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	<title>historia de la medicina archivos - TV Yumurí</title>
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	<title>historia de la medicina archivos - TV Yumurí</title>
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		<title>Ramón Emeterio Betances, un médico puertorriqueño en París</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Apr 2026 13:31:33 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Puerto Rico]]></category>
		<category><![CDATA[Ramón Emeterio Betances]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El patriota Ramón Emeterio Betances fue, además de un defensor de la independencia de Cuba...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/sin-categoria/ramon-emeterio-betances-un-medico-puertorriqueno-en-paris/">Ramón Emeterio Betances, un médico puertorriqueño en París</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El patriota Ramón Emeterio Betances fue, además de un defensor de la independencia de Cuba y Puerto Rico, un notable médico.</strong></p>
<p>En una oportunidad <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mart%C3%AD">José Martí</a> escribió acerca de <a href="https://www.ecured.cu/Ram%C3%B3n_Emeterio_Betances">Ramón Emeterio Betances</a>:</p>
<blockquote><p>“No hay en París de donde tanto bien en influencia moral, y en recursos materiales, podemos prometernos, más tenaz ni infatigable trabajador americano q. el Dr. Betances…”.</p></blockquote>
<p>Defensor de la independencia de Puerto Rico, su patria, y también de Cuba, Betances trabajó incansablemente toda su vida por el logro de ese objetivo. Al mismo tiempo, desarrolló una relevante labor científica como médico, que no debe ser olvidada.</p>
<p><strong>Medicina y ciencia</strong></p>
<p>Nacido en Cabo Rojo, Puerto Rico, el 8 de abril de 1827, y fallecido en Neuilly-sur-Seine, Altos del Sena, Francia, el 16 de septiembre de 1898, Ramón Emeterio Betances realizó los primeros estudios en su país natal. Tras graduarse de bachiller, se trasladó a Francia en 1848 y comenzó los estudios de medicina en la Facultad de París. En esta institución, verdadero centro científico de la ciencia médica mundial, recibió el influjo de destacados profesores y hombres de ciencia.</p>
<figure id="attachment_103777" aria-describedby="caption-attachment-103777" style="width: 220px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-1.bmp"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-103777 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-1-220x300.jpg" alt="" width="220" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-1-220x300.jpg 220w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-1-110x150.jpg 110w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-1.bmp 499w" sizes="(max-width: 220px) 100vw, 220px" /></a><figcaption id="caption-attachment-103777" class="wp-caption-text">Portada de la tesis de Betances en 1855. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Al llegar a Francia conoció las consecuencias de la revolución de 1848, acontecimiento que había sido sacudido el país. Lo que vivió le permitió consolidar aún más un pensamiento emancipador, que desde entonces sostuvo la necesidad de la independencia y la libertad para Puerto Rico. Durante el curso de su carrera universitaria trabajó como médico interno en la Escuela de los Hospitales de París.</p>
<p>El 8 de junio de 1855 presentó ante un tribunal la tesis exigida para alcanzar el doctorado en Medicina. Esta se tituló <em>Des causes de l’avortement</em> (1855) y en ella estudió las causas condicionantes del aborto. Además de la parte médica, en este trabajo Ramón Emeterio Betances dio tempranas muestras de sus preocupaciones por el impacto social de la medicina.</p>
<p>Al regresar a Puerto Rico el 9 abril de 1856, Ramón Emeterio Betances tuvo amplias posibilidades de poner en práctica lo aprendido en Francia. El país estaba sufriendo una fuerte epidemia de cólera y sólo existían cinco médicos para enfrentar la dura situación. Con ese objeto instaló y administró un hospital provisional en Mayagüez, que después se convirtió en el Hospital o Casa de Salud San Antonio y aún presta servicios como hospital municipal de la ciudad.</p>
<p>En ese propio año, logró revalidar su título francés ante la Real Subdelegación de Medicina, Cirugía y Farmacia en San Juan, dependiente de la Real Junta Superior de Medicina y Cirugía. Desde entonces desplegó una ardua labor asistencial, que sobresalió por dar prioridad a los más necesitados. Gracias a este desempeño se ganó los sobrenombres de “Médico de los pobres” y “Padre de los Pobres y de los Negros”.</p>
<p>Debido a sus ideas revolucionarias y abolicionistas, Ramón Emeterio Betances debió marchar nuevamente al destierro en 1859. Se estableció en París y allí comenzó a destacarse como médico. Aunque realizó breves viajes a América, el resto de su vida estuvo vinculado a Francia y allí desarrolló una amplia labor científica, que le dio fama y reconocimiento. Se destacó, sobre todo, en el estudio de enfermedades como la disentería, fiebre tifoidea, viruela, tétanos y neumonía.</p>
<figure id="attachment_103770" aria-describedby="caption-attachment-103770" style="width: 179px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1864-De-loscheotomie.bmp"><img decoding="async" class="wp-image-103770 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1864-De-loscheotomie-179x300.jpg" alt="" width="179" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1864-De-loscheotomie-179x300.jpg 179w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1864-De-loscheotomie-89x150.jpg 89w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1864-De-loscheotomie.bmp 416w" sizes="(max-width: 179px) 100vw, 179px" /></a><figcaption id="caption-attachment-103770" class="wp-caption-text">Portada del libro <em>De l&#8217;Oschéotomie</em> (1864). Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>También se vinculó a asociaciones científicas, como la Academia de Cirugía de País. Allí se presentó, el 28 de septiembre de 1864, el trabajo que tituló De <a href="https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k74776j?rk=42918;4"><em>L’Ochéotomie</em></a> (1864), donde presentó tres casos en el tratamiento de la elefantiasis del escroto. Anteriormente, en 1862, Ramón Emeterio Betances fue el primer médico que utilizó el cloroformo como anestésico en una operación quirúrgica en Puerto Rico.</p>
<p>Sobresalió como divulgador de la ciencia médica. Por ejemplo, colaboró con la revista <em>El Americano</em>, que se editó en París a inicios de la década de 1870. Junto a los artículos en los que defendió la libertad de las Antillas, escribió para la sección “Revista científica”. En uno de ellos describió las complejas operaciones realizadas por los profesores Wecker y Snellen. Otro fue “Rehabilitación de una operación hecha en el siglo XVIII.—Su perfeccionamiento y su pronta vulgarización”.</p>
<p>Al mismo tiempo, colaboró con la <em>Gasette Hebdomadaire de Medicine et de Chirugie</em>, considerada la más importante revista francesa de medicina. Allí dio a conocer, en el número del 27 de junio de 1873, un trabajo que tituló “Entropion compliqué de pannus et de dacryocystite”, donde comentó sobre la “operación nueva de Snellen, verificada por el doctor Wecker”. Por esta época estableció su consultorio médico en el número 6 (bis) de la Rue de Châteaudun, cerca del Palais Garnier en París.</p>
<figure id="attachment_103779" aria-describedby="caption-attachment-103779" style="width: 202px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Uretrotomia.bmp"><img decoding="async" class="wp-image-103779 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Uretrotomia-202x300.jpg" alt="" width="202" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Uretrotomia-202x300.jpg 202w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Uretrotomia-101x150.jpg 101w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Uretrotomia.bmp 404w" sizes="(max-width: 202px) 100vw, 202px" /></a><figcaption id="caption-attachment-103779" class="wp-caption-text">Portada del libro Uréthrotomie interne, à l&#8217;aide de l&#8217;uréthrotome à bout coupé (1887). Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Una de las obras más conocidas de Ramón Emeterio Betances sobre medicina fue <a href="https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k74774v?rk=64378;0"><em>Uréthrotomie interne, à l&#8217;aide de l&#8217;uréthrotome à bout coupé</em></a> (1887), trabajo que realizó en 1881. En él expuso un caso de estrechez uretral, derivada de una enfermedad venérea, que operó con éxito. Por estos años participó en investigaciones sobre las propiedades medicinales de varias especies de plantas. Hay fuentes que afirman que presidió en París una Sociedad de la Quinina.</p>
<p>Ramón Emeterio Betances divulgó las ventajas de los baños de azoe o agua carbonatada para la salud. Con ese objetivo publicó el folleto <a href="https://tolosana.univ-toulouse.fr/notice/111726166"><em>Etablissement médical des eaux azotées</em></a> (1889), en el que anunció la creación en París, en el número 94 de la rue Saint-Lazare, de un establecimiento de aguas medicinales, que consideró</p>
<blockquote><p>“…un potente agente terapéutico para enfermedades de las vías respiratorias, el estómago y el sistema genitourinario, tanto en hombres como en mujeres.”</p></blockquote>
<p>Al final de este folleto, expresó Betances:</p>
<blockquote><p>“Tenemos el honor de ofrecer un amplio campo de experimentación a investigadores sinceros, a hombres de práctica y ciencia, con la certeza de un resultado exitoso, y no dudamos de que los pacientes que acudan a seguir sus prescripciones en el establecimiento donde deberán permanecer bajo su supervisión, no tendrán más que elogios para la nueva adquisición científica de la profesión médica parisina”.</p></blockquote>
<p>En 1889, Ramón Emeterio Betances sostuvo un debate en la prensa francesa, con el médico italiano Giovanni Faralli, quien era miembro destacado de la Associazione Medica Italiana d&#8217;Idrologia e Climatologia y uno de los directores de la revista <em>L&#8217;Idrologia e la Climatologia Medica</em>. La polémica versó sobre</p>
<blockquote><p>“…los efectos curativos de las aguas azoadas, discusión que ha tenido en París gran resonancia y que ha terminado en terreno experimental con un éxito brillante para dichas aguas azoadas”.</p></blockquote>
<p>A propósito de esta discusión, el periódico español <em>El Papa-Moscas</em>, del 27 de octubre de 1889, abundó en otros detalles de lo que consideró “…un triunfo tan importante como decisivo para el porvenir de esta nueva medicación”. Acerca de lo sucedido planteó:</p>
<blockquote><p>“…han acudido dichos doctores al terreno experimental en el establecimiento de París, demostrando el doctor Betances al doctor Farrallí, de un modo concluyente, en una joven de 20 años, asmática desde los 10, la beneficiosa acción del agua y de las inhalaciones azoadas, con las cuales recobró la salud perdida. Esta polémica y su resultado han tenido en París gran resonancia entre las notabilidades médicas”.</p>
<p>“Y si el experimento resultó concluyente en una enferma crónica, fue aún más decisivo y brillante en las enfermedades catarrales agudas, y sobre todo en los catarros simples que, con dos inhalaciones de quince o veinte minutos, tomadas en los dos primeros días del catarro, y con medio o tres cuartos de litro de agua en cada sesión, no sólo se modifican, sino que abortan completamente, sin necesidad de emplear sudoríficos de ninguna clase, ni de guardar cama, permitiendo el individuo hacer su vida ordinaria”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_103778" aria-describedby="caption-attachment-103778" style="width: 192px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-sobre-el-colera.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-103778 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-sobre-el-colera-192x300.jpg" alt="" width="192" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-sobre-el-colera-192x300.jpg 192w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-sobre-el-colera-96x150.jpg 96w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-sobre-el-colera.bmp 373w" sizes="auto, (max-width: 192px) 100vw, 192px" /></a><figcaption id="caption-attachment-103778" class="wp-caption-text">Portada del libro <em>El cólera, historia, medidas profilácticas, síntomas y tratamiento </em>(1890). Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La obra médica más destacada de Ramón Emeterio Betances fue <em>El cólera, historia, medidas profilácticas, síntomas y tratamiento </em>(1890). En este libro recogió tres artículos que había publicado en 1884, a los que agregó un trabajo sobre el “Tratamiento del cólera”, escrito por el médico y profesor G. Hayem, sobre el cual hizo reflexiones críticas. En la introducción a este texto, fechada en París el 25 de septiembre de 1890, expresó:</p>
<blockquote><p>“Quedaré recompensado de mi trabajo si llega a ser de alguna utilidad en América; pues para la América sobre todo fue que se hizo esta publicación”.</p></blockquote>
<p>La revista francesa <em>Gazette Hebdomadaire de Médecine et de Chirurgie</em>, comentó en 1891 acerca de esta obra de Betances:</p>
<blockquote><p>“El autor comienza con un breve repaso de la historia de las cuatro principales epidemias que asolaron Europa en 1830, 1846, 1865 y 1884, de las cuales extrae algunas conclusiones sobre medidas preventivas y profilácticas. Dado que la enfermedad es endémica en la India y se propaga desde allí a Europa por tierra (Afganistán, Persia, Rusia) o por mar (Mar Rojo y Golfo Pérsico), es recomendable frenar la enfermedad en su fase inicial y prevenir su avance invasivo. Los síntomas incluyen un periodo prodrómico, un periodo algítido y un periodo de reacción. El primer periodo está ausente en los casos fulminantes. Cada uno de estos periodos requiere un tratamiento específico. De los tres métodos curativos para el cólera confirmado —contrairritante externo, medicamento interno y quirúrgico por acción directa sobre la sangre— la combinación de los dos primeros ha dado mejores resultados que el tercero”.</p></blockquote>
<p>La repercusión de este libro de Ramón Emeterio Betances, y en general de sus criterios acerca del cólera, se hizo evidente en la prensa europea, especialmente en la española. El 31 de julio de 1892, el periódico <em>La Lucha</em>, editado en Gerona, publicó la siguiente noticia:</p>
<blockquote><p>“El doctor Betances, el afamado médico español, ha dirigido una carta a la <em>Revista Médico Social</em> de Madrid, remitiendo el último Boletín de estadística municipal y demostrando con hechos, que la alarma producida por la existencia del cólera en París es infundada: siento no poderla reproducir, pero la conocida reputación del sabio Dr. Betances, en suficiente garantía para negar la existencia del cólera, como epidemia en París”.</p></blockquote>
<p>Estos elogios fueron resaltados por José Martí el 3 de septiembre de 1892, en la sección “En casa” del periódico <em>Patria</em>, donde escribió:</p>
<blockquote><p>“De nuestro Dr. Betances, no nos olvidamos un punto, porque él es el corazón de su país, con el que el de Cuba se hermana y abraza, y porque son pocos los hombres en quienes, como en él, el pensamiento va acompañado de la acción, la superioridad del desinterés, extraordinario y el mérito de la mansa modestia. Pero si de él nos pudiésemos olvidar, nos lo pondría ante los ojos el respeto con que a propósito de sus recientes declaraciones científicas sobre el cólera en París, dicen de Betances los diarios madrileños, que nos lo llaman eximio y tanto más;—y luego lo que dice <em>Lo Somatent</em>, diario regionalista catalán, que no parece ver pecado en que las colonias distantes soliciten de España la misma independencia que, por diversidad en la composición, defienden las provincias mismas que viven encajadas en la piel de toro nacional. Trata <em>Lo Somatent</em> con mucho cariño al «afamat metje». Y por acá queremos mucho, a fuer de que sufren como nosotros, a los catalanes liberales”.</p></blockquote>
<p>Aunque no se han encontrado, es posible que Ramón Emeterio Betances redactara una memoria sobre “El tratamiento de la tuberculosis” y trabajos sobre osteología. Así lo afirmó la revista francesa <em>L’Echo Polyglotte</em> el 20 de diciembre de 1891. También se comentó en esa publicación sobre las gestiones que realizó Betances para crear un hospital latinoamericano en París. No por gusto en 1891 el periódico español <em>El País</em>, donde publicó numerosos artículos médicos, resaltó que</p>
<blockquote><p>“Betances es una de las más importantes y conocidas personalidades que figuran al frente de la ciencia europea”.</p></blockquote>
<p>Se conoce que Ramón Emeterio Betances intentó fundar en París una revista científica que se llamaría <em>Geografía Médica</em>. Varios periódicos españoles se hicieron eco de esa intención. De acuerdo con el diario <em>La Lucha</em>, del 21 de agosto de 1892, y con el <em>Diario de Córdova</em> y <em>Crónica Meridional</em>, ambos el 25 de agosto de 1892, tendría como objetivo</p>
<blockquote><p>“…divulgar en América y en todos los pueblos latinos, los adelantos de la medicina y cirugía, las operaciones modernas en todas las enfermedades, los resultados de los nuevos procedimientos terapéuticos y, en una palabra, los resultados de todas las aplicaciones, según los casos y climas: en ella tendrán cabida todos los artículos que puedan enviar los médicos de cualquier país, insertándolos con sus firmas: será una publicidad que honrará al autor de la idea y que viene a resolver una necesidad que ha de dar en la práctica excelentes resultados… (…) …bien merece un aplauso el afamado doctor Betances, que ha tenido una idea, que he de ser de gran provecho para los médicos y los enfermos”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_103775" aria-describedby="caption-attachment-103775" style="width: 222px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-103775 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emulsion-de-Scott-222x300.jpg" alt="" width="222" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emulsion-de-Scott-222x300.jpg 222w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emulsion-de-Scott-111x150.jpg 111w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emulsion-de-Scott.bmp 502w" sizes="auto, (max-width: 222px) 100vw, 222px" /><figcaption id="caption-attachment-103775" class="wp-caption-text">Betances en un anuncio donde recomienda la Emulsión de Scott. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Entre 1895 y 1897 numerosos periódicos de Estados Unidos, América Latina y Europa publicaron un anuncio en el que Ramón Emeterio Betances, “…famoso médico de París…”, opinaba en favor de la Emulsión de Scott, célebre preparado a base de aceite de hígado de bacalao. Llama la atención que lo publicaron también periódicos españoles, en momentos en que Betances era el representante en Francia de los patriotas cubanos que luchaban por la independencia. Este dato habla por sí solo de la celebridad médica del patriota puertorriqueño.</p>
<p><strong>Luchador por la libertad</strong></p>
<figure id="attachment_103772" aria-describedby="caption-attachment-103772" style="width: 185px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1876-Lesclavage-et-la-traite.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-103772 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1876-Lesclavage-et-la-traite-185x300.jpg" alt="" width="185" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1876-Lesclavage-et-la-traite-185x300.jpg 185w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1876-Lesclavage-et-la-traite-92x150.jpg 92w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1876-Lesclavage-et-la-traite.bmp 392w" sizes="auto, (max-width: 185px) 100vw, 185px" /></a><figcaption id="caption-attachment-103772" class="wp-caption-text">Portada del libro <em>L&#8217;esclavage et la traite</em> (1876). Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Ramón Emeterio Betances fue, además de un gran médico, un hombre polifacético. Escribió varias obras literarias e históricas en español y francés, así como traducciones. Fue autor, de <em>Les Deux Indiens, histoire de la conquête de Borinquen</em> (1857), que publicó con el pseudónimo de Louis Raymond. Tradujo, del original francés de <a href="https://www.ecured.cu/Eduardo_Laboulaye#:~:text=%C3%89douard%20de%20Laboulaye%20(Par%C3%ADs%2C%2018,de%20la%20Tercera%20Rep%C3%BAblica%20Francesa.">Édouard René de Laboulaye</a>, el libro <em>El Partido Liberal, su progreso y porvenir</em> (1869). Otros de sus escritos fueron <em>Un premio de Luis XIV</em> (1853), <em>Las cortesanas en París</em> (1853), <em>La Virgen de Borinquén</em> (1859), <em>La botijueja</em> (1863), traducción del original latino de Plauto; <em>Washington haitiano</em> (1871), ensayo sobre <a href="https://www.ecured.cu/Alexandre_Peti%C3%B3n">Alexandre Pétion</a>, y <em>Los viajes de Scaldado</em> (1890).</p>
<p>Fue un ardiente defensor de la identidad antillana y proyectó la unión de sus países en una confederación (Cuba, Santo Domingo, Haití y Puerto Rico). Uno de sus pseudónimos favoritos fue “Un Antillano”. También sobresalió por un abolicionismo consecuente, que demostró en todo momento. Tradujo al francés el folleto <em>L&#8217;esclavage et la traite à Cuba: question cubaine</em> (1876), un alegato contra la esclavitud.</p>
<p>En una carta suya que apareció en el libro <a href="https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k61435859?rk=107296;4"><em>Les détracteurs de la race noire et de la république d’Haití réponses a M. Léo Quesnel</em></a> (1882), Ramón Emeterio Betances escribió estas palabras en defensa del pueblo haitiano:</p>
<blockquote><p>“…sorprende ver a escritores cuyos artículos se publican en revistas prestigiosas, involucrándose en críticas tan frívolas como injustas e insultantes, y nos indignaríamos ante sus insultos si no estuviéramos más bien inclinados a reírnos de su ignorancia”.</p>
<p>“El debate que apoyan Dévost y Janvier no habrá sido «estéril» si los periodistas preocupados por su reputación comienzan por estudiar los temas sobre los que quieren educar al público, y no confunden con historia las «acusaciones» de un caricaturista, las pesadillas de un enemigo o las triviales fantasías de reporteros ávidos de sensacionalismo”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_103780" aria-describedby="caption-attachment-103780" style="width: 219px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-20.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-103780 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-20-219x300.jpg" alt="" width="219" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-20-219x300.jpg 219w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-20-109x150.jpg 109w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-20.bmp 326w" sizes="auto, (max-width: 219px) 100vw, 219px" /></a><figcaption id="caption-attachment-103780" class="wp-caption-text">Ramón Emeterio Betances. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Independentista desde su juventud, fue el principal organizador del Grito de Lares en 1868 y varias veces intentó reiniciar la lucha armada contra España en Puerto Rico. Fue gran amigo de personalidades como <a href="https://www.ecured.cu/M%C3%A1ximo_G%C3%B3mez">Máximo Gómez</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Gregorio_Luper%C3%B3n">Gregorio Luperón</a>, José Martí y <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Gualberto_G%C3%B3mez">Juan Gualberto Gómez</a>. En 1895 se le designó representante del Partido Revolucionado Cubano en París, y en 1896 el Consejo de Gobierno de la República de Cuba en Armas lo nombró su representante oficial en Francia. También trabajó en la Legación de Santo Domingo en Francia. En 1887 recibió la Legión de Honor, máxima distinción otorgada por el gobierno francés, la cual aceptó como un homenaje a Puerto Rico.</p>
<p>El cubano <a href="https://www.ecured.cu/Enrique_Pi%C3%B1eyro_y_Barry">Enrique Pineyro</a>, quien coincidió largo tiempo con Ramón Emeterio Betances en París, lo describió de esta forma:</p>
<blockquote><p>“Alto, moreno, con larga y poblada barba en que los hilos blancos y negros parecían estar en proporción igual; cabellera casi enteramente blanca, espesa, riza, despeinada, revuelta siempre; facciones correctas, ojos un tanto apagados por estar en parte cubiertos por párpados caídos, que le prestaban marcada expresión de dulzura meditabunda y melancólica. Había vivido constantemente engolfado en la política; su idea fija, constante, había sido desde la niñez la independencia de su isla natal, y mientras no pudiera por ella hacer más que una vaga propaganda en el extranjero, consagrábase a ayudar eficazmente a los cubanos en cuanto a su alcance estuviera, sacrificando su tiempo y su energía”.</p></blockquote>
<p>En la revista <em>L’Amérique</em> se le describió de esta forma:</p>
<blockquote><p>“Lo que más nos sorprendió al verle fue la belleza de su fisonomía: una de las fisonomías más nobles de pensador y hombre de Estado que sea dable ver. El perfil es más bien árabe que romano, lleno de energía y de orgullo. La tez, de un bello color atezado, tiene la apariencia del basalto. Una expresión de piedad generosa relampaguea en las pupilas serenas. La frente, ancha y cuadrada, indica la voluntad dentro de la inteligencia. Cabellos negros y encrespados orlean esa frente cual una venda de rizos, y una barba larga y plateada baja sobre el pecho y da a esa fisonomía severa el aspecto de una cabeza patriarcal. Y de toda ella se desprende algo dulce y poderoso—la bondad dentro de la inteligencia, la ternura dentro de la fuerza. Sí; esa es bien la cabeza de un hombre de estado, de un escritor, de un sacerdote de la Ciencia”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_103781" aria-describedby="caption-attachment-103781" style="width: 230px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-2-5.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-103781 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-2-5-230x300.jpg" alt="" width="230" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-2-5-230x300.jpg 230w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-2-5-115x150.jpg 115w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-2-5.bmp 641w" sizes="auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px" /></a><figcaption id="caption-attachment-103781" class="wp-caption-text">Portada del periódico El Tiempo, sobre la llegada de los restos de Betances a Puerto Rico. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La muerte de Ramón Emeterio Betances ocurrió en circunstancias muy dolorosas. Estaba sumido en la pobreza, con su esposa desquiciada mentalmente. A su dolor físico se sumó la pesadumbre por la ocupación militar de su patria por los Estados Unidos y la frustración de la independencia, su sueño de toda la vida. En sus últimos momentos clamó porque los independentistas cubanos no olvidaran la causa de Puerto Rico. La noticia de su fallecimiento tuvo repercusión mundial.</p>
<p>Por gestión de las cámaras legislativas de Puerto Rico, los restos de Ramón Emeterio Betances fueron traídos a su patria en 1920. Después de un recorrido que significó una apoteosis nacional, fueron depositados en el cementerio de Cabo Rojo, su pueblo natal. Décadas más tarde, fueron trasladados a un monumento en la plaza central del pueblo, que lleva el nombre de Betances. Allí existe un monumento con un busto obra del escultor italiano Diego Montano y cuatro tarjas en su honor, una de ellas en nombre de Cuba. En ella se lee:</p>
<blockquote><p>“El Pueblo Cubano ofrenda esta lápida de mármol al insigne varón Dr. Ramón Emeterio Betances, que en los tiempos amargos en que se luchaba en las maniguas por obtener la independencia y la soberanía, él fue nuestro representante oficial en la capital de Francia. Homenaje al defensor de la Confederación Antillana. Año 1927”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_103776" aria-describedby="caption-attachment-103776" style="width: 226px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-103776 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Betances_Bust-226x300.jpg" alt="" width="226" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Betances_Bust-226x300.jpg 226w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Betances_Bust-113x150.jpg 113w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Betances_Bust.jpg 400w" sizes="auto, (max-width: 226px) 100vw, 226px" /><figcaption id="caption-attachment-103776" class="wp-caption-text">Monumento a Betances en su tumba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/sin-categoria/ramon-emeterio-betances-un-medico-puertorriqueno-en-paris/">Ramón Emeterio Betances, un médico puertorriqueño en París</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>Manuel Alfonso Seijas, médico y general matancero</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Feb 2026 19:01:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Historia de Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Alfonso Seijas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Entre los generales del Ejercito Libertador estuvo el médico matancero Manuel Alfonso Seijas. Según recoge...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/manuel-alfonso-seijas-general-matancero/">Manuel Alfonso Seijas, médico y general matancero</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Entre los generales del Ejercito Libertador estuvo el médico matancero Manuel Alfonso Seijas.</strong></p>
<p>Según recoge la historia, <a href="https://www.ecured.cu/Manuel_Francisco_Alfonso_Ceijas">Manuel Francisco Alfonso Seijas</a> lideró un alzamiento mambí cerca de Bolondrón el 17 de junio de 1895. Aunque no ocurrió el 24 de febrero, fue el segundo hecho de este tipo que tuvo como protagonista un médico. El primero fue el que comandó el doctor <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_L%C3%A1zaro_Mart%C3%ADn_Marrero_Rodr%C3%ADguez">Martín Marrero</a> en Cienaguilla, Jagüey Grande, el día que comenzó la Guerra de Independencia.</p>
<p><strong>En la manigua</strong></p>
<p>Nacido el 20 de febrero de 1868, en el Ingenio María, situado en Corral Falso, hoy <a href="https://www.ecured.cu/Pedro_Betancourt">Pedro Betancourt</a>, Manuel Alfonso Seijas comenzó los estudios de medicina en la Universidad de La Habana en 1888. En esta institución se graduó de médico-cirujano y después inició su labor asistencial. La estancia en zonas rurales de la jurisdicción matancera le permitió establecer los lazos que hicieron posible el alzamiento mencionado.</p>
<figure id="attachment_101160" aria-describedby="caption-attachment-101160" style="width: 157px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-101160 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Manuel-Alfonso-Seijas-en-1923.-Archivo-del-autor-157x300.jpg" alt="" width="157" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Manuel-Alfonso-Seijas-en-1923.-Archivo-del-autor-157x300.jpg 157w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Manuel-Alfonso-Seijas-en-1923.-Archivo-del-autor-78x150.jpg 78w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Manuel-Alfonso-Seijas-en-1923.-Archivo-del-autor.bmp 428w" sizes="auto, (max-width: 157px) 100vw, 157px" /><figcaption id="caption-attachment-101160" class="wp-caption-text">Manuel Alfonso Seijas en 1923. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Se incorporó el 26 de noviembre de 1895 a la columna del coronel <a href="https://www.ecured.cu/Eduardo_Garc%C3%ADa_Vigoa">Eduardo García Vigoa</a>, en Matanzas, con el grado de comandante. Desde diciembre de ese propio año, tras la batalla de Mal Tiempo, asumió la atención a los heridos de las fuerzas invasoras mambisas que estaban ingresados en los hospitales de sangre creados en la ciénaga de Zapata. Más tarde fue ubicado a las órdenes del entonces general de brigada <a href="https://www.ecured.cu/Quint%C3%ADn_Bandera#:~:text=Jos%C3%A9%20Quintino%20Bandera%20Betancourt%20(Santiago,por%20sus%20cargas%20al%20machete.">Quintín Bandera</a>, en Remedios, Las Villas. El 24 de mayo de 1896 se le ascendió a teniente coronel y el 14 de septiembre del propio año a coronel.</p>
<p>Allí permaneció poco tiempo, pues se le nombró jefe de Sanidad de la Primera División del Quinto Cuerpo del Ejército Libertador, que abarcaba la provincia de Matanzas, bajo el mando del general de brigada <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Lacret_Morlot">José Lacret Morlot</a>. Participó en la batalla de Jicarita. Fue electo por esta jurisdicción como delegado a la Asamblea Constituyente de La Yaya en 1897. Terminadas las sesiones de este cónclave, asumió como jefe de Estado Mayor del propio Lacret en la Brigada de la Trocha.</p>
<p>El 24 de enero de 1898, Manuel Alfonso Seijas viajó a Estados Unidos acompañando a Lacret. Permanecieron cuatro meses en ese país, después de haber estado detenidos ocho días en Jamaica. Ambos regresaron a Cuba en la expedición del vapor Florida el 25 de mayo de 1898, que desembarcó por Banes, Oriente. Tras su llegada fue nombrado subinspector del Sexto Cuerpo del Ejército Libertador, en Pinar el Río. Desempeñaba esa responsabilidad al concluir la guerra. Recibió el grado de general de brigada el 24 de agosto de 1898 y se licenció el 1 de enero de 1899.</p>
<p><strong>En la República</strong></p>
<p>Una vez terminada la dominación española sobre Cuba, Manuel Alfonso Seijas asumió diversas responsabilidades administrativas y políticas. Todo esto sin dejar de ejercer su profesión como médico. Fue fundador del Partido Moderado en 1905 y tras la segunda ocupación estadounidense trató de organizar el Partido Progresista de la Joven Cuba. Esta agrupación, concebida como una alternativa a conservadores y liberales, estuvo llamada al fracaso desde sus inicios.</p>
<figure id="attachment_101161" aria-describedby="caption-attachment-101161" style="width: 244px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-de-la-nota-publicada-en-el-Diario-de-la-Marina-por-la-muerte-de-Manuel-Alfonso-Seijas.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-101161 " src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-de-la-nota-publicada-en-el-Diario-de-la-Marina-por-la-muerte-de-Manuel-Alfonso-Seijas.-Archivo-del-autor-300x266.jpg" alt="" width="244" height="216" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-de-la-nota-publicada-en-el-Diario-de-la-Marina-por-la-muerte-de-Manuel-Alfonso-Seijas.-Archivo-del-autor-300x266.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-de-la-nota-publicada-en-el-Diario-de-la-Marina-por-la-muerte-de-Manuel-Alfonso-Seijas.-Archivo-del-autor-150x133.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-de-la-nota-publicada-en-el-Diario-de-la-Marina-por-la-muerte-de-Manuel-Alfonso-Seijas.-Archivo-del-autor.bmp 463w" sizes="auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px" /></a><figcaption id="caption-attachment-101161" class="wp-caption-text">Inicio de la nota publicada en el <em>Diario de la Marina</em> por la muerte de Manuel Alfonso Seijas. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Tuvo una activa participación en la fundación de la Asociación Nacional de Veteranos de la Independencia. Lo mismo sucedió cuando estos lideraron un movimiento de protesta por la presencia de enemigos de la independencia en cargos públicos. Llegó a ocupar el cargo de vicepresidente del Consejo Nacional de Veteranos. Dirigió la Casa de Beneficencia y Maternidad. También se desempeñó como comisario de la organización infantil y juvenil Exploradores de Cuba (Boy Scouts).</p>
<p>En 1915 Manuel Alfonso Seijas redactó parte del libro <em>Cuba ante el mundo</em>, que se publicó a propósito de la Exposición Universal de San Francisco. Fue Inspector General de Prisiones Civiles hasta su fallecimiento en La Habana, el 30 de enero de 1924. A propósito de este hecho, en el <em>Diario de la Marina</em> del 1 de febrero de 1924, se publicó la siguiente nota:</p>
<blockquote><p>“En su domicilio del Vedado, junto a los que con él construyeron un hogar feliz y venturoso, acaba de fallecer víctima de cruel dolencia el General Manuel Alfonso, caballero de relevantes prendas personales y que por su cultura y bondad se captó el afecto y las simpatías de cuantos lo trataron”.</p>
<p>“A su honroso y alto grado de soldado de la guerra de independencia, unía el título de doctor en medicina; profesión en la que alcanzó merecidos triunfos por sus aptitudes y talentos”.</p>
<p>“Miembro prominente del Centro de Veteranos, Inspector General de Prisiones, Cárceles y Presidios, exdirector de la Casa de Beneficencia y Maternidad, el General Alfonso gozó siempre del respeto y la consideración de sus conciudadanos”.</p>
<p>“Al dar tan triste nueva, elevamos preces al Altísimo por el descanso eterno de su alma, enviando a sus familiares el testimonio de nuestra sentida condolencia”.</p></blockquote>
<p>Años antes, en el libro <em>Cultura cubana. La provincia de Matanzas y su evolución</em> (1919), su amigo, el italiano Adolfo Dollero, había escrito:</p>
<blockquote><p>“El Dr. Alfonso es todo un caballero, y no pertenece al grupo de patriotas usureros que piden a la patria un tipo de interés muy elevado por los servicios prestados: ha cumplido con su deber y no hace alarde de ello”. (ALH)</p></blockquote>
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		<title>Francisco Domínguez Roldán, el académico mambí</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 21 Feb 2026 21:23:06 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia Cubana]]></category>
		<category><![CDATA[Francisco Domínguez Roldán]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El médico Francisco Domínguez Roldán fue el único académico cubano que se incorporó al Ejército...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/francisco-dominguez-roldan-el-academico-mambi/">Francisco Domínguez Roldán, el académico mambí</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El médico Francisco Domínguez Roldán fue el único académico cubano que se incorporó al Ejército Libertador.</strong></p>
<p>En 1888 el médico <a href="https://www.ecured.cu/Francisco_Dom%C3%ADnguez">Francisco Domínguez Roldán</a>, quien se encontraba en Francia, fue electo académico corresponsal de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. El 8 de octubre de 1893 la misma institución lo eligió académico de número. Dos años y medio después, se incorporó al Ejército Libertador. Fue el único académico cubano que asumió ese deber con la libertad de su patria.</p>
<p><strong>Un joven talento</strong></p>
<figure id="attachment_100742" aria-describedby="caption-attachment-100742" style="width: 189px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-15.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100742 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-15-189x300.jpg" alt="" width="189" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-15-189x300.jpg 189w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-15-95x150.jpg 95w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-15.bmp 245w" sizes="auto, (max-width: 189px) 100vw, 189px" /></a><figcaption id="caption-attachment-100742" class="wp-caption-text">Francisco Domínguez Roldán en 1918. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Francisco Faustino de la Caridad Domínguez Roldán, quien fuera conocido como Panchón, nació en La Habana el 15 de febrero de 1864. Estudió en el Colegio Carcasés y con los Escolapios de Guanabacoa. Alcanzó el grado de bachiller e ingresó en la Universidad de La Habana para estudiar medicina. Cumplió el último trámite para obtener el doctorado en la Universidad Central de Madrid. La tesis que defendió trató sobre “Contribución al estudio de la fiebre amarilla”.</p>
<p>Una vez graduado, realizó cursos de ampliación en París. Llegó a ser médico externo de varios hospitales desde 1887 y al siguiente año recibió la condición de interno. Por sus resultados se le otorgó la Medalla de Bronce de la Asistencia Pública de París. El 2 de julio de 1891 recibió el título de Doctor en Medicina de la Universidad de París con una disertación sobre “Los quistes serosos del epidimio”.</p>
<p>De regreso a La Habana, Francisco Domínguez Roldán se consagró a la asistencia médica. En 1893 comenzó su larga faena como profesor universitario. En esta fecha se le nombró catedrático auxiliar supernumerario de medicina operatoria. Impartió clases de anatomía topográfica y operaciones. Trabajó como cirujano honorario en el Hospital Nuestra Señora de las Mercedes. Con “El tórax y sus regiones” (1894) dio inicio a una amplia producción científica vinculada a las ciencias médicas, en especial a la cirugía.</p>
<p><strong>Soldado de la patria</strong></p>
<p>La fecha del ingreso de Francisco Domínguez Roldán en el Ejército Libertador fue el 10 de febrero de 1896. Destacado en Matanzas, instaló un primer hospital de campaña en Sabanas Nuevas, cerca de Cárdenas. Se le nombró gobernador de la provincia de La Habana el 30 de junio de 1896, responsabilidad administrativa que asumió sin abandonar las funciones que ya tenía en la Sanidad Militar.</p>
<p>Estuvo presente en varios combates, como el de Purgatorio, el 12 de marzo de 1896, que dirigió el entonces General de Brigada Pedro Betancourt. Al culminar la guerra en 1898 tenía el cargo de jefe de Sanidad del Quinto Cuerpo del Ejército Libertador (La Habana y Matanzas). Fue ascendido a capitán el 10 de febrero de 1896, a comandante el 19 de mayo de 1898, a teniente coronel el 23 de mayo de 1898 y a coronel el 24 de agosto de 1898.</p>
<p><strong>En la República</strong></p>
<p>Tras el fin de la Guerra de Independencia, Francisco Domínguez Roldán fue nombrado Catedrático de Anatomía Quirúrgica y Operaciones en diciembre de 1899. Participó de forma activa en la reorganización de la enseñanza de la medicina en la Universidad de La Habana, según el Plan Varona. Sobresalió como el introductor de la radiología en Cuba, especialidad a la que consagró buena parte de sus esfuerzos científicos. Así lo demostró en los trabajos <em>Radio, radiología y electricidad médicas</em> (1911) e <em>Importancia de los Rayos X en el diagnóstico de los trastornos provocados por la irrupción de los últimos molares</em> (1912).</p>
<figure id="attachment_100740" aria-describedby="caption-attachment-100740" style="width: 222px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100740 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor-222x300.jpg" alt="" width="222" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor-222x300.jpg 222w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor-111x150.jpg 111w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor.jpg 391w" sizes="auto, (max-width: 222px) 100vw, 222px" /><figcaption id="caption-attachment-100740" class="wp-caption-text">Caricatura de Francisco Domínguez Roldán. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Asistió como delegado de Cuba al Congreso de Electricidad Médica celebrado en Barcelona en el año 1910. También participó en el Congreso Internacional de Electricidad Médica, efectuado en Lyon en 1914. En este último evento presidió una de sus sesiones. Fue miembro de la Medical Electrical Association. En 1907 recibió la condición de Caballero de la Legión de Honor de Francia.</p>
<p>Además, fue autor de <em>Nuevo método de topografía cráneo cerebral</em> (1902), <em>Tratamiento de las fracturas de maxilar</em> (1903), <em>Contribución al estudio de la parálisis facial</em> (1904), <em>Procedimientos operatorios</em> (1904) y <em>Lecciones de cirugía de urgencia</em> (1905). Reflejó parte de sus experiencias como cirujano en el texto <em>Anatomía topográfica y operaciones de urgencia del tórax</em> (1914). Adaptó a las condiciones cubanas el libro <em>La salud del Soldado. Manuel de higiene para civiles y militares</em> (1904), de G. Tellier.</p>
<p>Entre 1917 y 1919 se desempeñó en el cargo de secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes, en el gobierno de <a href="https://www.ecured.cu/Mario_Garc%C3%ADa_Menocal">Mario García-Menocal</a>. Entre sus aportes estuvo la creación de las Escuelas Normales para Maestros y las Escuelas del Hogar. Gozó de gran prestigio científico y ostentó varios títulos académicos y científicos. Al renunciar a su cargo gubernamental viajó a Francia, donde permaneció hasta 1937. En 1922 la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana le honró al nombrarlo Miembro de Mérito.</p>
<p>Dedicó sus últimos años a reivindicar la obra de Carlos J. Finlay como hombre de ciencia. Francisco Domínguez Roldán murió el 25 de abril de 1942, víctima de un accidente de tránsito.</p>
<p><strong>Legado y homenajes</strong></p>
<p>En las memorias <em>Recuerdos de una larga vida</em> (1974), el matancero <a href="https://www.ecured.cu/Mario_Dihigo_Llanos">Mario E. Dihigo</a> dejó la siguiente descripción de su profesor Panchón:</p>
<blockquote><p>“Hombre de corta estatura, cabeza voluminosa y reluciente calva, nariz pequeña y voz fañosa, que caminaba a pasos cortos y rápidos y de carácter irregular y atrabiliario”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_100738" aria-describedby="caption-attachment-100738" style="width: 244px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100738 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emision-postal-dedicada-a-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor-244x300.webp" alt="" width="244" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emision-postal-dedicada-a-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor-244x300.webp 244w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emision-postal-dedicada-a-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor-122x150.webp 122w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Emision-postal-dedicada-a-Francisco-Dominguez-Roldan.-Archivo-del-autor.webp 640w" sizes="auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px" /><figcaption id="caption-attachment-100738" class="wp-caption-text">Emisión postal dedicada a Francisco Domínguez Roldán. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Mediante Decreto Presidencial No. 1546, de fecha 27 de marzo de 1957, publicado en la Gaceta Oficial de 29 de junio del propio año, se dispuso la confección de una emisión de sellos de Correos en honor de Francisco Domínguez Roldán. En la resolución que la autorizó se le destacó como «&#8230;uno de los mejores Profesores que ha tenido la Universidad de La Habana e introductor en Cuba de la Radioterapia y de la Fisioterapia, gran patriota; y excelente funcionario público».</p>
<p>La emisión tuvo 3.000,000 de sellos de 4 centavos de valor, para el servicio ordinario. Era de color verde, con dimensiones de 22 x 28 mm. y perforación 12/2. Traía una reproducción del retrato del Dr. Domínguez Roldán, con las siguientes menciones: «Cuba».-«4 cts.»-«Dr. Francisco Domínguez Roldán». “1864-1942.</p>
<p>La biografía más completa de Francisco Domínguez Roldán la escribió su hija María Luisa. Se tituló <em>Panchón Domínguez Roldán. Mambí. Médico. Ministro</em> (1957) y el prólogo lo escribió el doctor <a href="https://www.ecured.cu/Octavio_Montoro#:~:text=Octavio%20Montoro%20y%20Saladrigas%20(La,en%20el%20Bando%20de%20Piedad.">Octavio Montoro</a>. A propósito del centenario de su nacimiento, la colección Cuadernos de Historia de la Salud Pública le dedicó el volumen 27. Este se tituló <em>Centenario del nacimiento del Dr. Francisco Domínguez Roldán. 1864-1942</em> (1964).</p>
<figure id="attachment_100739" aria-describedby="caption-attachment-100739" style="width: 205px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100739 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Libro-dedicado-a-Francisco-Dominguez-Roldan-en-1964.-Archivo-del-autor-205x300.jpg" alt="" width="205" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Libro-dedicado-a-Francisco-Dominguez-Roldan-en-1964.-Archivo-del-autor-205x300.jpg 205w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Libro-dedicado-a-Francisco-Dominguez-Roldan-en-1964.-Archivo-del-autor-102x150.jpg 102w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Libro-dedicado-a-Francisco-Dominguez-Roldan-en-1964.-Archivo-del-autor.jpg 374w" sizes="auto, (max-width: 205px) 100vw, 205px" /><figcaption id="caption-attachment-100739" class="wp-caption-text">Libro dedicado a Francisco Domínguez Roldán en 1964. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/francisco-dominguez-roldan-el-academico-mambi/">Francisco Domínguez Roldán, el académico mambí</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>Medicina, internacionalismo y compromiso social en Luis Díaz Soto</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Feb 2026 13:46:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[Ciencia Cubana]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Luis Díaz Soto]]></category>
		<category><![CDATA[medicina cubana]]></category>
		<category><![CDATA[medicina militar]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El médico matancero Luis Díaz Soto fue un ejemplo de profesional comprometido con las causas...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El médico matancero Luis Díaz Soto fue un ejemplo de profesional comprometido con las causas justas de su tiempo.</strong></p>
<p>El 23 de noviembre de 1958, poco tiempo antes del triunfo de la Revolución Cubana, falleció en La Habana el doctor Luis Díaz Soto. Un año después, en plena efervescencia social, su gran amigo, Sergio Aguirre, escribió:</p>
<blockquote><p>“Fue un domingo en fecha 23 de noviembre. El 23 de noviembre de 1958, hace justamente un año. Al filo de las ocho me llegó la noticia absurda, irreal inverosímil y sombríamente lógica. Ya no tenía amigo, Luis Díaz Soto había muerto”. (…)</p>
<p>“Comunista era, de ejemplar calidad humana, incapaz por tanto de arredrarse ante ningún peligro. Comunista fue, cuando hubo que batir el cobre de la adversidad. Pero cuando pienso en él apenas me acuerdo de su grado de capitán en la guerra antifascista española y quizás ni tengo en primer plano su militancia recia en esta propia tierra, su tierra amada. Era, por sobre toda otra cosa, un hombre de Partido. Y al servicio del Partido fue resquebrajándose, sin notarlo él ni nosotros, lo que Rubén Martínez Villena llamara una vez «el miocardio inocente». Un corazón físicamente endeble no pudo resistir tal carga gigantesca de dignidad. Estalló para inmovilizar aquella suma inolvidable de bondad y coraje, de abnegación y señorío, de verticalidad humana que se prendía cual hiedra a una modestia tan raigal como no recuerdo otra. Visto en el féretro, horas más tarde, lo que más impresionaba era aquella placidez triunfante, pura como la de un niño, que le suavizaba la faz. Aún allí era irreal, absurdo, inverosímil, que estuviese muerto”.</p></blockquote>
<p>Vale la pena recrear la vida que aquel hombre que, al morir, era capaz de arrancar esos elogios a un amigo entrañable. Hay mucho que admirar en la trayectoria vital, como médico, internacionalista y comprometido social, del matancero Luis Díaz Soto.</p>
<p><strong>Vida y luchas</strong></p>
<p>Nacido en el pueblo de Pedro Betancourt, Matanzas, el 13 de febrero de 1905, Luis Díaz Soto fue ejemplo de médico y revolucionario. Creció bajo el ejemplo honesto de sus padres, sobre todo la madre, que era maestra de una escuela pública. Establecidos en La Habana, cursó la educación primaria en la escuela del Centro de Dependientes de La Habana y en el Colegio de Belén. En el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en 1922.</p>
<figure id="attachment_100058" aria-describedby="caption-attachment-100058" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100058 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-del-Instituto-Clinico-de-La-Habana-en-1932-donde-aparece-Luis-Diaz-Soto.-Archivo-del-autor-300x244.jpg" alt="" width="300" height="244" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-del-Instituto-Clinico-de-La-Habana-en-1932-donde-aparece-Luis-Diaz-Soto.-Archivo-del-autor-300x244.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-del-Instituto-Clinico-de-La-Habana-en-1932-donde-aparece-Luis-Diaz-Soto.-Archivo-del-autor-150x122.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-del-Instituto-Clinico-de-La-Habana-en-1932-donde-aparece-Luis-Diaz-Soto.-Archivo-del-autor.jpg 631w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-100058" class="wp-caption-text">Anuncio del Instituto Clínico de La Habana en 1932, donde aparece Luis Díaz Soto. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Ingresó después en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana. Sobresalió como interno del Hospital Calixto García y de la Clínica Fortún-Souza. En esta última comenzó a trabajar después que se graduó en 1929. La tesis que presentó para alcanzar el grado de medicina y cirugía se tituló “Métodos de trabajo que deben seguirse en el hospital”. En ella expuso principios que después aplicó en su labor profesional.</p>
<p>Una vez graduado en 1929, comenzó como médico interno de la Clínica Fortún-Souza. Al fundarse en 1932 el Instituto Clínico de La Habana. Clínica Fortún-Souza, Luis Díaz Soto fue médico especialista en vías digestivas. También prestó servicios en las áreas de metabolismo, drenajes, laboratorio y rayos X. Participó, además, en la organización del Departamento de Farmacia desde la parte administrativa y técnica.</p>
<p>Al mismo tiempo, fiel a su compromiso social, Luis Díaz Soto aportó como médico de los Servicios Municipales de La Habana, conocida como Casa de Socorro. Esta labor la realizó entre diciembre de 1933 y marzo de 1935, fecha en la que se le expulsó de esa plaza debido a su participación en la huelga general. Tuvo igualmente un papel destacado en la defensa de las reivindicaciones del gremio médico cubano. Fue figura protagónica en la creación del Ala Izquierda Médica dentro de la Federación Médica de Cuba y, junto a José Elias Borges, en la huelga médica de 1934.</p>
<p>Al año siguiente, 1935, ingresó en el Partido Comunista y desde ese momento fue un defensor de la causa de los humildes. Llegó a ser una de las personalidades más conocidas dentro de la agrupación, aunque sin desempeñar cargos de dirección en la misma. Uno de sus compañeros, el escritor Juan Marinello, dejó esta descripción de Luis Díaz Soto:</p>
<blockquote><p>“…no fue Díaz Soto lo que se llama, con mucho de verdad, un cubano típico. Nadie, al verle la figura escueta y afilada, el ademán comedido, lo rubio del cabello y el azul de los ojos, pensaba en un producto habitual del medio isleño. Vivió como envuelto en un ámbito de tensa contención, de espaldas al gesto y al espectáculo. No fue cálido sino férvido. Como hombre en que se cruzaban la responsabilidad y el apasionamiento (la mejor responsabilidad y el mejor apasionamiento), no dejó de decir lo que su limpia vigilancia le mandaba; pero lo dijo sin acritud ni zalamería, con la palabra tersa, convincente y lúcida. No le vimos adelantar juicio sin buena maduración, ni callar lo que debía decir a tiempo. Poseyó en gran medida la virtud cubanísima de la inteligente ironía, siempre vestida de peculiar elegancia. Parecía estar de vuelta de todos los caminos, y hasta un poco cansado del trayecto; en verdad, gozaba el camino con experiencia e ilusión, con historia y sorpresa. Conocía muchas cosas, y las entendía todas. Fue un hombre simple, opuesto a la simpleza; grave, contra la gravedad, distinto sin proponérselo”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_100062" aria-describedby="caption-attachment-100062" style="width: 474px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-junto-a-otros-combatientes-mientras-era-entrevistado-en-Espana-por-un-corresponsal-de-la-revista-Mediodia.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100062 " src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-junto-a-otros-combatientes-mientras-era-entrevistado-en-Espana-por-un-corresponsal-de-la-revista-Mediodia.-Archivo-del-autor-300x226.jpg" alt="" width="474" height="357" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-junto-a-otros-combatientes-mientras-era-entrevistado-en-Espana-por-un-corresponsal-de-la-revista-Mediodia.-Archivo-del-autor-300x226.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-junto-a-otros-combatientes-mientras-era-entrevistado-en-Espana-por-un-corresponsal-de-la-revista-Mediodia.-Archivo-del-autor-150x113.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-junto-a-otros-combatientes-mientras-era-entrevistado-en-Espana-por-un-corresponsal-de-la-revista-Mediodia.-Archivo-del-autor.bmp 622w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></a><figcaption id="caption-attachment-100062" class="wp-caption-text">Luis Díaz Soto, junto a otros combatientes, mientras era entrevistado en España por un corresponsal de la revista <em>Mediodía</em>. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Viajó a España en junio de 1937 y, junto a un gran número de combatientes cubanos, se incorporó a la batalla en defensa de la República y contra el fascismo. Aportó sus esfuerzos desde el 17 de septiembre de 1937, con el grado de teniente, como médico del batallón estadounidense Abraham Lincoln, parte de la XV Brigada Internacional. Se le ascendió a capitán el 29 de marzo de 1938. Participó, cumpliendo su rol médico, en las batallas de Teruel, Belchite y Brunete.</p>
<p>El 9 de julio de 1938 el periódico <em>Noticias de Hoy</em> publicó una entrevista realizada en España a Luis Díaz Soto. Al indagar el periodista sobre la razón para estar allí, el joven médico cubano afirmó:</p>
<blockquote><p>“La voluntad de luchar contra el fascismo. Toda agitación desarrollada alrededor del fascismo y sus consecuencias no se me hicieron tan claramente objetivas, hasta la bárbara invasión de España. Tantas facetas de sojuzgamiento, crueldad y agresión se han puesto de manifiesto en la dominación española, que es fácil comprender que cualquier ser humano con inquietud por su futuro intelectual y social, salte y busque su puesto en la lucha. Otra cosa se desprendía de la tal situación como una consecuencia y era y es la de obrar cada cual con sus armas y rápidamente. Es por esto que ofrecí al gobierno de la República Española mis años de profesión”.</p></blockquote>
<p>Casi al final de la interviú, razonó acerca de la ayuda que podía ofrecer Cuba a los republicanos españoles:</p>
<blockquote><p>“De varias formas, ideológicamente, luchando hasta el fin por la democracia y la libertad y contra las más ligeras manifestaciones fascistas dentro y fuera del país. Y materialmente y con vista a nuestra producción, nada como azúcar y tabaco. Un cigarro en una trinchera es el complemento del fusil”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_100061" aria-describedby="caption-attachment-100061" style="width: 219px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100061 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-en-Espanna.-Archivo-del-autor-219x300.jpg" alt="" width="219" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-en-Espanna.-Archivo-del-autor-219x300.jpg 219w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-en-Espanna.-Archivo-del-autor-110x150.jpg 110w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Luis-Diaz-Soto-en-Espanna.-Archivo-del-autor.jpg 366w" sizes="auto, (max-width: 219px) 100vw, 219px" /><figcaption id="caption-attachment-100061" class="wp-caption-text">Luis Díaz Soto en España. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>A la vuelta de España Luis Díaz Soto se incorporó con renovada energía al Partido Comunista. Una vez conformado el Partido Unión Revolucionaria Comunista, se le eligió entre los integrantes del comité ejecutivo. En 1939 fue candidato a delegado a la Asamblea Constituyente por esta agrupación política. Además, también fue candidato a concejal y representante en varias elecciones. Formó parte del Comité Gestor del Frente Único en el barrio de Atarés, que tenía previsto participar en las elecciones generales de 1952.</p>
<p>En 1939 intensificó su labor en defensa de los intereses de los médicos, en oposición a la directiva de la Federación Médica. Junto a un grupo de colegas creó Acción Inmediata, que llegó a convertir en el Partido Colegial Acción Inmediata. Con esta facción logró mejoras para la clase médica e intensificó la lucha por el logro de diferentes reivindicaciones sociales.</p>
<p><strong>La obra mayor</strong></p>
<p>Luis Díaz Soto realizó una esmerada labor social y asistencia en el Centro Benéfico Jurídico de Trabajadores de Cuba, destacada institución médica dedicada a los obreros y campesinos. En esta clínica, ubicada en Cerro y Lombillo, atendió la consulta de vías digestivas. Como director, fue abanderado en la aplicación de la llamada “medicina de grupo”. Al respecto declaró en 1950:</p>
<blockquote><p>“No debemos perder de vista que nuestro plan no tiene pretensiones de descubrir el Mediterráneo. Es sencillamente el modesto empeño de llevar a vías de hecho el plan que acaricia en su mente cada médico en relación con lo que debe ser el hospital o la clínica, y que es norma escrita en muchos lugares”.</p>
<p>(…) “«Medicina de Grupo», es decir, la atención colectiva de los integrantes de cada Servicio Médico, al enfermo, el estudio en conjunto, por el staff de cada especialidad, de los casos sometidos a la Clínica”.</p>
<p>“Atención colectiva y más correcta y científica de los enfermos y heridos, (incluyendo la prevención de ciertas enfermedades); atención al entrenamiento y superación profesional del personal, tanto facultativo, como técnico; y contribución a la investigación y adelanto de la ciencia”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_100059" aria-describedby="caption-attachment-100059" style="width: 410px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Centro-Benefico-Juridico-en-1950-mientras-se-construia-la-tercera-planta.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100059 " src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Centro-Benefico-Juridico-en-1950-mientras-se-construia-la-tercera-planta.-Archivo-del-autor-300x197.jpg" alt="" width="410" height="269" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Centro-Benefico-Juridico-en-1950-mientras-se-construia-la-tercera-planta.-Archivo-del-autor-300x197.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Centro-Benefico-Juridico-en-1950-mientras-se-construia-la-tercera-planta.-Archivo-del-autor-150x98.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Centro-Benefico-Juridico-en-1950-mientras-se-construia-la-tercera-planta.-Archivo-del-autor.bmp 601w" sizes="auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px" /></a><figcaption id="caption-attachment-100059" class="wp-caption-text">Foto del Centro Benéfico Jurídico en 1950, mientras se construía la tercera planta. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Al mismo tiempo, son múltiples las alusiones a las diferentes conferencias que impartió, sobre temas médicos, en hospitales habaneros. De esta forma contribuyó a la superación de sus colegas médicos y a la socialización de los avances de la medicina. Tuvo la intención de redacta un libro sobre la historia de la medicina en Cuba, propósito que se vio pospuestos ante las responsabilidades que asumió. Amante de la historia de Cuba, escribió sobre “La Periquera” en el <em>Magazine del periódico Noticias de Hoy</em>, del 27 de abril de 1941.</p>
<p>Enfermo del corazón, para Luis Díaz Soto los últimos días de su vida fueron una agonía. Así lo cuentan varios testimonios. Impedido por su dolencia y acosado por las fuerzas represivas, no podía apoyar la causa de la Revolución en la lucha contra la tiranía batistiana. Al morir, su vida entera había sido un combate.</p>
<p><strong>Epílogo</strong></p>
<p>En el artículo de Sergio Aguirre citado al inicio de esta reseña, que se publicó en el periódico <em>Hoy</em> el 25 de noviembre de 1959, uno de los últimos párrafos dice:</p>
<blockquote><p>“Los amigos, los compañeros de «Luigi»—como me gustaba llamarle—, sabemos que a Díaz Soto no hay quien lo mate. Está ahora donde siempre estuvo. Pasa su larga figura, su delgadez exagerada, por los corredores del Centro Benéfico Jurídico, y sigue afanándose por la suerte de esta institución que fue su vida de trabajo. Tiene encorvada la noble cabeza sobre el gran vicio de su vida: los libros. Para ser médico, un gran médico de cuerpos y de almas, no necesita indispensablemente tener los ojos claros, pero le ayuda el hecho de que se le transparente la bondad en los ojos claros. No sabe de hiel contra nadie, como no supo nunca. Pero tiene presto el chorro de desprecio sobre los pigmeos que intentan cerrar el paso al carro de la Historia. Esta aferrado, como siempre, al ejemplo de Mella, de Jesús Menéndez, de Martínez Villena. De la única manera que no admite oblicuidades: dándolo todo al Partido. He tenido la desgracia de sentir que el corazón le estallaba antes de la caída de Batista. ¡Qué vamos a hacerle! También en España le tocó perder. Pero él sabe que la victoria será suya desde el instante mismo en que empieza a ser nuestra”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_100060" aria-describedby="caption-attachment-100060" style="width: 404px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Militar-Central-Dr.-Luis-Diaz-Soto-conocido-como-Hospital-Naval.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-100060 " src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Militar-Central-Dr.-Luis-Diaz-Soto-conocido-como-Hospital-Naval.-Archivo-del-autor-300x216.jpg" alt="" width="404" height="291" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Militar-Central-Dr.-Luis-Diaz-Soto-conocido-como-Hospital-Naval.-Archivo-del-autor-300x216.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Militar-Central-Dr.-Luis-Diaz-Soto-conocido-como-Hospital-Naval.-Archivo-del-autor-150x108.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Militar-Central-Dr.-Luis-Diaz-Soto-conocido-como-Hospital-Naval.-Archivo-del-autor-768x553.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Militar-Central-Dr.-Luis-Diaz-Soto-conocido-como-Hospital-Naval.-Archivo-del-autor.bmp 795w" sizes="auto, (max-width: 404px) 100vw, 404px" /></a><figcaption id="caption-attachment-100060" class="wp-caption-text">Hospital Militar Central Dr. Luis Díaz Soto, de La Habana, conocido como Hospital Naval. Archivo del autor.</figcaption></figure>
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		<title>Gloria María Cabanas, huellas de una doctora matancera</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 30 Jan 2026 14:41:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Gloria María Cabanas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La doctora Gloria María Cabanas sobresalió por su dedicación a la obstetricia en la ciudad...</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La doctora Gloria María Cabanas sobresalió por su dedicación a la obstetricia en la ciudad de Matanzas.</strong></p>
<p>Una deuda que tiene la historiografía de la ciencia en Matanzas es revelar el aporte y papel de la mujer al desarrollo de la investigación científica en el territorio yumurino. En diferentes épocas las mujeres han realizado una contribución relevante en esa esfera, de forma particular en la medicina y la pedagogía. El ejemplo de la doctora <a href="https://www.ecured.cu/Gloria_Mar%C3%ADa_Cabanas_O%27Farril">Gloria María Cabanas</a> es uno de los que puede mencionarse.</p>
<p><strong>Un hecho notable</strong></p>
<p>El 3 de diciembre de 1934 ocurrió en la ciudad de Matanzas un acontecimiento singular: el nacimiento de trillizos. La madre se llamó Ramona Díaz Pérez y, tras un riesgoso embarazo de siete meses, dio a luz ese día a sus tres hijos: Georgina, Narciso y Gloria. El feliz final de este parto se debió, sobre todo, a la doctora que estuvo atendiendo a la madre de esos niños, la misma que dirigió el trabajo de parto y a quien se dedicó el nombre de una de las niñas. Su nombre era Gloria María Cabanas O’Farril, la primera mujer matancera que se especializó en obstetricia.</p>
<figure id="attachment_99330" aria-describedby="caption-attachment-99330" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99330 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135011-300x198.jpg" alt="" width="300" height="198" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135011-300x198.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135011-150x99.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135011.jpg 708w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-99330" class="wp-caption-text">Gloria María Cabanas, segunda de izquierda a derecha, una vez concluido de forma exitosa el parto de trillizos. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p><strong>Una vida consagrada</strong></p>
<p>El 29 de enero de 1900, hace 126 años, nació en Pueblo Nuevo, Matanzas, la niña Gloria María de los Remedios Cabanas O’Farril. Realizó los primeros estudios en la Escuela Pública No. 23 y después ingresó en el Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, donde se graduó de Bachiller en Ciencias y Letras el 12 de junio de 1920. Cursó la carrera de Medicina en la Universidad de La Habana, entre 1921 y 1926. El 2 de julio de 1926 realizó los ejercicios finales de grado, en los que obtuvo la nota de “Sobresaliente”.</p>
<figure id="attachment_99332" aria-describedby="caption-attachment-99332" style="width: 179px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99332 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134840-179x300.jpg" alt="" width="179" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134840-179x300.jpg 179w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134840-90x150.jpg 90w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134840.jpg 379w" sizes="auto, (max-width: 179px) 100vw, 179px" /><figcaption id="caption-attachment-99332" class="wp-caption-text">Gloria María Cabanas en su juventud. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En la Universidad de La Habana Gloria María Cabanastuvo como profesores a una pléyade de figuras destacadas en la historia de la medicina cubana. Fue el caso, entre otros, de <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Varela_Zequeira">José Varela Zequeira</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Clemente_Incl%C3%A1n_Costa#:~:text=Naci%C3%B3%20el%2019%20de%20marzo,le%20otorgaba%20la%20de%20Fisiolog%C3%ADa.">Clemente Inclán</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Ar%C3%ADstides_Agramonte_Simon%C3%AD">Arístides Agramonte</a> y los matanceros <a href="https://www.ecured.cu/%C3%81ngel_Arturo_Aball%C3%AD">Ángel Arturo Aballí</a> y <a href="https://www.ecured.cu/Federico_Grande_Rossi">Federico Grande Rossi</a>. Sin embargo, ser alumna de dos eminentes matanceros: <a href="https://www.ecured.cu/Eusebio_Hern%C3%A1ndez">Eusebio Hernández</a> en Obstetricia y <a href="https://www.ecured.cu/Gabriel_Casuso_Roque#:~:text=Fund%C3%B3%20con%20el%20doctor%20Braulio,de%20La%20Habana%20(1885).">Gabriel Casuso</a> en Ginecología, cumbres de esas ciencias en el país, ejerció una influencia determinante en su vida.</p>
<p>Gloria María Cabanas fue una de las primeras mujeres que se graduó como médico en Cuba. Ella y Nieves Feliú, fueron las únicas féminas en la graduación de 1926. Acerca de su desempeño docente existe este testimonio:</p>
<blockquote><p>“Sentada invariablemente en los primeros puestos, lápiz en mano, apuntaba Gloria rápidamente sus notas de clase, sintetizando en sus libretas las conferencias del profesor. Todos la tratábamos con la consideración, respeto y cariño que toda dama merece y más allá, que se captaba nuestra simpatía y la del profesorado con su laboriosidad e inteligencia. Esperamos con el tiempo verla triunfar y que sea su nombre la corona que ciña su frente de Doctora”.</p></blockquote>
<p>Tras alcanzar el título de Doctor en Medicina, Gloria María Cabanas regresó a Matanzas y abrió una consulta privada. Así lo dio a conocer, el 10 de octubre de 1926, en la sección “Matanceras” del <em>Diario de la Marina</em>, el corresponsal Manolo Jarquín:</p>
<blockquote><p>“Gloria María Cabanas. Acaba de establecer su gabinete médico en la calle de Independencia número 108, el que me brinda gentilmente la distinguida profesional. Una nueva galeno, que, con expediente universitario magnífico, con gran devoción por la profesión ha que a de dedicarse y con dotes de inteligencia, cultura y laboriosidad grandes, ha de alcanzar gran éxito en el ejercicio del noble apostolado a que dedica su vida”.</p>
<p>“Especialista en partos, la doctora Gloria María Cabanas, al teléfono número 715 pueden dirigirse todos los que deseen utilizar sus servicios profesionales. Éxitos miles desea el cronista a la que, con su ciencia, viene a llenar en el eterno renovar de la vida, huecos y vacíos tan hondos, como los que últimamente han dejado en ese campo los doctores Antonio J. Font, Armando J. Carnot, etc., etc.”.</p></blockquote>
<p>Dos años después, el 6 de julio de 1928, el propio Jarquín, al destacar la curación de la joven Hilda Carnot, hija del fallecido médico Armando Carnot, gracias a las atenciones de Gloria María Cabanas, apuntó: “…dama que ejerce la medicina en Matanzas con notable éxito, y que goza de gran clientela”.</p>
<figure id="attachment_99333" aria-describedby="caption-attachment-99333" style="width: 230px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99333 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134916-230x300.jpg" alt="" width="230" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134916-230x300.jpg 230w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134916-115x150.jpg 115w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_134916.jpg 384w" sizes="auto, (max-width: 230px) 100vw, 230px" /><figcaption id="caption-attachment-99333" class="wp-caption-text">Foto de Gloria María Cabanas en el libro de su graduación. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En agosto de 1934 el doctor Santiago Verdeja Neyra, Secretario de Sanidad, nombró a Gloria María Cabanas como encargada del laboratorio del Instituto de Homicultura de Matanzas. Poco después comenzó a destacarse en la medicina interna, sobre todo en la atención a mujeres embarazadas y partos, en lo cual llegó a especializarse. Vale destacar que en esa época esos conocimientos se adquirían casi que de forma autodidacta. Desde entonces su consulta particular estuvo dirigida a “Niños y partos”.</p>
<figure id="attachment_99334" aria-describedby="caption-attachment-99334" style="width: 180px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99334 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135051-180x300.jpg" alt="" width="180" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135051-180x300.jpg 180w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135051-90x150.jpg 90w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20260129_135051.jpg 316w" sizes="auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px" /><figcaption id="caption-attachment-99334" class="wp-caption-text">Una de las últimas fotos de Gloria María Cabanas. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Además, trabajó en la Clínica Villar y en el Centro Médico. Formó parte del Comité de Damas del Círculo Médico de Matanzas e integró la Sociedad de  Medicina y Cirugía de Matanzas. Después se incorporó al Hospital Maternidad Obrera de Matanzas, donde contribuyó a la docencia médica desde 1964. Participó en la formación de la doctora Delia Carol, primera interna matancera en la especialidad de ginecología y obstetricia. También impartió clases en cursos para enfermeras.</p>
<p>Jubilada desde 1970, mantuvo una consulta en el hospital materno por varios años más. Tras una vida dedicada por entero a la medicina, Gloria María Cabanas falleció en su ciudad natal el 6 de mayo de 1978. Hoy merece ser más recordada esta mujer matancera que fue precursora en más de un sentido.</p>
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		<title>La obra ejemplar del médico Adolfo Valhuerdi Cardeñas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Jan 2026 13:22:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[Adolfo Valhuerdi]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<category><![CDATA[medicina en Matanzas]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El doctor Adolfo Valhuerdi Cardeñas ejerció como médico en territorio matancero por más de cuarenta...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El doctor Adolfo Valhuerdi Cardeñas ejerció como médico en territorio matancero por más de cuarenta años.</strong></p>
<p>En la historia de la medicina matancera hay varios apellidos ilustres, que reflejan una tradición familiar que sobresale por la profesionalidad y el conocimiento. Son muy conocidos los Font, Pancorbo y Carnot, entre otros. Uno de los más relevantes es el apellido Valhuerdi.</p>
<p><strong>Médico ejemplar</strong></p>
<p>En el pueblo de San Antonio de Cabezas, Matanzas, nació Adolfo Francisco Manuel de la Caridad Valhuerdi Cardeñas, el 29 de enero de 1853. Estudió en el Colegio San Anacleto, en La Habana, que dirigía el destacado educador Rafael Sixto Casado. Por sus resultados sobresalientes recibió como premio, en varias oportunidades, la medalla dorada. También alcanzó premios por su aplicación.</p>
<figure id="attachment_99231" aria-describedby="caption-attachment-99231" style="width: 263px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99231 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Adolfo-Valhuerdi-al-centro-con-sus-condiscipulos-Alfonso-Reyes-y-Arturo-Fajardo-a-graduarse-en-1879-1-263x300.jpg" alt="" width="263" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Adolfo-Valhuerdi-al-centro-con-sus-condiscipulos-Alfonso-Reyes-y-Arturo-Fajardo-a-graduarse-en-1879-1-263x300.jpg 263w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Adolfo-Valhuerdi-al-centro-con-sus-condiscipulos-Alfonso-Reyes-y-Arturo-Fajardo-a-graduarse-en-1879-1-132x150.jpg 132w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Adolfo-Valhuerdi-al-centro-con-sus-condiscipulos-Alfonso-Reyes-y-Arturo-Fajardo-a-graduarse-en-1879-1.jpg 474w" sizes="auto, (max-width: 263px) 100vw, 263px" /><figcaption id="caption-attachment-99231" class="wp-caption-text">Adolfo Valhuerdi, al centro, con sus condiscípulos Alfonso Reyes y Arturo Fajardo, al graduarse en 1879. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Inició estudios de medicina en 1872 en la Universidad de La Habana, donde se graduó de Licenciado en Medicina y Cirugía el 18 de junio de 1879. Al mismo tiempo que cursó la carrera de medicina, Adolfo Valhuerdi impartió clases en el Colegio Casa de Educación en La Habana. Este centro era dirigido por José Hernández Mederos y el también médico matancero Tomás Agustín Plasencia. Aquí, coincidió con José Martí, que formó parte del claustro docente de esta institución.</p>
<figure id="attachment_99233" aria-describedby="caption-attachment-99233" style="width: 214px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-publicado-por-Adolfo-Valhuerdi-en-1887.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99233 " src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-publicado-por-Adolfo-Valhuerdi-en-1887.-Archivo-del-autor-227x300.jpg" alt="" width="214" height="282" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-publicado-por-Adolfo-Valhuerdi-en-1887.-Archivo-del-autor-227x300.jpg 227w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-publicado-por-Adolfo-Valhuerdi-en-1887.-Archivo-del-autor-113x150.jpg 113w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-del-libro-publicado-por-Adolfo-Valhuerdi-en-1887.-Archivo-del-autor.bmp 404w" sizes="auto, (max-width: 214px) 100vw, 214px" /></a><figcaption id="caption-attachment-99233" class="wp-caption-text">Portada del libro publicado por Adolfo Valhuerdi en 1887. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>De regreso a Matanzas, Adolfo Valhuerdi trabajó como médico en Guamacaro, Limonar, donde fue profesor de medicina en 1882 y secretario de la Junta Local de Sanidad en 1883. Ejerció además en Sabanilla del Encomendador, donde llegó a ser concejal por el Partido Liberal Autonomista, y después en Matanzas. Recibió formación en medicina homeopática en Nueva York durante algún tiempo. En 1901 se le nombró médico municipal auxiliar en Matanzas.</p>
<p>Dentro de la obra científica de Adolfo Valhuerdi sobresalió el reporte <em>Un caso de embarazo extrauterino</em> (1887), que se publicó en la revista <em>Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana</em> y después como libro. En el Primer Congreso Médico Nacional, celebrado en 1905, presentó una ponencia que tituló “Sarcomatosis primitiva difusa de la piel”. En el primero de estos trabajos, destacó el deber que “…la ciencia impone a todos los que cultivamos sus fértiles campos con verdadero amor y vocación decidida”.</p>
<p>Adolfo Valhuerdi estuvo entre los fundadores, en 1921, de la revista <em>Médica</em>. En torno a esta publicación se agruparon jóvenes médicos matanceros, como Mario E. Dihigo y Oscar Forest, entre otros. El doctor Valhuerdi y también Julio Ortiz Coffigny, los más veteranos, aportaron su largo tiempo de experiencia en el ejercicio de la medicina al entusiasta colectivo, que mantuvo por varios años la publicación con un alto nivel científico y estético.</p>
<p><strong>Una ciudad en duelo</strong></p>
<p>Entregado por entero a su profesión, Adolfo Valhuerdi falleció en Matanzas el 30 de julio de 1924, a los 71 años. Había sido atendido, de forma permanente y dedicada, por su médico de cabecera, el célebre médico yumurino Armando Carnot.</p>
<p>Su muerte fue un acontecimiento triste para la ciudad. Así lo reflejó Manolo Jarquín, corresponsal del <em>Diario de la Marina</em>, en la sección “Matanceras” del día siguiente:</p>
<blockquote><p>“Nombre sin tacha. De hombre sin mácula, de ciudadano ejemplarísimo, de modelo de caballeros y sinónimo de todas las virtudes. Así el médico que ha muerto. Un corazón como pocos, un alma abierta siempre a todas las bondades, una conciencia limpia y una ejecutoria sin igual. Inmaculado el doctor Adolfo Valhuerdi. En quien se aunaban en el consorcio más hermoso, más grande, cualidades, dotes y virtudes, que le reconocen todos. Fue un padre de familia excelente, fue un médico filántropo y desinteresado, desde el pedestal de su fama y su prestigio, fue como amigo, el más consecuente y el más leal de los hombres, y fue, también, como ciudadano, de los que honran la Patria, la prestigian y la enaltecen”.</p>
<p>“Su muerte, pues, es un duelo. Es un sudario de dolor que envuelve hoy a toda Matanzas, que enluta todos los hogares y aflige todos los pechos. Luchador incansable, Adolfo Valhuerdi ha muerto en plena lucha. No hace un mes aún, rendido por todas las fatigas, por todos los achaques y todos los dolores, abandonó la profesión, de la que hizo un culto, para tomar un descanso que él creyó sólo un paréntesis y que ha sido eterno. Trabajó hasta los últimos instantes de su vida. Y trabajó para los suyos, para esa familia que era su adoración, para este pueblo que era también su idolatría, para esta sociedad a la que todo lo dedicó”.</p>
<p>“Por eso, al divulgarse ayer la nueva del fallecimiento de Valhuerdi, a lo alto de la Cumbre, a la distante y elevada cuesta, acudieron el unísono, amigos, clientes y el ejército de agradecidos al que tanto bien hizo por los que tanto se sacrificó. Su cadáver, traído desde la quinta donde pasaba el verano a su residencia de la calle Independencia, fue seguido a pie por el pueblo, fue acompañado por centenares de amigos, de familiares, de admiradores”.</p>
<p>“De cuerpo presente en el que fue su santuario, el hogar de sus amores, ha convertido aquella casa en un jardín fragante. Las flores todas de la ciudad, cuanto hay en los jardines matanceros de bello y hermoso, están en la capilla ardiente de Valhuerdi. Como la última ofrenda, como el último homenaje”. (…) “Lleven estas líneas hasta la familia afligida del buen médico, del jefe sin tacha de los de ese nombre, del ejemplarísimo ciudadano que acaba de perder Matanzas, mi expresión muy sincera de condolencia”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_99232" aria-describedby="caption-attachment-99232" style="width: 182px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99232 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-del-doctor-Adolfo-Valhuerdi-publicada-en-la-revista-Medica.-Archivo-del-autor-182x300.jpg" alt="" width="182" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-del-doctor-Adolfo-Valhuerdi-publicada-en-la-revista-Medica.-Archivo-del-autor-182x300.jpg 182w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-del-doctor-Adolfo-Valhuerdi-publicada-en-la-revista-Medica.-Archivo-del-autor-91x150.jpg 91w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-del-doctor-Adolfo-Valhuerdi-publicada-en-la-revista-Medica.-Archivo-del-autor.jpg 440w" sizes="auto, (max-width: 182px) 100vw, 182px" /><figcaption id="caption-attachment-99232" class="wp-caption-text">Caricatura del doctor Adolfo Valhuerdi publicada en la revista <em>Médica</em>. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-obra-ejemplar-del-medico-adolfo-valhuerdi-cardenas/">La obra ejemplar del médico Adolfo Valhuerdi Cardeñas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>Cuba, Matanzas y el primer ministerio de sanidad del mundo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 29 Jan 2026 11:40:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<category><![CDATA[Primer ministerio de sanidad]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 28 de enero de 1909 se fundó en Cuba el primer ministerio de Sanidad...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El 28 de enero de 1909 se fundó en Cuba el primer ministerio de Sanidad del mundo, donde se destacaron varios matanceros.</strong></p>
<p>El 5 de noviembre de 1902, dos legisladores, los doctores José A. Malberty y Gonzalo García Vieta, presentaron en la Cámara de Representantes un proyecto de Ley para la creación de una Secretaría (ministerio) de Sanidad y Beneficencia en Cuba. Se aprobó el 28 de abril de 1903, pero la intención se vio trunca al ser rechazada la propuesta por el Senado. Uno de los argumentos utilizados en su contra fue que no existía en ningún lugar del mundo. Sin embargo, el empeño de los médicos más destacados del país y el éxito alcanzado en la sanidad pública, mantuvieron viva esa aspiración.</p>
<figure id="attachment_99159" aria-describedby="caption-attachment-99159" style="width: 197px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Duque-1.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99159 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Duque-1-197x300.jpg" alt="" width="197" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Duque-1-197x300.jpg 197w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Duque-1-98x150.jpg 98w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Duque-1.bmp 281w" sizes="auto, (max-width: 197px) 100vw, 197px" /></a><figcaption id="caption-attachment-99159" class="wp-caption-text">Doctor Matías Duque, primer secretario de Sanidad en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Durante la segunda ocupación militar estadounidense en Cuba, un matancero, el doctor Enrique Barnet defendió la idea ante las autoridades y logró que fuera aprobada por la llamada Comisión Consultiva. Por esta razón, ha sido denominado el “héroe silencioso” en el logro de esta victoria de la ciencia cubana. Al restaurarse la República en 1909, bajo la presidencia de José Miguel Gómez, comenzó a regir la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo. En ella se estableció, desde el 28 de enero, fecha en que se inauguró el nuevo gobierno cubano, la creación de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, denominación que cambió con el tiempo hasta el actual Ministerio de Salud Pública. El primer secretario fue el doctor Matías Duque.</p>
<p><strong>Los secretarios y ministros de salud de Cuba</strong></p>
<p>En Cuba han ocupado el cargo de secretarios o ministros de salud un total de 56 personas. Ha sido el único ministerio que siempre ha sido dirigido por especialistas formados en las principales ramas que atiende, o sea, médicos. Algunos de estos secretarios/ministros, al momento de serlo, estaban entre los principales médicos del país en su especialidad. Esta cualidad también lo distingue de otras ramas del gobierno cubano en todas las épocas. Fue el caso, por poner tres ejemplos, de Juan Guiteras, Emilio Martínez o Julio Martínez Páez.</p>
<p>Algunos secretarios/ministros ocuparon esa responsabilidad por pocas semanas. Otros por varios años. El que más tiempo lo ha sido fue Julio Teja Pérez, quien estuvo por diez años (1985-1995). La mayoría ejerció esa función avalados por una extensa obra científica, mientras que otros lo hicieron aupados por la política de la época en que vivieron. Hubo casos que fueron secretarios/ministros en más de una oportunidad, como José A. Presno y Carlos Salas Humara.</p>
<p>El listado de secretarios/ministros de sanidad en Cuba es el siguiente:</p>
<ol>
<li><a href="https://www.ecured.cu/Mat%C3%ADas_Duque_Perdomo#:~:text=Mat%C3%ADas%20Duque%20Perdomo%20San%20Antonio,de%20Salud%20P%C3%BAblica%20del%20mundo.">Matías Duque Perdomo</a> (1909-1910)</li>
<li>Manuel Varona Suárez (1910-1913)</li>
<li>Enrique Núñez Palomino (1913-1916)</li>
<li>Raimundo Menocal y García-Menocal (1916-1917)</li>
<li><a href="https://www.ecured.cu/Fernando_M%C3%A9ndez_Capote#:~:text=Fundador%20de%20la%20primera%20cl%C3%ADnica,miembro%20de%20la%20Brigada%20C%C3%A1rdenas.">Fernando Méndez Capote</a> (1917-1921)</li>
<li><a href="https://www.ecured.cu/Juan_Guiteras_Gener">Juan Guiteras Gener</a> (1921-1922)</li>
<li>Arístides Agramonte Simoni (1922-1923)</li>
<li>Enrique M. Porto Castillo (1923-1925)</li>
<li>Daniel Gispert García (1925-1926)</li>
<li>Francisco M. Fernández Hernández (1926-1931)</li>
<li>Victoriano Rodríguez Barahona (1931-1932)</li>
<li>Miguel A. Céspedes (1932-1933)</li>
<li>Ángel E. Madan González (1933)</li>
<li>José A. Presno Bastioni (1933)</li>
<li>Ramón Grau San Martín (1933)</li>
<li>Carlos E. Finlay Shine (1933)</li>
<li>Santiago M. Verdeja Neyra (1933-1934)</li>
<li>Rafael Lorié Marín (1934-1935)</li>
<li>Aurelio Ituarte Gutiérrez (1935-1936)</li>
<li>Emilio Martínez Martínez (1936)</li>
<li>Manuel Mencía García (1936)</li>
<li>Zenón Zamora García (1936-1938)</li>
<li>Manuel Costales Latatú (1938-1939)</li>
<li>Juan de Moya Flamand (1939-1940)</li>
<li>Demetrio Despaigne y Grave de Peralta (1940-1941)</li>
<li>Sergio García Marruz (1941-1942)</li>
<li>Domingo F. Ramos Delgado (1942)</li>
<li>Gustavo A. Bock Jorge (1942)</li>
<li>Juan M. Portuondo Domenech (1942-1944)</li>
<li>Alberto Recio Forns (1944)</li>
<li>José A. Presno Bastioni (1944-1945)</li>
<li>Octavio Rivero Partagás (1945-1947)</li>
<li>José R. Andreu Martínez (1947)</li>
<li>Ramiro de la Riva Domínguez (1947-1948)</li>
<li>Alberto Oteiza Setién (1948-1949)</li>
<li>Carlos Ramírez Corría (1949-1950)</li>
<li>José A. Rubio Padilla (1950-1951)</li>
<li>José R. Andreu Martínez (1951-1952)</li>
<li>Enrique Saladrigas Zayas (1952-1953)</li>
<li>José E. Olivella Lastra (1953-1954)</li>
<li>Carlos Salas Humara (1954-1955)</li>
<li>Armando J. Coro de la Cruz (1955)</li>
<li>Alberto Recio Forns (1955-1956)</li>
<li>Carlos Salas Humara (1956-1958)</li>
<li>Octavio Montoro Saladrigas (1958)</li>
<li>Manuel Ampudia González (1958-1959)</li>
<li><a href="https://www.ecured.cu/Julio_Mart%C3%ADnez_P%C3%A1ez">Julio Martínez Páez</a> (1959)</li>
<li>Serafín Ruiz de Zárate (1959-1960)</li>
<li>José R. Machado Ventura (1960-1968)</li>
<li>Heliodoro Martínez Junco (1968-1972)</li>
<li>José A. Gutiérrez Muñiz (1972-1979)</li>
<li>Sergio del Valle Jiménez (1979-1985)</li>
<li>Julio Teja Pérez (1985-1995)</li>
<li>Carlos Dotres Martínez (1995-2002)</li>
<li>Damodar Peña Pentón (2002-2005)</li>
<li>José Ramón Balaguer Cabrera (2005-2010)</li>
<li>Roberto Morales Ojeda​ (2010-2018)</li>
<li>José Ángel Portal Miranda (2018-actualidad)</li>
</ol>
<p><strong>Matanceros</strong></p>
<p>Entre los secretarios/ministros de sanidad que han existido en Cuba sobresalen varios matanceros. El primero fue el cardenense Fernando Méndez Capote (1853-1947), quien fue un relevante ginecólogo. En su biografía se destacó su presencia entre los estudiantes condenados a presidio en 1871 y la fundación, en 1893 de la primera clínica especializada en ginecología de Cuba.</p>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="urRkxfbyR2"><p><a href="https://www.tvyumuri.cu/destacados/fernando-mendez-capote-hijo-ilustre-de-cardenas/">Fernando Méndez Capote, hijo ilustre de Cárdenas</a></p></blockquote>
<p><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Fernando Méndez Capote, hijo ilustre de Cárdenas» — TV Yumurí" src="https://www.tvyumuri.cu/destacados/fernando-mendez-capote-hijo-ilustre-de-cardenas/embed/#?secret=OgnFX0GdzZ#?secret=urRkxfbyR2" data-secret="urRkxfbyR2" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p>Le sustituyó precisamente otro matancero, el doctor Juan Guiteras Gener (1852-1925). Guiteras fue un gran higienista, seguidor de las ideas de Carlos J. Finlay, así como un destacado patriota y defensor de la soberanía cubana. Al momento de ocupar el cargo se le consideraba el médico más célebre de Cuba. Presidió la Federación Médica Cuba al ser fundada en 1925.</p>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="UbrIe3SSNp"><p><a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/juan-guiteras-matancero-ilustre/">Juan Guiteras, matancero ilustre</a></p></blockquote>
<p><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Juan Guiteras, matancero ilustre» — TV Yumurí" src="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/juan-guiteras-matancero-ilustre/embed/#?secret=iuUWtgbEef#?secret=UbrIe3SSNp" data-secret="UbrIe3SSNp" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<figure id="attachment_99206" aria-describedby="caption-attachment-99206" style="width: 112px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99206 size-thumbnail" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Francisco-M.-Fernandez-Hernandez-112x150.png" alt="" width="112" height="150" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Francisco-M.-Fernandez-Hernandez-112x150.png 112w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Francisco-M.-Fernandez-Hernandez.png 192w" sizes="auto, (max-width: 112px) 100vw, 112px" /><figcaption id="caption-attachment-99206" class="wp-caption-text">Francisco M. Fernández. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Otro matancero secretario/ministro de Sanidad en Cuba lo fue Francisco M. Fernández Hernández (1886-1937), destacado oftalmólogo y publicista médico. Se desempeñó durante el machadato, régimen al que estuvo vinculado políticamente.</p>
<figure id="attachment_99208" aria-describedby="caption-attachment-99208" style="width: 210px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santiago-Verdeja-en-1918.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-99208 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santiago-Verdeja-en-1918-210x300.jpg" alt="" width="210" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santiago-Verdeja-en-1918-210x300.jpg 210w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santiago-Verdeja-en-1918-105x150.jpg 105w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santiago-Verdeja-en-1918.bmp 322w" sizes="auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px" /></a><figcaption id="caption-attachment-99208" class="wp-caption-text">Santiago Verdeja Neyra. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Bien cercano a la política también estuvo otro matancero que ocupó ese cargo: el cardenense Santiago Verdeja Neyra (1884-¿?). Graduado de médico en la Universidad de La Habana en 1908, se destacó como político del Partido Conservador. Llegó a ser presidente de la Cámara de Representantes y, además, ministro de Defensa durante la dictadura batistiana.</p>
<p>Además, se debe mencionar a Julio Martínez Páez (1908-2000), ortopédico de renombre nacido en el pueblo de Bolondrón. Fue, en el momento en que había ganado los grados de Comandante en la Sierra Maestra y era considerado uno de los más destacados ortopédicos del país, el primer ministro de salud de la Revolución en 1959.</p>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="XJQAmnmy4U"><p><a href="https://www.tvyumuri.cu/cuba/julio-martinez-paez-medico-comandante-ministro/">Julio Martínez Páez, médico, comandante, ministro</a></p></blockquote>
<p><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«Julio Martínez Páez, médico, comandante, ministro» — TV Yumurí" src="https://www.tvyumuri.cu/cuba/julio-martinez-paez-medico-comandante-ministro/embed/#?secret=OXex4tw3Vt#?secret=XJQAmnmy4U" data-secret="XJQAmnmy4U" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/cuba-matanzas-y-el-primer-ministerio-de-sanidad-del-mundo/">Cuba, Matanzas y el primer ministerio de sanidad del mundo</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>Tres médicos matanceros en la memoria</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 04 Dec 2025 13:50:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Bonifacio Carbonell Padilla]]></category>
		<category><![CDATA[Esteban Llorach González]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<category><![CDATA[José López Benavides]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La historia recoge el ejemplo de médicos matanceros que gozaron de justo prestigio en su...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/tres-medicos-matanceros-en-la-memoria/">Tres médicos matanceros en la memoria</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La historia recoge el ejemplo de médicos matanceros que gozaron de justo prestigio en su tiempo y hoy apenas se les recuerda.</strong></p>
<p>En los anales de la medicina en Matanzas se incluyen decenas de nombres ilustres, que son reconocidas personalidades de la ciencia cubana. Hay médicos que tuvieron un destacado rol en su momento. De algunos, incluso, no se conserva ni siquiera un retrato. Hoy presentamos tres ejemplos: Esteban Llorach González, Bonifacio Carbonell Padilla y José López Benavides.</p>
<p><strong>Llorach</strong></p>
<p>Esteban Llorach González tuvo un alto reconocimiento social como médico en Matanzas, lugar donde nació el 30 de septiembre de 1832. Comenzó los estudios de Filosofía en 1847 y recibió el grado de Bachiller en Ciencias el 10 de septiembre de 1851. Comenzó a estudiar medicina en la Universidad de La Habana, carrera que culminó en París en 1859, donde fue condiscípulo de <a href="https://www.ecured.cu/Ram%C3%B3n_Luis_Miranda_Torres#:~:text=M%C3%A9dico.,y%20Maternidad%20de%20La%20Habana.">Ramón Luis Miranda</a> y <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_Mestre_Dom%C3%ADnguez#:~:text=M%C3%A9dico%20legista%2C%20Pediatra%20y%20pensador,de%20conducta%20para%20los%20m%C3%A9dicos.">Antonio Mestre</a>. La tesis para su graduación trató sobre <em>Considérations sur l&#8217;hygiène de la premiére enfance</em> (1859).</p>
<p>Al regresar a Cuba, realizó los ejercicios para oficializar su título de médico el 30 de octubre de 1862. Desde esa fecha ejerció en Matanzas, donde dirigió la clínica La Nacional. Emitió, en 1867, un certificado acerca de la calidad de las aguas del río San Juan. Este se publicó como apéndice del libro <em>Proyecto para la formación de una sociedad anónima que tenga por objeto construir una cañería desde San Juan a Matanzas a fin de abastecer de aguas esta ciudad</em> (1867), de Juan Francisco Sánchez Bárcena.</p>
<p>La Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas lo eligió como socio numerario el 26 de abril de 1868. Un mes más tarde, presentó unas estadísticas sobre enfermos de cólera en las sesiones científicas públicas que celebró esta institución. Aunque algunas fuentes señalan que en 1868 se premió su “Memoria sobre traqueotomía en caso de croup”, esto es un error. Ese fue el tema de medicina que el Liceo de Matanzas propuso para los Juegos Florales de ese año, donde Llorach fue uno de los jurados.</p>
<p>En 1880 emitió un informe sobre la vacuna, a petición del gobierno municipal, junto a los médicos Pedro M. Cartaya, Félix de Vera y José Elías Jiménez. Este se publicó como libro y se divulgó en las páginas del <em>Diario de Matanzas</em>, el 14 de marzo de 1880. Vocal del Liceo de Matanzas en 1882, intentó, sin éxito, refundar la Sección de Ciencias de esta institución en 1882 y 1883.</p>
<p>Esteban Llorach González falleció a los 53 años, el 23 de octubre de 1885. La revista habanera <em>La Enciclopedia</em> publicó una extensa necrología dedicada a su vida y obra. En ella reprodujo los siguientes párrafos tomados del <em>Diario de Matanzas</em>:</p>
<blockquote><p>“La ciencia era en él un afán nunca satisfecho por el estudio constante, asiduo, persistente, que sólo ha hallado su límite en el sepulcro. Su inteligencia poderosa había hecho de ella la encarnación de sus amores, y la amaba con esa pasión y esa fuerza del que halla, al fin, entre las bajezas del mundo, una digna desposada del espíritu. Y a fe que nunca encontró esa sublime expresión de las facultades humanas, un asilo más a propósito, una mansión más digna de sus augustos arcanos, que el amplio cerebro de Llorach siempre agitado por la fiebre de la investigación y del estudio”.</p>
<p>“Sus aciertos como facultativo se han hecho proverbiales no solo entre nosotros, sino en la parte más culta de la sociedad cubana. Por especial concesión de la Naturaleza, que tiene también sus favoritos, le asistía una secreta e inexplicable adivinación, la inspiración del acierto que no se aprende en los libros, ni en las reglas, ni en las clínicas, ni siquiera se adquiere con los años y que es para el médico lo que el numen para el poeta y para el pintor el colorido. Con mayor escenario hubiera sido una gloria reconocida de Cuba y de la ciencia de Esculapio”.</p>
<p>“Pero el rasgo más saliente de su carácter era una modestia exagerada, un desprecio absoluto por los intereses materiales. Semejábase en esto, como en otras muchas cosas, al ilustre filántropo D. Bruno Zayas; olvidaba casi por completo su persona para evidenciar una propensión jamás des mentida hacia el alivio del prójimo, especialmente si era pobre. Cuando no podía darle otra cosa le daba el auxilio de su ciencia, que nunca fue en él granjería ni aún industria legítima del hombre que vive de su honrado trabajo. Pocos ejemplos de desinterés y de abnegación se registran como lo que nos ofrece la historia íntima del Dr. Llorach: era un bienhechor de todos los días y no de determinadas ocasiones; no hacía consistir la virtud en la omisión del mal sino en la práctica infatigable del bien. Ay, ¡cuántos echarán de menos aquella imponente figura cuya aparente seriedad ocultaba un corazón lleno de la ternura y de las candideces de un niño!”.</p></blockquote>
<p>Añadió <em>La Enciclopedia</em> que la causa de la muerte de Esteban Llorach González fue una afección cardíaca. Con vistas a procurar alguna mejora, había viajado a Estados Unidos, donde su gran amigo, el también médico matancero Ramón Luis Miranda, le brindó las mejores atenciones por especialistas reconocidos. Si embargo, todo fue en vano. Acerca del entierro de este médico hoy olvidado, expresó el <em>Diario de Matanzas</em>:</p>
<blockquote><p>“El último homenaje tributado a los restos del ilustre Dr. Llorach, ha sido una verdadera manifestación de dolor, de respeto y de cariño. Nunca se ha visto en Matanzas semejante unanimidad del sentimiento público herido hondamente sin distinción de clases, colores y opiniones, por la desaparición de un hombre que había formado a su alrededor una serena atmósfera de simpatías, no envenenada jamás por el halito impuro de la envidia. Con él iban todos los corazones matanceros, porque todos le querían y todos le admiraban, que la admiración y el cariño formaron siempre la guardia de honor que escoltaba su nombre”.</p></blockquote>
<p>En febrero de 1905, la revista <em>Cuba y América</em> dedicó un trabajo a la Policlínica de Matanzas, institución que se fundó en 1903 en esa ciudad. En una foto de uno de los salones se ven al fondo dos retratos que, según esta fuente, corresponden a los doctores Pedro M. Cartaya y Esteban Llorach González. En 1919 Adolfo Dollero escribió: “…se le considera uno de los mejores médicos que tuvo Matanzas”.</p>
<figure id="attachment_95344" aria-describedby="caption-attachment-95344" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-de-la-Policlinica-de-Matanzas-publicada-en-la-revista-Cuba-y-America-en-febrero-de-1905.-Segun-esta-fuente-los-retratos-que-se-observan-corresponden-a-los-doctors-Pedr.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95344 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-de-la-Policlinica-de-Matanzas-publicada-en-la-revista-Cuba-y-America-en-febrero-de-1905.-Segun-esta-fuente-los-retratos-que-se-observan-corresponden-a-los-doctors-Pedr-300x234.jpg" alt="" width="300" height="234" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-de-la-Policlinica-de-Matanzas-publicada-en-la-revista-Cuba-y-America-en-febrero-de-1905.-Segun-esta-fuente-los-retratos-que-se-observan-corresponden-a-los-doctors-Pedr-300x234.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-de-la-Policlinica-de-Matanzas-publicada-en-la-revista-Cuba-y-America-en-febrero-de-1905.-Segun-esta-fuente-los-retratos-que-se-observan-corresponden-a-los-doctors-Pedr-150x117.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-de-la-Policlinica-de-Matanzas-publicada-en-la-revista-Cuba-y-America-en-febrero-de-1905.-Segun-esta-fuente-los-retratos-que-se-observan-corresponden-a-los-doctors-Pedr.bmp 556w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-95344" class="wp-caption-text">Foto de la Policlínica de Matanzas publicada en la revista <em>Cuba y América</em> en febrero de 1905. Según esta fuente, los retratos que se observan corresponden a los doctores Pedro M. Cartaya y Esteban Llorach. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p><strong>Carbonell</strong></p>
<p>Bonifacio Carbonell Padilla fue un médico nacido en Matanzas en 1813. Estudió en la Universidad de La Habana, donde se graduó como licenciado en 1834 y doctor en 1839. Fue un médico de la “vieja Universidad”, como llamaban a los que se formaron antes de la secularización de la institución en 1842. Defendió y publicó su tesis en latín, como era común en aquellos tiempos. Un ejemplar de la misma se conserva en la biblioteca de la antigua Academia de Ciencias de La Habana. Se tituló: <em>Medicinae Phisiologicae. Theses quas sub praecidio DDD. </em><em>Nicolai Josepi Gutierrez, in hac Universitate, Anatomiae professoris et in regali militarique divi Ambrossii hujus oppidi nosocomii primi disectoris</em> (1834).</p>
<figure id="attachment_95345" aria-describedby="caption-attachment-95345" style="width: 168px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95345 " src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-de-Bonifacio-Carbonell-en-1934.-Archivo-del-autor-196x300.jpg" alt="" width="168" height="257" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-de-Bonifacio-Carbonell-en-1934.-Archivo-del-autor-196x300.jpg 196w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-de-Bonifacio-Carbonell-en-1934.-Archivo-del-autor-98x150.jpg 98w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-de-la-tesis-de-Bonifacio-Carbonell-en-1934.-Archivo-del-autor.jpg 490w" sizes="auto, (max-width: 168px) 100vw, 168px" /><figcaption id="caption-attachment-95345" class="wp-caption-text">Portada de la tesis de Bonifacio Carbonell. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En 1844 era profesor de medicina y cirugía en Matanzas. Estableció su consultorio particular en la calle del Ayuntamiento número 32, que después funcionó en Contreras 71. También fue Subdelegado de Medicina y Cirugía en Matanzas desde 1859, primero interino y después en propiedad. Formó parte de la Junta Municipal de Beneficencia. Efectuó el 9 de junio 1848 una operación de empiema con el uso del cloroformo, primera vez que se utilizó esta sustancia como anestésico en Matanzas.</p>
<p>Nombrado corresponsal en Matanzas de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana el 28 de marzo de 1863, fue de los primeros cubanos en recibir ese reconocimiento. Tuvo una destacada participación en el enfrentamiento a la epidemia de viruelas que afectó el territorio yumurino en 1867. Fue presidente de la Sección de Ciencias que se intentó crear en el Liceo de Matanzas en 1882.</p>
<p>Al morir, a los 73 años de edad, el 7 de junio de 1885, era considerado el decano de los médicos matanceros, por ser el de más tiempo en ejercicio.</p>
<p><strong>López Benavides</strong></p>
<p>José López Benavides también fue un médico matancero del siglo XIX que, además, dedicó tiempo al estudio de la química. Cursó la carrera de medicina en la Universidad de La Habana, donde se graduó en 1867. Mientras cursaba la carrera de medicina, publicó en la revista <em>El Estímulo</em>, el artículo “Discurso sobre la necesidad del estudio de la química, por la gran utilidad que presta a las artes y a las ciencias cosmológicas” (1863). Está fechado en Matanzas, 16 de agosto de 1861 y al parecer fue leído ante sus compañeros de estudios universitarios. En esta disertación expuso:</p>
<blockquote><p>“&#8230;si bien es cierto que nada hay más grande, ni más santo que la adquisición de los conocimientos científicos que nos abren las escondidas puertas de todos sus misterios, no es menos evidente que ella [la ciencia] nos impone obligaciones inmensas para con la sociedad en que vivimos y para con nosotros mismos”.</p></blockquote>
<p>En atención a sus méritos, la Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas lo eligió socio numerario el 18 de agosto de 1865. El trabajo de ingreso que presentó se tituló “Tratado de análisis calitativo por la vía húmeda, de las principales bases inorgánicas”, que se aprobó y publicó en el <em>Anuario de la Sección de Ciencias</em> (1866). En esta institución integró el jurado de química en los Juegos Florales de 1868 y en las sesiones científicas públicas realizadas ese año disertó sobre la cirrosis hepática los días 12 y 19 de julio.</p>
<p>José López Benavides falleció en 1878. En el tomo 15 de los <em>Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana</em> se recogió la triste noticia:</p>
<blockquote><p>“Nació en Matanzas y recibió la muceta de Ldo. en Medicina y Cirugía el 3 de octubre de 1867. Los sucesos políticos por que atravesó la Isla al poco tiempo de terminada su carrera, lo decidieron a marcharse al extranjero, donde falleció. Sus brillantes antecedentes escolares hacían con razón presagiar en él un distinguido profesor”.</p></blockquote>
<p>A su vez, la revista <em>Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana</em> también le rindió tributo de admiración:</p>
<blockquote><p>“Con sentimiento tenemos también que anunciar el fallecimiento del Dr. José López Benavides, hijo de Matanzas, allí ejerció algún tiempo, marchando luego a los Estados Unidos donde era muy apreciado por la nobleza de su carácter y por su ilustración. Descanse en paz”.</p></blockquote>
<p>Junto a nombres ilustres, conocidos y reconocidos en la historia de la medicina cubana, aparecen los de estos tres destacados médicos matanceros. Hay otros, pero hemos querido recordar en ellos la grandeza y entrega de los que dedican su vida al humano arte de curar.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/tres-medicos-matanceros-en-la-memoria/">Tres médicos matanceros en la memoria</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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		<title>Vida y obra del médico Federico Sotolongo Guerra</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/vida-y-obra-del-medico-federico-sotolongo-guerra/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/vida-y-obra-del-medico-federico-sotolongo-guerra/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 29 Nov 2025 16:25:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Sotolongo Guerra]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<category><![CDATA[medicina en Cuba]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Federico Sotolongo Guerra fue un destacado médico matancero que sobresalió por sus investigaciones sobre parasitología...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/vida-y-obra-del-medico-federico-sotolongo-guerra/">Vida y obra del médico Federico Sotolongo Guerra</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Federico Sotolongo Guerra fue un destacado médico matancero que sobresalió por sus investigaciones sobre parasitología y como luchador social.</strong></p>
<p><strong>Médico y luchador social</strong></p>
<p>El 29 de noviembre de 1905 nació en Jovellanos, <a href="https://www.ecured.cu/Federico_Sotolongo_Guerra">Federico Sotolongo Guerra</a>, quien pasado el tiempo se convirtió en un referente mundial de la medicina cubana. Huérfano de padre desde los seis años, se trasladó con su familia a La Habana, ciudad donde hizo los primeros estudios y concluyó el bachillerato. Inició los estudios de Medicina en la Universidad de La Habana en 1922, los cuales simultaneó con el empleo de enfermero en la Quinta Covadonga desde el tercer año de la carrera. Se graduó el 26 de septiembre de 1928, tras lo cual comenzó a ejercer como instructor de Clínica Médica.</p>
<p>En 1923 Federico Sotolongo Guerra participó como observador en el Primer Congreso Nacional de Estudiantes organizado por <a href="https://www.ecured.cu/Julio_Antonio_Mella">Julio Antonio Mella</a> y otros líderes universitarios. Se le considera el primer médico que ingresó en el Partido Comunista de Cuba. Como militante de esta agrupación política sobresalió en la Liga Antimperialista. Junto al doctor <a href="https://www.ecured.cu/Gustavo_Alderegu%C3%ADa_Lima">Gustavo Aldereguía Lima</a>, luchador revolucionario y colaborador del Partido Comunista, tuvo un papel principal en la constitución, dentro de la Federación Médica de Cuba, de una organización gremial revolucionaria para asistir a las elecciones del Colegio Médico de La Habana, en 1933. Esta fue el Ala Izquierda Federativa, de la cual llegó a ser presidente.</p>
<p>Laboró como médico suplente en la Quinta Covadonga y médico auxiliar microscopista del laboratorio clínico del Centro Balear, donde comenzó a interesarse por la parasitología. Después fue médico bacteriólogo del Solarium de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, creado por la Comisión Nacional para la Protección de la Maternidad y la Infancia. En esta función, Federico Sotolongo Guerra organizó un laboratorio clínico anexo al Servicio de Higiene Infantil de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, del cual fue director, y donde realizó más de mil 500 investigaciones.</p>
<figure id="attachment_95026" aria-describedby="caption-attachment-95026" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-la-consulta-del-doctor-Federico-Sotolongo-Guerra-en-el-periodico-Noticias-de-Hoy-1939.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95026 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-la-consulta-del-doctor-Federico-Sotolongo-Guerra-en-el-periodico-Noticias-de-Hoy-1939.-Archivo-del-autor-300x148.jpg" alt="" width="300" height="148" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-la-consulta-del-doctor-Federico-Sotolongo-Guerra-en-el-periodico-Noticias-de-Hoy-1939.-Archivo-del-autor-300x148.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-la-consulta-del-doctor-Federico-Sotolongo-Guerra-en-el-periodico-Noticias-de-Hoy-1939.-Archivo-del-autor-150x74.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-la-consulta-del-doctor-Federico-Sotolongo-Guerra-en-el-periodico-Noticias-de-Hoy-1939.-Archivo-del-autor.bmp 499w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-95026" class="wp-caption-text">Anuncio de la consulta del doctor Federico Sotolongo Guerra en el periódico <em>Noticias de Hoy</em>, 1939. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Fue cesanteado por su actividad política, pero, tras la caída de la dictadura machadista, en 1933, se le nombró médico jefe de los Servicios Post-natales del Negociado Central de Higiene Infantil, cargo que ocupó hasta julio del año siguiente. También se desempeñó como médico visita domiciliaria de la Asociación de Damas de La Covadonga y como médico de zona del Centro Balear. También ejerció en el Dispensario de la Asociación Clínica de Antiguos Médicos del Centro Balear, también llamada Asociación Clínica de Cuba, como especialistas en vías digestivas y nutrición. En 1934 ingresó como médico gastroenterólogo en el Centro Benéfico Jurídico, institución de carácter mutualista fundada en ese mismo año por el primer partido marxista de Cuba, bajo la dirección del doctor Luis Díaz Soto.</p>
<p>Aunque en 1929 Federico Sotolongo Guerra fue nombrado instructor para el Departamento de Alimentación y Metabolismo, por el decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, fue en 1934 cuando comenzó realmente su labor docente. En ese año se incorporó a la enseñanza de la parasitología en la misma Facultad, como profesor agregado. Para perfeccionar su labor educativa matriculó el Doctorado en Pedagogía, pero no concluyó esa carrera.</p>
<figure id="attachment_95024" aria-describedby="caption-attachment-95024" style="width: 216px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1938.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95024 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1938.-Archivo-del-autor-216x300.jpg" alt="" width="216" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1938.-Archivo-del-autor-216x300.jpg 216w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1938.-Archivo-del-autor-108x150.jpg 108w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1938.-Archivo-del-autor.bmp 315w" sizes="auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px" /></a><figcaption id="caption-attachment-95024" class="wp-caption-text">Federico Sotolongo Guerra en 1938. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Participó en la fundación en 1937 del Instituto Científico de Diagnósticos Médicos, después Instituto de Medicina Tropical. Llegó a ser uno de los más cercanos colaboradores del doctor <a href="https://www.ecured.cu/Pedro_Kour%C3%AD_Esmeja">Pedro Kourí</a>, quien fuera primer director y el alma de la institución. También tuvo un destacado papel en la creación, en 1935, de la <em>Revista de Parasitología, Clínica y Laboratorio</em>, que más tarde se llamó <em>Revista Cubana de Medicina Tropical</em>. Participó en el VII Congreso Médico Panamericano, celebrado en La Habana, como parte de la Comisión de Parasitología. Fue coautor, con Pedro Kourí, del libro<em> Lecciones de parasitología y medicina tropical</em> (1941), que tuvo varias ediciones.</p>
<p>En los años 30 y 40, Federico Sotolongo Guerra, junto a una activa vida científica, sobresalió por su actuación política desde el Partido Socialista Popular. Formó parte destacada del Frente Nacional Antifascista. Fue candidato a concejal por el municipio de La Habana en las elecciones parciales de 1949. En 1951 estuvo presente en el Congreso Nacional por la Paz y la Democracia. Como parte de ese evento presidió la la Primera Conferencia Municipal de la Paz de la Habana. Presidió el Patronato Pro Higienización de los Bateyes y Colonias. Fue miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Médica de Cuba y defendió la Ley de Colegiación Médica Obligatoria. Fundó y dirigió la revista radial <em>Hora Medicina de Hoy</em> por la estación CMCY, donde se impartían conferencias y se ofrecían noticias acerca de las actividades científicas de los médicos de Cuba y del extranjero.</p>
<figure id="attachment_95025" aria-describedby="caption-attachment-95025" style="width: 153px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1946.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95025 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1946.-Archivo-del-autor-153x300.jpg" alt="" width="153" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1946.-Archivo-del-autor-153x300.jpg 153w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1946.-Archivo-del-autor-77x150.jpg 77w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-en-1946.-Archivo-del-autor.bmp 211w" sizes="auto, (max-width: 153px) 100vw, 153px" /></a><figcaption id="caption-attachment-95025" class="wp-caption-text">Federico Sotolongo Guerra en 1946. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Tuvo parte importante en un ciclo de conferencias que impartió la Federación Médica de Cuba, en barrios de La Habana, sobre paludismo, parasitismo y mortalidad infantil en 1939. Ese mismo año fue coautor de la ponencia “El parasitismo intestinal en Cuba”, que se presentó en el Octavo Congreso Médico Nacional. Fue responsable de la página “Medicina de Hoy”, dedicada a la Federación Médica de Cuba, que se publicó en el periódico <em>Noticias de Hoy</em>. En 1952 participó en la Conferencia Internacional en Defensa de la Infancia como miembro del Patronato Prodefensa de la Infancia.</p>
<p>En 1946, Federico Sotolongo Guerra alcanzó la plaza de Profesor Agregado en la Universidad de La Habana. Sobre este acontecimiento se publicó la siguiente nota en <em>Noticias de Hoy</em>:</p>
<blockquote><p>“Dr. Federico Sotolongo, distinguido médico cubano, que en brillantes oposiciones libres, acaba de obtener el honroso cargo de Profesor Agregado de la Catedra de Parasitología y Enfermedades Tropicales, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional. El Tribunal que presidió este concurso-oposición, estaba integrado por los profesores universitarios y eminentes galenos, Dres. Pedro Kourí, Arturo Curbelo José Basnuevo, Enrique Lianio y Eduardo Ortiz Rivas, quienes estimaron que el doctor Sotolongo había obtenido las más altas calificaciones en un concurso de esta clase. El Dr. Federico Sotolongo, que ya se encuentra en posesión de su cátedra, es candidato a concejal por el Partido Socialista Popular, de cuyo Partido es una destacada figura. Por este medio enviamos nuestra más sincera felicitación al estimado amigo y compañero, Dr. Federico Sotolongo”.</p></blockquote>
<p>Como parte de su diario bregar en la lucha contra las enfermedades que agobiaban el pueblo cubano, en 1947 publicó en la revista <em>Bohemia</em>, el artículo “El parasitismo infantil mina la salud de la población cubana”. En él, alertó sobre la presencia de este mal en las zonas urbanas del país:</p>
<blockquote><p>“…el hecho de que nuestros campos hayan sido en enfoque primordial de nuestras autoridades sanitarias y el objeto principal de preocupación de nuestros patólogos, por su exuberante parasitismo endémico, no significa que ciudades no exista el parasitismo intestinal. El parasitismo intestinal existe en nuestras ciudades. Y existe abundantemente”.</p></blockquote>
<p><strong>Un médico en Revolución</strong></p>
<p>Al ocurrir el triunfo de la Revolución el 1 de enero de 1959, Federico Sotolongo Guerra era secretario del Consejo Disciplinario del Colegio Médico Nacional. Estuvo entre los 16 profesores que permanecieron en el país e integraron el claustro de la Escuela de Medicina. En esta oportunidad le correspondió dirigir el Departamento de Microbiología y Parasitología. Fue nombrado profesor auxiliar en 1959 y un año después alcanzó el II Grado en la especialidad de Parasitología.</p>
<figure id="attachment_95021" aria-describedby="caption-attachment-95021" style="width: 214px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95021 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-214x300.jpg" alt="" width="214" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-214x300.jpg 214w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-107x150.jpg 107w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra.bmp 376w" sizes="auto, (max-width: 214px) 100vw, 214px" /></a><figcaption id="caption-attachment-95021" class="wp-caption-text">Una de las últimas fotos de Federico Sotolongo Guerra. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Participó, en 1961, en el Congreso de Microbiología y Parasitología, celebrado en Tahkent, ciudad de Uzbekistan en la URSS. En este evento formó parte de la Comisión de Parasitología. Dos años después estuvo presente en el X Congreso Médico Nacional, donde presentó una ponencia acerca de las “Formas clínica de la Trichuriasis” en la Comisión de Higiene y Epidemiología.</p>
<p>Tras la muerte de Pedro Kourí en 1864, Federico Sotolongo Guerra asumió la dirección del Instituto de Medicina Tropical. Asumió esa responsabilidad desde 1965 hasta 1978, fecha en la que se le nombró asesor científico. También fue director de la <em>Revista Cubana de Medicina Tropical</em>. El libro<em> Lecciones de parasitología y medicina tropical</em>, que publicó junto a Pedro Kourí y José G. Basnuevo, fue reeditado como <em>Manual de parasitología</em> en varias oportunidades. Aún se le considera un texto básico para la formación de médicos en Cuba.</p>
<figure id="attachment_95020" aria-describedby="caption-attachment-95020" style="width: 209px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95020 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20251108_081501-209x300.jpg" alt="" width="209" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20251108_081501-209x300.jpg 209w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20251108_081501-104x150.jpg 104w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20251108_081501.jpg 345w" sizes="auto, (max-width: 209px) 100vw, 209px" /><figcaption id="caption-attachment-95020" class="wp-caption-text">Portada de una de las ediciones del <em>Manual de parasitología</em>. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Federico Sotolongo Guerra participó en más de 75 eventos nacionales e internacionales durante su vida. Entre ellos el I Congreso Latinoamericano de Parasitología, en Santiago de Chile, en 1967.  Publicó cinco libros sobre parasitología y más de 400 trabajos científicos y sociales en publicaciones nacionales e internacionales. Alcanzó en 1981 el grado de doctor en Ciencias Médicas.</p>
<p>Se le reconoció con la Medalla del Consejo Mundial de la Paz (1980), la Orden Carlos J. Finlay (1981) y la Orden Frank País de Primer Grado (1983). Fue Miembro Titular de Mérito de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina y Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Ciencias Biológicas. Se le distinguió con la categoría de Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (1985). Fue miembro titular y fundador las Sociedades Cubanas de Microbiología y Parasitología y de Higiene y Epidemiología, así como miembro corresponsal de la Sociedad Belga de Medicina Tropical de Amberes.</p>
<p>Al fallecer en La Habana, el 28 de enero de 1997, Luis Morier Díaz, secretario de la Revista Cubana de Medicina Tropical, resaltó en Federico Sotolongo Guerra</p>
<blockquote><p>“…el ejemplo de una intensa vida que supo conjugar la prédica y la acción por el mejoramiento de la sociedad humana y el desarrollo de la medicina tropical”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_95022" aria-describedby="caption-attachment-95022" style="width: 254px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-junto-a-su-esposa-en-1985.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-95022 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-junto-a-su-esposa-en-1985.-Archivo-del-autor-254x300.jpg" alt="" width="254" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-junto-a-su-esposa-en-1985.-Archivo-del-autor-254x300.jpg 254w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-junto-a-su-esposa-en-1985.-Archivo-del-autor-127x150.jpg 127w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Federico-Sotolongo-Guerra-junto-a-su-esposa-en-1985.-Archivo-del-autor.bmp 397w" sizes="auto, (max-width: 254px) 100vw, 254px" /></a><figcaption id="caption-attachment-95022" class="wp-caption-text">Federico Sotolongo Guerra junto a su esposa en 1985. Archivo del autor.</figcaption></figure>
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		<title>El Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas: primero de su tipo en Cuba</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 04 Oct 2025 14:41:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[Bomberos de Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Dispensario de Niños Pobres]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo L. Madan]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>El 2 de septiembre de 1894 se inauguró el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo...</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El 2 de septiembre de 1894 se inauguró el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, primera institución de su tipo en Cuba.</strong></p>
<p>La historia de la ciencia en Matanzas muestra numerosos acontecimientos relevantes. Entre ellos sobresale, por el impacto social que tuvo, el establecimiento del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas en 1894.</p>
<p><strong>Antecedentes</strong></p>
<p>Los antecedentes de los Dispensarios para Niños Pobres hay que buscarlos en Francia, donde se creó el primero en 1875. Estas instituciones consistían en establecimientos médicos, atendidas por uno o varios facultativos, donde, además de brindar asistencia gratuita a los infantes, se les proporcionaban medicinas de forma gratis. Por lo general, aunque eran mantenidas por los gobiernos municipales o ayuntamientos, también recibían fondos por parte de benefactores y donaciones.</p>
<p>Uno de los dispensarios más famosos de España lo fundó el médico cardenense Francisco Vidal Solares en Barcelona. Esto sucedió en 1886, junto a la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Sobre esa base, estableció en 1888 un Consultorio de Enfermedades de los Niños, que más tarde, el 15 de mayo 1890, se convirtió en el Hospital de Niños Pobres de Barcelona, del cual fue director por varias décadas.</p>
<p>En 1891 el médico habanero Manuel Delfín inició en la revista <em>La Higiene</em> una campaña dirigida a la creación de dispensarios para niños pobres en La Habana. Para lograr ese fin realizó numerosas gestiones con benefactores, farmacias y médicos de la capital, pero no pudo obtener un local para establecerlo. Esta carencia hizo olvidar el proyecto por varios años.</p>
<p>La idea fue acogida entonces por el médico matancero <a href="https://www.ecured.cu/Domingo_Madan_Bebelagua">Domingo L. Madan</a>. La comunicó al Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, donde ya existía una Estación Sanitaria desde 1893 y se desempañaba como jefe de la Sección de Sanidad. La dirección de este Cuerpo acogió de forma inmediata la iniciativa. El 30 de junio de 1894, en Junta de Jefes y Oficiales, presidida por José F. Castelló, Primer Jefe del Cuerpo de Bomberos, fue expuesto el proyecto y aprobado por unanimidad. El acta de esa junta recogió lo siguiente:</p>
<blockquote><p>«Seguidamente se dio lectura al proyecto de instalación de un Dispensario para niños pobres, presentado por la Junta de Facultativos, cuyas bases fueron aprobadas por unanimidad, acordándose un voto de gracias para la expresada junta. Se aprobó el nombramiento del doctor Domingo L. Madan para la plaza de Director del Dispensario, a propuesta de la Junta de Facultativos. Se autorizó a la Jefatura para que realizara el proyecto facultándola para todos los gastos que demandara».</p></blockquote>
<p>Sobre el nombramiento del doctor Madan como director del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, expresó el doctor Manuel Delfín años después, que</p>
<blockquote><p>“…no podía recaer en persona más idónea, tanto por sus excepcionales cualidades de carácter, saber y amor a la niñez como por haber sido el verdadero e indiscutible iniciador de la idea, que tomó calor y forma entre los meritísimos Jefes de la Institución, teniendo a su vez la mayor y más entusiasta acogida en todas las clases sociales de esta Ciudad, lo que no podía menos de resultar dado tan simpático y humanitario proyecto”.</p></blockquote>
<p>En la misma Justa se nombraron comisiones de bomberos que realizaron colectas públicas por la ciudad, dirigidas a reunir los fondos necesarios. También se dirigieron circulares a las principales familias de la ciudad, en solicitud de su aporte benéfico. El Ayuntamiento contribuyó con 300 pesos. Además, se comprometió aportar una pensión mensual de 75 pesos, así como abonar el importe de las recetas que despachaban todas las oficinas de farmacia de la ciudad. Se logró reunir la cifra de 710 pesos con 60 centavos, lo cual permitió adquirir los muebles y útiles esenciales para iniciar el trabajo del Dispensario de Niños Pobres.</p>
<p>El Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, primera institución de su tipo en Cuba, se inauguró el 2 de septiembre de 1894. Al acto asistieron las autoridades políticas y eclesiásticas de la provincia. También participaron comisiones médicas de La Habana, Cárdenas y otras localidades. Estuvo presente el Cuerpo de Bomberos en pleno y parte de la sociedad matancera. Funcionó en un local de la calle Río, números 75 y 77, donde radicaba el Cuerpo de Bomberos con su Estación Sanitaria.</p>
<figure id="attachment_91311" aria-describedby="caption-attachment-91311" style="width: 235px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91311 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua-235x300.png" alt="" width="235" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua-235x300.png 235w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua-118x150.png 118w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua.png 258w" sizes="auto, (max-width: 235px) 100vw, 235px" /><figcaption id="caption-attachment-91311" class="wp-caption-text">Doctor Domingo L. Madan Bebeagua. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Además del doctor Domingo L. Madan, los primeros médicos que laboraron en el Dispensario fueron los mismos de la Estación Sanitaria: Roberto C. Madan, Andrés Ulmo, Félix de Vera y Luís A. Cuní. Ante el elevado número de consultas, operaciones y curaciones que se realizaban, otros médicos de la ciudad también colaboraron con la institución de forma gratuita. Estos fueron, en los inicios, Eduardo Díaz, Juan S. Michelena, Jacinto Carrera, Antonio J. Font, Armando Estorino, Vidal Junco y Pantaleón Venero.</p>
<p>Se creó, a propuesta de Domingo L. Madan, una Junta de Señoras que, con el título de Protectoras del Dispensario de Niños, recolectaban dinero, ropa, zapatos, entre otros medios. También se hicieron rifas de objetos de adorno para recaudar fondos. Otros gastos, como el propio servicio médico, alumbrado, agua y el salario de los auxiliares, eran sufragados por la Estación Sanitaria. Una vez establecida la República se le asignó un presupuesto de 80 pesos en monera americana.</p>
<p>En 1902, el doctor Antonio Font describió el funcionamiento del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas:</p>
<blockquote><p>“Para ser admitido un niño en el Dispensario, debe de ir pro visto de una boleta dada por el Alcalde de Barrio, Autoridad eclesiástica o un profesor médico o persona caracterizada que garantice que dicho niño es pobre y desvalido; inscribiéndosele desde luego en el libro Registro su nombre, número de orden, día de ingreso, sexo, edad, domicilio, raza y persona que lo recomienda, proveyéndole al mismo tiempo de un billete en que consta el número de orden de Registro, nombre y apellido, domicilio, persona que lo presenta, con cuyo billete deberá presentarse al Médico Consultor de turno el que después de hacer el interrogatorio a la madre o allegado que lo acompaña y tomar todos los antecedentes de su historial patológico pasado, si lo tuviere, o el del estado actual, lo hará anotar por el escribiente en su hoja clínica manifestando tanto en el billete como en aquélla, el diagnóstico establecido, así como la indicación farmacéutica o quirúrgica que se les haga, fórmula indicada a los enfermitos, quedando escrita en la matriz del talonario las mismas indicaciones”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_91315" aria-describedby="caption-attachment-91315" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91315 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-300x137.jpg" alt="" width="300" height="137" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-300x137.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-1024x467.jpg 1024w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-150x68.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-768x350.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor.jpg 1038w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-91315" class="wp-caption-text">Comunicación enviada al alcalde de Matanzas por Antonio Font Cuesta en 1899. Se observa el membrete del Dispensario. Archivo del autor. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Además, añadió:</p>
<blockquote><p>“Instituido el tratamiento de cualquier enfermo, se sigue anotando en los días sucesivos de consultas los cambios o modificaciones que se originan en su enfermedad escribiéndole en su hoja clínica así como también los distintos tratamientos que hayan sido necesarios emplear en el curso de su enfermedad; constando al final de dicha hoja el resultado obtenido y proveyéndosele de un nuevo billete, sin diagnóstico, con lo que queda inscripto en el Dispensario para lo sucesivo y le da opción a los beneficios del mismo, siempre que lo necesite”.</p></blockquote>
<p>Otro aspecto a destacar en la historia del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas fue el desarrollo de investigaciones vinculadas a las enfermedades que atendían. Con el inicio de la guerra del 95 el Centro Médico Farmacéutico de Matanzas, fundado en 1892, había languidecido hasta desaparecer. Ante esa situación y la necesidad de mantener vivo el espíritu investigativo que los caracterizó, Domingo L. Madan convirtió el Dispensario en un espacio para el debate científico entre la comunidad médica matancera.</p>
<figure id="attachment_91313" aria-describedby="caption-attachment-91313" style="width: 225px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91313 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz-225x300.png" alt="" width="225" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz-225x300.png 225w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz-113x150.png 113w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz.png 308w" sizes="auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px" /><figcaption id="caption-attachment-91313" class="wp-caption-text">Doctor Eduardo Díaz Martínez. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Ejemplo fueron los reportes “Consideraciones sobre las diarreas infantiles”, de Domingo L. Madan, y “Consideraciones sobre las diarreas en los niños de grueso vientre”, del propio Madan y Eduardo Díaz. Ambos trabajos fueron leídos en el propio Dispensario y publicados en la revista <em>Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana</em> durante 1895. Vinculado al trabajo del Dispensario, en 1896 el doctor Domingo L. Madan también publicó “Las estomatitis graves de la infancia”.</p>
<p>El trabajo más importante derivado de la labor asistencial del Dispensario fue “La hidrohemia en la diarrea infantil (entero-colitis de la miseria)”, escrito por Domingo L. Madan y Eduardo Díaz. Ambos lo leyeron en la Real Academia de Ciencias de La Habana el 13 de junio de 1897. Se trató, en este caso, de una enfermedad derivada de las condiciones de vida a que se había visto sumidas las familias campesinas matanceras con la Reconcentración.</p>
<p>Así lo destacaron los autores, aunque con el debido cuidado en el lenguaje:</p>
<blockquote><p>“El desequilibrio funcional provocado por el cambio de la vida rural a la urbana, la depresión moral que a todos agobia, las estrecheces económicas de toda clase, la permanencia en viviendas improvisadas en las peores condiciones de higiene y salubridad, ha sido causa notoriamente confirmada para que el paludismo anterior, o su infección latente, haya sido motivo de nuevas fiebres que no han perdonado ni edad ni sexo”.</p>
<p>“La epidemia que estamos atravesando no sólo ha sido grave por su intensidad de propagación sino por la frecuencia de sus complicaciones inmediatas, precoces o tardías, entre las familias más necesitadas y en peores condiciones, por las estrecheces económicas a que se han visto reducidas”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_91328" aria-describedby="caption-attachment-91328" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91328 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-300x151.jpg" alt="" width="300" height="151" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-300x151.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-150x75.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-768x386.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor.bmp 942w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91328" class="wp-caption-text">Inicio del trabajo de Domingo L. Madan y Eduardo Díaz publicado en 1897. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Sobre las acciones para enfrentar la enfermedad, destacaron:</p>
<blockquote><p>“Recomendar la más exquisita vigilancia de la higiene de la piel y del régimen alimenticio; facilitar los recursos de una alimentación apropiada, en la medida que consiente la organización del Dispensario, ha sido nuestro primer cuidado. Con este fin hemos hecho preparar, a imitación del caldo de Springer, una decocción de granos, corteza de pan y masa de carne, en forma de puré, que se hace repartir a los niños que vienen a la consulta. Siempre ha sido bien digerido por estómagos delicados y sus efectos nos parece satisfactorio”.</p></blockquote>
<p>La labor del Dispensario de Niños Pobres durante la reconcentración fue intensa. Suministró a numerosos niños reconcentrados alimentos básicos como leche, sopa y arroz, así como ropas, telas y frazadas. En esta etapa la labor de los médicos, en especial del propio Domingo L. Madan, fue sumamente sacrificada, en aras de atenuar el impacto de las enfermedades y la muerte que esa política genocida generó.</p>
<p>Las estadísticas demuestran la encomiable labor realizada por el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas en esas condiciones. En 1897 y 1898 realizó 16 058 y 18 779 consultas, respectivamente. En cuanto a los ingresos, estos ascendieron, de 914 en 1896 a 2 608 en 1897 y 1 749 en 1898. Estos números, junto a los de las consultas, recetas, curaciones de cirugía, comida y medios entregados, resaltan el altruista desempeño de los médicos que laboraron en la institución.</p>
<figure id="attachment_91316" aria-describedby="caption-attachment-91316" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91316 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor-300x219.jpg" alt="" width="300" height="219" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor-300x219.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor-150x110.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor.bmp 662w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91316" class="wp-caption-text">Estadísticas de la labor realizada por el Dispensario entre 1894 y 1901. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Esta noble función continuó durante los primeros años del siglo XX. Así quedó recogido en el informe presentado por el doctor Alberto Schweyer en 1908, donde destacó que el Dispensario:</p>
<blockquote><p>“…ha continuado dando sus consultas diarias y facilitando a esos niños medicinas, alimentos, vestidos, etc. En el año de 1907 han sido inscriptos 523 niños, disfrutando de 3,962 consultas, con 3,321 fórmulas gratuitas, y alcanzando 3,513 donativos diversos entre zapatos, vestidos, litros de leche, etc. Están encargados de los servicios médicos del Dispensario un Médico Director y los tres internos de la Estación Sanitaria”.</p></blockquote>
<p>Tras el fallecimiento de Domingo L. Madan el 24 de julio de 1898, a los 41 años, muy sentido por la sociedad matancera y habanera, se nombró director del Dispensario al doctor Eduardo Díaz Martínez. Este ocupó ese cargo hasta 1902, cuando la asumió el doctor Antonio Font Cuesta, quien dirigió la institución hasta su muerte, el 30 de mayo de 1926. En 1900, al inaugurarse el bello edificio neoclásico donde se estableció el Cuerpo de Bomberos, el Dispensario fue ubicado en uno de sus locales. Allí funcionó hasta 1928, cuando se integró a la Estación Sanitaria, la cual se comenzó a llamar desde entonces Casa de Socorro.</p>
<figure id="attachment_91314" aria-describedby="caption-attachment-91314" style="width: 204px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91314 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3-204x300.jpg" alt="" width="204" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3-204x300.jpg 204w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3-102x150.jpg 102w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3.jpg 464w" sizes="auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px" /><figcaption id="caption-attachment-91314" class="wp-caption-text">Doctor Antonio Font Cuesta. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En justo homenaje al fundador del Dispensario de Niños Pobres de los Bomberos del Comercio de Matanzas, el doctor Antonio Font Cuesta propuso que esta institución llevara el nombre de Domingo L. Madan. Así lo acordó el Cuerpo de Bomberos el 2 de abril de 1902. Acerca del legado del Dispensario matancero, expresó el doctor Manuel Delfín:</p>
<blockquote><p>“El Dispensario de Matanzas tiene una historia brillantísima: su fundador concibió con mayor perfección nuestra idea. No se trataba solamente de una Institución médica, como alguien pudiera pensar, sino más principalmente de una Institución benéfica; no estaban nuestros niños tan faltos de salud por motivos de enferme dad como por escasez de alimentos apropiados a su edad, y Madan desde luego estableció en el Dispensario que crearon su talento y su corazón, lo conducente a la alimentación de nuestros niños”.</p></blockquote>
<p><strong>Los ecos</strong></p>
<p>Al cumplirse en 1895 el primer aniversario de la fundación del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, se acordó enviar al doctor Manuel Delfín un obsequio. Este consistió en una escribanía de plata. Fue un sincero homenaje de los médicos del Dispensario y los bomberos de Matanzas, al iniciador de la idea de crear esos establecimientos en Cuba. Así quedó recogido en las páginas del <em>Diario de la Marina</em>.</p>
<figure id="attachment_91331" aria-describedby="caption-attachment-91331" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91331 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina-300x224.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina-150x112.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina.bmp 471w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91331" class="wp-caption-text">Noticia del Diario de la Marina sobre el obsequio realizado por al Dispensario al doctor Manuel Delfín en 1895. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Rápidamente la creación del Dispensario para Niños Pobres en Matanzas fue conocido en toda Cuba. En Santa Clara, bajo el auspicio de la benefactora Marta Abreu, se creó el Dispensario para Niños Pobres “El Amparo”, que se inauguró el 14 de mayo de 1895. Este lo fundó y dirigió la asociación Cuerpo Médico Farmacéutico y fue sostenido por el Ayuntamiento y la caridad pública.</p>
<p>En una visita que realizó a Matanzas Manuel Santander y Frutos, Obispo de la Habana, visitó el Dispensario yumurino. Al regresar a la capital comenzó las gestiones para crear uno similar. La institución habanera se inauguró el 29 de noviembre de 1896. Lo dirigió el doctor Manuel Delfín y llevó el nombre de Nuestra Señora de la Caridad. Un segundo dispensario habanero, Nuestra Señora del Pilar, se inauguró el 1 de enero de 1897, bajo la dirección del doctor <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_de_Gordon_y_Acosta">Antonio de Gordon y de Acosta</a>.</p>
<p>En Matanzas se establecieron dispensarios en cada barrio de la ciudad en 1899, debido al éxito del fundado en 1894. En 1918, el destacado odontólogo matancero Antonio Recasens, inspirado también en la obra de Domingo L. Madan y el Cuerpo de Bomberos de Matanzas, estableció un Dispensario Dental para Niños Pobres.</p>
<figure id="attachment_91319" aria-describedby="caption-attachment-91319" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91319 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-300x162.jpg" alt="" width="300" height="162" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-300x162.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-150x81.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-768x415.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor.bmp 798w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91319" class="wp-caption-text">Foto del Dispensario Domingo L. Madan en 1918. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En la historia de la ciencia matancera el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas ocupa un lugar de privilegio. Fue el primero que se estableció en Cuba y un orgullo de la Atenas de Cuba por varias décadas. Dejó para la posteridad un ejemplo de compromiso social y amor a la ciencia médica.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-dispensario-de-ninos-pobres-del-cuerpo-de-bomberos-del-comercio-de-matanzas-primero-de-su-tipo-en-cuba/">El Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas: primero de su tipo en Cuba</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
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