”, formaron parte del cuarto número.</p>
<figure id="attachment_82122" aria-describedby="caption-attachment-82122" style="width: 284px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-2.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82122 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-2-284x300.jpg" alt="" width="284" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-2-284x300.jpg 284w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-2-142x150.jpg 142w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-2.bmp 567w" sizes="auto, (max-width: 284px) 100vw, 284px" /></a><figcaption id="caption-attachment-82122" class="wp-caption-text">Sumario del segundo número de la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Sobre <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Heredia">José María Heredia</a> se publicaron varios documentos. “Una obra inédita del teatro de Heredia. El Campesino espantado”, puede leerse en el primer número. La “Correspondencia de José María Heredia. Cartas del poeta a Domingo del Monte”, apareció en el segundo. Y, por último, en la cuarta presentación de la revista se incluyó “Una nueva obra del Teatro de José María Heredia. Eduardo 4º., o el usurpador clemente”.</p>
<p>Además de las mencionadas, otras personalidades literarias vinculadas con Matanzas también se vieron reflejadas en las páginas de la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>.  Es el caso de “Tres cartas inéditas de <a href="https://www.ecured.cu/Rafael_Mar%C3%ADa_de_Mendive">Rafael María de Mendive</a>”, reunidas en el primer número. En ellas se muestra la relación del maestro y poeta habanero con la familia Milanés. En “Una polémica de <a href="https://www.ecured.cu/Gabriel_de_la_Concepci%C3%B3n_Vald%C3%A9s">Plácido</a> relegada al olvido”, publicada en el segundo número, se retomaron textos de la <em>Aurora del Yumurí</em>, fechados entre febrero y marzo de 1837.</p>
<p>Además, en el tercer número se reeditaron dos escritos de singular valor en la historia literaria matancera. El primero “Una visita a Longfellow”, de <a href="https://www.ecured.cu/Eusebio_Guiteras_Font">Eusebio Guiteras</a>, que se reprodujo, según nota al pie, por “(…) por el juicio que contiene de <a href="https://www.ecured.cu/Henry_Wadsworth_Longfellow">Longfellow</a> sobre Milanés (…)”. Fue tomado de la revista <em>El Liceo de Matanzas</em>, número de octubre de 1866. El segundo fue “Estudio sobre la locura de Don Quijote de la Mancha”, de Manuel J. Presas, publicado por su autor en 1866, para optar al título de Socio Facultativo de la Sección de Literatura del Liceo de Matanzas.</p>
<h3><strong>Otros temas</strong></h3>
<p>Además de los temas vinculados a Matanzas, la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em> también trató otros aspectos de la historia literaria cubana.</p>
<figure id="attachment_82124" aria-describedby="caption-attachment-82124" style="width: 251px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-3.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82124 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-3-251x300.jpg" alt="" width="251" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-3-251x300.jpg 251w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-3-126x150.jpg 126w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-3.bmp 582w" sizes="auto, (max-width: 251px) 100vw, 251px" /></a><figcaption id="caption-attachment-82124" class="wp-caption-text">Sumario del tercer número de la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En el primer número de la publicación se incluyó el “Elogio del Dr. D. Nicolás Calvo y O&#8217;Farrill”, por José Agustín Caballero. Por su parte, en el segundo apareció la reseña crítica “<a href="https://www.ecured.cu/Manuel_de_Zequeira_y_Arango">Manuel de Zequeira y Arango</a>”, publicada en 1856 por <a href="https://www.ecured.cu/Joaqu%C3%ADn_Lorenzo_Luaces">Joaquín Lorenzo Luaces</a> en la revista <em>Floresta Cubana</em>. Este mismo número contiene el trabajo “Juicio de la Literatura Cubana a mediados del Siglo XIX”, que copia lo que apareció al respecto en la <em>Enciclopedia moderna. Diccionario universal de literatura, ciencia, arte, agricultura, industria y comercio</em> (1857), editada por Francisco de P. Mellado.</p>
<p>“Una obra inédita de la Literatura Cubana del siglo XVIII. Testamento de D. Jacinto Joséf Pita. Obra que a imitación del de Parra hizo el Presbítero D. Rafael Velásquez de la Habana”, forma parte del tercer número. También incluyó el texto “Autobiografía y poesías escogidas”, de Isaac Carrillo y O’Farril. El “Estado de la cultura intelectual y social de la Habana al finalizar XVII”, de <a href="https://www.ecured.cu/Buenaventura_Pascual_Ferrer">Buenaventura Pascual Ferrer</a>, es otro texto histórico que se reprodujo en la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>, esta vez en su cuarto número. También de este cuarto y último número es “El periodismo, causa del atraso de las letras en Cuba”, escrito por <a href="https://www.ecured.cu/Cirilo_Villaverde">Cirilo Villaverde</a> en 1846.</p>
<figure id="attachment_82125" aria-describedby="caption-attachment-82125" style="width: 226px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-4.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82125 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-4-226x300.jpg" alt="" width="226" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-4-226x300.jpg 226w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-4-113x150.jpg 113w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sumario-numero-4.bmp 555w" sizes="auto, (max-width: 226px) 100vw, 226px" /></a><figcaption id="caption-attachment-82125" class="wp-caption-text">Sumario del cuarto número de la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em> cumplió con creces los objetivos que se planteó. Sólo tuvo cuatro números y, aunque no existen investigaciones al respecto, las causas de su interrupción deben haber sido, esencialmente, de tipo económico. Existió gracias al empeño individual de su director, José Augusto Escoto. La riqueza de lo publicado destaca la significación de esta publicación matancera para lo que se ha denominado como “la matanceridad”. Fue un esfuerzo intelectual que merece ser recordado. (LLOLL)</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/elogio-de-la-revista-historica-critica-y-bibliografica-de-la-literatura-cubana/">Elogio de la Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>Tres matanceros en defensa de la Isla de Pinos</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 11 Mar 2025 19:53:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña]]></category>
		<category><![CDATA[Cosme de la Torriente]]></category>
		<category><![CDATA[Isla de Pinos]]></category>
		<category><![CDATA[José Augusto Escoto]]></category>
		<category><![CDATA[Roque Garrigó]]></category>
		<category><![CDATA[Tratado Hay-Quesada]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Este 13 de marzo se cumplen 100 años de la ratificación del Tratado Hay-Quesada por...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/tres-matanceros-en-defensa-de-la-isla-de-pinos/">Tres matanceros en defensa de la Isla de Pinos</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Este 13 de marzo se cumplen 100 años de la ratificación del Tratado Hay-Quesada por el Senado de los Estados Unidos.  </strong></p>
<p>La primera Constitución de la República de Cuba fue aprobada el 21 de febrero de 1901. Nació mutilada, como lo sería también la nueva República a partir del 20 de mayo de 1902. En el magno texto se incluía la Enmienda Platt, que limitaba seriamente la soberanía del país. Entre otros aspectos, no reconocía a la Isla de Pinos como parte del territorio nacional, lo cual debía ser objeto de un tratado posterior entre Cuba y los Estados Unidos.</p>
<p>El 2 de julio de 1903 se firmó en La Habana el primer tratado sobre la Isla de Pinos, entre el secretario de Estado y Justicia, José. M. García Montes, y el Ministro de los Estados Unidos en Cuba, Herbert. G. Squiers. Sin embargo, no fue ratificado por el Senado estadounidense en los siete meses siguientes, según estaba previsto, y el tratado caducó.</p>
<p>En 1904, gracias a las gestiones de <a href="https://www.ecured.cu/Gonzalo_de_Quesada">Gonzalo de Quesada y Aróstegui</a>, embajador de Cuba en Estados Unidos, fue firmado el Tratado Hay-Quesada, que reconocía la soberanía cubana sobre esa isla. Esto sucedió el 2 de marzo y, de forma muy inteligente, no estableció fecha límite para su ratificación. Lo cual ocurrió, más de veinte años después, el 13 de marzo de 1925, durante el gobierno de <a href="https://www.ecured.cu/Alfredo_Zayas">Alfredo Zayas</a>.</p>
<p>Lo hizo posible, además de las gestiones diplomáticas del gobierno, la fuerte movilización de la sociedad cubana en defensa de la soberanía nacional. En ese movimiento se destacaron tres matanceros. Tenían dos cosas en común: el amor por Cuba y la pasión por la historia.</p>
<h3><strong>El paladín en defensa de Isla de Pinos</strong></h3>
<p>En el proceso que desembocó en la ratificación del Tratado Hay-Quesada tuvo un papel trascendental el matancero <a href="https://www.ecured.cu/Cosme_de_la_Torriente">Cosme de la Torriente y Peraza</a> (1872-1956). Este destacado oficial mambí y relevante diplomático, llegó a los Estados Unidos en diciembre de 1923, como primer embajador cubano en ese país.</p>
<figure id="attachment_80184" aria-describedby="caption-attachment-80184" style="width: 288px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-15-de-marzo-de-1925.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80184 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-15-de-marzo-de-1925-288x300.jpg" alt="" width="288" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-15-de-marzo-de-1925-288x300.jpg 288w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-15-de-marzo-de-1925-144x150.jpg 144w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-15-de-marzo-de-1925.bmp 348w" sizes="auto, (max-width: 288px) 100vw, 288px" /></a><figcaption id="caption-attachment-80184" class="wp-caption-text">Caricatura elogiosa sobre la gestión diplomática de Cosme de la Torriente en Estados Unidos. Publicada en la revista Carteles, el 15 de marzo de 1925. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Según comentó años después, entre los objetivos de su gestión estaba mejorar las relaciones con los Estados Unidos, afectadas por el intervencionismo de <a href="https://www.ecured.cu/Enoch_Crowder">Enoch Crowder</a> ante el gobierno cubano. También que se reconociera por el gobierno estadounidense, que la Enmienda Platt constituía una violación de la Resolución Conjunta de 20 de abril de 1898. La otra meta que se planteó fue gestionar y obtener la aprobación por el Senado de los Estados Unidos y la ratificación por el presidente, del Tratado Hay-Quesada, reconociendo la soberanía de Cuba sobre la Isla de Pinos.</p>
<figure id="attachment_80185" aria-describedby="caption-attachment-80185" style="width: 224px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-22-marzo-1925.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80185 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-22-marzo-1925-224x300.jpg" alt="" width="224" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-22-marzo-1925-224x300.jpg 224w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-22-marzo-1925-112x150.jpg 112w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carteles-22-marzo-1925.bmp 457w" sizes="auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px" /></a><figcaption id="caption-attachment-80185" class="wp-caption-text">Página que la revista Carteles dedicó, el 22 de marzo de 1925, al triunfo diplomático cubano. Aparecen Cosme de la Torriente y el presidente Calvin Coolidge. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Poco después de su llegada a Washington, solicitó una entrevista con el presidente <a href="https://www.ecured.cu/Calvin_Coolidge">Calvin Coolidge</a>. Al concluir, el mandatario estadounidense reconoció las razones de Cuba sobre la Isla de Pinos. Desde ese momento, la batalla diplomática se dirigió a convencer a los senadores de la justeza y necesidad del Tratado. Tan arduo fue su tesón, que finalmente logró el objetivo y el Tratado Hay-Quesada fue ratificado. Fue un brillante triunfo diplomático de Cuba, que tuvo a un matancero como protagonista. No por gusto, en el telegrama que envió a La Habana dando cuenta de este éxito, su primera felicitación fue para el “pueblo cubano”. Al regresar a Cuba en abril de 1925, Cosme de la Torriente fue recibido como un héroe nacional.</p>
<figure id="attachment_80186" aria-describedby="caption-attachment-80186" style="width: 230px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cosme-de-la-Torriente-en-La-Discusion-4-de-abril-de-1925.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80186 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cosme-de-la-Torriente-en-La-Discusion-4-de-abril-de-1925-230x300.jpg" alt="" width="230" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cosme-de-la-Torriente-en-La-Discusion-4-de-abril-de-1925-230x300.jpg 230w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cosme-de-la-Torriente-en-La-Discusion-4-de-abril-de-1925-115x150.jpg 115w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cosme-de-la-Torriente-en-La-Discusion-4-de-abril-de-1925.bmp 582w" sizes="auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px" /></a><figcaption id="caption-attachment-80186" class="wp-caption-text">Primera página del periódico La Discusión, del 4 de abril de 1925, donde se destaca el apoteósico recibimiento tributado a Cosme de la Torriente el día anterior. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En 1952 Cosme de la Torriente publicó el libro <em>Mi misión en Washington. [La soberanía de la Isla de Pinos] 1923-1925</em>. Fue una idea nacida a partir de una conferencia sobre el tema que impartió ese año en la Universidad de La Habana. El volumen recogió documentos, mapas y fotografías relacionados con las gestiones realizadas por él y por otros dignos cubanos, para que fuera ratificado el Tratado Hay-Quesada. Anteriormente había publicado el folleto <em>Los derechos de Cuba sobre Isla de Pinos</em> (1925).</p>
<p><figure id="attachment_80187" aria-describedby="caption-attachment-80187" style="width: 212px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80187 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-Mi-mision-en-Washington-1952-212x300.jpg" alt="" width="212" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-Mi-mision-en-Washington-1952-212x300.jpg 212w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-Mi-mision-en-Washington-1952-106x150.jpg 106w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-Mi-mision-en-Washington-1952.jpg 385w" sizes="auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px" /><figcaption id="caption-attachment-80187" class="wp-caption-text">Portada del libro Mi misión en Washington. [La soberanía de la Isla de Pinos] 1923-1925 (1952). Archivo del autor.</figcaption></figure>Como afirmó el historiador cardenense Ernesto Aramis Álvarez Blanco, <a href="https://espaciolaical.net/wp-content/uploads/2016/10/99103.pdf">biógrafo de Cosme de la Torriente</a>, ese momento brillante de la vida de este matancero ilustre, debe ser</p>
<blockquote><p>“…conocido y examinado con atención por las nuevas generaciones de cubanos, y también, por aquellas que crecieron, dentro y fuera de nuestra Patria, sin siquiera leer su nombre en los libros de Historia ni escucharlo en las aulas de las diversas enseñanzas”.</p></blockquote>
<h3><strong>Un discurso el 28 de enero de 1925</strong></h3>
<p>El 28 de enero de 1925, el cardenense <a href="https://www.ecured.cu/Roque_Eugenio_Garrig%C3%B3_y_Salido">Roque Eugenio Garrigó</a> Salido (1876-1936) pronunció un discurso en Cruces, Cienfuegos. El motivo fue el natalicio de Martí, pero el tema esencial fue la defensa de la Isla de Pinos como parte indivisible del territorio cubano. Este discurso se publicó bajo el título de <em>Pro-Isla de Pinos</em> (1925), por acuerdo de la Junta de Educación y el Comité Pro-Isla de Pinos, de Cruces.</p>
<figure id="attachment_80188" aria-describedby="caption-attachment-80188" style="width: 237px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80188 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Roque-Eugenio-Garrigo-Salido.jpg" alt="" width="237" height="286" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Roque-Eugenio-Garrigo-Salido.jpg 237w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Roque-Eugenio-Garrigo-Salido-124x150.jpg 124w" sizes="auto, (max-width: 237px) 100vw, 237px" /><figcaption id="caption-attachment-80188" class="wp-caption-text">Foto de Roque Eugenio Garrigó Salido. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Comenzó Garrigó haciendo valedera su vocación martiana y destacó la intención de dedicar el discurso a la candente cuestión que marcaba el acontecer político nacional. Sostuvo entonces que el Senado de los Estados Unidos, por la demora en ratificar el tratado Hay-Quesada, se encontraba en una “(…) situación anormal e incomprensible(…)”, al “(…)desviarse en sus relaciones internacionales con Cuba”.</p>
<p>Se mostró, además, crítico con los anteriores gobiernos cubanos por haber consentido “(…)por incalificable dejadez(…)”, la demora en la ratificación de un tratado internacional firmado entre ambas partes. Señaló además Garrigó, el intervencionismo de que hacía gala en esos momentos el embajador yanki en La Habana, Enoch Crowder, debido a las “(…) desdichadas funciones (…)” que asumía.</p>
<figure id="attachment_80190" aria-describedby="caption-attachment-80190" style="width: 186px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-libro-Roque.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80190 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-libro-Roque-186x300.jpg" alt="" width="186" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-libro-Roque-186x300.jpg 186w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-libro-Roque-93x150.jpg 93w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-libro-Roque.bmp 445w" sizes="auto, (max-width: 186px) 100vw, 186px" /></a><figcaption id="caption-attachment-80190" class="wp-caption-text">Portada del libro Pro-Isla de Pinos (1925). Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En vehemente exposición, lanzó entonces estas preguntas:</p>
<blockquote><p>“¿qué ha hecho Cuba, desde que en Marzo de 1904, es decir, hace veinte y un años, en que quedó solemnemente firmado el Tratado Hay-Quesada, sobre la Isla de Pinos? ¿Qué ha hecho los Gobiernos Cubanos, desde que ese Tratado duerme en frío el eterno silencio de las gavetas?”.</p></blockquote>
<p>Todo el discurso de Garrigó fue una ferviente defensa del derecho de Cuba sobre la Isla de Pinos. Aún no había sido ratificado el Tratado Hay-Quesada y sobre ese convenio se cernía la amenaza de algunos senadores, opuestos a su entrada en vigor. Semanas después se concretaba el triunfo de Cuba.</p>
<h3><strong>Las razones históricas a defender</strong></h3>
<p>En el número de la<em> Revista Bimestre Cubana</em>, correspondiente a septiembre-octubre de 1925, el matancero <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Augusto_Escoto">José Augusto Escoto Castelló</a> (1864-1935) publicó el artículo “La Isla de Pinos a través de su historia como parte integrante del territorio de Cuba”. Aunque ya habían pasado meses de la ratificación del Tratado Hay-Quesada, esta fue otra contribución matancera a la sonada victoria del pueblo cubano.</p>
<figure id="attachment_80191" aria-describedby="caption-attachment-80191" style="width: 193px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80191 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Jose-Augusto-Escoto-Castello-1-193x300.png" alt="" width="193" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Jose-Augusto-Escoto-Castello-1-193x300.png 193w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Jose-Augusto-Escoto-Castello-1-97x150.png 97w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Jose-Augusto-Escoto-Castello-1.png 344w" sizes="auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px" /><figcaption id="caption-attachment-80191" class="wp-caption-text">Foto de José Augusto Escoto Castelló. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En este enjundioso texto, Escoto ofreció múltiples razones históricas que demostraban que la Isla de Pinos siempre perteneció al territorio cubano. Como acostumbraba hacer en sus escritos, hay una enorme variedad de datos que corroboran el vínculo de ese territorio insular a la jurisdicción cubana, incluso, desde los tiempos de los aborígenes.</p>
<p>Sobre la llegada de los españoles comentó que la Isla de Cuba “…formó parte de Cuba desde que Colón la descubrió…”. Expuso hechos concretos, documentos históricos, acontecimientos relevantes, para evidenciar que la vida política, económica y social de la Isla de Pinos, siempre estuvo ligada a la del resto de Cuba.</p>
<figure id="attachment_80192" aria-describedby="caption-attachment-80192" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-80192 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/338-300x178.jpg" alt="" width="300" height="178" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/338-300x178.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/338-150x89.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/338.jpg 765w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-80192" class="wp-caption-text">Parte inicial del artículo “La Isla de Pinos a través de su historia como parte integrante del territorio de Cuba” (1925), publicado por José A. Escoto en la Revista Bimestre Cubana. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Añadió Escoto la existencia de “…otros actos oficiales que ponen de manifiesto la intervención administrativa del Gobierno en aquella parte del territorio de Cuba”. Esta fue la esencia de su artículo: demostrar que los gobiernos coloniales siempre habían considerado, en sus decisiones, a la Isla de Pinos.</p>
<p>Al finalizar, destacó Escoto un hecho que no podía pasarse por alto: jamás ninguna potencia extranjera había ocupado parte del territorio pinero. A pesar de todas las guerras en las que España estuvo involucrada. La conclusión no podía ser otra:</p>
<blockquote><p>“Los hechos relatados y que para darle la mayor autenticidad transcribimos de los autores que los facilitan, son prueba evidente de que la isla de Pinos ha sido en todos tiempos parte integrante de Cuba (…)”.</p></blockquote>
<h3><strong>La pasión por la historia</strong></h3>
<p>Dos razones unieron a estos tres matanceros en defensa de la Isla de Pinos. En primer lugar, el amor por Cuba, pero también la pasión por la historia.</p>
<p>José A. Escoto, bibliógrafo e historiador, desarrolló una intensa labor como investigador, de lo cual da fe un amplio número de artículos en revistas y periódicos. Escribió <em><a href="https://www.ecured.cu/Gertrudis_G%C3%B3mez_de_Avellaneda">Gertrudis Gómez de Avellaneda</a>. Cartas inéditas y documentos relativos a su vida en Cuba de 1859 a 1864</em> (1911), <em>Contribución a la historia de la primera Orden Franciscana en la Isla de Cuba</em> (1918) y <em>Los indios macuriges en Haití y Cuba</em> (1924).</p>
<p>Roque E. Garrigó fue académico de número de la Academia de la Historia de Cuba. Entre las obras históricas que dio a conocer estuvo <em>Historia documentada de la conspiración de los Soles y Rayos de Bolívar</em> (1929). Admirador de la obra martiana, publicó <em>América. <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mart%C3%AD">José Martí</a></em> (1911). Otros textos suyos fueron <em>La convulsión cubana</em> (1906) y <em>América para los americanos</em> (1910).</p>
<p>Cosme de la Torriente también formó parte de la Academia de la Historia de Cuba, de la cual fue vicepresidente. Además de su brillante carrera diplomática, fue autor de numerosos textos históricos, varios de ellos discursos y conferencias. Fue el caso de <em>Fin de la dominación de España en Cuba (12 de agosto de 1898)</em> (1948), <em>La Constituyente de La Yaya</em> (1953) y <em>Martí y su guerra, 24 de febrero de 1895</em> (1953). Sobre personalidades destacadas de la historia nacional publicó <a href="https://www.ecured.cu/M%C3%A1ximo_G%C3%B3mez"><em>Máximo Gómez</em></a> (1935) y <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Gualberto_G%C3%B3mez"><em>Juan Gualberto Gómez</em></a> (1954), entre otros.</p>
<p>Estos fueron los matanceros que defendieron, cada uno desde su posición, la causa de Cuba y de la Isla de Pinos en 1925. Estuvieron los tres, en aquel momento sublime de nuestra historia republicana, del lado de la verdad y la justicia.(LLOLL)</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/tres-matanceros-en-defensa-de-la-isla-de-pinos/">Tres matanceros en defensa de la Isla de Pinos</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>José Augusto Escoto: memoria de un bibliógrafo matancero</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 09 Feb 2025 00:19:15 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[bibliografía matancera]]></category>
		<category><![CDATA[Biblioteca Pública de Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[José Augusto Escoto]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>A 90 años de la muerte del matancero José Augusto Escoto, se recuerda la valiosa...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jose-augusto-escoto-memoria-de-un-bibliografo-matancero/">José Augusto Escoto: memoria de un bibliógrafo matancero</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>A 90 años de la muerte del matancero José Augusto Escoto, se recuerda la valiosa obra que realizó como bibliógrafo e historiador.</strong></p>
<p>Fervoroso amante de Matanzas, <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Augusto_Escoto">José Augusto Escoto Castelló</a> nació en esta ciudad el 24 de enero de 1864. Recibió clases del afamado maestro <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_Luis_Moreno">Antonio Luis Moreno</a>, en el Colegio El Porvenir. Muy joven se trasladó a La Habana junto a su familia. En la capital de la colonia se graduó de bachiller en 1880.</p>
<p><strong>Los inicios:</strong></p>
<p>Tuvo la intención de ser médico, e incluso matriculó esa carrera en la Universidad de La Habana, aunque fue más poderosa la pasión por la historia y la literatura. Para dedicarse a esos temas volvió a su terruño natal, donde sobresalió como bibliógrafo e historiador.</p>
<p>En 1900 José Augusto Escoto fue nombrado Director de la Biblioteca Pública de Matanzas, en sustitución de <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_Manuel_Trelles">Carlos Manuel Trelles</a>. Ocupó ese cargo por más de 25 años. Su esposa, la célebre Lola María Ximeno, lo acompañó como auxiliar.</p>
<p>Durante décadas José Augusto Escoto reunió gran cantidad de libros y documentos, sobre todo vinculados a la historia de Matanzas. Buena parte de esta colección fue vendida en 1917 y se encuentra en la Universidad de Harvard, Estados Unidos. Otra importante porción permanece en la Biblioteca Nacional <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mart%C3%AD">José Martí</a>.</p>
<p>En 1916 fundó la <em>Revista histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em>. Esta publicación periódica matancera, aunque sólo tuvo cuatro números, realizó una enorme contribución al conocimiento del patrimonio histórico cubano y matancero. Para <a href="https://www.ecured.cu/Enrique_Jos%C3%A9_Varona">Enrique José Varona</a> constituyó:</p>
<blockquote><p>“el esfuerzo más notable que ha hecho la erudición cubana después de <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_Bachiller_y_Morales">Bachiller y Morales</a>”.</p></blockquote>
<p>Por esta razón, el publicista <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Chac%C3%B3n_y_Calvo">José María Chacón y Calvo</a> señaló:</p>
<blockquote><p>“No habrá una historia de nuestras letras, ni una empresa de erudición cubana de cualquier índole, que no necesite de la colección de esa revista como una fuente esencial, (…) su nombre ha de recordarse siempre con respeto”.</p></blockquote>
<p><strong>Temas de una obra:</strong></p>
<p>José Augusto Escoto realizó valiosas contribuciones históricas sobre la educación cubana, que aparecieron durante 1902, en la recién fundada revista La Instrucción Primaria, órgano oficial de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. Estas fueron “La instrucción pública en la isla de Cuba durante el siglo XVI” y “El padre <a href="https://www.ecured.cu/F%C3%A9lix_Varela">Varela</a> sobre instrucción pública”.</p>
<p>También “La obra pía de Francisco de Parada en Bayamo de 1571 a 1842, su historia e influencia en la instrucción pública de aquella ciudad”. Hay que añadir “Influencia de las ideas pedagógicas de <a href="https://www.ecured.cu/%C3%89tienne_Bonnot_de_Condillac">Condillac</a> en el método de enseñar en las escuelas y colegios de La Habana durante los últimos años del siglo XVIII y primeros del XIX”. Por último, publicó “<a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_de_la_Luz_y_Caballero">Luz Caballero</a> y San Cristóbal. Un documento poco conocido. ¿Por qué fue Luz Director del Colegio de San Cristóbal?”.</p>
<p>En la <em>Revista Histórica, Crítica y Bibliográfica de la Literatura Cubana</em> José Augusto Escoto dio a conocer o reprodujo obras de autores nacionales, olvidados o inéditos, ensayos críticos y valiosos testimonios. Además, insertó esclarecedores artículos. Cabe mencionar “<em>El Pensador</em>. Primer periódico literario de Cuba. Época e ideas que alcanza”. También “Apuntes para la historia literaria de Matanzas. El Dr. José Ignacio González de la Barrera”.</p>
<figure id="attachment_78472" aria-describedby="caption-attachment-78472" style="width: 208px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-78472" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/4-Cuba-y-America-1-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/4-Cuba-y-America-1-208x300.jpg 208w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/4-Cuba-y-America-1-710x1024.jpg 710w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/4-Cuba-y-America-1-104x150.jpg 104w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/4-Cuba-y-America-1.jpg 716w" sizes="auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px" /><figcaption id="caption-attachment-78472" class="wp-caption-text">Página inicial de «Los restos de José María Heredia», artículo publicado por José Augusto Escoto en la revista Cuba y América en 1904</figcaption></figure>
<p>Uno de los trabajos más reconocidos de José Augusto Escoto fue “Los restos de <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Heredia">José María Heredia</a>”, que publicó en la revista <em>Cuba y América</em> en 1903. El “Ensayo de una biblioteca herediana”, que se insertó en esta misma revista en 1904, fue la primera recopilación bibliográfica sobre el escritor cubano.</p>
<p>En relación con la historia de Matanzas, publicó “Antecedentes de la conspiración de 1844” (1909-1910), en El <em>Yucayo</em>. Dio a conocer en la revista <em>Juventud</em> el trabajo “D. José Tomás Ventosa. Apuntes para su biografía” (1911). Aportó documentos inéditos acerca de la vida del poeta <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Jacinto_Milan%C3%A9s">José Jacinto Milanés</a> y escribió la introducción a las <em>Obras completas</em> de este autor, editadas en 1920.</p>
<p>Escribió en 1918 “Contribución a la historia de la primera Orden Franciscana en la Isla de Cuba”. Este trabajo fue premiado en el certamen histórico-literario celebrado ese año en La Habana en 1918, en homenaje al cardenal Fray <a href="https://www.ecured.cu/Francisco_Jim%C3%A9nez_de_Cisneros">Francisco Jiménez de Cisneros</a> por el cuarto centenario de su muerte.</p>
<p>A propósito de la ratificación del Tratado Hay-Quesada en 1925, que reconoció la soberanía de Cuba sobre la Isla de Pinos, Escoto hizo un aporte importante. Se trató del artículo “La Isla de Pinos a través de su historia como parte integrante del territorio de Cuba”, publicado ese año en la <em>Revista Bimestre Cubana</em>.</p>
<p>Sobre la poetisa camagüeyana <a href="https://www.ecured.cu/Gertrudis_G%C3%B3mez_de_Avellaneda">Gertrudis Gómez de Avellaneda</a>, publicó <a href="file:///C:/Users/Usuario/Downloads/CartasinditasydocumentosrelativosasuvidaenCubade1859a1864Textoimpreso.pdf"><em>Cartas inéditas y documentos relativos a su vida en Cuba de 1859 a 1864</em></a> (1911).</p>
<p>Fue autor del libro <em>Los indios macuriges en Haití y Cuba</em> (1924). Según <a href="https://www.ecured.cu/Fernando_Ortiz">Fernando Ortiz</a>, esta obra de Escoto</p>
<blockquote><p>“Es una excelente monografía acerca de ese tema con la más amplia documentación de los cronistas y de los archivos españoles para explicar la existencia de indios macuriges al norte de la Ciénaga de Zapata en Cuba probablemente antes de la conquista castellana y seguramente después de ella”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_78466" aria-describedby="caption-attachment-78466" style="width: 208px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Los-indios.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-78466 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Los-indios-208x300.jpg" alt="" width="208" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Los-indios-208x300.jpg 208w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Los-indios-104x150.jpg 104w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Los-indios.bmp 512w" sizes="auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px" /></a><figcaption id="caption-attachment-78466" class="wp-caption-text">Portada de Los indios macuriges en Haití y Cuba, libro publicado por José Augusto Escoto en 1924</figcaption></figure>
<p>Colaboró además en revistas y periódicos de Matanzas, como <em>El Tipógrafo</em>, <em>El Republicano</em>, <em>Pro Patria</em> y <em>El Correo de Matanzas</em>. También lo hizo en las revistas nacionales <em>La Instrucción Primaria</em> y <em>El Fígaro</em>. Dejó inéditas una <em>Historia de la filosofía en Cuba</em> y el ensayo “La heterodoxia del Papel Periódico”, entre otros trabajos.</p>
<p><strong>Legado:</strong></p>
<p>El 8 de febrero de 1935 falleció José Augusto Escoto Castelló en su amada Matanzas, ciudad donde desarrolló una ingente obra intelectual. Al morir, se le reconocía como uno de los hombres más cultos de Cuba.</p>
<p>Para el historiador matancero José Ángel Treserra “…era la Historia de Cuba en persona (…) erudito de eruditos”. Adolfo Dollero, además de reconocer que era un “…investigador tan modesto como ilustre…”, le llamó “…legítima gloria de Matanzas”.(LLOLL)</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jose-augusto-escoto-memoria-de-un-bibliografo-matancero/">José Augusto Escoto: memoria de un bibliógrafo matancero</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>Visión de Matanzas en un libro dominicano de 1905</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Feb 2025 20:22:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Biblioteca Pública de Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[dominicanos en Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[dominicanos en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Eliseo Grullón]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Henríquez y Carvajal]]></category>
		<category><![CDATA[Hortensia Lamar del Monte]]></category>
		<category><![CDATA[José Augusto Escoto]]></category>
		<category><![CDATA[viajeros en Matanzas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El escritor dominicano Eliseo Grullón publicó un libro hace 120 años en el que elogió...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/vision-de-matanzas-en-un-libro-dominicano-de-1905/">Visión de Matanzas en un libro dominicano de 1905</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El escritor dominicano Eliseo Grullón publicó un libro hace 120 años en el que elogió a Matanzas con fervor y admiración.</strong></p>
<p>En 1905 se publicó en Santo Domingo el libro <a href="https://ia800705.us.archive.org/35/items/delmediterrneoa00grulgoog/delmediterrneoa00grulgoog.pdf">Del Mediterráneo al Caribe con escalas en España y en Cuba</a>. Recogía las impresiones de un largo viaje, realizado en 45 días el año anterior desde Barcelona. El periplo incluyó los puertos y ciudades de la Coruña, La Habana, Cienfuegos, Santiago de Cuba y Santo Domingo. También se menciona la ciudad de Matanzas.</p>
<h3><strong>Bosquejo del autor:</strong></h3>
<p>El autor del libro era un dominicano ilustre: Eliseo Grullón Julia. Hijo del general Máximo Grullón, prócer de la Independencia y de la Restauración dominicanas, este escritor nació en Santiago de los Caballeros, el 4 de mayo de 1852. Realizó estudios en Nantes, Francia, hasta 1874.</p>
<figure id="attachment_77964" aria-describedby="caption-attachment-77964" style="width: 224px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-77964 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/EG-224x300.jpg" alt="" width="224" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/EG-224x300.jpg 224w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/EG-112x150.jpg 112w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/EG.jpg 276w" sizes="auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px" /><figcaption id="caption-attachment-77964" class="wp-caption-text">Eliseo Grullón Julia (1852-1915). Fuente: Del Mediterráneo al Caribe con escalas en España y en Cuba (1905).</figcaption></figure>
<p>Ese mismo año fue electo diputado al Congreso Nacional y después designado ministro de lo Interior y Policía. Se desempeñó además como presidente del Tribunal de Primera Instancia de Santo Domingo y secretario de Estado en diversos gobiernos. Fue diputado en varias legislaturas y presidente de la Asamblea Nacional. Murió en La Habana, el 23 de noviembre de 1915, como encargado de negocios de su país en Cuba.</p>
<p>Además del libro Del Mediterráneo al Caribe.<em>..</em> (1905), también publicó Discurso leído en la Sociedad Amantes de la Luz (1906) y De la perennidad del castellano en América (1912).</p>
<h3><strong>Presencia de Matanzas:</strong></h3>
<p>Desde el prólogo se reveló la presencia de Matanzas en Del Mediterráneo al Caribe&#8230; En esta introducción el prócer <a href="https://www.ecured.cu/Federico_Henr%C3%ADquez_y_Carvajal">Federico Henríquez y Carvajal</a>, quien fuera gran amigo de José Martí, expresó sobre el viaje de Eliseo Grullón a Matanzas:</p>
<blockquote><p>“El tren que le aleja de la Capital y le lleva a Matanzas, hogar de tres generaciones de dominicanos, déjale percibir en el tránsito la pacífica vida campestre, llena de esperanzas y promesas, a cuyo espectáculo vibra el patriotismo del viajero”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_77968" aria-describedby="caption-attachment-77968" style="width: 223px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-77968 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/FHC-223x300.jpg" alt="" width="223" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/FHC-223x300.jpg 223w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/FHC-112x150.jpg 112w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/FHC.jpg 327w" sizes="auto, (max-width: 223px) 100vw, 223px" /><figcaption id="caption-attachment-77968" class="wp-caption-text">Federico Henríquez y Carvajal (1848-1951). Fuente: Del Mediterráneo al Caribe con escalas en España y en Cuba (1905)</figcaption></figure>
<p>Henríquez y Carvajal se refirió a la Atenas de Cuba como: “La culta ciudad de los dos ríos evoca memorias queridas y glorias domínico-cubanas…”.</p>
<p>Aún no había caminado por las calles matanceras y la evocación de la ciudad es patente en Eliseo Grullón. Lo hizo mediante el recuerdo del poeta José María Heredia y su visión del Pan de Matanzas:</p>
<blockquote><p>“Se va perfilando la costa de Matanzas: ya surge el Pan, caro a Heredia:</p>
<p>«¡Tierra! claman; ansiosos miramos</p>
<p>Al confín del sereno horizonte.</p>
<p>Y a lo lejos descúbrese un monte.</p>
<p>Lo conozco&#8230; ¡Ojos tristes, llorad!»”.</p></blockquote>
<p>Una vez en la ciudad, la describió como “(…)la pintoresca, ideal y decaída Matanzas (…)”, que</p>
<blockquote><p>“…sueña con su esplendor pasado y no ha logrado aún revivirlo,—porque la Habana, demasiado próxima a su puerto, absorbe, con el movimiento material que pudiera darle vida, los elementos de preponderancia social que aquí descuellan”.</p></blockquote>
<p>Eliseo Grullón comenzó entonces un rápido recorrido por la urbe yumurina. La primera visita que realizó fue a la Biblioteca Pública, que dirigía su amigo José Augusto Escoto. En un párrafo valoró la significación de este centro cultural:</p>
<blockquote><p>“Consta la de Matanzas de veinte mil volúmenes, procedentes en su mayor parte de donativos particulares. Es una institución que vive, y se desarrolla, y llena los fines de su creación, contribuyendo al adelanto intelectual de todas las clases de aquella sociedad,—como lo atestigua el promedio de sus lectores y lectoras, que es de cincuenta al día,—principalmente alumnos del Instituto, quienes van allí a consultar, además de los libros castellanos, obras inglesas, francesas, alemanas e italianas de literatura general, ciencias experimentales, jurisprudencia e historia”.</p></blockquote>
<p>Del momento en que estuvo allí, dejó está anécdota:</p>
<blockquote><p>“En una de las mesas corridas llama mi atención un niño que lee una Historia natural ilustrada con láminas en color; infórmome de su edad: tiene seis años.—El pueblo que tales ejemplos presenta no quedará rezagado en el camino de la civilización”.</p></blockquote>
<p>Destacó además en el libro que en los salones de la Biblioteca Pública conoció al bibliógrafo e historiador Carlos Manuel Trelles y al poeta Bonifacio Byrne. Ambos estaban, en aquellos años, entre las personalidades matanceras más relevantes dentro de la intelectualidad cubana.</p>
<p>Otras menciones a Matanzas aparecen en una carta que Eliseo Grullón envió a los hermanos Henríquez Ureña, la cual insertó el libro <a href="https://ia800705.us.archive.org/35/items/delmediterrneoa00grulgoog/delmediterrneoa00grulgoog.pdf">Del Mediterráneo al Caribe con escalas en España y en Cuba</a>. Les expuso que pasó tres días en la ciudad: “…la bella y aristocrática Matanzas, centro de cultura un día entre el mercantilismo de la colonia…”.</p>
<p>Además, reprodujo las correspondencias que envió al periódico dominicano <em>Listín Diario</em>. En una de ellas volvió a reflejar la grata impresión que le causó Matanzas:</p>
<blockquote><p>“Aquella que fue la Atenas de Cuba en el período colonial y vio luego decaer su prosperidad material al par de la producción azucarera; aquélla que fue elegida, al principiar la pasada centuria, por familias de emigrados dominicanos como las de Heredia, Campuzano, Angulo, Del Monte y Mieses para fijar en ella su residencia, es hoy un centro floreciente de cultura mental en que campean y se desarrollan las aptitudes de la mujer cubana, emuladas por elementos valiosísimos de origen dominicano”.</p></blockquote>
<p>Elogió Eliseo Grullón, en particular y de manera especial, a las mujeres matanceras:</p>
<blockquote><p>“La mujer cubana no se limita ya a ser la odalisca o sultana del hogar de otros tiempos en que avasallaba los corazones más por su belleza que por la cultura de su intelecto; las hermosas hijas del Yumurí y el San Juan se afanan hoy en obtener sus títulos de maestras, ganados en buena lid, y dedican más tiempo a la adquisición del conocimiento propio que al adorno de sus formas plásticas.</p></blockquote>
<p>Entre estas obreras del progreso moral y pedagógico de su tierra me permito citar—pues fui testigo de sus meritorios afanes,—las aprovechadas maestras señoritas Graciela Lavastida, Hortensia Lamar y Del Monte, Angelita Hernández y María Quirós y Lavastida, formadas todas por el abnegado educador cubano D. Claudio Dumas.</p>
<p>Merecen estas últimas citarse como ejemplo por su entusiasmo, su absoluta consagración a la labor educadora y ese don de persuasión que es como fuego sagrado al que es difícil sustraerse y que sólo irradian los que tienen fe en su obra y hacen de ella un apostolado”.</p>
<p>En Matanzas, Eliseo Grullón también tuvo “…impresiones gratas…” en la visita que realizó a la Escuela Pública Félix Varela, que funcionaba en la antigua cárcel pública de la ciudad. Allí presenció la ceremonia escolar del saludo de la bandera, que calificó de “conmovedora”. En su opinión</p>
<blockquote><p>“Aquello fue como un curso práctico de moral cívica. encaminado a enaltecer en la mente de los educandos el noble sentimiento del amor patrio, robustecido también por la oportuna plática del maestro. ¡Con qué convicción y recogimiento salieron de las filas, a la voz de aquél, los abanderados de las diferentes secciones—niños de todas condiciones y colores—e inclinaban sus estandartes ante el símbolo de la nueva nacionalidad, en el ara que los demás iban cubriendo de flores al pasar!”.</p></blockquote>
<p>En esta escuela, Eliseo Grullón también apreció la educación de niños preescolares en el Kindergarten allí establecido. Le sorprendió gratamente la labor desarrollada por la maestra:</p>
<blockquote><p>“(…)pude apreciar cuánto vale la labor de una mujer inteligente iniciada en los métodos de Froebel, no sólo adiestrada en el desarrollo pedagógico de sus dones y grupos, sino, además, compenetrada de su espíritu. Allí pude ver cómo la psicología de los niños puede modificarse por virtud del sistema froebeliano y cómo, de mustio y triste, puede tornarse el carácter en vivo y alegre por obra de la escuela”.</p></blockquote>
<p>Tras la estancia en Matanzas, el autor del libro <em>Del Mediterráneo al Caribe&#8230;</em>, hizo un rápido esbozo de su recorrido en tren por la provincia. Cruzó rápidamente por Ibarra, Limonar y Sumidero, que ostentaban “…en su horizonte cañas, palmas y más palmas…”. Después transitó por Coliseo y lo que observó le hizo sentir optimista:</p>
<blockquote><p>“Al pasar diviso una escuela y veo mujeres labrando la tierra con azada; y siento que se robustece mi fe en los destinos de este pueblo”.</p></blockquote>
<p>Llegó a Jovellanos, desde donde el tren se desvió antes de seguir viaje a Las Villas. Atravesó entonces por Cimarrones y Contreras. La imagen del campo cubano lo hace admirarlo:</p>
<blockquote><p>“Desde el tren vense hermosas reses de color bermejo y casas con colgadizo de madera y techo de tejas a estilo cubano”.</p></blockquote>
<p>También recorrió Cárdenas, que Grullón consideró una</p>
<blockquote><p>“(…)coqueta ciudad industrial de mucho movimiento que se nos presenta entre el mar azul y una verde ciénaga de mangles”.</p></blockquote>
<p>Siguió viaje entonces por Recreo, Agüica, Managua y San Pedro, antes de adentrarse en Santo Domingo. Del paso por Colón, ciudad que consideró una sorpresa en medio de aquellos campos, dejó esta impresión:</p>
<blockquote><p>“Al rodar de la máquina percibimos calles bien adoquinadas, edificios de mampostería, hermosa plaza con estatua en el centro…”.</p></blockquote>
<p>Estas fueron las principales vivencias matanceras que contó Eliseo Grullón en el libro <em>Del Mediterráneo al Caribe&#8230;</em>. Ellas demuestran que quedó extasiado ante la belleza de sus campos y la inteligencia de sus habitantes.</p>
<p>Para acceder al libro <em>Del Mediterráneo al Caribe con escalas en España y en Cuba:  </em></p>
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