<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>historia de la ciencia en Matanzas archivos - TV Yumurí</title>
	<atom:link href="https://www.tvyumuri.cu/tag/historia-de-la-ciencia-en-matanzas/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.tvyumuri.cu/tag/historia-de-la-ciencia-en-matanzas/</link>
	<description>Tú imagen más cercana</description>
	<lastBuildDate>Mon, 03 Nov 2025 19:58:01 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/cropped-cropped-logo-gran-tv-yumur-32x32.webp</url>
	<title>historia de la ciencia en Matanzas archivos - TV Yumurí</title>
	<link>https://www.tvyumuri.cu/tag/historia-de-la-ciencia-en-matanzas/</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
	<item>
		<title>La ciencia en los Juegos Florales del Liceo de Matanzas</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/ciencia/la-ciencia-en-los-juegos-florales-del-liceo-de-matanzas/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/ciencia/la-ciencia-en-los-juegos-florales-del-liceo-de-matanzas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 03 Nov 2025 19:58:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Juegos Florales]]></category>
		<category><![CDATA[Liceo de Matanzas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=93281</guid>

					<description><![CDATA[<p>Los Juegos Florales realizados por el Liceo Artístico y Literario de Matanzas también fueron un...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/ciencia/la-ciencia-en-los-juegos-florales-del-liceo-de-matanzas/">La ciencia en los Juegos Florales del Liceo de Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Los Juegos Florales realizados por el Liceo Artístico y Literario de Matanzas también fueron un espacio para promover la ciencia y el conocimiento.</strong></p>
<p>El Liceo Artístico y Literario de Matanzas se fundó en 1859 y se inauguró de forma solemne el 17 de febrero de 1860. En los <em>Estatutos </em>(1860), se planteó que entre los objetivos de la institución estaba “Promover certámenes públicos de literatura y bellas artes”. Lo mismo hizo el <em>Reglamento del Liceo Artístico y Literario de Matanzas</em> (1861), donde se estableció que los Juegos Florales se celebrarían anualmente, “Con el fin de estimular la juventud a las tareas científicas, artísticas y literarias…”.</p>
<p><strong>Los primeros Juegos Florales</strong></p>
<p>La convocatoria inicial para efectuar un certamen público en el Liceo de Matanzas se dio a conocer el 8 de septiembre de 1860. El mismo debía realizarse en noviembre del año siguiente. Estos Juegos Florales se clausuraron con toda pompa el 9 de noviembre de 1861 con una grandiosa ceremonia de premiación. En ella estuvo presente Gertrudis Gómez de Avellaneda, quien repartió los lauros a los galardonados.</p>
<figure id="attachment_93284" aria-describedby="caption-attachment-93284" style="width: 130px" class="wp-caption alignleft"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Convocatoria-a-los-primeros-Juegos-Florales-del-Liceo-de-Matanzas-1.bmp"><img decoding="async" class="wp-image-93284 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Convocatoria-a-los-primeros-Juegos-Florales-del-Liceo-de-Matanzas-1-130x300.jpg" alt="" width="130" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Convocatoria-a-los-primeros-Juegos-Florales-del-Liceo-de-Matanzas-1-130x300.jpg 130w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Convocatoria-a-los-primeros-Juegos-Florales-del-Liceo-de-Matanzas-1-445x1024.jpg 445w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Convocatoria-a-los-primeros-Juegos-Florales-del-Liceo-de-Matanzas-1-65x150.jpg 65w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Convocatoria-a-los-primeros-Juegos-Florales-del-Liceo-de-Matanzas-1.bmp 547w" sizes="(max-width: 130px) 100vw, 130px" /></a><figcaption id="caption-attachment-93284" class="wp-caption-text">Convocatoria a los primeros Juegos Florales del Liceo de Matanzas. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Entre los temas científicos puestos en concurso estuvo: “Si la isla de Cuba es, como se dice, rica e ilustrada, cuáles son las pruebas; y si no las hay, resultando de su investigación su pobreza y atraso, cuáles son las causas y los remedios”. Otro planteó: “Si se verificase la fusión de los caminos de hierro de la Habana con los de Matanzas y Cárdenas ¿cuáles serían las ventajas o perjuicios que reportarían estos dos últimos puertos?”.</p>
<p>Por último, también se debía considerar la siguiente propuesta: “Si el cultivo de la caña es considerado en esta isla el ramo de la agricultura que mayores utilidades ofrece, y en Europa se venden a igual precio el mascabado y el algodón, qué cambios experimentaría la clase pobre del país, dedicándose a la siembra del algodonero, y que ventajas reportarían del cultivo de ese arbusto el comercio de Cuba y de toda la nación?”.</p>
<p>Con la medalla de oro se alzó Domingo del Monte Portillo, autor de un ensayo acerca de la fusión de los ferrocarriles de La Habana y Matanzas. Un trabajo sobre la riqueza e ilustración de Cuba alcanzó el segundo premio, escrito por Sixto de Guereca. Se presentó otro sobre el primer tema propuesto, que fue descalificado y uno sobre el tercero, que trató sobre el cultivo del algodón en Cuba, considerado poco relevante. No hay referencias sobre sus autores. El jurado que evaluó las memorias presentadas estuvo compuesto por Manuel del Portillo y Jorge de la Calle. El trabajo premiado se publicó en la memoria <a href="https://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=chi.087791218&amp;seq=7"><em>Juegos Florales del año 1861</em></a> (1861).</p>
<p>Otros Juegos Florales se efectuaron el 5 de abril de 1863, sin que haya trascendido nada de ciencia. Uno de los premios entregados en esta ocasión fue una “Elegía a <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_de_la_Luz_y_Caballero">José de la Luz y Caballero</a>”, de Casimiro del Monte. También se proyectaron los de 1864, pero no se efectuaron. Entre los temas propuestos estuvieron: “La educación de la mujer en Cuba y medios para perfeccionarla” y “Ventajas de la física”.</p>
<p><strong>Presencia de la Sección de Ciencias</strong></p>
<p>Una vez que se fundó la Sección de Ciencias Físicas, Naturales y Matemáticas en el Liceo de Matanzas, el 2 de noviembre de 1864, la presencia de la ciencia en los Juegos Florales se hizo sistemática.</p>
<p>El primer evento de este tipo en que participó la Sección de Ciencias fueron los de 1865. El 21 de enero de ese año se eligieron los temas científicos que concursarían, aprobándose los siguientes: “De los medios para establecer un ingenio modelo y de las ventajas que proporcionaría al país su establecimiento” y “¿Cuál de los métodos zootécnicos conocidos es preferible para el mejoramiento de la raza pecuaria?”.</p>
<p>Además, se aprobó el titulado: “Redactar un compendio de historia de la Isla, que puede ser útil como obra de texto para las escuelas y colegios”. Por último, también se incluyó: “¿La educación física en Cuba está en armonía con la educación intelectual? Si no lo está, ¿cuáles medios deben ponerse en práctica para conseguir esa armonía?”</p>
<p>Para valorar los trabajos presentados se conformó una comisión integrada por Sebastián A. de Morales, Manuel Presas y Joaquín Barnet. Las memorias premiadas se dieron a conocer en octubre y los autores galardonados se presentaron públicamente el 4 de noviembre. Estos fueron, <a href="https://www.ecured.cu/Idelfonso_Estrada_y_Zenea">Idelfonso Estrada Zenea</a>, que obtuvo medalla de plata y el habanero Andrés C. Vázquez, que alcanzó un accésit, ambos con memorias sobre el último tema.</p>
<p>El autor del “compendio de historia de la Isla”, recibió un premio especial a propuesta del jurado. Debe tratarse de <a href="https://www.ecured.cu/Emilio_Blanchet_Bitt%C3%B3n">Emilio Blanchet</a>, quien al año siguiente publicó en Matanzas un <em>Compendio de historia de Cuba</em> (1866). No se recibieron trabajos sobre los otros temas. En la clausura de estos Juegos Florales, Manuel Presas pronunció un discurso.</p>
<p>Otros Juegos Florales se celebraron en 1866. El jurado encargado de evaluar los trabajos científicos fue electo por la Sección de Ciencias y la Junta Directiva del Liceo el 2 de octubre de 1866. Lo integraron José M. Casal y Sebastián A. de Morales en economía política y pedagogía, y Manuel Presas, Joaquín Barnet y Esteban Llorach en ciencias. El 4 de noviembre se presentó la memoria premiada: “Estado de la educación de las niñas, causas que se oponen a que los colegios destinados a ellas produzcan todos los efectos apetecibles, y averiguar los remedios”.</p>
<p>Los temas puestos a concurso en la edición de 1867, se escogieron el 30 de enero de ese año. En economía fue propuesta la presentación de memorias sobre: “Conveniencia de separar el trabajo agrícola del fabril en nuestra industria azucarera; medios más expeditivos de llevar a cabo esta innovación, y resumen de las ventajas que esta pueda aportar a la agricultura y el comercio de esta isla”, “¿Cuál de los cultivos existentes en Cuba puede y debe preponderar sobre los otros?” y “Analizar los inconvenientes de nuestra servidumbre doméstica y proponer los medios de mejorarla”.</p>
<p>En el caso de la historia natural, las temáticas versaron sobre la fauna cubana: “¿A qué especie de mamífero debe referirse el animal llamado ‘perro mudo’ por los descubridores e historiadores primitivos de América?” e “Historia natural de las especies de jutías de la isla de Cuba”. Hay que destacar que la cuestión relativa al llamado “perro mudo”, se solucionó más de un siglo después. Lo hizo el destacado paleontólogo cubano Oscar Arredondo en “El perro mudo y su errónea identificación por Andrés Poey en 1851” (1982).</p>
<p>El resto de los temas estaban relacionados con investigaciones realizadas por la Sección de Ciencias. En química: “Análisis y aplicaciones de las gomas, resinas y gomo-resinas de las principales especies vegetales de la Isla de Cuba”. En física: “Siendo indudable que la luz artificial fatiga la vista de los que con ella trabajan leyendo o escribiendo en este clima, dar una explicación satisfactoria de las causas, y exponer el medio de remediar este mal”. Por último, en medicina debía profundizarse en: “Influencia de la vacuna sobre la economía humana considerada como profiláctica de la viruela, y medios más seguros de obtenerla, conservarla y propagarla”. Este último tema fue un reflejo de la destacada labor de la Sección durante la epidemia de viruelas de inicios de ese año.</p>
<p>Al parecer no se presentó ningún trabajo, o si se hizo no resultó premiado. Incluso, la fecha de entrega, fijada inicialmente para el 4 de septiembre, se extendió por un mes por la poca cantidad de concursantes. Los jurados de estos Juegos Florales estuvieron conformados por Sebastián A. de Morales y Manuel Presas en historia natural; Joaquín Barnet y Agustín Pinto en química y física, y por Domingo Cartaya y Manuel M. Carrerá en medicina. La parte pública se efectuó el 4 de noviembre de 1867, conjugando, como siempre, lo artístico con lo científico. Fueron clausurados por Domingo Cartaya, en ese momento director del Liceo.</p>
<p>El 17 de febrero de 1868 se escogieron los temas para los Juegos Florales de ese año. Fueron, en historia natural: “Flora fanerogámica de una localidad cualquiera de esta isla”; en física: “Un tratado elemental de física”; en química: “Un tratado elemental de química adecuado a las necesidades del país, y en particular a las agrícolas”; y en medicina: “Memoria sobre traqueotomía en casos de croup”. En historia natural se designó como jurados a Sebastián A de Morales y Manuel Presas, en física Manuel Carrerá y Ramón M. Estévez, en química José López Benavides y Joaquín Barnet, y en medicina Esteban Llorach y Agustín Pinto. Se presentaron un total de 14 trabajos y fueron premiados tres, pero no se conocen sus títulos.</p>
<p><strong>El final</strong></p>
<p>Estos fueron los últimos Juegos Florales realizados por el Liceo Artístico y Literario de Matanzas, en los que participó la Sección de Ciencias. En los primeros meses de 1869 se clausuró el Liceo por las autoridades. Había comenzado la Guerra de los Diez Años y no eran tiempos para debates científicos y certámenes literarios.</p>
<p>En la clausura, realizada el 4 de noviembre, era evidente la decadencia que envolvía al Liceo de Matanzas. Así lo expresó su presidente, Domingo Cartaya, en su discurso de clausura:</p>
<blockquote><p>“Tal parece, Señores, que la época angustiosa que venimos atravesando hace ya algún tiempo, ha extendido su influencia sobre nuestros Juegos Florales; y que la misma atmósfera pesada que ha gravitado sobre nuestras cabezas, ha descargado su peso, si no sobre nuestra inteligencia, a lo menos sobre nuestro entusiasmo. El espíritu, eminentemente sensible, se recoge y concentra en ciertos días, y aunque acaso madure entonces más frutos en silencio, los esconde sin duda y aguarda tiempos mejores para darlos a luz”.</p></blockquote>
<p>Después de 1878 se reintentó refundar la Sección de Ciencias, pero esto no sucedió. El Liceo de Matanzas, después de 1881, celebró algunos Juegos Florales, pero en ellos no hubo presencia de la ciencia.</p>
<p>En la historia de los Juegos Florales que celebró el Liceo de Matanzas hasta 1868, la ciencia tuvo un lugar destacado. Esta fue una faceta más de la actividad realizada por la Sección de Ciencias que ha trascendido en el tiempo. (ALH)</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/ciencia/la-ciencia-en-los-juegos-florales-del-liceo-de-matanzas/">La ciencia en los Juegos Florales del Liceo de Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/ciencia/la-ciencia-en-los-juegos-florales-del-liceo-de-matanzas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas: primero de su tipo en Cuba</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-dispensario-de-ninos-pobres-del-cuerpo-de-bomberos-del-comercio-de-matanzas-primero-de-su-tipo-en-cuba/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-dispensario-de-ninos-pobres-del-cuerpo-de-bomberos-del-comercio-de-matanzas-primero-de-su-tipo-en-cuba/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 04 Oct 2025 14:41:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[Bomberos de Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Dispensario de Niños Pobres]]></category>
		<category><![CDATA[Domingo L. Madan]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=91308</guid>

					<description><![CDATA[<p>El 2 de septiembre de 1894 se inauguró el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-dispensario-de-ninos-pobres-del-cuerpo-de-bomberos-del-comercio-de-matanzas-primero-de-su-tipo-en-cuba/">El Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas: primero de su tipo en Cuba</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El 2 de septiembre de 1894 se inauguró el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, primera institución de su tipo en Cuba.</strong></p>
<p>La historia de la ciencia en Matanzas muestra numerosos acontecimientos relevantes. Entre ellos sobresale, por el impacto social que tuvo, el establecimiento del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas en 1894.</p>
<p><strong>Antecedentes</strong></p>
<p>Los antecedentes de los Dispensarios para Niños Pobres hay que buscarlos en Francia, donde se creó el primero en 1875. Estas instituciones consistían en establecimientos médicos, atendidas por uno o varios facultativos, donde, además de brindar asistencia gratuita a los infantes, se les proporcionaban medicinas de forma gratis. Por lo general, aunque eran mantenidas por los gobiernos municipales o ayuntamientos, también recibían fondos por parte de benefactores y donaciones.</p>
<p>Uno de los dispensarios más famosos de España lo fundó el médico cardenense Francisco Vidal Solares en Barcelona. Esto sucedió en 1886, junto a la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Sobre esa base, estableció en 1888 un Consultorio de Enfermedades de los Niños, que más tarde, el 15 de mayo 1890, se convirtió en el Hospital de Niños Pobres de Barcelona, del cual fue director por varias décadas.</p>
<p>En 1891 el médico habanero Manuel Delfín inició en la revista <em>La Higiene</em> una campaña dirigida a la creación de dispensarios para niños pobres en La Habana. Para lograr ese fin realizó numerosas gestiones con benefactores, farmacias y médicos de la capital, pero no pudo obtener un local para establecerlo. Esta carencia hizo olvidar el proyecto por varios años.</p>
<p>La idea fue acogida entonces por el médico matancero <a href="https://www.ecured.cu/Domingo_Madan_Bebelagua">Domingo L. Madan</a>. La comunicó al Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, donde ya existía una Estación Sanitaria desde 1893 y se desempañaba como jefe de la Sección de Sanidad. La dirección de este Cuerpo acogió de forma inmediata la iniciativa. El 30 de junio de 1894, en Junta de Jefes y Oficiales, presidida por José F. Castelló, Primer Jefe del Cuerpo de Bomberos, fue expuesto el proyecto y aprobado por unanimidad. El acta de esa junta recogió lo siguiente:</p>
<blockquote><p>«Seguidamente se dio lectura al proyecto de instalación de un Dispensario para niños pobres, presentado por la Junta de Facultativos, cuyas bases fueron aprobadas por unanimidad, acordándose un voto de gracias para la expresada junta. Se aprobó el nombramiento del doctor Domingo L. Madan para la plaza de Director del Dispensario, a propuesta de la Junta de Facultativos. Se autorizó a la Jefatura para que realizara el proyecto facultándola para todos los gastos que demandara».</p></blockquote>
<p>Sobre el nombramiento del doctor Madan como director del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, expresó el doctor Manuel Delfín años después, que</p>
<blockquote><p>“…no podía recaer en persona más idónea, tanto por sus excepcionales cualidades de carácter, saber y amor a la niñez como por haber sido el verdadero e indiscutible iniciador de la idea, que tomó calor y forma entre los meritísimos Jefes de la Institución, teniendo a su vez la mayor y más entusiasta acogida en todas las clases sociales de esta Ciudad, lo que no podía menos de resultar dado tan simpático y humanitario proyecto”.</p></blockquote>
<p>En la misma Justa se nombraron comisiones de bomberos que realizaron colectas públicas por la ciudad, dirigidas a reunir los fondos necesarios. También se dirigieron circulares a las principales familias de la ciudad, en solicitud de su aporte benéfico. El Ayuntamiento contribuyó con 300 pesos. Además, se comprometió aportar una pensión mensual de 75 pesos, así como abonar el importe de las recetas que despachaban todas las oficinas de farmacia de la ciudad. Se logró reunir la cifra de 710 pesos con 60 centavos, lo cual permitió adquirir los muebles y útiles esenciales para iniciar el trabajo del Dispensario de Niños Pobres.</p>
<p>El Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, primera institución de su tipo en Cuba, se inauguró el 2 de septiembre de 1894. Al acto asistieron las autoridades políticas y eclesiásticas de la provincia. También participaron comisiones médicas de La Habana, Cárdenas y otras localidades. Estuvo presente el Cuerpo de Bomberos en pleno y parte de la sociedad matancera. Funcionó en un local de la calle Río, números 75 y 77, donde radicaba el Cuerpo de Bomberos con su Estación Sanitaria.</p>
<figure id="attachment_91311" aria-describedby="caption-attachment-91311" style="width: 235px" class="wp-caption aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="wp-image-91311 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua-235x300.png" alt="" width="235" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua-235x300.png 235w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua-118x150.png 118w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Domingo-L.-Madan-Bebeagua.png 258w" sizes="(max-width: 235px) 100vw, 235px" /><figcaption id="caption-attachment-91311" class="wp-caption-text">Doctor Domingo L. Madan Bebeagua. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Además del doctor Domingo L. Madan, los primeros médicos que laboraron en el Dispensario fueron los mismos de la Estación Sanitaria: Roberto C. Madan, Andrés Ulmo, Félix de Vera y Luís A. Cuní. Ante el elevado número de consultas, operaciones y curaciones que se realizaban, otros médicos de la ciudad también colaboraron con la institución de forma gratuita. Estos fueron, en los inicios, Eduardo Díaz, Juan S. Michelena, Jacinto Carrera, Antonio J. Font, Armando Estorino, Vidal Junco y Pantaleón Venero.</p>
<p>Se creó, a propuesta de Domingo L. Madan, una Junta de Señoras que, con el título de Protectoras del Dispensario de Niños, recolectaban dinero, ropa, zapatos, entre otros medios. También se hicieron rifas de objetos de adorno para recaudar fondos. Otros gastos, como el propio servicio médico, alumbrado, agua y el salario de los auxiliares, eran sufragados por la Estación Sanitaria. Una vez establecida la República se le asignó un presupuesto de 80 pesos en monera americana.</p>
<p>En 1902, el doctor Antonio Font describió el funcionamiento del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas:</p>
<blockquote><p>“Para ser admitido un niño en el Dispensario, debe de ir pro visto de una boleta dada por el Alcalde de Barrio, Autoridad eclesiástica o un profesor médico o persona caracterizada que garantice que dicho niño es pobre y desvalido; inscribiéndosele desde luego en el libro Registro su nombre, número de orden, día de ingreso, sexo, edad, domicilio, raza y persona que lo recomienda, proveyéndole al mismo tiempo de un billete en que consta el número de orden de Registro, nombre y apellido, domicilio, persona que lo presenta, con cuyo billete deberá presentarse al Médico Consultor de turno el que después de hacer el interrogatorio a la madre o allegado que lo acompaña y tomar todos los antecedentes de su historial patológico pasado, si lo tuviere, o el del estado actual, lo hará anotar por el escribiente en su hoja clínica manifestando tanto en el billete como en aquélla, el diagnóstico establecido, así como la indicación farmacéutica o quirúrgica que se les haga, fórmula indicada a los enfermitos, quedando escrita en la matriz del talonario las mismas indicaciones”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_91315" aria-describedby="caption-attachment-91315" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img decoding="async" class="wp-image-91315 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-300x137.jpg" alt="" width="300" height="137" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-300x137.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-1024x467.jpg 1024w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-150x68.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor-768x350.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Comunicacion-enviada-al-alcalde-de-Matanzas-por-Antonio-Font-Cuesta.-Se-observa-del-membrete-del-Dispensario.-Archivo-del-autor.jpg 1038w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-91315" class="wp-caption-text">Comunicación enviada al alcalde de Matanzas por Antonio Font Cuesta en 1899. Se observa el membrete del Dispensario. Archivo del autor. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Además, añadió:</p>
<blockquote><p>“Instituido el tratamiento de cualquier enfermo, se sigue anotando en los días sucesivos de consultas los cambios o modificaciones que se originan en su enfermedad escribiéndole en su hoja clínica así como también los distintos tratamientos que hayan sido necesarios emplear en el curso de su enfermedad; constando al final de dicha hoja el resultado obtenido y proveyéndosele de un nuevo billete, sin diagnóstico, con lo que queda inscripto en el Dispensario para lo sucesivo y le da opción a los beneficios del mismo, siempre que lo necesite”.</p></blockquote>
<p>Otro aspecto a destacar en la historia del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas fue el desarrollo de investigaciones vinculadas a las enfermedades que atendían. Con el inicio de la guerra del 95 el Centro Médico Farmacéutico de Matanzas, fundado en 1892, había languidecido hasta desaparecer. Ante esa situación y la necesidad de mantener vivo el espíritu investigativo que los caracterizó, Domingo L. Madan convirtió el Dispensario en un espacio para el debate científico entre la comunidad médica matancera.</p>
<figure id="attachment_91313" aria-describedby="caption-attachment-91313" style="width: 225px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91313 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz-225x300.png" alt="" width="225" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz-225x300.png 225w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz-113x150.png 113w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Eduardo-Diaz.png 308w" sizes="auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px" /><figcaption id="caption-attachment-91313" class="wp-caption-text">Doctor Eduardo Díaz Martínez. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Ejemplo fueron los reportes “Consideraciones sobre las diarreas infantiles”, de Domingo L. Madan, y “Consideraciones sobre las diarreas en los niños de grueso vientre”, del propio Madan y Eduardo Díaz. Ambos trabajos fueron leídos en el propio Dispensario y publicados en la revista <em>Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana</em> durante 1895. Vinculado al trabajo del Dispensario, en 1896 el doctor Domingo L. Madan también publicó “Las estomatitis graves de la infancia”.</p>
<p>El trabajo más importante derivado de la labor asistencial del Dispensario fue “La hidrohemia en la diarrea infantil (entero-colitis de la miseria)”, escrito por Domingo L. Madan y Eduardo Díaz. Ambos lo leyeron en la Real Academia de Ciencias de La Habana el 13 de junio de 1897. Se trató, en este caso, de una enfermedad derivada de las condiciones de vida a que se había visto sumidas las familias campesinas matanceras con la Reconcentración.</p>
<p>Así lo destacaron los autores, aunque con el debido cuidado en el lenguaje:</p>
<blockquote><p>“El desequilibrio funcional provocado por el cambio de la vida rural a la urbana, la depresión moral que a todos agobia, las estrecheces económicas de toda clase, la permanencia en viviendas improvisadas en las peores condiciones de higiene y salubridad, ha sido causa notoriamente confirmada para que el paludismo anterior, o su infección latente, haya sido motivo de nuevas fiebres que no han perdonado ni edad ni sexo”.</p>
<p>“La epidemia que estamos atravesando no sólo ha sido grave por su intensidad de propagación sino por la frecuencia de sus complicaciones inmediatas, precoces o tardías, entre las familias más necesitadas y en peores condiciones, por las estrecheces económicas a que se han visto reducidas”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_91328" aria-describedby="caption-attachment-91328" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91328 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-300x151.jpg" alt="" width="300" height="151" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-300x151.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-150x75.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor-768x386.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Inicio-del-trabajo-de-Domingo-L.-Madan-y-Eduardo-Diaz-publicado-en-1897.-Archivo-del-autor.bmp 942w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91328" class="wp-caption-text">Inicio del trabajo de Domingo L. Madan y Eduardo Díaz publicado en 1897. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Sobre las acciones para enfrentar la enfermedad, destacaron:</p>
<blockquote><p>“Recomendar la más exquisita vigilancia de la higiene de la piel y del régimen alimenticio; facilitar los recursos de una alimentación apropiada, en la medida que consiente la organización del Dispensario, ha sido nuestro primer cuidado. Con este fin hemos hecho preparar, a imitación del caldo de Springer, una decocción de granos, corteza de pan y masa de carne, en forma de puré, que se hace repartir a los niños que vienen a la consulta. Siempre ha sido bien digerido por estómagos delicados y sus efectos nos parece satisfactorio”.</p></blockquote>
<p>La labor del Dispensario de Niños Pobres durante la reconcentración fue intensa. Suministró a numerosos niños reconcentrados alimentos básicos como leche, sopa y arroz, así como ropas, telas y frazadas. En esta etapa la labor de los médicos, en especial del propio Domingo L. Madan, fue sumamente sacrificada, en aras de atenuar el impacto de las enfermedades y la muerte que esa política genocida generó.</p>
<p>Las estadísticas demuestran la encomiable labor realizada por el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas en esas condiciones. En 1897 y 1898 realizó 16 058 y 18 779 consultas, respectivamente. En cuanto a los ingresos, estos ascendieron, de 914 en 1896 a 2 608 en 1897 y 1 749 en 1898. Estos números, junto a los de las consultas, recetas, curaciones de cirugía, comida y medios entregados, resaltan el altruista desempeño de los médicos que laboraron en la institución.</p>
<figure id="attachment_91316" aria-describedby="caption-attachment-91316" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91316 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor-300x219.jpg" alt="" width="300" height="219" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor-300x219.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor-150x110.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Estadisticas-de-la-labor-realizada-por-el-Dispensario-entre-1894-y-1901.-Archivo-del-autor.bmp 662w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91316" class="wp-caption-text">Estadísticas de la labor realizada por el Dispensario entre 1894 y 1901. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Esta noble función continuó durante los primeros años del siglo XX. Así quedó recogido en el informe presentado por el doctor Alberto Schweyer en 1908, donde destacó que el Dispensario:</p>
<blockquote><p>“…ha continuado dando sus consultas diarias y facilitando a esos niños medicinas, alimentos, vestidos, etc. En el año de 1907 han sido inscriptos 523 niños, disfrutando de 3,962 consultas, con 3,321 fórmulas gratuitas, y alcanzando 3,513 donativos diversos entre zapatos, vestidos, litros de leche, etc. Están encargados de los servicios médicos del Dispensario un Médico Director y los tres internos de la Estación Sanitaria”.</p></blockquote>
<p>Tras el fallecimiento de Domingo L. Madan el 24 de julio de 1898, a los 41 años, muy sentido por la sociedad matancera y habanera, se nombró director del Dispensario al doctor Eduardo Díaz Martínez. Este ocupó ese cargo hasta 1902, cuando la asumió el doctor Antonio Font Cuesta, quien dirigió la institución hasta su muerte, el 30 de mayo de 1926. En 1900, al inaugurarse el bello edificio neoclásico donde se estableció el Cuerpo de Bomberos, el Dispensario fue ubicado en uno de sus locales. Allí funcionó hasta 1928, cuando se integró a la Estación Sanitaria, la cual se comenzó a llamar desde entonces Casa de Socorro.</p>
<figure id="attachment_91314" aria-describedby="caption-attachment-91314" style="width: 204px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91314 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3-204x300.jpg" alt="" width="204" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3-204x300.jpg 204w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3-102x150.jpg 102w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Antonio-Font-Cuesta-3.jpg 464w" sizes="auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px" /><figcaption id="caption-attachment-91314" class="wp-caption-text">Doctor Antonio Font Cuesta. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En justo homenaje al fundador del Dispensario de Niños Pobres de los Bomberos del Comercio de Matanzas, el doctor Antonio Font Cuesta propuso que esta institución llevara el nombre de Domingo L. Madan. Así lo acordó el Cuerpo de Bomberos el 2 de abril de 1902. Acerca del legado del Dispensario matancero, expresó el doctor Manuel Delfín:</p>
<blockquote><p>“El Dispensario de Matanzas tiene una historia brillantísima: su fundador concibió con mayor perfección nuestra idea. No se trataba solamente de una Institución médica, como alguien pudiera pensar, sino más principalmente de una Institución benéfica; no estaban nuestros niños tan faltos de salud por motivos de enferme dad como por escasez de alimentos apropiados a su edad, y Madan desde luego estableció en el Dispensario que crearon su talento y su corazón, lo conducente a la alimentación de nuestros niños”.</p></blockquote>
<p><strong>Los ecos</strong></p>
<p>Al cumplirse en 1895 el primer aniversario de la fundación del Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas, se acordó enviar al doctor Manuel Delfín un obsequio. Este consistió en una escribanía de plata. Fue un sincero homenaje de los médicos del Dispensario y los bomberos de Matanzas, al iniciador de la idea de crear esos establecimientos en Cuba. Así quedó recogido en las páginas del <em>Diario de la Marina</em>.</p>
<figure id="attachment_91331" aria-describedby="caption-attachment-91331" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91331 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina-300x224.jpg" alt="" width="300" height="224" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina-300x224.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina-150x112.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Diario-de-la-Marina.bmp 471w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91331" class="wp-caption-text">Noticia del Diario de la Marina sobre el obsequio realizado por al Dispensario al doctor Manuel Delfín en 1895. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Rápidamente la creación del Dispensario para Niños Pobres en Matanzas fue conocido en toda Cuba. En Santa Clara, bajo el auspicio de la benefactora Marta Abreu, se creó el Dispensario para Niños Pobres “El Amparo”, que se inauguró el 14 de mayo de 1895. Este lo fundó y dirigió la asociación Cuerpo Médico Farmacéutico y fue sostenido por el Ayuntamiento y la caridad pública.</p>
<p>En una visita que realizó a Matanzas Manuel Santander y Frutos, Obispo de la Habana, visitó el Dispensario yumurino. Al regresar a la capital comenzó las gestiones para crear uno similar. La institución habanera se inauguró el 29 de noviembre de 1896. Lo dirigió el doctor Manuel Delfín y llevó el nombre de Nuestra Señora de la Caridad. Un segundo dispensario habanero, Nuestra Señora del Pilar, se inauguró el 1 de enero de 1897, bajo la dirección del doctor <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_de_Gordon_y_Acosta">Antonio de Gordon y de Acosta</a>.</p>
<p>En Matanzas se establecieron dispensarios en cada barrio de la ciudad en 1899, debido al éxito del fundado en 1894. En 1918, el destacado odontólogo matancero Antonio Recasens, inspirado también en la obra de Domingo L. Madan y el Cuerpo de Bomberos de Matanzas, estableció un Dispensario Dental para Niños Pobres.</p>
<figure id="attachment_91319" aria-describedby="caption-attachment-91319" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-91319 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-300x162.jpg" alt="" width="300" height="162" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-300x162.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-150x81.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor-768x415.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-del-Dispensario-Domingo-L.-Madan-en-1918.-Archivo-del-autor.bmp 798w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-91319" class="wp-caption-text">Foto del Dispensario Domingo L. Madan en 1918. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En la historia de la ciencia matancera el Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas ocupa un lugar de privilegio. Fue el primero que se estableció en Cuba y un orgullo de la Atenas de Cuba por varias décadas. Dejó para la posteridad un ejemplo de compromiso social y amor a la ciencia médica.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-dispensario-de-ninos-pobres-del-cuerpo-de-bomberos-del-comercio-de-matanzas-primero-de-su-tipo-en-cuba/">El Dispensario de Niños Pobres del Cuerpo de Bomberos del Comercio de Matanzas: primero de su tipo en Cuba</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-dispensario-de-ninos-pobres-del-cuerpo-de-bomberos-del-comercio-de-matanzas-primero-de-su-tipo-en-cuba/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Jules Sagebien: la huella de un ingeniero francés en Matanzas</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jules-sagebien-la-huella-de-un-ingeniero-frances-en-matanzas/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jules-sagebien-la-huella-de-un-ingeniero-frances-en-matanzas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 21 Aug 2025 20:09:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[ingeniería en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Jules Sagebien]]></category>
		<category><![CDATA[puentes en Matanzas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=89209</guid>

					<description><![CDATA[<p>En la primera mitad del siglo XIX, el ingeniero francés Jules Sagebien realizó obras de...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jules-sagebien-la-huella-de-un-ingeniero-frances-en-matanzas/">Jules Sagebien: la huella de un ingeniero francés en Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>En la primera mitad del siglo XIX, el ingeniero francés Jules Sagebien realizó obras de gran significación para el desarrollo socioeconómico de Matanzas.</strong></p>
<p>En el valioso libro Matanzas, primera urbe moderna de Cuba (2017), la investigadora <a href="https://www.ecured.cu/Alicia_Garc%C3%ADa_Santana">Alicia García Santana</a> expresó:</p>
<blockquote><p>“Inspirada en los ideales urbanos preconizados a partir del siglo XVI, Matanzas es, por tanto, la primera urbe moderna de Cuba y una de las pocas de Hispanoamérica. En el XX se transformó en un poderoso enclave, cuyo puerto fue uno de los más prósperos del país en virtud del desarrollo de las plantaciones de café y azúcar en su jurisdicción. La población creció de modo violento, floreció desde el punto de vista arquitectónico, pero mantuvo su trazado gracias a la conciencia que los pobladores tuvieron de la modernidad de la urbe. El resultado es una de las ciudades más coherentes y bellas de Cuba”.</p></blockquote>
<p>Entre los que contribuyeron al engrandecimiento constructivo de la ciudad estuvo el francés Jules Sagebien, cuyo legado ha llegado a nuestros días.</p>
<p><strong>Un ingeniero francés</strong></p>
<p>Nacido el 17 de agosto de 1796, en Boufflers-en-Ponthieu, Picardia, Francia, <a href="https://www.ecured.cu/Jules_Sagebien">Jules Sagebien</a> recibió la formación elemental como carpintero en el taller de un maestro de París. En busca de trabajo se trasladó a San Petersburgo, Rusia, con la intención de ser ayudante de un artesano francés. Una casualidad, llegar después de la salida del barco que lo llevaría, lo hizo cambiar el rumbo hacia Nueva York, Estados Unidos.</p>
<p>Allí conoció al arquitecto francés Esteban Best, quien recién había sido contratado para trabajar en una desconocida ciudad de la isla de Cuba. Lo invitó a acompañarlo y Sagebien aceptó rápidamente. Era 1818 y la ciudad cubana, casi una desconocida en aquella fecha, tenía un sugestivo nombre: Matanzas. El paso del tiempo demostró que había sido, quizás, la mejor decisión de su vida, quien incluso asumió su nombre españolizado: Julio Sagebien.</p>
<figure id="attachment_89222" aria-describedby="caption-attachment-89222" style="width: 176px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-89222 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Jules-Sagebien-1.jpg" alt="" width="176" height="246" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Jules-Sagebien-1.jpg 176w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Jules-Sagebien-1-107x150.jpg 107w" sizes="auto, (max-width: 176px) 100vw, 176px" /><figcaption id="caption-attachment-89222" class="wp-caption-text">Jules Sagebien. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Aunque en los documentos más antiguos que se conocen, Jules Sagebien aparece como arquitecto, después fue mencionado como ingeniero civil, profesión que entonces no era reconocida en España ni en Francia. Sin embargo, por sus preceptos estéticos fue seguidor de la Ecole Polytechnique de París, fundada en 1794. Al llegar a Matanzas tendría amplias oportunidades de demostrar sus aptitudes y conocimientos.</p>
<p>Además de las obras que diseñó o construyó en Matanzas, Jules Sagebien formó una familia matancera. El 10 de febrero de 1824 contrajo matrimonio con la joven matancera Demetria Josefa Delgado Guerra (1806-1892), con la cual tuvo varios hijos. Este francés, a quien tanto debe Matanzas, vivió en nuestra ciudad hasta 1847.</p>
<p><strong>El edificio de la Aduana</strong></p>
<p>En 1818 Esteban Best se comprometió a ejecutar el proyecto del edificio de la Aduana de Matanzas, que comenzó a ejecutarse. En medio de la construcción, el 7 de noviembre de 1820, se desplomó parte de la fachada y Best fue apresado. Se determinó entonces la reconstrucción del edificio y fueron presentadas propuestas por Lorenzo Pedraja y Jules Sagebien. El proyecto que se seleccionó fue el de Sagebien, que concibió como objeto central la eliminación del segundo piso previsto para el edificio.</p>
<figure id="attachment_89213" aria-describedby="caption-attachment-89213" style="width: 800px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-89213 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Edificio-de-la-Aduana-en-1825.-Archivo-del-autor.jpg" alt="" width="800" height="356" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Edificio-de-la-Aduana-en-1825.-Archivo-del-autor.jpg 800w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Edificio-de-la-Aduana-en-1825.-Archivo-del-autor-300x134.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Edificio-de-la-Aduana-en-1825.-Archivo-del-autor-150x67.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Edificio-de-la-Aduana-en-1825.-Archivo-del-autor-768x342.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption id="caption-attachment-89213" class="wp-caption-text">Edificio de la Aduana en 1825. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>El 9 de noviembre de 1825 se firmó el contrato entre la Real Hacienda y Jules Sagebien para “…hacer el desmonte y desbarate del segundo cuerpo de la casa que se construyó para Aduana…” y reedificarla. Sagebien realizó los cambios necesarios para respetar la disposición del edificio con algunos ajustes indispensables. Se destacó la primera mención documental, que se conoce, a la llamada “persianería a la francesa”, así como a la instalación de un pararrayos en un inmueble cubano. Concluidas las labores de reconstrucción, el edificio de la Aduana de Matanzas se inauguró en 1826.</p>
<p>Acerca de la significación de este edificio, planteó Alicia García Santana:</p>
<blockquote><p>“La aduana, primera obra de Sagebien en Matanzas, provocó una verdadera conmoción a los efectos de la localidad, al contrastar con las mayoritarias construcciones de modesta factura de una ciudad que no había fijado su forma urbana por carecer de plazas definidas, calles pavimentadas, alumbrado y servicios ciudadanos…”.</p></blockquote>
<p>En 1911 en edificio la aduana se remodeló, al modo del eclecticismo, por la empresa de W. Armitage. Desde entonces fue sede de la audiencia y el juzgado. De acuerdo con Alicia García Santana</p>
<blockquote><p>“Se construyeron habitaciones altas en los extremos similares a torres, se estableció una terraza sobre el área del pórtico a la calle y el cuerpo del edificio se retranqueó hacia el fondo, también dispuesto en dos niveles, en un proyecto de buena factura debajo del cual, no obstante, quedó la obra de Best y Sagebien, de tanta significación para la historia de la arquitectura cubana del siglo XIX”.</p></blockquote>
<p>Ante el auge que iba adquiriendo el comercio por el puerto de Matanzas, en 1829 el <a href="https://www.ecured.cu/Claudio_Mart%C3%ADnez_de_Pinillos">Conde de Villanueva</a>, Intendente de Hacienda, solicitó a Jules Sagebien un proyecto para la construcción de una nueva aduana. De acuerdo a lo planteado por el francés, se situaría en el barrio de Versalles, frente al Cuartel de Santa Cristina. Este proyecto no fue ejecutado.</p>
<p><strong>El Cuartel de Santa Cristina</strong></p>
<p>Jules Sagebien también participó en la construcción del Cuartel de Santa Cristina, aunque no fue el autor del proyecto. Este fue elaborado por el ingeniero Manuel Ubiña. Se ubicó en el barrio de Versalles, en dirección del castillo de San Severino. Se le consideró, por su gran monumentalidad, uno de los primeros de su tipo en Cuba. Sobresalió, además, por su funcionalidad, razón por la cual cumplió con su objeto social por más de un siglo.</p>
<figure id="attachment_89214" aria-describedby="caption-attachment-89214" style="width: 640px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-89214 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cuartel-de-Santa-Cristina-1828.jpg" alt="" width="640" height="407" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cuartel-de-Santa-Cristina-1828.jpg 640w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cuartel-de-Santa-Cristina-1828-300x191.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Cuartel-de-Santa-Cristina-1828-150x95.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /><figcaption id="caption-attachment-89214" class="wp-caption-text">Cuartel de Santa Cristina. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En 1902 fue remodelado con motivos de inspiración y en 1952 recibió el nombre del patriota <a href="https://www.ecured.cu/Domingo_Goicur%C3%ADa">Domingo Goicuría</a>. Ese año recibió una remodelación capital de tipo protorracionalista, que le dio su actual fisionomía. Desde inicios de la Revolución lo ocupa el Centro Escolar Mártires del Goicuría.</p>
<p><strong>El Hospital de Santa Isabel</strong></p>
<p>De 1825 datan las primeras referencias acerca de la necesidad de construir un edificio adecuado para el hospital de Matanzas. En 1827 la idea fue calorizada por el Conde de Villanueva. El 11 de septiembre de 1830 Julio Sagebien culminó los planos para ejecutar su construcción. El francés fue, junto a Joaquín Arrieta, el constructor de la obra.</p>
<figure id="attachment_89217" aria-describedby="caption-attachment-89217" style="width: 687px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-89217 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-1900s.jpg" alt="" width="687" height="382" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-1900s.jpg 687w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-1900s-300x167.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-1900s-150x83.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 687px) 100vw, 687px" /><figcaption id="caption-attachment-89217" class="wp-caption-text">Hospital de Santa Isabel. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Fue emplazado en el barrio de Versalles, cerca del ya construido Cuartel de Santa Cristina. Julio Sagebien lo concibió como un edificio de tres pisos. La primera piedra se colocó el 19 de noviembre de 1834 y se dedicó a Santa Isabel, en honor a la reina Isabel II. Se dio por concluido el 24 de julio de 1838, momento en el que abrió sus salas al público.</p>
<p>Este edificio es considerado el más sobresaliente de los construidos por Julio Sagebien. Aún hoy su imponente fachada es visible desde varios puntos de la ciudad. Se amplió en varias oportunidades a lo largo de un siglo. A finales del siglo XIX se utilizó como hospital militar y en 1900 pasó a llamarse Hospital Civil. Décadas después se remodeló, con cambios significativos, según una visión protorracionalista. Hoy alberga el Hospital de Maternidad.</p>
<p><strong>La nueva cárcel</strong></p>
<p>Para 1837 era indispensable la construcción de una nueva cárcel en la ciudad de Matanzas. Con ese propósito, Julio Sagebien diseñó un plano y calculó un presupuesto de 40 916 pesos. Se previó que ocupara parte de la Plaza de San Francisco o <a href="https://www.ecured.cu/Fernando_VII_de_Espa%C3%B1a">Fernando VII</a>, entre las actuales calles Contreras, Milanés, Dos de Mayo y América. En su concepción el ingeniero francés siguió criterios reconocidos para los edificios penitenciarios.</p>
<figure id="attachment_89216" aria-describedby="caption-attachment-89216" style="width: 2560px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-89216 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--scaled.jpg" alt="" width="2560" height="1666" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--scaled.jpg 2560w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--300x195.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--1024x666.jpg 1024w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--150x98.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--768x500.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--1536x999.jpg 1536w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Carcel-Vieja.-Centro-escolar-Felix-Varela--2048x1332.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /><figcaption id="caption-attachment-89216" class="wp-caption-text">Vista de la Cárcel de Matanzas. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>El 16 de septiembre de 1840 se colocó y bendijo la primera piedra del nuevo edificio, con todo el protocolo de la época. En 1843 estuvo concluido en lo fundamental, aunque en 1848 aún se realizaban acciones constructivas. Aunque parece que no se llegó a completar el proyecto original de Julio Sagebien, tuvo una fachada neoclásica relevante en el panorama arquitectónico de la ciudad. Décadas más tarde el edificio fue la sede del Centro Escolar <a href="https://www.ecured.cu/F%C3%A9lix_Varela">Félix Varela</a>. Años después se demolió y en su lugar se construyó el edificio del Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas.</p>
<p><strong>De puentes y ríos</strong></p>
<p>La huella del francés Jules Sagebien en Matanzas es evidente, sobre todo, en los puentes de la ciudad y el territorio matancero. Estos conformaron la parte más destacada y sistemática de su quehacer como ingeniero. Sobresalieron los relativos al cruce del río San Juan, por la necesidad del traslado de mercancías hacia el puerto de la ciudad.</p>
<p>En 1826 Jules Sagebien presentó un proyecto de puente de cantería sobre la desembocadura del río San Juan, del que se conserva la representación en un plano firmado por él mismo. Se considera una idea de gran envergadura, muy superior a las presentadas en momentos anteriores por otros ingenieros, que demuestra la preparación del ingeniero francés. Iba acompañado del proyecto de un puente de madera en la Carnicería, para garantizar el paso de animales y mercancías. Esta propuesta no se tuvo en cuenta por falta de fondos.</p>
<p>Dos años después, en 1828, Jules Sagebien presentó el plano de un nuevo puente de madera, que debía ser construido en la Carnicería, donde hoy está el llamado Puente de San Luis. Este se consideró poco viable y surgió entonces la propuesta del síndico José Pizarro de construir un puente de hierro, inspirado en el construido en Jamaica. Esta fue la primera vez que se sugirió esta idea en Cuba. Aunque Sagebien consideró esa posibilidad y elaboró un proyecto, este tampoco se ejecutó.</p>
<figure id="attachment_89218" aria-describedby="caption-attachment-89218" style="width: 743px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-de-la-Carniceria-de-Matanzas-segun-el-libro-Isla-de-Cuba-Pintoresca-de-Federico-Mialhe-1838.-Archivo-del-autor.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-89218 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-de-la-Carniceria-de-Matanzas-segun-el-libro-Isla-de-Cuba-Pintoresca-de-Federico-Mialhe-1838.-Archivo-del-autor.bmp" alt="" width="743" height="500" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-de-la-Carniceria-de-Matanzas-segun-el-libro-Isla-de-Cuba-Pintoresca-de-Federico-Mialhe-1838.-Archivo-del-autor.bmp 743w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-de-la-Carniceria-de-Matanzas-segun-el-libro-Isla-de-Cuba-Pintoresca-de-Federico-Mialhe-1838.-Archivo-del-autor-300x202.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-de-la-Carniceria-de-Matanzas-segun-el-libro-Isla-de-Cuba-Pintoresca-de-Federico-Mialhe-1838.-Archivo-del-autor-150x101.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 743px) 100vw, 743px" /></a><figcaption id="caption-attachment-89218" class="wp-caption-text">Puente de la Carnicería de Matanzas, según el libro <em>Isla de Cuba Pintoresca</em>, de Federico Mialhe (1838). Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Jules Sagebien diseñó, sobre la base de los proyectos anteriores para la desembocadura del San Juan, el nuevo puente conocido como de San Luis o de la Carnicería. En 1831 presentó el proyecto, que más tarde analizó el ingeniero militar Fernando Laserna, quien propuso algunos cambios. Este puente se inauguró el 19 de noviembre de 1834. Tras los cambios propuestos por Laserna, Sagebien fue, en realidad, constructor de este puente.</p>
<p>La construcción de un nuevo puente sobre el río Yumurí también estuvo entre los aportes de Jules Sagebien. Este proyecto lo realizó en 1824, se puso en práctica de forma inmediata y se concluyó el 17 de octubre de 1825. Años más tarde, en 1840, el propio Sagebien reforzó el entarimado de la plataforma con barras de hierro.</p>
<p>El otro río de la ciudad de Matanzas, el Canímar, también recibió la huella de Julio Sagebien. A finales del año 1827 el ingeniero francés elaboró una propuesta, dirigida a la construcción un puente para salvar su cauce, que no se construyó, a pesar de las modificaciones que le realizó en 1830. Otros proyectos que elaboró para el río Canímar consistieron en un andarivel y un puente represa, que propuso entre 1834 y 1837.</p>
<p>Como puede verse, Jules Sagebien tuvo protagonismo en numerosas propuestas dirigidas a la construcción de puente sobre todos los ríos de la ciudad.</p>
<p><strong>Otras obras</strong></p>
<p>Durante el proceso de expansión del ferrocarril en la provincia de Matanzas, la figura de Jules Sagebien también fue muy importante. Tuvo una intensa actividad como ingeniero en el trazado de vías férreas y la construcción de puentes para salvar diversos obstáculos. Fue quien diseñó y construyó el puente sobre río Cochino, en Colón; el puente sobre el río San Andrés, el puente sobre el arroyo Naranjo, entre Guareiras y Manguito, y el puente sobre arroyo Palmillas, entre Banagüises y San José de los Ramos.</p>
<figure id="attachment_89215" aria-describedby="caption-attachment-89215" style="width: 1080px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-89215 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-Sagebien-Union-de-Reyes.jpg" alt="" width="1080" height="607" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-Sagebien-Union-de-Reyes.jpg 1080w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-Sagebien-Union-de-Reyes-300x169.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-Sagebien-Union-de-Reyes-1024x576.jpg 1024w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-Sagebien-Union-de-Reyes-150x84.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Puente-Sagebien-Union-de-Reyes-768x432.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" /><figcaption id="caption-attachment-89215" class="wp-caption-text">Puente sobre el río San Andrés, en Unión de Reyes. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>También tuvo participación en la propuesta de un nuevo edificio para la Aduana Marítima, la construcción de la residencia de Juan Bautista Coffigny, en la calle Río, y del palacete de Joaquín Arrieta en la calle Contreras, así como en el reacondicionamiento de la Plaza de armas. Además, rehízo una de las torres de la catedral de San Carlos Borromeo y trabajó en lo relativo a la conducción de aguas a la ciudad.</p>
<p><strong>El adiós</strong></p>
<p>Después de establecerse en Cuba, Jules Sagebien sólo volvió a Francia en 1839. Fue un viaje en compañía del empresario Joaquín Arrieta, en e cual estudió nuevas técnicas constructivas, sobre todo vinculadas al ferrocarril. Tras salir de Matanzas en 1847 realizó importantes obras en La Habana, entre las que sobresalió la construcción del Palacio de Aldama.</p>
<p>En 1860 volvió a Francia, acompañado de su familia. Se estableció en su pueblo natal, donde murió en 1867. Había dejado un legado importante en Cuba, pero sobre todo en Matanzas, la ciudad que más disfrutó de sus desvelos como ingeniero y constructor. En este sentido, la Atenas de Cuba le debe muchísimo al francés Jules Sagebien.</p>
<p>Durante años, Jules Sagebien fue un desconocido para la historia matancera y cubana. En las últimas décadas, estudiosos como el francés Jacques Beal y los cubanos Alicia García Santana, Luis R. González Arestuche y Ramón Recondo Pérez, entre otros, han rescatado su figura y su legado. Muy valiosos han sido las investigaciones de Ignacio J. López Hernández, por la profundidad de sus indagaciones y la enorme cantidad de detalles que ha revelado, los cuales han permitido valorar con justicia la huella de Jules Sagebien en Cuba y en Matanzas.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jules-sagebien-la-huella-de-un-ingeniero-frances-en-matanzas/">Jules Sagebien: la huella de un ingeniero francés en Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/jules-sagebien-la-huella-de-un-ingeniero-frances-en-matanzas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>El itinerario matancero de Álvaro Reynoso</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-itinerario-matancero-de-alvaro-reynoso/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-itinerario-matancero-de-alvaro-reynoso/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 10 Aug 2025 14:31:50 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Historia]]></category>
		<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña]]></category>
		<category><![CDATA[Álvaro Reynoso Valdés]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la industria azucarera]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=88723</guid>

					<description><![CDATA[<p>El destacado químico y agrónomo cubano Álvaro Reynoso visitó el territorio matancero en varias oportunidades....</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-itinerario-matancero-de-alvaro-reynoso/">El itinerario matancero de Álvaro Reynoso</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El destacado químico y agrónomo cubano Álvaro Reynoso visitó el territorio matancero en varias oportunidades.</strong></p>
<p>El agrónomo y químico cubano <a href="https://www.ecured.cu/%C3%81lvaro_Reynoso_Vald%C3%A9s">Álvaro Reynoso Valdés</a>, nacido en Alquízar el 4 de noviembre de 1829, falleció en La Habana el 11 de agosto de 1888. Sólo contaba con 58 años de edad y dejó al pueblo cubano una obra científica verdaderamente monumental. Inició estudios de medicina, pero los abandonó para dedicarse a la química, lo cual lo llevó por los caminos de las ciencias agrícolas.</p>
<p>Se dedicó a investigar cultivo intensivo de la caña de azúcar, lo cual expuso en su principal libro: <em>Ensayo sobre el cultivo de la caña de azúcar</em> (1862). También propuso también soluciones dirigidas a garantizar la diversificación de la agricultura cubana. En este sentido su labor fue precursora. Como parte de la intensa labor investigativa que desarrolló, Ávaro Reynoso visitó Matanzas en varias oportunidades.</p>
<p><strong>En 1863</strong></p>
<p>Álvaro Reynoso plasmó los testimonios de las visitas que realizó a varios ingenios cubanos en el cuaderno “Viajes por diversos ingenios, cafetales y otras fincas de la isla de Cuba (1863-1864)”. Este importante documento, inédito por casi un siglo, lo publicó <a href="https://www.ecured.cu/Francisco_D%C3%ADaz_Barreiro">Francisco Díaz Barreiro</a> en la <em>Revista de la Biblioteca Nacional José Martí</em>, en enero de 1980. Repasar los apuntes del célebre agrónomo, permite conocer las veces que estuvo en territorio matancero.</p>
<p>El 4 de enero de 1863 visitó el Ingenio Las Cañas, de Juan Poey, situado en Alacranes. No es raro que haya comenzado por aquí su viaje, pues este era uno de los principales ingenios azucareros cubanos. Inició los apuntes con una descripción del aparato de triple efecto construido por Forester, de Lyverpool, existente en el lugar. Después dedicó largo espacio al proceso de fabricación del azúcar, las variedades de caña que se cultivaban, el laboreo de la tierra y los rendimientos alcanzados.</p>
<p>Además, apuntó:</p>
<blockquote><p>“Don Juan Poey fabrica en cada 24 horas de trabajo 100 cajas de a 18 arrobas incluyendo todas las clases. Fábrica azúcares de tres calidades y se prepara para hacer la cuarta: los últimos residuos son aprovechados como abono líquido”.</p></blockquote>
<p>En otro momento comentó sobre las especies de plantas exóticas que existían en el lugar y lo hacían célebre:</p>
<blockquote><p>“En esta finca existe el Flamboyant traído de Puerto Rico, igual al del Leonor Herrera y Convento de Belén. El de Pto. Rico un comerciante Quesada amigo de Odoardo”.</p>
<p>“Hay también mangos injertados (mango griffé) los cuales ha multiplicado Don J. Poey en otros mangos. Diversidad de naranjos. La pomme Swetter, naranjos de S. José. Cereza Dulce. Baobab. Unos frijoles de Lima tan ricos como los flageolets. La Majagua de Florida, de Puerto Rico. El Palo de Campeche. Paraíso. Cedro que lo dió Crabb de la Concepción”.</p></blockquote>
<p>Dos días después, 6 de enero, Álvaro Reynoso llegó al Ingenio San Francisco de la Lima, en Cabezas, propiedad de los hermanos Gener y de su madre, Guadalupe Junco. Lo observado le animó a escribir:</p>
<blockquote><p>“Buenos terrenos, buen cultivo. La caña cristalina se da bien y con un color, algunas veces, tal, que se confunden con la caña blanca. Se debe estudiar este terreno y la composición de las cenizas de caña. (…) Visité todo el campo que es muy bueno. Este Ingenio fabrica concentrado y ha regularizado de tal modo su trabajo que todos los negros descansan 7 horas de noche”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_88725" aria-describedby="caption-attachment-88725" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-88725 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santa-Rosa-300x211.jpg" alt="" width="300" height="211" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santa-Rosa-300x211.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santa-Rosa-150x106.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Santa-Rosa.jpg 656w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-88725" class="wp-caption-text">Casa de calderas del Ingenio Santa Rosa, según el libro Los Ingenios. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>El Ingenio Santa Rosa, en Sabanilla, propiedad de Domingo Aldama, fue el destino siguiente de Álvaro Reynoso. Allí estuvo el 12 de enero de 1863. Al parecer había estado días antes en el Ingenio Santo Domingo, en Unión de Reyes, también propiedad de Aldama. Esta es la razón por la cual señaló:</p>
<blockquote><p>“Las cañas cristalinas que he visto en Sta. Rosa y sobre todo en Sto. Domingo ostentaban el color natural y primitivo que algo las acercaba a la caña de Otahití”.</p></blockquote>
<p>Sobre una experiencia que tuvo en Santa Rosa y lo que aprendió, escribió:</p>
<blockquote><p>“El día 13 hubo un gran fuego que quemó mucha caña parada. Yo asistí al fuego y tomé una lección de apagar los incendios. Las llamas se elevaban en los cañaverales algunas veces hasta 12 varas de altura: más arriba que las palmas. El fuego se trasmitía de un cañaveral a otro con gran prontitud”.</p></blockquote>
<p>Aunque no aparece mencionado en el cuaderno de viajes, al parecer Álvaro Reynoso también visitó ese mismo año el Ingenio Concepción. También ubicado en Sabanilla, era igualmente propiedad de la familia Aldama. Allí pudo observar los ensayos de un arado de vapor. Al respecto publicó en <em>El Diario de la Marina</em>, el 9 de abril, el artículo: “Viaje al ingenio Concepción de los señores don Domingo y don <a href="https://www.ecured.cu/Miguel_Aldama">Miguel de Aldama</a>. Estreno del arado movido por vapor marca Fowler”.</p>
<p>Lo mismo sucedió con el Ingenio Conchita, pues en un trabajo publicado también en el <em>Diario de la Marina</em>, el 4 de febrero de 1885, que tituló “Extracción del jugo de la caña. La represión tal como se ejecuta en el ingenio Conchita, propiedad del excelentísimo Sr. D. Juan Pedro”, apuntó que ya lo había visitado en abril de 1863. También visitó, sin mencionarlo en el cuaderno, el Ingenio Unión, de Pedro Lamberto, en la jurisdicción de Colón. Así lo recordó en un artículo de 1885, donde planteó que lo conoció en 1863.</p>
<figure id="attachment_88726" aria-describedby="caption-attachment-88726" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-88726 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Union-300x220.jpg" alt="" width="300" height="220" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Union-300x220.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Union-150x110.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Union.jpg 649w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-88726" class="wp-caption-text">Ingenio Unión, según el libro Los Ingenios. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p><strong>1884</strong></p>
<p>Tras estas visitas, Álvaro Reynoso dirigió sus pasos a Vueltabajo, sobre todo la zona de Guanajay, y después a Trinidad. Volvería a Matanzas más de veinte años después. Así lo atestigua la segunda parte del cuaderno de viajes:</p>
<blockquote><p>“A fin de este año [1884] comencé mis excursiones. Visité los Ingenios: Portugalete (San José de las Lajas) propiedad del Excmo. Sr. Don Manuel Calvo; San Antonio (Alquizar) del Excmo. Sr. Don Mamerto Pulido; Las Cañas de Poey; Santa Rosa y Santo Domingo, de Aldama; Majagua de Güell; Providencia (Güines) del Sr. Don Pascual Goicoechea. Como volveré a esas fincas tendré ocasión de apuntar lo que más me llamare la atención. También he ido a Matanzas y asimismo al potrero San Agustín (Benavides) de los tres Gener. He visitado el potrero de la Paz, de los tres Gutiérrez”.</p></blockquote>
<p>Álvaro Reynoso visitó el Ingenio Conchita, de Concepción Baró, el 20 de enero de 1885. Acerca del viaje en coche desde Unión de Reyes, apuntó:</p>
<blockquote><p>“Se deja el Ingenio La Rosa del Marqués de Montelo a la izquierda y el de los Quemados a la derecha. Llegué al Ingenio Conchita, donde estaban Don Juan Pedro y su hijo. La Conchita linda con Las Cañas, La Rosa del Marqués de Mantelo, La Esperanza de Oviedo y otro Ingenio que creo es de Olivera”.</p></blockquote>
<p>La descripción que hizo Álvaro Reynoso de este ingenio estuvo signada por la admiración:</p>
<blockquote><p>“El aspecto del batey es en extremo hermoso, por los edificios que contiene y por espacio que los separa. Está cercado con un muro de piedra. (…) La casa de vivienda parece ser un palacio había solo menester ser de alto, pues la planta baja es soberbia. Solo tiene cuartos altos correspondientes a la fachada. El recibimiento que se hace a los huéspedes indica la riqueza y educación del propietario”.</p></blockquote>
<p>Sin embargo, identificó serias deficiencias que afectaban la producción:</p>
<blockquote><p>“…se precipitan todos los trabajos de suerte que en definitiva no se hacen bien y el rendimiento no corresponde a los gastos de la instalación. Uno de los defectos principales es la falta de agua para las inyecciones. El enfriadero no es bastante grande”.</p>
<p>“No se abona. Encontré un montón de cenizas expuestas al aire libre. El campo no está malo gracias al buen año y a la extremada limpieza. Hasta las guardarrayas están chapeadas. Sin embargo, la baja graduación en medio de la seca actual indica que la caña está mal cultivada. Muy junta y no despajada”.</p></blockquote>
<p>Otros detalles en relación con este ingenio aparecen en el artículo que Álvaro Reynoso publicó en el <em>Diario de la Marina</em>, el 4 de febrero de 1885. Tras la estancia en Conchita, Álvaro Reynoso se dirigió al Santísima Trinidad, propiedad del Conde de Casa Moré. Sobre la casa y la atención que le brindaron, apuntó:</p>
<blockquote><p>“La casa de· vivienda es espaciosa y de arquitectura original. Está poco amueblada y sin ningún confortable. Aquello se parece a una fonda de campo. La comida fue excelente; pero, tan mal servida como se pudieron imaginar”.</p></blockquote>
<p>En esta oportunidad, volvió a observar deficiencias que afectaban la producción de azúcar. Sobre este tema, destacó:</p>
<blockquote><p>“La descarga del tacho al vacío se hace mal y la templa se deposita en gavetas o tanques de hierro de un tamaño excesivo. De aquí que el trabajo para llevarla al mezclador que debe repartirla en las centrífugas sea preciso hacerlo a mano. Estaban ensacando del modo más primitivo: les aconsejé la carretilla Clark, que creo comprarán”.</p></blockquote>
<p>Otro ingenio matancero fue visitado por Álvaro Reynoso el 12 de febrero de 1885. Se trató del Carmen, de León Crespo, situado en Sabanilla. De esta instalación consideró que “…es bastante completa…”, mientras que el maestro de azúcar le “…me pareció inteligente”. Al día siguiente continuó viaje hacia el Santa Gertrudis, cerca de Cárdenas, del cual opinó que estaba “…bastantemente bien administrado”. Sobre esta visita publicó en el <em>Diario de la Marina</em>, el 20 y 21 de febrero de 1885, el artículo “Fabricación de azúcar. Ingenio Santa Gertrudis (a) San Fernando”.</p>
<figure id="attachment_88729" aria-describedby="caption-attachment-88729" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-1.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-88729 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-1-300x223.jpg" alt="" width="300" height="223" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-1-300x223.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-1-150x111.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Nueva-imagen-de-mapa-de-bits-1.bmp 554w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-88729" class="wp-caption-text">Artículo de Álvaro Reynoso en el <em>Diario de la Marina</em>, donde comentó su viaje al Ingenio Unión en 1885. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Sobre “El ingenio Unión”, Álvaro Reynoso también dio a conocer un trabajo en <em>El Diario de la Marina</em>, el 29 de marzo de 1885. No aparece consignado en el cuaderno, pero lo visitó y pudo comprobar las buenas prácticas que allí se ejecutaban:</p>
<blockquote><p>“Conocíamos este ingenio desde 1863. Acabamos de pasar algunos felices días en él y hemos podido estimar los perfeccionamientos que desde entonces se ha llevado a cado, tanto respecto al cultivo de la caña como tocante a la extracción de azúcar”.</p></blockquote>
<p>Este fue el itinerario matancero de Álvaro Reynoso. Con seguridad, las visitas que realizó a los ingenios yumurinos le confirmaron las preocupaciones que siempre sostuvo en relación con el porvenir de Cuba como país productor de azúcar. Por esta razón, fue capaz de criticar lo que consideró no estaba bien y, al mismo tiempo, elogiar lo que consideró justo.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-itinerario-matancero-de-alvaro-reynoso/">El itinerario matancero de Álvaro Reynoso</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/el-itinerario-matancero-de-alvaro-reynoso/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Julio Ortiz Coffigny: el médico y conspirador que amó a Matanzas</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/julio-ortiz-coffigny-el-medico-y-conspirador-que-amo-a-matanzas/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/julio-ortiz-coffigny-el-medico-y-conspirador-que-amo-a-matanzas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 Jun 2025 16:14:56 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Julio Ortiz y Coffigny]]></category>
		<category><![CDATA[medicina en Matanzas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=85339</guid>

					<description><![CDATA[<p>En 2025 se conmemora el 170 aniversario del nacimiento del médico matancero Julio Ortiz Coffigny....</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/julio-ortiz-coffigny-el-medico-y-conspirador-que-amo-a-matanzas/">Julio Ortiz Coffigny: el médico y conspirador que amó a Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>En 2025 se conmemora el 170 aniversario del nacimiento del médico matancero Julio Ortiz Coffigny. Además, este 11 de junio, se cumplió 95 años de su fallecimiento.</strong></p>
<p>La casa de la calle Contreras número 36, donde hoy radica el Museo de Arte de Matanzas, fue el lugar de nacimiento de Julio Ortiz Coffigny, el 27 de junio de 1855. En este mismo sitio, su hogar de toda la vida, falleció el 11 de junio de 1930.</p>
<figure id="attachment_85347" aria-describedby="caption-attachment-85347" style="width: 274px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85347 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Fachada-casa-1.jpg" alt="" width="274" height="170" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Fachada-casa-1.jpg 274w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Fachada-casa-1-150x93.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 274px) 100vw, 274px" /><figcaption id="caption-attachment-85347" class="wp-caption-text">Fachada de la cada del doctor Julio Ortiz Coffigny. Fuente: Ecured.</figcaption></figure>
<p>Fue estudiante del célebre Colegio La Empresa, donde hizo gala de su inteligencia y aplicación. Por los resultados alcanzados, en 1864 recibió un Diploma Honorífico otorgado por la Junta de Instrucción Pública de la ciudad de Matanzas. El 7 de junio de 1871 Julio Ortiz Coffigny aprobó los exámenes de rigor para obtener el título de Bachiller. Meses más tarde, en octubre, solicitó matricular en el curso preparatorio para ingresar en la Universidad de La Habana con el objetivo de estudiar la carrera de Medicina.</p>
<p><strong>El médico y conspirador</strong></p>
<p>Sin embargo, un triste acontecimiento que sacudió a toda Cuba modificó esa intención. Los hechos que culminaron en el injusto fusilamiento de los estudiantes de medicina el 27 de noviembre, motivaron que su padre decidiera enviarlo a Francia. Por esta razón, viajó a Montpellier, donde estudió los tres primeros años de la carrera, que culminó en París el 20 de diciembre de 1881. La tesis que defendió se tituló <a href="https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k5620311t.r=Du%20Rhumatisme%20c%C3%A9r%C3%A9bral%20et%20en%20particulier%20de%20son%20traitement%20par%20la%20m%C3%A9thode%20r%C3%A9frig%C3%A9rante?rk=21459;2"><em>Du Rhumatisme cérébral et en particulier de son traitement par la méthode réfrigérante</em></a>.</p>
<figure id="attachment_85351" aria-describedby="caption-attachment-85351" style="width: 184px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-tesis-1881.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85351 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-tesis-1881-184x300.jpg" alt="" width="184" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-tesis-1881-184x300.jpg 184w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-tesis-1881-92x150.jpg 92w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Portada-tesis-1881.bmp 488w" sizes="auto, (max-width: 184px) 100vw, 184px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85351" class="wp-caption-text">Portada de la tesis defendida por Julio Ortiz Coffigny. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Una vez graduado, se trasladó a España. Allí realizó la reválida del título en la Universidad Central de Madrid, tras lo cual recibió el grado de Licenciado en Medicina y Cirugía el 10 de marzo de 1882. Por último, el 30 de junio de ese mismo año, realizó en la Universidad de La Habana el ejercicio que se exigía legalmente para poder ejercer como médico.</p>
<figure id="attachment_85355" aria-describedby="caption-attachment-85355" style="width: 236px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85355 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Julio-Ortiz-Coffigny-236x300.png" alt="" width="236" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Julio-Ortiz-Coffigny-236x300.png 236w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Julio-Ortiz-Coffigny-118x150.png 118w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Julio-Ortiz-Coffigny.png 457w" sizes="auto, (max-width: 236px) 100vw, 236px" /><figcaption id="caption-attachment-85355" class="wp-caption-text">Foto del doctor Julio Ortiz Coffigny. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Durante los años que estuvo fuera de su patria, el joven Julio Ortiz Coffigny se vinculó a su ciudad natal mediante el envío de artículos científicos a sus principales periódicos. Un ejemplo es el titulado “Instituto de Francia”, que se publicó en el Diario de Matanzas el 21 de noviembre de 1878.</p>
<p>Al mismo tiempo, dio a conocer en la revista <em>Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana</em>, el artículo “Quiste hidático del hígado comunicando con el canal hepático; paso de vesículas de equinococos por el canal hepático y colédoco, produciendo un acceso doloroso semejante a un cólico hepático; hepatitis intersticial; peritonitis; desarrollo de una endocarditis vegetante favorecida por un mal estado general” (1879).</p>
<p>Una vez graduado, Julio Ortiz Coffigny volvió a Francia para ejercer como médico por un breve período. Ya establecido en Matanzas de forma definitiva, ingresó como socio del Liceo de Matanzas en septiembre de 1882. Estuvo entre los miembros que fundaron la Sección de Ciencias el 30 de octubre del propio año. Participó en este empeño, que lamentablemente no fructificó, junto a destacados médicos de Matanzas, como los veteranos Bonifacio Carbonell y Esteban Llorach, así como jóvenes promesas de la medicina matancera, como <a href="https://www.ecured.cu/Domingo_Madan_Bebelagua">Domingo L. Madan</a>, Félix de Vera y Antonio Font.</p>
<figure id="attachment_85358" aria-describedby="caption-attachment-85358" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85358 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncios-A.-del-Y.-27-agosto-1889-p.-1-300x117.jpg" alt="" width="300" height="117" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncios-A.-del-Y.-27-agosto-1889-p.-1-300x117.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncios-A.-del-Y.-27-agosto-1889-p.-1-150x59.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncios-A.-del-Y.-27-agosto-1889-p.-1.jpg 721w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-85358" class="wp-caption-text">Anuncio de la consulta del doctor Julio Ortiz Coffigny, Aurora del Yumurí, 27 agosto 1889. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En 1887 Julio Ortiz Coffigny comenzó a ejercer como médico, especialmente como cirujano. Al siguiente año fue nombrado subdelegado de Medicina en la Junta Municipal de Sanidad. Entre las nuevas técnicas médicas que introdujo en su práctica como cirujano estuvo la cirugía aséptica y antiséptica. Estuvo además entre los fundadores, el 8 de diciembre de 1892, del Centro Médico Farmacéutico de Matanzas. Laboró de forma activa en la Casa de Beneficencia de Matanzas y en 1897 fue nombrado presidente interino de la Junta de Patronos de la institución.</p>
<figure id="attachment_85361" aria-describedby="caption-attachment-85361" style="width: 257px" class="wp-caption alignright"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Social-agosto-1930.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85361 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Social-agosto-1930-257x300.jpg" alt="" width="257" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Social-agosto-1930-257x300.jpg 257w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Social-agosto-1930-128x150.jpg 128w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Social-agosto-1930.bmp 456w" sizes="auto, (max-width: 257px) 100vw, 257px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85361" class="wp-caption-text">Foto del doctor Julio Ortiz Coffigny publicada en la revista Social, agosto 1930. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Es muy posible que Julio Ortiz Coffigny estuviese implicado en los preparativos matanceros del alzamiento del 24 de febrero de 1895. En julio de 1895, la Delegación del Partido Revolucionario Cubano en Nueva York orientó la reorganización del Comité Revolucionario de Matanzas, que llegó a presidir. Desde esta responsabilidad coordinó acciones para ayudar a las tropas mambisas en Matanzas, tanto con hombres como con pertrechos de guerra.</p>
<p>La condición de médico prestigioso le libró de las sospechas de las autoridades españolas y nunca fue descubierto. Utilizó el pseudónimo Fabio, nombre que tuvo uno de sus hijos. Es conocida la atención médica que prestó, junto al doctor Alberto Schweyer, a las víctimas de la Reconcentración. Con ese objetivo creó un hospital en los terrenos del Palmar de Junco, al que llamó San Pedro, y después otro en la Quinta La Monona, del barrio de la Playa.</p>
<p><strong>En el Hospital Civil</strong></p>
<p>Tras el fin de la guerra y en plena ocupación militar estadounidense, no desmayó en sus afanes patrióticos. Solicitó, junto a un grupo de matanceros, la retirada de la estatua de <a href="https://www.ecured.cu/Fernando_VII_de_Espa%C3%B1a">Fernando VII</a> que existía en la Plaza de Armas y su sustitución por una de <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mart%C3%AD">José Martí</a>. Al ser nombrado director del Hospital de Santa Isabel el 1 de junio de 1899, demandó que este fuera devuelto por las tropas yanquis que lo ocupaban, lo cual logró el 5 de junio de 1900.</p>
<figure id="attachment_85363" aria-describedby="caption-attachment-85363" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-en-1902.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85363 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-en-1902-300x192.jpg" alt="" width="300" height="192" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-en-1902-300x192.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-en-1902-150x96.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Hospital-Civil-en-1902.bmp 717w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85363" class="wp-caption-text">El Hospital Civil de Matanzas en 1902. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Este mismo año, Julio Ortiz Coffigny participó en la fundación, el 8 de octubre, de la Escuela de Enfermeras de Matanzas. El núcleo inicial de este centro educativo fue un grupo de muchachas que se estaban formando como tales en el Hospital de Santa Isabel. En esta escuela impartió la asignatura Práctica Quirúrgica. Acerca de esta iniciativa, planteó en 1902:</p>
<blockquote><p>“Anexa al hospital, ha sido fundada hace más de un año y muy pronto se han visto sus favorables resultados, no solamente porque el servicio que este organismo presta en el hospital es incomparablemente mejor que el del antiguo personal, sino porque se ha abierto a la mujer cubana un nuevo campo donde hacer valer sus indiscutibles cualidades”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_85365" aria-describedby="caption-attachment-85365" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Archivos-de-la-Policlinica-1904.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85365 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Archivos-de-la-Policlinica-1904-300x123.jpg" alt="" width="300" height="123" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Archivos-de-la-Policlinica-1904-300x123.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Archivos-de-la-Policlinica-1904-150x61.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Archivos-de-la-Policlinica-1904.bmp 760w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85365" class="wp-caption-text">Noticia sobre el Hospital Civil de Matanzas, publicada en la revista Archivos de la Policlínica, 1904. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En el Hospital de Santa Isabel, después denominado Hospital Civil de Matanzas, Julio Ortiz Coffigny desarrolló una sistemática labor científica que consolidó su prestigio como cirujano. Allí realizó, el 17 de mayo de 1901, por primera vez en Matanzas, una histerectomía. Hizo cesáreas y laparotomías que fueron verdaderos desafíos para su tiempo. Dirigió este centro asistencial hasta 1929, donde desempeñó un papel relevante en la formación de nuevos médicos matanceros. Sobresalió por su dedicación a la atención de los afectados durante la epidemia de gripe española en 1918.</p>
<figure id="attachment_85367" aria-describedby="caption-attachment-85367" style="width: 190px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-13-junio-1930.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85367 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-13-junio-1930-190x300.jpg" alt="" width="190" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-13-junio-1930-190x300.jpg 190w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-13-junio-1930-95x150.jpg 95w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-13-junio-1930.bmp 431w" sizes="auto, (max-width: 190px) 100vw, 190px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85367" class="wp-caption-text">Foto del doctor Julio Ortiz Coffigny, Diario de la Marina, 13 de junio de 1930. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Al respecto señaló el médico Alberto Schweyer Lamar en 1910:</p>
<blockquote><p>“El Hospital de «Santa Isabel y San Nicolás», establecimiento de carácter provincial, es una institución que justificadamente honra a Matanzas por la inteligente dirección que le imprime el Dr. Julio Ortiz, ya acreditado cirujano de nuestro país, y a quien secundan otros dos Médicos Internos y uno de Visitas, más un cuerpo de Enfermeras ya maestras en la asistencia hospitalaria. Hace buena tal afirmación el movimiento de enfermos habido en 1908, ascendente a 1250 entrados por 1033 salidos y solo 130 defunciones—10 % de mortalidad—operaciones practicadas 273, de las cuales 206 han sido de cirugía mayor, con inmejorable éxito”.</p></blockquote>
<p>Uno de sus discípulos, el doctor Oscar Forest, rememoró en una ocasión:</p>
<blockquote><p>“Este hospital Santa Isabel dirigido por el Dr. Ortiz fue centro de actividades quirúrgicas y verdadera escuela donde unos y otros completaban y aprendían las distintas técnicas operatorias muy mal ensenadas entonces en la Universidad. Sólo viendo operar al Dr. Ortiz se aprendía cirugía. Yo puedo decir que mis conocimientos quirúrgicos los inicié a su lado y además adquirir esa decisión y sangre fría con que él abordaba los casos más graves”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_85369" aria-describedby="caption-attachment-85369" style="width: 296px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-27-de-noviembre-de-1927.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85369 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-27-de-noviembre-de-1927-296x300.jpg" alt="" width="296" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-27-de-noviembre-de-1927-296x300.jpg 296w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-27-de-noviembre-de-1927-148x150.jpg 148w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-27-de-noviembre-de-1927.bmp 496w" sizes="auto, (max-width: 296px) 100vw, 296px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85369" class="wp-caption-text">Noticia sobre el homenaje recibido por Julio Ortiz Coffigny, Diario de la Marina, 27 de noviembre de 1927. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Julio Ortiz Coffigny estuvo entre las principales figuras de la Sociedad de Estudios Clínicos de Matanzas, fundada en 1912 por el médico <a href="https://www.ecured.cu/Filomeno_Rodr%C3%ADguez_Acosta">Filomeno Rodríguez Acosta</a>. También formó parte de la Asociación Cívica Cubana y estuvo entre los organizadores de los Juegos Florales que esta celebró en 1916. Presidió el Liceo de Matanzas entre 1916 y 1918. Fue nombrado Cónsul de Bélgica en Matanzas en 1919 y el 5 de enero de 1920 le fue concedido el Execuátur por el presidente <a href="https://www.ecured.cu/Mario_Garc%C3%ADa_Menocal">Mario García-Menocal</a> para ejercer las funciones inherentes a ese cargo.</p>
<figure id="attachment_85370" aria-describedby="caption-attachment-85370" style="width: 199px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-en-Medica-1.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85370 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-en-Medica-1-199x300.jpg" alt="" width="199" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-en-Medica-1-199x300.jpg 199w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-en-Medica-1-100x150.jpg 100w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Foto-en-Medica-1.bmp 439w" sizes="auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85370" class="wp-caption-text">Foto de doctor Julio Ortiz Coffigny publicada en la revista Médica en 1951. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Fue uno de los vicepresidentes del Tercer Congreso Médico Nacional, realizado en 1914. Además, presentó el trabajo titulado “Quiste congénito del hígado, en una niña de cinco años. Extirpación de la bolsa propia y más supialisación de la cavidad que ocupaba en el hígado. Curación”. También estuvo en la Primera Conferencia de Beneficencia y Corrección en 1902, donde integró el comité de “Hospitales, dispensarios y enfermeras”. En el cuarto de estos eventos (1905), formó parte de la sección de “Enfermos, locos y degenerados”.</p>
<figure id="attachment_85372" aria-describedby="caption-attachment-85372" style="width: 187px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85372 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Julio-Ortiz-Coffigny-en-Medica-187x300.jpg" alt="" width="187" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Julio-Ortiz-Coffigny-en-Medica-187x300.jpg 187w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Julio-Ortiz-Coffigny-en-Medica-94x150.jpg 94w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Caricatura-de-Julio-Ortiz-Coffigny-en-Medica.jpg 476w" sizes="auto, (max-width: 187px) 100vw, 187px" /><figcaption id="caption-attachment-85372" class="wp-caption-text">Caricatura y texto jocoso sobre el doctor Julio Ortiz Coffigny en la revista Médica. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Publicó artículos en varias revistas científicas, en los cuales divulgó los resultados de su desempeño como médico. Por ejemplo, en la <em>Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana</em> dio a conocer “Quiste del ovario tratado con éxito por inyecciones yodadas” (1889). También colaboró con <em>El Progreso Médico</em> y <em>Revista Médica Cubana</em>. Fue autor del folleto <em>Memoria que presenta a la Junta de Patronos del Hospital Civil Matanzas el Director del mismo Dr. Julio Ortiz y Coffigny</em> (1903).</p>
<p>Estuvo entre los redactores de la revista matancera <em>Médica</em>, junto a un grupo de jóvenes médicos encabezado por <a href="https://www.ecured.cu/Mario_Dihigo_Llanos">Mario E. Dihigo</a>. En ella publicó “Nota sobre una rara complicación de la gastro-enterostomía” (1923) y “Recuerdos”, donde rememoró la obra del destacado neurólogo matancero <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Antonio_Vald%C3%A9s_Anciano">José Antonio Valdés Anciano</a>.</p>
<p><strong>Homenajes</strong></p>
<p>En su larga y fructífera vida como médico, Julio Ortiz Coffigny recibió varios homenajes. El 16 de marzo de 1923 fue electo académico corresponsal de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Recibió, el 19 de noviembre de 1927, en su grado de Caballero, la Orden de Carlos Manuel de Céspedes, la más alta que se concedía en Cuba en aquel momento. Le fue otorgada junto al doctor Adolfo Lecuona Madan, otro relevante médico y patriota matancero.</p>
<figure id="attachment_85373" aria-describedby="caption-attachment-85373" style="width: 195px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-12-de-junio-1930-noticia.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85373 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-12-de-junio-1930-noticia-195x300.jpg" alt="" width="195" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-12-de-junio-1930-noticia-195x300.jpg 195w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-12-de-junio-1930-noticia-97x150.jpg 97w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M-12-de-junio-1930-noticia.bmp 357w" sizes="auto, (max-width: 195px) 100vw, 195px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85373" class="wp-caption-text">Noticia en el Diario de la Marina, 12 de junio de 1930. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Al morir, Julio Ortiz Coffigny fue recordado como uno de los más eminentes hijos de Matanzas. Acerca de lo mucho que amaba a su ciudad natal, escribió el corresponsal del <em>Diario de la Marina</em>:</p>
<blockquote><p>“Eminente como cirujano, consagrado como clínico, con fortuna propia, y relaciones sociales, e influencias inmensísimas, constantemente era invitado el doctor Ortiz a trasladarse a La Habana, campo el más adecuado a su gigantesca personalidad: pero rehusó siempre dejar a su amada ciudad, y apegado a su casa, a sus tradiciones, al culto a su abolengo y a su apellido, vivió feliz, tranquilo y conforme en la modesta población a la que adoraba con apasionamiento”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_85375" aria-describedby="caption-attachment-85375" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M.-12-junio-1930-titular.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-85375 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M.-12-junio-1930-titular-300x34.jpg" alt="" width="300" height="34" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M.-12-junio-1930-titular-300x34.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M.-12-junio-1930-titular-150x17.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M.-12-junio-1930-titular-768x86.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/D-de-la-M.-12-junio-1930-titular.bmp 943w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-85375" class="wp-caption-text">Titular de la primera página del Diario de la Marina, 12 de junio de 1930. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/julio-ortiz-coffigny-el-medico-y-conspirador-que-amo-a-matanzas/">Julio Ortiz Coffigny: el médico y conspirador que amó a Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/julio-ortiz-coffigny-el-medico-y-conspirador-que-amo-a-matanzas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Matanceros en el libro La Ciencia en Cuba</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/matanceros-en-el-libro-la-ciencia-en-cuba/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/matanceros-en-el-libro-la-ciencia-en-cuba/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 May 2025 10:30:59 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[José Manuel Carbonell]]></category>
		<category><![CDATA[la ciencia en Cuba]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=83370</guid>

					<description><![CDATA[<p>En 1928 el escritor José Manuel Carbonell dio a conocer la compilación titulada La ciencia...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/matanceros-en-el-libro-la-ciencia-en-cuba/">Matanceros en el libro La Ciencia en Cuba</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>En 1928 el escritor José Manuel Carbonell dio a conocer la compilación titulada <em>La ciencia en Cuba</em>, donde incluyó varios matanceros.</strong></p>
<p><a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Manuel_Carbonell_y_Rivero">José Manuel Carbonell y Rivero</a> (1880-1968) fue un escritor y político cubano, miembro de una familia de prosapia mambisa. Al inicio del gobierno de <a href="https://www.ecured.cu/Gerardo_Machado">Gerardo Machado</a>, recibió el encargo de compilar una obra donde se recogiera el desarrollo intelectual cubano desde los orígenes de la nacionalidad. El objetivo era obsequiarla a los participantes en la VI Conferencia Internacional Americana, a celebrarse en La Habana en enero de 1928. Esto dio lugar a la compilación <em>Evolución de la cultura cubana (1608-1927)</em>, que tuvo 18 tomos y se publicó ese propio año.</p>
<figure id="attachment_83389" aria-describedby="caption-attachment-83389" style="width: 201px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83389 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/00106-201x300.jpg" alt="" width="201" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/00106-201x300.jpg 201w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/00106-101x150.jpg 101w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/00106.jpg 220w" sizes="auto, (max-width: 201px) 100vw, 201px" /><figcaption id="caption-attachment-83389" class="wp-caption-text">José Manuel Carbonell y Rivero. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p><em>Evolución de la cultura cubana (1608-1927)</em> incluyó cinco tomos para “La poesía lírica en Cuba” que, dentro de la colección, fueron los volúmenes del I al V, con un tomo adicional para la “La poesía revolucionaria en Cuba”, que fue el volumen VI. Les siguieron, del volumen VII al XI, otros cinco sobre “La oratoria en Cuba”. “La prosa en Cuba”, tuvo igual cantidad, numerados del XII al XVI. Además, se añadieron otros dos volúmenes, el XVII, dedicado a “La ciencia en Cuba” y el XVIII y último, sobre “Las bellas artes en Cuba”.</p>
<p><strong>Contenido de La ciencia en Cuba</strong></p>
<p><em>La ciencia en Cuba</em> inició con una “Introducción”, redactada por José Manuel Carbonell. En esta señaló que la sinopsis del desenvolvimiento intelectual de Cuba no sería exacta, si no incluyera lo relativo al desarrollo científico. A continuación, expone una serie de criterios negativos sobre Cuba, los cuales rechaza, y destaca los aspectos que han limitado, a lo largo de la historia, los avances de la ciencia nacional. No obstante, consideró inadmisible creer que “…el cubano sea incapaz de producir obra científica, metódica y detenida”. Seguidamente añadió:</p>
<blockquote><p>“…es justo afirmar que el cubano sí es hombre de ciencia, de esfuerzo metódico y sostenido, con dotes extraordinarias para toda clase de empresas y propósitos, porque lo que otros hicieron y hacen en pleno disfrute de la libertad, en el goce pleno de todos los recursos y estímulos, él ha venido haciéndolo aherrojado y ensombrecido por los nubarrones de la ignorancia, en medio de un ambiente en que era punible, por leyes del fanatismo religioso y la intransigencia política, alimentar una aspiración en el espíritu y un poco de luz en el cerebro”.</p></blockquote>
<p>En <em>La ciencia en Cuba</em>, José Manuel Carbonell incluyó breves biografías de 18 científicos, así como textos escritos por cada uno, escogidos dentro del conjunto de su obra. De ellos, tres no nacidos en Cuba: el portugués Antonio Parra, el español <a href="https://www.ecured.cu/Benito_Vi%C3%B1es_Martorell">Benito Viñes</a> y el alemán <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Gundlach">Juan Cristóbal Gundlach</a>. De los cubanos, seis son habaneros: <a href="https://www.ecured.cu/Felipe_Poey">Felipe Poey</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Manuel_Gonz%C3%A1lez_Echeverr%C3%ADa">Manuel González Echeverría</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Luis_Montan%C3%A9_Dard%C3%A9">Luis Montané</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Ismael_Clark_Mascar%C3%B3">Ismael Clark</a>, Rafael Nogueira y Vicente Pardo. Además, aparecen <a href="https://www.ecured.cu/Tranquilino_Sandalio_de_Noda">Tranquilino Sandalio de Noda</a>, oriundo de Vuelta Abajo; <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_J._Finlay">Carlos J. Finlay</a>, quien nació en Camagüey, y <a href="https://www.ecured.cu/Joaqu%C3%ADn_Albarr%C3%A1n">Joaquín Albarrán</a>, hijo de Sagua la Grande.</p>
<figure id="attachment_83373" aria-describedby="caption-attachment-83373" style="width: 197px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83373 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191829-197x300.jpg" alt="" width="197" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191829-197x300.jpg 197w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191829-98x150.jpg 98w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191829.jpg 348w" sizes="auto, (max-width: 197px) 100vw, 197px" /><figcaption id="caption-attachment-83373" class="wp-caption-text">Portada del volumen La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Las otras seis personalidades de la ciencia cubana que aparecen son matanceros. Tres tuvieron la ciudad de Matanzas como cuna: <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Guiteras_Gener">Juan Guiteras</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_de_la_Torre">Carlos de la Torre</a> y Enrique Lluria. Del resto, <a href="https://www.ecured.cu/Eusebio_Hern%C3%A1ndez">Eusebio Hernández</a> nació en Colón, <a href="https://www.ecured.cu/Benigno_Souza">Benigno Souza</a> en Arratia, Corral Falso de Macuriges y <a href="https://www.ecured.cu/Horacio_Ferrer_D%C3%ADaz">Horacio Ferrer</a> en Sabanilla del Encomendador.</p>
<p>Acerca del conjunto de personalidades incluidas en <em>La ciencia en Cuba</em>, José Manuel Carbonell destacó lo siguiente:</p>
<blockquote><p>“Estos hombres, en su mayoría, laboraron con fructífera constancia, realizando exploraciones e investigaciones, y descubrieron, ratificaron, rectificaron o inventaron teorías propias dentro de sus realidades y su criterio. En cuanto a los vivos, colóqueseles en ambiente más propicio y póngase a su disposición laboratorios, material y estímulo, y Cuba podrían ofrecer una contribución próvida y jugosa al progreso científico…”.</p></blockquote>
<p>Para resumir, expresó que</p>
<blockquote><p>“…constituyen una legión de intelectuales consagrada a labores positivas suficientes para enaltece a cualquier pueblo culto de la Tierra”.</p></blockquote>
<p><strong>Los matanceros</strong></p>
<p>El primer científico matancero que apareció en <em>La ciencia en Cuba</em> fue el médico Juan Guiteras Gener. De este destacado hombre de ciencia, a quien José Manuel Carbonell consideró con justicia “…fundador de la Parasitología en Cuba…”, alguien que “…a su título de médico ilustre pudo agregar el de benemérito de la humanidad”, se incluyeron dos trabajos. Estos fueron “Patología médica. La fiebre amarilla considerada como enfermedad de la infancia en los focos antillanos” y “La fiebre amarilla infantil y la extinción de la endemia en la Habana”.</p>
<figure id="attachment_83374" aria-describedby="caption-attachment-83374" style="width: 259px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83374 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192031-259x300.jpg" alt="" width="259" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192031-259x300.jpg 259w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192031-129x150.jpg 129w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192031.jpg 414w" sizes="auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px" /><figcaption id="caption-attachment-83374" class="wp-caption-text">Juan Guiteras en el libro La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Le siguió la figura de Eusebio Hernández, también médico. Para José Manuel Carbonell, este era “…un creador en el campo de las especulaciones científicas”. Además, lo consideró un “…sabio, verdadero gran sacerdote de la verdad científica”. De la producción científica de este destacado ginecólogo matancero, se reprodujo el “resumen de un trabajo presentado al IV Congreso Médico Nacional Cubano. Sobre la cirugía obstétrica de las estrecheces pélvicas”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<figure id="attachment_83375" aria-describedby="caption-attachment-83375" style="width: 275px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83375 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192127-275x300.jpg" alt="" width="275" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192127-275x300.jpg 275w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192127-138x150.jpg 138w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192127.jpg 385w" sizes="auto, (max-width: 275px) 100vw, 275px" /><figcaption id="caption-attachment-83375" class="wp-caption-text">Eusebio Hernández en el libro La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>A continuación, en La ciencia en Cuba se rindió homenaje a Carlos de la Torre y Huerta, quien, ya en 1928, era la máxima figura de la ciencia en el país. Destacó José Manuel Carbonell su “…temprana vocación científica…” y “…ansia de saber…”. Le llamó “…sabio cubano…” y resaltó que sus trabajos “…revolucionaron la historia geológica de América”. Precisamente estas fueron las investigaciones de De la Torre que se agruparon en este volumen: “Comprobación de la naturaleza continental de Cuba a principios de la época cuaternaria”, “Restauración del <em>Megalocnus rodens</em>” e “Investigaciones paleontológicas en las sierras de Viñales y Jatibonico”. Hay que señalar que sólo en el caso de Carlos de la Torre se incluyeron tres trabajos científicos en <em>La ciencia en Cuba</em>.</p>
<figure id="attachment_83377" aria-describedby="caption-attachment-83377" style="width: 259px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83377 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192205-259x300.jpg" alt="" width="259" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192205-259x300.jpg 259w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192205-129x150.jpg 129w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192205.jpg 375w" sizes="auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px" /><figcaption id="caption-attachment-83377" class="wp-caption-text">Carlos de la Torre en el libro La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Enrique Lluria Despau fue el otro matancero incluido en <em>La ciencia en Cuba</em>. Médico sobresaliente en urología y también un luchador por reformas sociales, José Manuel Carbonell lo consideró un “…pensador originalísimo…” que realizó “…profundos estudios sociológicos”. De la autoría de este científico apareció “Hacia el porvenir”.</p>
<figure id="attachment_83378" aria-describedby="caption-attachment-83378" style="width: 253px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83378 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192245-253x300.jpg" alt="" width="253" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192245-253x300.jpg 253w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192245-127x150.jpg 127w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192245.jpg 392w" sizes="auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px" /><figcaption id="caption-attachment-83378" class="wp-caption-text">Enrique Lluria en el libro La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En relación con Benigno Souza Rodríguez, médico que sobresalió además como historiador, expresó José Manuel Carbonell que su nombre se pronunciaba con “…reverencia admirativa”. Lo elogió por ser un “…maestro por intuición”, que era un “…verdadero virtuoso…” como cirujano. Además, reconoció que le preocupaban por igual “…los destinos de su patria y los de la sociedad humana”. De los trabajos de este hombre de ciencia se incluyó “Ausencia del recto. Ano ilíaco previo. Sigmoidectomía y anoperineotomía. Curación”.</p>
<figure id="attachment_83379" aria-describedby="caption-attachment-83379" style="width: 266px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83379 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192319-266x300.jpg" alt="" width="266" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192319-266x300.jpg 266w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192319-133x150.jpg 133w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192319.jpg 412w" sizes="auto, (max-width: 266px) 100vw, 266px" /><figcaption id="caption-attachment-83379" class="wp-caption-text">Benigno Souza en el libro La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Por último, apareció en La ciencia en Cuba, el también médico Horacio Ferrer Díaz. En este caso, José Manuel Carbonell enumeró los aportes realizados a los “…progresos científicos…” de Cuba. De sus trabajos como oftalmólogo reconoció que “…son tantos y de tal trascendencia, que con verdadera justicia ha aportado a su nombre la fama de que dispone”. Dos artículos científicos pueden leerse a continuación: “Ciego de nacimiento operado con éxito a los 29 años” y “La tonometría previa en la operación de la catarata”.</p>
<figure id="attachment_83380" aria-describedby="caption-attachment-83380" style="width: 259px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83380 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192348-259x300.jpg" alt="" width="259" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192348-259x300.jpg 259w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192348-130x150.jpg 130w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_192348.jpg 354w" sizes="auto, (max-width: 259px) 100vw, 259px" /><figcaption id="caption-attachment-83380" class="wp-caption-text">Horacio Ferrer en el libro La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p><strong>Otras presencias matanceras</strong></p>
<p>Además de estos seis científicos, de ellos cinco médicos y un naturalista, Matanzas tuvo otras dos representaciones en <em>La ciencia en Cuba</em>. Fue incluido el ornitólogo alemán Juan Cristóbal Gundlach, gran estudioso de la fauna cubana, sobre todo de las aves, quien vivió varias décadas en zonas de Canímar, Cárdenas y Jovellanos. Precisamente de su libro <em>Ornitología cubana</em>, que José Manuel Carbonell consideró “…una obra monumental”, es el fragmento que se presentó: “Orden 1. Accipitres. Familia 1, Vulturidas. Género Cathartes”.</p>
<figure id="attachment_83381" aria-describedby="caption-attachment-83381" style="width: 269px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83381 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191957-269x300.jpg" alt="" width="269" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191957-269x300.jpg 269w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191957-135x150.jpg 135w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250503_191957.jpg 360w" sizes="auto, (max-width: 269px) 100vw, 269px" /><figcaption id="caption-attachment-83381" class="wp-caption-text">Juan Cristóbal Gundlach en el libro La ciencia en Cuba. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Además, el territorio yumurino se mencionó en la parte correspondiente al antropólogo habanero Luis Montané Dardé, destacado investigador del pasado aborigen cubano. En <em>La ciencia en Cuba</em>, José Manuel Carbonell incluyó el trabajo “El indio cubano de la ciénaga de Zapata”, donde Montané analizó el descubrimiento, en 1913, de un cementerio aborigen en Guayabo Blanco. Este hallazgo revolucionó los conocimientos acerca de la cultura de los aborígenes cubanos, por lo cual se considera un hito en la historia de la arqueología cubana.</p>
<p><em>La ciencia en Cuba</em> fue uno de los volúmenes que conformaron la obra <em>Evolución de la cultura cubana (1608-1927)</em>. Polémica por su vínculo con el gobierno de Gerardo Machado, intentó dar una idea amplia del desarrollo de la literatura, el arte y la ciencia cubanas. En el caso de la ciencia tuvo ausencias notables, que fueron señaladas desde el propio año 1928. Tal fue el caso de <a href="https://www.ecured.cu/Tom%C3%A1s_Romay_y_Chac%C3%B3n">Tomás Romay</a>, <a href="https://www.ecured.cu/F%C3%A9lix_Varela">Félix Varela</a>, <a href="https://www.ecured.cu/%C3%81lvaro_Reynoso_Vald%C3%A9s">Álvaro Reynoso</a> y otros científicos relevantes.</p>
<p>No obstante, puso de relieve la importancia de la ciencia en el devenir histórico de la cultura nacional. La inclusión de los matanceros antes señalados, un tercio del total de personalidades que allí aparecen, fue un acto de justicia. Debemos sentirnos orgullosos por eso.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/matanceros-en-el-libro-la-ciencia-en-cuba/">Matanceros en el libro La Ciencia en Cuba</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/matanceros-en-el-libro-la-ciencia-en-cuba/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La historia de la ciencia en la filatelia cubana</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-historia-de-la-ciencia-en-la-filatelia-cubana/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-historia-de-la-ciencia-en-la-filatelia-cubana/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 04 May 2025 18:30:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[filatelia cubana]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=83274</guid>

					<description><![CDATA[<p>La historia de la ciencia ha estado presente, como temática, en la filatelia cubana. La...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-historia-de-la-ciencia-en-la-filatelia-cubana/">La historia de la ciencia en la filatelia cubana</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>La historia de la ciencia ha estado presente, como temática, en la filatelia cubana.</strong></p>
<p>La filatelia es una afición que se fundamenta en coleccionar sellos postales, de correos y/o estampillas, así como diversos tipos de marcas y sobres, entre otros objetos. Vista la filatelia en un contexto investigativo, puede afirmarse que es una fuente de información que representa parte de la historia nacional o regional. En su contenido, destaca personajes ilustres, monumentos, obras de arte, fauna y flora de un país. Ha servido como un medio que ha recopilado acontecimientos históricos importantes y como tal, es parte de la memoria cultural de la humanidad.</p>
<p>Entre los múltiples temas que la filatelia ha presentado a lo largo de la historia, desde sus inicios en 1840, se incluye la historia de la ciencia. Se considera una vía para materializar el propósito de honrar a los personajes que han propiciado su desarrollo mediante sus aportes y actividad científica. También la emisión de sellos postales ha tenido como objetivo conmemorar el desarrollo de algunas ramas específicas de investigación, el logro de determinados inventos, así como la celebración de descubrimientos célebres, entre otros.</p>
<p>La filatelia cubana posee numerosos ejemplos de emisiones postales dedicadas a la historia de la ciencia , tanto a nivel mundial, como en la propia Cuba.</p>
<h3><strong>La ciencia cubana</strong></h3>
<p>Desde los primeros años de la República a inicios del siglo XX, diferentes emisiones postales rindieron tributo a figuras de la historia patria, que al mismo tiempo eran personalidades relevantes de la ciencia cubana. Fue el caso de <a href="https://www.ecured.cu/F%C3%A9lix_Varela">Félix Varela</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Antonio_Saco">José Antonio Saco</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_de_la_Luz_y_Caballero">José de la Luz y Caballero</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_J._Finlay">Carlos J. Finlay</a> y <a href="https://www.ecured.cu/Enrique_Jos%C3%A9_Varona">Enrique José Varona</a>, entre otros. A su vez, la presencia de la mujer fue casi excepcional. Quizás el sello más representativo en este caso sea el dedicado a la enfermera <a href="https://www.ecured.cu/Victoria_Bru_S%C3%A1nchez">Victoria Brú</a> en 1957. También existió uno de 1938, donde apareció la destacada investigadora María Curie junto a su esposo Pedro Curie, otro que recordó en 1951 a la enfermera estadounidense y mártir de la ciencia, Clara L. Maas y el que rindió homenaje a la educadora María Luisa Dolz en 1954.</p>
<figure id="attachment_83306" aria-describedby="caption-attachment-83306" style="width: 246px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83306 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/estudif182956-1280x1280_0-246x300.jpg" alt="" width="246" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/estudif182956-1280x1280_0-246x300.jpg 246w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/estudif182956-1280x1280_0-123x150.jpg 123w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/estudif182956-1280x1280_0.jpg 418w" sizes="auto, (max-width: 246px) 100vw, 246px" /><figcaption id="caption-attachment-83306" class="wp-caption-text">Sello dedicado a Victoria Brú. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>En 1940 fue recordado el centenario de la publicación del <em>Repertorio Médico Habanero</em>, primera revista médica del país. En cada uno de los dos sellos de la emisión aparecen, en diferente color, la portada de la revista y la imagen de su fundador, el insigne médico <a href="https://www.ecured.cu/Nicol%C3%A1s_Jos%C3%A9_Guti%C3%A9rrez">Nicolás José Gutiérrez</a>. El sesquicentenario de la Sociedad Económica de Amigos del País se hizo presente en 1945. Esta institución realizó, desde finales del siglo XVIII, una destacada contribución al desarrollo económico, científico y social cubano. Sobre Enrique José Varona, a propósito de su centenario, fue emitido un sello en 1950. La figura de Francisco Domínguez Roldán, eminente médico radiólogo y único académico cubano que peleó en las filas del Ejército Libertador, se recordó en un sello de 1958.</p>
<figure id="attachment_83281" aria-describedby="caption-attachment-83281" style="width: 243px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83281 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/185669701_tcimg_E49E5F69-243x300.jpg" alt="" width="243" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/185669701_tcimg_E49E5F69-243x300.jpg 243w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/185669701_tcimg_E49E5F69-121x150.jpg 121w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/185669701_tcimg_E49E5F69.jpg 283w" sizes="auto, (max-width: 243px) 100vw, 243px" /><figcaption id="caption-attachment-83281" class="wp-caption-text">Sello dedicado a Francisco Domínguez Roldán. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Por el 60 aniversario del Museo Antropológico Montané, de la Universidad de La Habana, se hizo una emisión de tres sellos en 1963. Contienen piezas emblemáticas de la institución: un dujo y dos cemís taínos. El ”Bicentenario de <a href="https://www.ecured.cu/Tom%C3%A1s_Romay_y_Chac%C3%B3n">Tomás Romay</a>” se conmemoró en 1964. Además de su silueta y su firma, uno de los sellos de la serie reprodujo la célebre pintura al óleo titulada “Romay vacunando a sus hijos”. Al año siguiente fueron emitidos dos sellos en honor del “Prof. <a href="https://www.ecured.cu/Andr%C3%A9_Voisin">André Voisin</a>”, personalidad de la ciencia francesa que había fallecido inesperadamente en Cuba el año anterior.</p>
<figure id="attachment_83282" aria-describedby="caption-attachment-83282" style="width: 222px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83282 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172313-222x300.jpg" alt="" width="222" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172313-222x300.jpg 222w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172313-111x150.jpg 111w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172313.jpg 368w" sizes="auto, (max-width: 222px) 100vw, 222px" /><figcaption id="caption-attachment-83282" class="wp-caption-text">Sellos dedicados a André Voisin. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>En 1965 se emitió la serie “Cincuenta aniversario de la muerte de Finlay”, que tuvo siete sellos. Todos representaron aspectos esenciales de la vida y obra del genial médico cubano. Además de su retrato y el de su fiel amigo, el doctor <a href="https://www.ecured.cu/Claudio_Delgado_Amestoy">Claudio Delgado</a>, aparecen su firma, un ejemplar del mosquito <em>Aedes aegypti</em> y su microscopio. También dos obras de arte: el monumento a Finlay esculpido por <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Jos%C3%A9_Sicre">Juan José Sicre</a> y la pintura <em>Triunfo de Finlay</em>, de <a href="https://www.ecured.cu/Esteban_Valderrama_Pe%C3%B1a">Esteban Valderrama</a>.</p>
<figure id="attachment_83283" aria-describedby="caption-attachment-83283" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83283 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172241-300x199.jpg" alt="" width="300" height="199" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172241-300x199.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172241-150x100.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_172241.jpg 546w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83283" class="wp-caption-text">Dos de los sellos dedicados a Carlos J. Finlay en 1965. Colección del autor.</figcaption></figure>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="sx5j8yrfda"><p><a href="https://www.tvyumuri.cu/resena/el-triunfo-de-finlay-en-el-pincel-de-esteban-valderrama/">El triunfo de Finlay en el pincel de Esteban Valderrama</a></p></blockquote>
<p><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«El triunfo de Finlay en el pincel de Esteban Valderrama» — TV Yumurí" src="https://www.tvyumuri.cu/resena/el-triunfo-de-finlay-en-el-pincel-de-esteban-valderrama/embed/#?secret=cJ9UKUPCdv#?secret=sx5j8yrfda" data-secret="sx5j8yrfda" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<figure id="attachment_83284" aria-describedby="caption-attachment-83284" style="width: 203px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83284 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201258-203x300.jpg" alt="" width="203" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201258-203x300.jpg 203w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201258-101x150.jpg 101w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201258.jpg 228w" sizes="auto, (max-width: 203px) 100vw, 203px" /><figcaption id="caption-attachment-83284" class="wp-caption-text">Uno de los sellos de la serie dedicada a la Sociedad Espeleológica de Cuba. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Se dedicó una emisión, en 1970, al XXX aniversario de la Sociedad Espeleológica de Cuba, fundada en 1940 por un grupo de científicos,que encabezó <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_N%C3%BA%C3%B1ez_Jim%C3%A9nez">Antonio Núñez Jiménez</a>. Consta de siete sellos, que en todos los casos reproducen pictografías halladas en cuevas cubanas. “X Aniversario de la Academia de Ciencias de Cuba”, de 1972 tuvo un sello. En él se representó el Capitolio Nacional, en ese momento sede de la Academia de Ciencias de Cuba y del Museo de Historia Natural <a href="https://www.ecured.cu/Felipe_Poey">Felipe Poey</a>.</p>
<figure id="attachment_83285" aria-describedby="caption-attachment-83285" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83285 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201017-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201017-300x200.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201017-150x100.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201017.jpg 618w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83285" class="wp-caption-text">Sello por el X Aniversario de la Academia de Ciencias de Cuba. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>La serie “Centenario de la muerte de <a href="https://www.ecured.cu/Ram%C3%B3n_de_la_Sagra_Periz">Ramón de la Sagra</a>”, con ocho sellos que traen igual número de ilustraciones de aves, se emitió en 1971. Estas imágenes, de excepcional belleza, fueron tomadas de la parte dedicada a este grupo zoológico en el tercer tomo de la monumental obra <em>Historia Física, Política y Natural de la Isla de Cuba</em>. Aparecen, además, en el libro <em>Álbum de aves cubanas reunidas durante el viage de Dr. Ramón de la Sagra</em> (1842).</p>
<figure id="attachment_83287" aria-describedby="caption-attachment-83287" style="width: 253px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83287 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201213-253x300.jpg" alt="" width="253" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201213-253x300.jpg 253w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201213-127x150.jpg 127w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201213.jpg 359w" sizes="auto, (max-width: 253px) 100vw, 253px" /><figcaption id="caption-attachment-83287" class="wp-caption-text">Uno de los sellos de la serie sobre Ramón de la Sagra. Colección del autor.</figcaption></figure>
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="HDTfwOHmvC"><p><a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-obra-monumental-de-ramon-de-la-sagra-sobre-la-naturaleza-cubana/">La obra monumental de Ramón de la Sagra sobre la naturaleza cubana</a></p></blockquote>
<p><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«La obra monumental de Ramón de la Sagra sobre la naturaleza cubana» — TV Yumurí" src="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-obra-monumental-de-ramon-de-la-sagra-sobre-la-naturaleza-cubana/embed/#?secret=5MO8ktIjnv#?secret=HDTfwOHmvC" data-secret="HDTfwOHmvC" width="600" height="338" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe></p>
<figure id="attachment_83288" aria-describedby="caption-attachment-83288" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83288 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162936-300x205.jpg" alt="" width="300" height="205" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162936-300x205.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162936-150x102.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162936.jpg 444w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83288" class="wp-caption-text">De la serie de 1974 en homenaje a Felipe Poey. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Se dedicó en 1958 una emisión a Felipe Poey, integrada por once sellos. “175 aniversario del natalicio de Felipe Poey”, de 1974, incluyó seis sellos y una hoja filatélica. Representaban dos especies de peces, dos de caracoles e igual número de mariposas. Con ellos, se rindió homenaje a los trabajos científicos del sabio naturalista cubano en el estudio de la fauna cubana.</p>
<figure id="attachment_83289" aria-describedby="caption-attachment-83289" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83289 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_161617-300x270.jpg" alt="" width="300" height="270" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_161617-300x270.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_161617-150x135.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_161617.jpg 456w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83289" class="wp-caption-text">Sellos dedicados a Juan Tomás Roig. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Seis diferentes especies de plantas cubanas se representaron en los seis sellos de la serie “Centenario del nacimiento de <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Tom%C3%A1s_Roig">Juan Tomás Roig</a>”, de 1977. Fue un hermoso homenaje a alguien que comenzó su vida de obrero tabaquero y la culminó como un botánico consagrado. Alguien que legó a los cubanos un ejemplo de modestia y ciencia. En el año 2000 se perpetuó, en un sello, el “Centenario del Natalicio de José de la Luz y Caballero”.</p>
<figure id="attachment_83290" aria-describedby="caption-attachment-83290" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83290 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/39425-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/39425-300x200.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/39425-150x100.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/39425.jpg 605w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83290" class="wp-caption-text">Sello por el bicentenario de José de la Luz y Caballero. Colección del autor.</figcaption></figure>
<h3><strong>La ciencia mundial</strong></h3>
<p>Antes de 1959 la presencia de la historia de la ciencia mundial en la filatelia cubana fue muy escasa. Pueden ser puestos como ejemplos el que representó a Pedro y María Curie, ya mencionado, y el que se dedicó, en 1956, al físico e inventor estadounidense Benjamín Franklin.</p>
<figure id="attachment_83333" aria-describedby="caption-attachment-83333" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83333 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/353707848_tcimg_55E9F3FD-300x170.jpg" alt="" width="300" height="170" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/353707848_tcimg_55E9F3FD-300x170.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/353707848_tcimg_55E9F3FD-150x85.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/353707848_tcimg_55E9F3FD.jpg 720w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83333" class="wp-caption-text">Sello y sobre de primer día dedicado a Benjamín Franklin. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Una de las emisiones postales cubanas más hermosas, que se relacionan con la historia de la ciencia, fue “Bicentenario del nacimiento de <a href="https://www.ecured.cu/Alejandro_de_Humboldt">Alejandro de Humboldt</a>. 1769-1969”. Mostró, en sellos de vivos colores, ejemplares de la fauna americana: la anguila de Surinam, el mono dormilón del Amazonas y el cóndor de los Andes. Además, aparecen el rostro del científico alemán y la portada de su <em>Ensayo político sobre la Isla de Cuba</em>.</p>
<figure id="attachment_83291" aria-describedby="caption-attachment-83291" style="width: 164px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83291 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162125-164x300.jpg" alt="" width="164" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162125-164x300.jpg 164w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162125-82x150.jpg 82w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250502_162125.jpg 269w" sizes="auto, (max-width: 164px) 100vw, 164px" /><figcaption id="caption-attachment-83291" class="wp-caption-text">Serie por el bicentenario de Alejandro de Humboldt. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Una primera emisión fue “Cosmonautas soviéticos”, de 1963, con cinco sellos. “Historia del Cosmos”, con siete sellos en 1972, rindió tributo a <a href="https://www.ecured.cu/Yuri_Gagarin">Yuri Gagarin</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Valentina_Tereshkova">Valentina Tereshkova</a> y otras personalidades soviéticas destacadas en la conquista del espacio. Además, mostró imágenes de la tecnología espacial, como el primer satélite Sputnik y el Lunajov, vehículo lunar. Acerca del “X Aniversario del hombre en el espacio” se emitieron en 1971 siete sellos y por los quince años de igual acontecimiento, seis sellos en 1976. En 1988 se hizo una emisión similar, titulada “Día de la Cosmonáutica”, con ocho sellos.</p>
<figure id="attachment_83292" aria-describedby="caption-attachment-83292" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83292 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201130-300x180.jpg" alt="" width="300" height="180" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201130-300x180.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201130-150x90.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201130.jpg 652w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83292" class="wp-caption-text">El Lunajov en la serie de 1972 dedicada al cosmos. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Se homenajeó en 1973 el “Centenario de la Organización Meteorológica Mundial”, con cuatro sellos. Esta emisión reprodujo cuatro pinturas del español <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Madrazo_y_Kuntz">Juan Madrazo</a>, llamadas “Alegorías”, sobre cada una de las estaciones del año. Ese propio año se rindió tributo al “500 aniversario del nacimiento de <a href="https://www.ecured.cu/Nicol%C3%A1s_Cop%C3%A9rnico">Nicolás Copérnico</a>”. La obra del gran físico y astrónomo polaco se recordó en tres sellos y una hoja filatélica.</p>
<figure id="attachment_83293" aria-describedby="caption-attachment-83293" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83293 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250430_120416-300x66.jpg" alt="" width="300" height="66" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250430_120416-300x66.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250430_120416-150x33.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250430_120416-768x169.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250430_120416.jpg 875w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83293" class="wp-caption-text">Las alegorías a las cuatro estaciones en las serie por el centenario de la Organización Meteorológica Mundial. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>“Celebridades de la ciencia”, emitida en 1993, fue una serie dedicada a recordar científicos relevantes del mundo. Además del cubano Carlos J. Finlay, fueron incluidos Emilio Roux, <a href="https://www.ecured.cu/Ivan_Petrovich_Pavlov">Ivan P. Pavlov</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Louis_Pasteur">Louis Pasteur</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Santiago_Ram%C3%B3n_y_Cajal">Santiago Ramón y Cajal</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Sigmund_Freud">Sigmund Freud</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Wilhelm_R%C3%B6ntgen">Wilhelm Roentgen</a> y <a href="https://www.ecured.cu/Joseph_Lister">Joseph Lister</a>.</p>
<figure id="attachment_83294" aria-describedby="caption-attachment-83294" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83294 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/epidemiologo-cubano-carlos-juan-finlay-reconocido-como-pionero-en-la-investigacion-de-fiebre-amarilla-madrid-spain-julio-el-190768769-300x244.jpg" alt="" width="300" height="244" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/epidemiologo-cubano-carlos-juan-finlay-reconocido-como-pionero-en-la-investigacion-de-fiebre-amarilla-madrid-spain-julio-el-190768769-300x244.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/epidemiologo-cubano-carlos-juan-finlay-reconocido-como-pionero-en-la-investigacion-de-fiebre-amarilla-madrid-spain-julio-el-190768769-150x122.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/epidemiologo-cubano-carlos-juan-finlay-reconocido-como-pionero-en-la-investigacion-de-fiebre-amarilla-madrid-spain-julio-el-190768769.jpg 461w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83294" class="wp-caption-text">Carlos J. Finlay en la serie “Celebridades de la ciencia”. Colección del autor.</figcaption></figure>
<h3><strong>Presencia de Matanzas</strong></h3>
<p>Con motivo del cincuentenario de la República, en 1952, se emitió un sello donde aparecen cuatro eminentes médicos cubanos. Entre ellos, además de Carlos J. Finlay y Enrique Núñez, están dos matanceros: <a href="https://www.ecured.cu/Enrique_Barnet_Roque_de_Escobar">Enrique B. Barnet</a> y <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Guiteras">Juan Guiteras</a>.</p>
<figure id="attachment_83295" aria-describedby="caption-attachment-83295" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83295 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/472718579_915125717273459_3619774010625735678_n-300x225.jpg" alt="" width="300" height="225" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/472718579_915125717273459_3619774010625735678_n-300x225.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/472718579_915125717273459_3619774010625735678_n-150x113.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/472718579_915125717273459_3619774010625735678_n.jpg 575w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83295" class="wp-caption-text">Los matanceros Enrique B. Barnet y Juan Guiteras en un sello de 1952. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>El destacado médico <a href="https://www.ecured.cu/%C3%81ngel_Arturo_Aball%C3%AD">Ángel Arturo Aballí</a>, figura relevante de la pediatría cubana, se incluyó en una emisión de 1958 sobre personalidades cubanas que habían sobresalido en las ciencias y las artes, con un sello de 4 centavos.</p>
<figure id="attachment_83296" aria-describedby="caption-attachment-83296" style="width: 248px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83296 size-full" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/293737568.jpg" alt="" width="248" height="266" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/293737568.jpg 248w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/293737568-140x150.jpg 140w" sizes="auto, (max-width: 248px) 100vw, 248px" /><figcaption id="caption-attachment-83296" class="wp-caption-text">Ángel Arturo Aballí en un sello de 1958. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>En los dos sellos de “Pioneros del aire”, de 1970, aparecen <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Domingo_Blin%C3%B3">José Domingo Blinó</a> y Adolfo Theodore. Este último hizo una ascensión en globo en La Habana en 1830. Sobre este hecho histórico el propio Theodore publicó en Matanzas el libro: <em>Relación de todo lo precedido, acompañado y seguido a la primera ascensión aerostática de Adolfo Theodore, ejecutada en la Habana el día 30 de mayo de 1830 en celebridad de nuestro católico monarca el Sr. Fernando VII</em> (1830).</p>
<figure id="attachment_83297" aria-describedby="caption-attachment-83297" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83297 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201342-300x196.jpg" alt="" width="300" height="196" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201342-300x196.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201342-150x98.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_201342.jpg 480w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83297" class="wp-caption-text">Adolfo Theodore en la serie «Pioneros del aire». Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>La obra del naturalista y ornitólogo alemán <a href="https://www.ecured.cu/Juan_Gundlach">Juan Cristóbal Gundlach</a>, quien vivió en Matanzas por varias décadas, ha sido homenajeada en varias ocasiones con emisiones cubanas de sellos postales. “Mariposas de Gundlach” (1972) tuvo siete sellos. En 1986 se le rindió similar homenaje con la serie “90 aniversario de la muerte de Juan C. Gundlach”, de seis sellos, que tuvo en cuenta su obra dedicada a las aves. Mientras que, con motivo del centenario de su muerte, en 1996, también se hizo una emisión postal dedicada a sus estudios sobre la ornitofauna cubana.</p>
<figure id="attachment_83298" aria-describedby="caption-attachment-83298" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83298 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/482496412_tcimg_22F4D4A3-300x148.jpg" alt="" width="300" height="148" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/482496412_tcimg_22F4D4A3-300x148.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/482496412_tcimg_22F4D4A3-150x74.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/482496412_tcimg_22F4D4A3.jpg 600w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83298" class="wp-caption-text">Serie “90 aniversario de la muerte de Juan C. Gundlach”. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>La “Evolución del ferrocarril” tuvo cinco sellos en 1975 y representó el desarollo de este medio de transporte en Cuba. En todos aparecen locomotoras de diversas épocas. Entre ellas la conocida como “La Junta”, que se encuentra en el Museo del Ferrocarril en La Habana. Esta célebre máquina se fabricó en 1842 y llegó a Matanzas en enero de 1843. Prestó servicios en el ferrocarril matancero hasta 1890. Es la más antigua que se conserva en Cuba y América Latina.</p>
<figure id="attachment_83299" aria-describedby="caption-attachment-83299" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83299 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_200746-300x201.jpg" alt="" width="300" height="201" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_200746-300x201.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_200746-150x101.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20250501_200746.jpg 548w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83299" class="wp-caption-text">Locomotora «La Junta» en un sello de 1975. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>A propósito del centenario del nacimiento del científico matancero <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_de_la_Torre">Carlos de la Torre</a>, fueron emitidos cuatro sellos en 1958. Uno reproduce una de sus fotografías más conocidas, mientras que los otros reflejan su amplio quehacer investigativo. Lo hacen con imágenes de la reconstrucción del <em>Megalocnus rodens</em>, una especie de <em>Polymita</em> y el molusco fósil <em>Ammonites</em>.</p>
<figure id="attachment_83300" aria-describedby="caption-attachment-83300" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83300 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/389252984_482217059_tcimg_0F5B70B3-300x164.jpg" alt="" width="300" height="164" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/389252984_482217059_tcimg_0F5B70B3-300x164.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/389252984_482217059_tcimg_0F5B70B3-150x82.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/389252984_482217059_tcimg_0F5B70B3.jpg 748w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83300" class="wp-caption-text">Serie emitida por el centenario de Carlos de la Torre. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>Una emisión en homenaje al 150 aniversario de la misma efemérides se realizó en 2008. Los seis sellos que la integran traen la imagen del sabio malacólogo con igual número de bellas conchas de caracoles del género Polymita, uno de los más estudiados por De la Torre. La hoja filatélica muestra, en cambio, a Don Carlos con una especie de Liguus.</p>
<figure id="attachment_83301" aria-describedby="caption-attachment-83301" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83301 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/cuba-2008-correo-n-04586-91-mnh-150-aniv-del-nacimiento-de-carlos-d-ela-torre-6sellos-300x134.jpg" alt="" width="300" height="134" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/cuba-2008-correo-n-04586-91-mnh-150-aniv-del-nacimiento-de-carlos-d-ela-torre-6sellos-300x134.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/cuba-2008-correo-n-04586-91-mnh-150-aniv-del-nacimiento-de-carlos-d-ela-torre-6sellos-150x67.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/cuba-2008-correo-n-04586-91-mnh-150-aniv-del-nacimiento-de-carlos-d-ela-torre-6sellos.jpg 519w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83301" class="wp-caption-text">Serie dedicada a Carlos de la Torre en 2008. Colección del autor.</figcaption></figure>
<p>La historia de la ciencia ha estado presente en la filatelia cubana. Este es un ejemplo de la integración de ciencia y arte, que convierte a los sellos postales en verdaderos testimonios del esfuerzo humano por desentrañar los misterios de la naturaleza y la sociedad. En Cuba hay numerosos ejemplos de sellos dedicados a este tema y también la historia de la ciencia en Matanzas tiene su espacio.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-historia-de-la-ciencia-en-la-filatelia-cubana/">La historia de la ciencia en la filatelia cubana</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-historia-de-la-ciencia-en-la-filatelia-cubana/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Medicina, ciencias naturales y patriotismo en Federico Gálvez Alfonso</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/medicina-ciencias-naturales-y-patriotismo-en-federico-galvez-alfonso/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/medicina-ciencias-naturales-y-patriotismo-en-federico-galvez-alfonso/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 02 May 2025 18:31:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Federico Gálvez Alfonso]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la medicina]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=83221</guid>

					<description><![CDATA[<p>El matancero Federico Gálvez Alfonso, quien se destacó como cirujano, fue una personalidad relevante en...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/medicina-ciencias-naturales-y-patriotismo-en-federico-galvez-alfonso/">Medicina, ciencias naturales y patriotismo en Federico Gálvez Alfonso</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El matancero Federico Gálvez Alfonso, quien se destacó como cirujano, fue una personalidad relevante en la historia de la medicina cubana.</strong></p>
<p>En una tierra matancera que fue cuna de varias figuras destacadas de la historia de Cuba, Sabanilla del Encomendador, nació <a href="https://www.ecured.cu/Federico_G%C3%A1lvez_y_Alfonso">Federico Gálvez Alfonso</a>, el 2 de mayo de 1829. Formó parte de una familia ilustre, donde también sobresalieron sus hermanos, el político José María Gálvez (1835-1906) y el educador y jurista Jesús Benigno Gálvez (1838-1894).</p>
<p>Cursó estudios en el Colegio La Empresa, la célebre escuela de Matanzas. Alcanzó el grado de bachiller en la Facultad de Filosofía de la Universidad de la Habana en 1847. Cursó la carrera de medicina en este centro hasta 1851 en que se trasladó a París, Francia. Se graduó en este país el 8 de mayo de 1855 y revalidó su título en La Habana. Su tesis tuvo como título <em>De l’opération cesarennie</em> y se publicó como libro ese propio año.</p>
<p><strong>El médico</strong></p>
<p>Ya en Cuba, Federico Gálvez Alfonso inició lo que sería una larga y fructífera carrera como médico. En marzo de 1858 formó parte del cuerpo de redactores de la <em>Revista Médica de la Isla de Cuba</em>. En esta publicación, que sólo duró ocho meses y fue auspiciada por la Universidad de La Habana, dio a conocer sus primeros trabajos como médico. Entre ellos “Hemorragia umbilical” (1858), “Hidrocele” (1858) y “Reumatismo articular agudo tratado por el sulfato de quinina” (1858).</p>
<p>También apareció en estas páginas el reporte “Envenenamiento por medio de la decocción de hojas y frutos de dátura estramonio (chamico). Curación por medio de una infusión de café y de limonadas acéticas” (1858). Lo mismo sucedió con “Elefantiasis del cuero cabelludo exacerbado por un vicio sifilítico, tomado por absceso pericraniano incidido y punzado. Curación por medio de tratamiento específico” (1858).</p>
<p>Además, publicó “Curiosa observación de un caso de cicatrices de viruelas, convertidas en tumores fibro-celulares con predominio del elemento epitelial. Extirpación de dos de esos tumores con el magullador (écrasseur) de Chasaignac; reproducciones de ellos al cabo de un tiempo” (1858). La “Observación de un caso de elefantiasis del escroto, acompañada de algunas reflexiones sobre esta enfermedad” (1858), la editó además en forma de libro. Por último, realizó un comentario bibliográfico acerca del libro <em>De la causa inmediata y del tratamiento específico de la tisis pulmonar y de las enfermedades tuberculosas</em>, de Francis Churchill.</p>
<figure id="attachment_83229" aria-describedby="caption-attachment-83229" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83229 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1887-junio-26-300x127.jpg" alt="" width="300" height="127" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1887-junio-26-300x127.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1887-junio-26-150x63.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1887-junio-26.jpg 478w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-83229" class="wp-caption-text">Anuncio de la consulta de Federico Gálvez Alfonso, que aparece en el Diario de la Marina, 26 de junio de 1887. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Federico Gálvez Alfonso estuvo entre los hombres de ciencia escogidos el 3 de marzo de 1861, para fundar la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana, lo cual tuvo lugar el 19 de mayo de 1861. Emigrado tras el inicio de la Guerra de los Diez Años, perdió la condición de académico. Al volver a Cuba, reingresó como académico de número el 23 de octubre de 1881. Pasó a la categoría de académico honorario el 28 de octubre de 1888. En la sesión de reincorporación a la Real Academia, 8 de enero de 1882, expresó con emoción</p>
<blockquote><p>“…que, a pesar de esa ausencia, siempre tuvo presente a la Academia; que no cree que esta necesite de sus fuerzas y conocimientos; pero sí puede poner a su disposición la mayor voluntad para servirla en cuanto le sea posible”.</p></blockquote>
<p>En esta institución, Federico Gálvez Alfonso formó parte de la Sección de Medicina y Cirugía, e integró la Comisión de Medicina Legal e Higiene Pública. Varias de las investigaciones que realizó aparecieron publicadas en el primer tomo del libro <em>Trabajos de la Comisión de Medicina legal e Higiene pública de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales desde su fundación</em> (1872). Se desempeñó por breve tiempo como catedrático sustituto de Fisiología y Patología General e Higiene en la Universidad de La Habana, pero no pudo continuar por no tener su título refrendado por el gobierno español. También fue profesor del cuerpo de Sanidad Militar de La Habana.</p>
<p>Reconocido como un gran cirujano, se le adjudican las primeras grandes operaciones realizadas en Cuba. La tesis para el doctorado que presentó en 1855 se considera el primer trabajo de un cubano acerca de la cesárea como proceder quirúrgico. Realizó la primera talla perineal por cálculo en 1856. Esta consistió en hacer una incisión en el vientre del paciente para extraer cálculos. La falta de desarrollo en las técnicas de asepsia y anestesia, hacían de esta intervención un procedimiento delicado, que Federico Gálvez Alfonso coronó con el éxito. Dos años después, en 1858, operó de forma feliz una elefantiasis escrotal. Un año antes había publicado el folleto <em>Observaciones de un caso de elefantiasis del escroto, acompañada de algunas reflexiones sobre esta enfermedad</em> (1857).</p>
<p>Colaboró en los <em>Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana</em>, donde dio a conocer numerosos informes médico-legales sobre las causas de la muerte de personas en diversas circunstancias. Además, publicó “Ruptura del pulmón derecho a consecuencia de una contusión violenta, sin fractura de los huesos ni dislaceración de las partes blancas que constituyen la caja torácica; muerte instantánea; autopsia cadavérica” (1894).</p>
<figure id="attachment_83232" aria-describedby="caption-attachment-83232" style="width: 180px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83232 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/De_la_degenerescence_physique_et_.Verde_Delisle_bpt6k5755970c_12-1-180x300.jpeg" alt="" width="180" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/De_la_degenerescence_physique_et_.Verde_Delisle_bpt6k5755970c_12-1-180x300.jpeg 180w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/De_la_degenerescence_physique_et_.Verde_Delisle_bpt6k5755970c_12-1-90x150.jpeg 90w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/De_la_degenerescence_physique_et_.Verde_Delisle_bpt6k5755970c_12-1.jpeg 344w" sizes="auto, (max-width: 180px) 100vw, 180px" /><figcaption id="caption-attachment-83232" class="wp-caption-text">Portada del libro escrito por el médico francés Henri Verdé-Delisle, que supuestamente fue traducido por Federico Gálvez Alfonso. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Para su desempeño profesional le ayudó el dominio de varios idiomas. En varias fuentes se afirma que tradujo al español el libro <em>De la dégénérescence physique et morale de l&#8217;espèce humaine déterminée par le vaccin</em> (1855), escrito por el médico francés Henri Verdé-Delisle. No obstante, la traducción que se conoce de este libro fue la que realizó el médico español Félix Guerro Vidal en 1856.</p>
<p><strong>El naturalista</strong></p>
<p>Además de su labor como médico, Federico Gálvez Alfonso abordó otros temas relacionados con la investigación científica. Entre ellos estuvieron las ciencias naturales y la agricultura.</p>
<p>Un ejemplo aparece en el segundo tomo del <em>Tesoro del agricultor cubano</em> (1886), donde se incluyó el “Manual del Apicultor, traducido del inglés por el doctor Federico Gálvez”. De acuerdo a las pesquisas realizadas, quizás el texto base haya sido alguna edición del <em>Manual of the Apiary</em> (1876), publicado por A. J. Cook, del Michigan State Agricultural College. Al presentar esta obra, <a href="https://www.ecured.cu/Francisco_Javier_Balmaseda">Francisco Javier Balmaseda</a> planteó que Gálvez había realizado su traducción</p>
<blockquote><p>“…al español hace algunos años en New-York para su uso, proponiéndose fundar en esta Isla, como está fundando, un colmenar bajo las reglas allí prescritas, y olvidó mencionar el autor, digno ciertamente de los mayores aplausos”.</p></blockquote>
<p>También en este mismo volumen, se publicó “Opinión del Dr. D. Federico Gálvez, médico y entomólogo”, acerca de la célebre enfermedad de los cocoteros que hacía estragos en la región oriental de Cuba. En relación con las investigaciones que realizó, escribió Francisco Javier Balmaseda:</p>
<blockquote><p>“El Sr. Dr. D. Federico Gálvez, médico cirujano de merecido renombre, que se dedica con éxito al estudio de la historia natural, ha descubierto en las partes blandas del cocotero un Hemíptero microscópico, cuya hembra penetrando por las telas o cañamazos que cubren la base de la penca, se adhiere a las partes tiernas del bulbo, suelta las patas, queda allí enclavada y chupando y segrega una sustancia córnea con la que construye una cubierta bajo la cual se alberga con su dilatada prole. El macho se envuelve en un capullo hasta su completa metamorfosis, tiene alas y vuela durante los crepúsculos tanto matutinos como vespertinos. Créelo el Sr. Gálvez una variedad del Coccus (cochinilla) que persigue al naranjo y sus congéneres, y es inútil decir que se presenta en cada cocotero por millones de millones”.</p></blockquote>
<p>Acerca del tema, Federico Gálvez Alfonso participó en varias discusiones en el seno de la Real Academia de Ciencias de La Habana. En una de ellas disertó con un “Discurso sobre la enfermedad de los cocoteros” (1881), que fue considerado por <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_Manuel_Trelles">Carlos Manuel Trelles</a> como “…erudito y de positivo mérito científico”.</p>
<p>Otro ejemplo de sus estudios sobre ciencias naturales fue el trabajo “Curioso caso de anomalía notada en un chivo”, escrito en 1862, pero publicado en 1865. Este caso de teratología de los órganos reproductivos, le permitió hacer consideraciones valiosas para la ciencia:</p>
<blockquote><p>“La naturaleza, que rige todos sus actos por leyes inmutables, parece complacerse a veces en ocultarlas, presentando fenómenos que se apartan tanto de lo normal, que casi pudieran inclinar nuestro espíritu a la negación de semejantes leyes, si un estudio más detenido no viniese luego a demostrar que semejantes fenómenos, lejos de oscurecer la ley, la ponen más evidente sirviéndole de pruebas”.</p></blockquote>
<p><strong>El patriota</strong></p>
<p>Tras el inicio de la Guerra de los Diez Años, Federico Gálvez Alfonso emigró a Estados Unidos en 1869. Era un paso consecuente con su condición de defensor de la independencia de Cuba. Por ese motivo fue condenado a muerte en garrote vil y sufrió el embargo de sus bienes en abril de 1869. Regresó brevemente a La Habana en 1871, bajo vigilancia, y después retornó al seno de la emigración patriótica.</p>
<p>En Nueva York ejerció la profesión médica, profundizó sus conocimientos y se puso al tanto de los últimos procederes quirúrgicos. Es conocido que cuando falleció <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Antonio_P%C3%A1ez">José Antonio Páez</a>, héroe de la independencia de Venezuela, el 6 de mayo de 1873, su cuerpo fue embalsamado por Federico Gálvez Alfonso. Incluso, junto a Juan M. Macías e Hilario Cisneros, conformó la comisión de patriotas cubanos que dio la última despedida al ilustre prócer. Por aquellos días era el presidente de la Junta Revolucionaria de Nueva York. De esta etapa también se destacó otro hecho relevante, al brindar su apoyo al general <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_Maceo_Grajales">Antonio Maceo</a> a propósito de conocerse los hechos de la Protesta de Baraguá.</p>
<figure id="attachment_83225" aria-describedby="caption-attachment-83225" style="width: 193px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Noticia.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83225 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Noticia-193x300.jpg" alt="" width="193" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Noticia-193x300.jpg 193w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Noticia-97x150.jpg 97w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Noticia.bmp 331w" sizes="auto, (max-width: 193px) 100vw, 193px" /></a><figcaption id="caption-attachment-83225" class="wp-caption-text">Noticia de la muerte de Federico Gálvez Alfonso, publicada en el Diario de la Marina, el 22 de enero de 1889. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p><strong>La muerte en La Habana</strong></p>
<p>Al regresar a Cuba tras el fin de la guerra, Federico Gálvez Alfonso se consagró a su actividad como médico-cirujano. Al parecer realizó viajes a Estados Unidos de forma periódica. En los últimos años de su vida permaneció largas temporadas alejado de la ciudad, afectado por la enfermedad que finalmente lo llevó a la tumba. Aunque algunas fuentes señalan que murió en Nueva York, la realidad es que este hecho sucedió en La Habana, el 21 de enero de 1889. Así lo reflejó la prensa de la época:</p>
<blockquote><p>“El Dr. Gálvez había residido largo tiempo en París y en los Estados Unidos, disfrutando en esos países de una envidiable reputación, consolidada en esta Isla por numerosas y afortunadas operaciones quirúrgicas. Su pérdida es no menos sensible que para su familia, para la ciencia, y afecta también a los pobres, de quienes fue generoso amigo”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_83226" aria-describedby="caption-attachment-83226" style="width: 205px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Esquela.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-83226 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Esquela-205x300.jpg" alt="" width="205" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Esquela-205x300.jpg 205w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Esquela-102x150.jpg 102w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Esquela.bmp 320w" sizes="auto, (max-width: 205px) 100vw, 205px" /></a><figcaption id="caption-attachment-83226" class="wp-caption-text">Esquela mortuoria de Federico Gálvez Alfonso, publicada en el Diario de la Marina, el 22 de enero de 1889. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>En la Real Academia de Ciencias de La Habana, al valorar la personalidad del ilustre científico fallecido, el doctor <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Ignacio_Torralbas_Manresa">José I. Torralbas</a> consideró a Federico Gálvez Alfonso uno de los “…más apreciables miembros de la institución…”. Alguien que había “…brillado con indiscutible mérito…”.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/medicina-ciencias-naturales-y-patriotismo-en-federico-galvez-alfonso/">Medicina, ciencias naturales y patriotismo en Federico Gálvez Alfonso</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/medicina-ciencias-naturales-y-patriotismo-en-federico-galvez-alfonso/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sebastián Alfredo de Morales, nuestro botánico, patriota y poeta</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/tvyumuri/sebastian-alfredo-de-morales-nuestro-botanico-patriota-y-poeta/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/tvyumuri/sebastian-alfredo-de-morales-nuestro-botanico-patriota-y-poeta/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 24 Apr 2025 17:28:41 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[tvyumuri]]></category>
		<category><![CDATA[botánica en Cuba]]></category>
		<category><![CDATA[botánica en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Sebastián Alfredo de Morales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=82763</guid>

					<description><![CDATA[<p>El botánico, naturalista y médico Sebastián Alfredo de Morales es una personalidad esencial en la...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/tvyumuri/sebastian-alfredo-de-morales-nuestro-botanico-patriota-y-poeta/">Sebastián Alfredo de Morales, nuestro botánico, patriota y poeta</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El botánico, naturalista y médico Sebastián Alfredo de Morales es una personalidad esencial en la historia de la ciencia matancera.</strong></p>
<p>No existe consenso en relación con la fecha de nacimiento de <a href="https://www.ecured.cu/Sebasti%C3%A1n_Alfredo_de_Morales_Gonz%C3%A1lez">Sebastián Alfredo de Morales y González</a>. Para algunos biógrafos fue en 1820, pero la mayoría afirma que ocurrió en 1823. El historiador Herminio Portell Vilá aseguró que la correcta era 1818. Lo cierto es que era habanero y su padre fue el destacado botánico Sebastián María Morales, autor de “Ensayos descriptivos de algunas plantas de esta Isla, que crecen espontáneas en las inmediaciones de la Habana” (1838).</p>
<p>Sebastián Alfredo de Morales se radicó en Matanzas desde muy joven y en esta ciudad, que consideró su cuna, ejerció como periodista y profesor. Fue redactor principal de la <em>Aurora de Matanzas</em> de 1842 a 1844, donde utilizó el pseudónimo <em>Lince</em>. Fueron célebres los artículos que publicó en este periódico contra el vicio de los juegos de azar, en particular las peleas de gallos.</p>
<h3><strong>El proscripto errante</strong></h3>
<p>Debido a la amistad que tuvo con el poeta Plácido se vio complicado en el proceso por la Conspiración de la Escalera. Después se involucró en las conspiraciones de <a href="https://www.ecured.cu/Narciso_L%C3%B3pez">Narciso López</a>. En 1849 fue procesado por sus ideas anticolonialistas, condenado a ocho años de confinamiento deportado a España. Al año siguiente viajó a Filipinas. Acerca de la primera vez que salió de Cuba, escribió:</p>
<blockquote><p>“Aquel fue uno de los días más grandes y terribles de mi vida… fue un día de prueba, y sin embargo mi corazón estaba tranquilo”.</p>
<p>“El buque me conducía a Europa, para ser lanzado después a más remotas regiones, se escondía volando en los mares; el cielo y la tierra daban vuelta en derredor mido, y las azuladas montañas de mi patria, coronadas de sus palmas augustas, hundíanse en el lejano horizonte, como si el océano se las tragase”.</p>
<p>“Cuba al se alejó de mí: sus montes y sus bosques de eterna verdura, sus rocas y sus playas y toda su imponente majestad se borraron a mi vista, así como una ciudad escrita en las arenas mojadas y sorbidas por las ondas re sonantes del mar empujadas por el plenilunio”.</p></blockquote>
<p>Tras la estancia en Filipinas hizo un amplio periplo por países de Asia y África. Estuvo en Japón, Malasia, Ceylán y la India. También visitó Egipto. Varias de las experiencias que vivió las narró en los artículos Fragmento sacado de mi <em>Libro de viajes</em>” (1857), en <em>Aguinaldo Habanero</em> y “Diario de un viajero” (1860), en la revista <em>Liceo de Matanzas</em>. “Páginas de mis memorias” (1895), apareció en el <em>Álbum de las Damas</em>.</p>
<p>Este recorrido le permitió ampliar su formación científica como botánico y naturalista. Ejemplo de ellos son los trabajos que publicó después de regresar a Cuba en 1857. Fue el caso de “Fenómeno dióptrico del desierto de Suez (Espejismo o mirage)”, que apareció en el <em>Anuario de la Sección de Ciencias Físicas y Naturales del Liceo de Matanzas</em> (1866) y en <em>El Pensamiento</em> (1879). En el <em>Anuario</em> también dio a conocer “Fenómeno meteórico del Mar Rojo”.</p>
<p>Estuvo entre los matanceros firmantes, en 1865, de una carta a Francisco Serrano, Duque de la Torre, en apoyo de una moción a las Cortes españolas para que se concediesen a Cuba reformas políticas y económicas. Después del inicio de la Guerra de los Diez Años apoyó con entusiasmo la lucha de los mambises. Esto provocó la represalia de las autoridades españolas y el 15 de junio de 1869 le fueron embargados los bienes de su propiedad. Ya para ese momento estaba fue de Cuba, formando parte de la emigración patriótica.</p>
<figure id="attachment_82771" aria-describedby="caption-attachment-82771" style="width: 243px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82771 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20231026_111524-243x300.jpg" alt="" width="243" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20231026_111524-243x300.jpg 243w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20231026_111524-121x150.jpg 121w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/20231026_111524.jpg 335w" sizes="auto, (max-width: 243px) 100vw, 243px" /><figcaption id="caption-attachment-82771" class="wp-caption-text">Poema de Sebastián Alfredo de Morales «Al Salto del Tequendama», escrito en Colombia. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Viajó entonces por Estados Unidos, Colombia y Venezuela, país donde se hizo médico homeópata. Se desempeñó en Colombia como representante de la República en Armas. Allí continuó las investigaciones botánicas, según narró después la poetisa Catalina Rodríguez, por entonces su esposa, en “Impresiones de viaje”, serie de artículos que dio a conocer en la revista <em>El Álbum</em>, en 1882.</p>
<p>Durante la Guerra del 95 también apoyó la causa de la independencia, aunque con limitaciones debido a la edad. Aunque fue testigo de la evacuación de las tropas españolas, no pudo ver la creación de la República, pues murió el 28 de abril de 1900, en plena ocupación estadounidense.</p>
<h3><strong>Poeta y editor</strong></h3>
<p>Además de ser un gran botánico, naturalista y médico, Sebastián Alfredo de Morales se destacó como poeta. Son numerosas las poesías que publicó en revistas y periódicos de la época, que nunca quedaron recogidas en un volumen independiente. <a href="https://www.ecured.cu/Rafael_Mar%C3%ADa_Merch%C3%A1n_y_P%C3%A9rez">Rafael María Merchán</a> mencionó su poema “La Flora”. Como poeta fue elogiado por <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Lezama_Lima">José Lezama Lima</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Samuel_Feij%C3%B3o">Samuel Feijoó</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Cintio_Vitier">Cintio Vitier</a> y <a href="https://www.ecured.cu/Fina_Garc%C3%ADa_Marruz">Fina García-Marruz</a>. <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Fornaris">José Fornaris</a>, expresó en 1856:</p>
<blockquote><p>“…me gusta, por fin, que Sebastián Morales, el agrónomo, el minero, el botánico, el médico, rinda holocausto a las encantadoras Musas”.</p></blockquote>
<p>Ocho poemas suyos fueron incluidos en <em>Parnaso cubano</em> (1881), entre ellos “La tarde del huerto”, que es quizás su obra más celebrada. <a href="https://www.ecured.cu/Antonio_L%C3%B3pez_Prieto">Antonio López Prieto</a>, autor de esta compilación, señaló:</p>
<blockquote><p>“…es uno de los hijos que más honran a Cuba, y su nombre como naturalista, botánico y literato es conocido en toda América y en parte de Europa. Es de costumbres severas, ardiente, entusiasta, afable, caritativo, buen amigo y excelente patricio. Hoy vive en Matanzas, con su virtuosa esposa, la inspirada poetisa Doña <a href="https://www.ecured.cu/Catalina_Rodr%C3%ADguez_de_Morales">Catalina Rodríguez</a>, preciosa joya de nuestro Parnaso, y sigue trabajando por el progreso de esta Isla, tan digna de ser feliz”.</p></blockquote>
<p>Gran amigo del poeta <a href="https://www.ecured.cu/Gabriel_de_la_Concepci%C3%B3n_Vald%C3%A9s">Gabriel de la Concepción Valdés</a>, Plácido, fue un apasionado difusor de su obra. Escritos suyos sobre este versificador se publicaron en <em>El Pensamiento</em> (1879). En esta misma revista, al año siguiente, publicó “El eco de la gruta”, sobre la entrevista entre Plácido y <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Heredia">José María Heredia</a>, lo cual provocó una tenaz polémica. En <em>El Álbum</em> dio a conocer el estudio “Plácido el poeta (Gabriel de la Concepción Valdés). Su vida y sus obras literarias” (1882).</p>
<figure id="attachment_82772" aria-describedby="caption-attachment-82772" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82772 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sebastian-Alfredo-de-Morales-27-octubre-1880-p.2-Gacetillas-poema-300x148.jpg" alt="" width="300" height="148" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sebastian-Alfredo-de-Morales-27-octubre-1880-p.2-Gacetillas-poema-300x148.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sebastian-Alfredo-de-Morales-27-octubre-1880-p.2-Gacetillas-poema-150x74.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Sebastian-Alfredo-de-Morales-27-octubre-1880-p.2-Gacetillas-poema.jpg 740w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-82772" class="wp-caption-text">Verso satírico “Sebastián Alfredo de Morales”, publicado en el Diario de Matanzas, el 27 de octubre de 1880. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Gracias a su tesón se publicó la compilación dedicada a Plácido: <em>Poesías completas</em>, con 210 composiciones inéditas. Sebastián Alfredo de Morales fue el autor del prólogo biográfico que lo inició. Este volumen desencadenó una polémica y varias interrogantes que aún persisten en nuestros días.</p>
<p>Editó el <em>Álbum Milanés</em>, junto a Guillermo Schweyer y Francisco Valdés Rodríguez. Este se publicó con el objetivo de reunir fondos para erigir un monumento al poeta <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_Jacinto_Milan%C3%A9s">José Jacinto Milanés</a> en el Cementerio de San Carlos Entre los escritos en verso y prosa que contiene hay varios de su autoría. Es el caso de “Phosphorescencia”, dedicado a explicar este fenómeno natural y de los poemas “A la calavera de un poeta” y “A la muerte”. Además, escribió la “Advertencia” y el “Prólogo”.</p>
<p>Sobre filosofía escribió “¿Quién es?” (1880), artículo aparecido en <em>El Pensamiento</em>. A su vez, en <em>El Álbum</em> fueron publicados “Bellezas y secreto de la creación” (1882), que trató de la inteligencia animal, y “Secretos de la Biblia” (1882).</p>
<p>Dirigió en Matanzas el <em>Boletín del Recreo</em>, órgano de la Sociedad Recreo de Pueblo Nuevo, en la fue director de la Sección Literaria. Integró la Junta Directiva del Círculo de Escritores de Matanzas. Fue vocal del Gran Jurado de la Exposición de Matanzas en 1881 y socio corresponsal de la Real Sociedad Económica de Santiago de Cuba.</p>
<p>Como crítico publicó la reseña “Dos liras matanceras”, en <em>Aurora del Yumurí</em> el 23 de julio de 1865. El 8 de enero de 1868 apareció en el mismo periódico la necrología “[Rafael Madrigal Valdivia]”. En 1899 escribió una carta juzgando la obra de teatro <em>Un episodio de la guerra de Cuba</em>, de René Darbois, que se publicó en marzo de ese año en Matanzas. Además de demostrar conocimientos acerca del arte dramático, defendió que</p>
<blockquote><p>“…deben instituirse escuelas artísticas, para que en la Nueva República de Cuba se depuren el gusto y las costumbres, sacando las masas de la ignorancia con provecho de esta carrera meritísima”.</p></blockquote>
<h3><strong>En la ciencia matancera</strong></h3>
<p>Las investigaciones de Sebastián Alfredo de Morales comenzaron desde la primera mitad del siglo XIX. Al parecer sus primeras inquietudes estuvieron dirigidas a la geología y la paleontología. <a href="https://www.ecured.cu/Carlos_Manuel_Trelles">Carlos M. Trelles</a> citó un trabajo suyo sobre “Fósiles encontrados en la Guanábana” (1846). También se ha mencionado que por esa fecha hizo estudios geológicos en el Escambray.</p>
<p>Estuvo entre los primeros académicos corresponsales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana. Fue el primero en Matanzas, a partir del 4 de abril de 1862. Además, alcanzó la condición de miembro de mérito el 12 de diciembre de 1897.</p>
<p>Fue fundador y director de la Sección de Ciencias Físicas, Naturales y Matemáticas del Liceo de Matanzas, creada en 1864 y en la cual desarrolló una ardua labor científica. Fue el promotor y ejecutor de las principales actividades desarrolladas en la que fuera la primera institución científica matancera, que existió hasta 1869.</p>
<p>Dirigió la publicación, en 1866, del <em>Anuario de la Sección de Ciencias Físicas y Naturales del Liceo de Matanzas</em>. En esta revista, la primera con carácter científico en Matanzas, publicó el “Prólogo” y también la “Introducción a la Monografía de las Ampelídeas de Cuba”. Sobre botánica publicó los artículos “Coloración y olor de las hojas y las flores de los vegetales” y “Seiba”. Vinculado a la zoología dio a conocer “Euryale asperum,—Lamarck”.</p>
<p>Publicó varios artículos en <em>Aurora del Yumurí</em>, en los que rectificó errores o aclaró dudas relativas a la flora y la fauna cubanas. Fue el caso de “Digo”, el 14 de mayo de 1865. También de las “[Aclaraciones a un artículo de Manuel Monteverde sobre la salvadera y sus propiedades, aparecido en <em>El Fanal</em>, de Puerto Príncipe]”, publicado el 4 de junio de 1865. Otros que pueden citarse son y “[Sobre unos fetos petrificados”], fechado el 24 de mayo de 1866 y “Contra un error”, del 3 de enero de 1868. En el mismo periódico publicó “Historia Natural”, el 19 de agosto de 1865.</p>
<p>Acerca de la labor que desarrolló en Matanzas, escribió Antonio López Prieto en <em>Parnaso cubano</em> (1881):</p>
<blockquote><p>“Puede decirse que al Sr. Morales debió Matanzas el gusto y el entusiasmo por las ciencias naturales, siendo también harto notorio que, con su saber, logró formar aventajados discípulos en aquellas, entre los cuales dignísimo es de especial mención el malogrado D. Manuel Jacinto Presas que, además de médico afamado, era ya un distinguido naturalista”.</p></blockquote>
<h3><strong>La Flora de Cuba</strong></h3>
<p>Al parecer los viajes por Asia y África le decidieron a dedicarse por entero a la botánica, aunque jamás descuidó otros ramos de las ciencias naturales. Al referirse a las exploraciones que realizó en esas regiones exóticas, exclamó:</p>
<blockquote><p>“Los bosques del Asia, antigua como las aguas y las nubes; los de la Oceanía, vieja como el fuego de los volcanes; los del África, así también antigua como las tempestades y la electricidad; y los de la América contemporánea del inmenso azulado océano que la ciñe en torno, son nuestros maestros museos y nuestros consejeros”.</p>
<p>“¿Cómo se escribe la historia de estas interesantes criaturas que llamamos plantas? No es ciertamente a la sombra de perfumados gabinetes; fuerza es tener al sol por compañero, la tierra por asiento, y por biblioteca los bosques”.</p>
<p>“La ciencia es, tal vez árida, o al menos aparenta serlo para muchos y es fuerza revestirla a veces de algún poco de poesía; no porque en sí ella no la tenga, sino para los que no conocen el pincel que diseña la fisonomía de nuestros individuos ha de ser fastidioso que de improviso se les salude con lluvia de tan árido tecnicismo”.</p>
<p>“Sobre el campo se ve más que en el herbario; y en el herbario reciente se ve más que en el herbario seco”.</p></blockquote>
<p>Esto lo hizo empeñarse en escribir una <em>Flora de Cuba</em>, que sería su principal desvelo y su principal aporte a la ciencia cubana. Según su sobrino, el también naturalista <a href="https://www.ecured.cu/Manuel_Jacinto_Presas_y_Morales">Manuel J. Presas</a>, los manuscritos de su padre, Sebastián María, con “…algunas descripciones inéditas de plantas medicinales por el método Linneano…”, le sirvieron más tarde para la redacción de esta obra grandiosa.</p>
<p>Presas mencionó, además, sus</p>
<blockquote><p>“…descripciones de plantas cubanas, acompañadas de observaciones acerca de sus usos y propiedades y de sus derechos como especies, trabajos que nada dejan por desear al botánico más exigente. Morales se distingue por la elegancia y exactitud de las descripciones, así como por la tolerancia científica…”. Destacó que sus obras hablaban con “…voz más alta y elocuente” y que “…posee las colecciones más completas de plantas, semillas y maderas”.</p></blockquote>
<p>Acerca de los objetivos que perseguía con esta obra, señaló el propio Sebastián Alfredo de Morales:</p>
<blockquote><p>“…me he propuesto hacer de esta <em>Flora</em> un libro útil a todas las clases de nuestra sociedad, pues no es mi ánimo formar una obra más de lujo, ni menos una colección de descripciones científicas de plantas sin aplicación y en que a vueltas de un tecnicismo pedantesco ostente una vana erudición sin provecho para los que me lean”.</p></blockquote>
<figure id="attachment_82773" aria-describedby="caption-attachment-82773" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><a href="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-libro-Plantas-textiles-cubanas-Diario-de-la-Marina-1893.bmp"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82773 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-libro-Plantas-textiles-cubanas-Diario-de-la-Marina-1893-300x186.jpg" alt="" width="300" height="186" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-libro-Plantas-textiles-cubanas-Diario-de-la-Marina-1893-300x186.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-libro-Plantas-textiles-cubanas-Diario-de-la-Marina-1893-150x93.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-libro-Plantas-textiles-cubanas-Diario-de-la-Marina-1893.bmp 553w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /></a><figcaption id="caption-attachment-82773" class="wp-caption-text">Anuncio del libro Plantas textiles cubanas, Diario de la Marina, 1893. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Desde 1858 comenzó a publicar partes de su <em>Flora de Cuba</em> en la <em>Aurora de Matanzas</em>. También lo hizo en <em>Revista Habanera</em> (1861 y 1862) y en <em>Cuba Literaria</em> (1862). Estuvo entre los redactores del <em>Repertorio Físico-Natural de la Isla de Cuba</em>, revista habanera dirigida por <a href="https://www.ecured.cu/Felipe_Poey">Felipe Poey</a>. En el primer tomo publicó “El corojo. Gastrococos armentalis” (1865) y “Monografía de las Ampelídeas de Cuba” (1865). En el segundo dio a conocer “Flora cubana. Vegetales que producen resinas y gomo-resinas, útiles a la Industria y a la Medicina” y “Vegetales que producen aceites útiles a la Industria, a la Medicina y a la Economía doméstica”. Todos estos trabajos formaban parte de su obra mayor.</p>
<p>Tras su salida de Cuba en 1869, Sebastián Alfredo de Morales resguardó los manuscritos de la <em>Flora de Cuba</em> en la casa de sus hermanas en Matanzas. Allí los encontró la furia del huracán de 1870, que los dañó de forma irreparable. Al regresar a la patria en 1878, se propuso la misión de reescribir la obra. Desde entonces, todas las publicaciones que realizó estuvieron conformadas con partes de la Flora de Cuba, en las cuales se propuso destacar su importancia para la economía cubana.</p>
<p>En 1885 publicó en la revista <em>La Enciclopedia</em> el trabajo “La Ayúa”, sobre esta especie de la familia de las Rutáceas, en el que recomendó su uso medicinal. Acerca del “Cultivo de la piña”, fue el trabajo que incluyó en segundo tomo de la obra colectiva <em>Tesoro del Agricultor Cubano</em> (1886), editada por <a href="https://www.ecured.cu/Francisco_Javier_Balmaseda">Francisco Javier Balmaseda</a>. Entre los libros que publicó estuvieron <em>Agricultura. Textiles. Cultivo y explotación de las especies nativas de Cuba y de otras exóticas aprovechables</em> (s. f.). También <em>Agricultura. Textiles. Cultivo y explotación de las especies nativas de Cuba, y de otras exóticas aprovechables</em> (1893). Según Carlos M. Trelles, dejó inéditas una <em>Cartilla Agrícola</em> (1898) y un <em>Tratado de Agricultura con aplicación a Cuba</em>.</p>
<p>En 1887 recibió apoyo financiero de la benefactora santaclareña <a href="https://www.ecured.cu/Marta_Abreu">Marta Abreu</a>, esposa de su exdiscípulo <a href="https://www.ecured.cu/Luis_Est%C3%A9vez_y_Romero">Luis Estévez y Romero</a>, para la publicación del libro <em>Flora arborícola de Cuba</em>. Estuvo un tiempo en Remedios durante 1892, etapa en la que trabajó por breve tiempo en la organización del herbario del Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara. Este mismo año apareció en la <em>Revista Cubana</em>, el prólogo a su “Catálogo científico y razonado de la <em>Flora de Cuba</em> existente en el Museo Botánico del Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana”. Este herbario de Sebastián A. de Morales se conservó en esta institución y fue catalogado en 1901 por el botánico <a href="https://www.ecured.cu/Felipe_Garc%C3%ADa_Ca%C3%B1izares">Felipe García Cañizares</a>.</p>
<p>En los <em>Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana</em> publicó una parte de la “Monografía de las Ampelideas de Cuba” (1866). Según el historiador <a href="https://www.ecured.cu/Jos%C3%A9_L%C3%B3pez_S%C3%A1nchez">José López Sánchez</a>, este fue “…su trabajo de mayor valor científico”. También dio a conocer “Flora arborícola de Cuba” (1886), dedicada a la familia de las Rosáceas. En 1886 envió una carta a la Real Academia, solicitando protección para publicarla por partes en los <em>Anales</em>.</p>
<p>Para 1893 ya estaban listos los cuatro tomos de la <em>Flora de Cuba</em> de Sebastián Alfredo de Morales. Según declaró, incluía más de 15000 especies.  En 1895 la Real Academia de Ciencias de La Habana acordó publicarla, pero no fue posible. Esta grandiosa obra recibió premio en la Exposición de París de 1900. En 1922 se intentó hacer una edición de sus obras a modo de <em>Cartillas Agrícolas</em>, que al parecer se llamó <em>Cartilla y Calendario Agrícola Cubano</em>. La Academia de la Historia de Cuba creó en 1928 una comisión para estudiar la posibilidad de comprar los manuscritos de Sebastián Alfredo de Morales. Sin embargo, jamás fue editada.</p>
<h3><strong>Otras temáticas</strong></h3>
<p>Entre marzo y abril de 1865 publicó en <em>Aurora del Yumurí</em>, una serie de artículos titulada “Cereales”, en la que trató acerca del maíz y el trigo. También expuso varios de los acuciantes problemas de la agricultura cubana y las posibles soluciones. Al respecto declaró:</p>
<blockquote><p>“Mucha industria interesante hay perdida en nuestro país; mucho tiempo mal empleado, y mucho sistema rutinario y empírico”, tras lo cual agregó: “Estoy firmemente persuadido de que la isla de Cuba tiene necesidad de ser eminentemente agricultora, que éste es su más brillante porvenir de riqueza y de regeneración universal”.</p></blockquote>
<p>Estas palabras mantienen total vigencia y están en consonancia con las ideas expresadas en aquella época por los defensores de la transformación científica de la agricultura cubana, como el <a href="https://www.ecured.cu/Francisco_Fr%C3%ADas_y_Jacott">Conde de Pozos Dulces</a>, <a href="https://www.ecured.cu/Tranquilino_Sandalio_de_Noda">Tranquilino Sandalio de Noda</a> y <a href="https://www.ecured.cu/%C3%81lvaro_Reynoso_Vald%C3%A9s">Álvaro Reynoso</a>.</p>
<figure id="attachment_82774" aria-describedby="caption-attachment-82774" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82774 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-1928-300x87.jpg" alt="" width="300" height="87" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-1928-300x87.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-1928-150x44.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-1928-768x223.jpg 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Anuncio-de-1928.jpg 849w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-82774" class="wp-caption-text">Anuncio de un libro de Sebastián Alfredo de Morales. Diario de la Marina, 1928. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Colaboró en los <em>Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana</em>. Allí se publicó el trabajo “Estudio sobre el olfato de las auras” (1891). Otros que envió a esta institución quedaron sin publicar. Por ejemplo, “Nosografía del Colocolo”, fechado en Matanzas el 6 de agosto de 1862. Lo mismo le sucedió a “Nueva cerveza publicada con una planta del país” (1886) y “Orden Marsupiales” (1897). Además, también remitió: “Coloración orgánica y periódica de algunas aguas naturales, incluso las del «Río Yumurí» de Matanzas”. De este último dio a conocer una versión en la revista <em>El Pensamiento</em>: “Coloración periódica de las aguas del río Yumurí” (1880).</p>
<p>Formó parte de la comisión creada en 1880 por la Real Academia de Ciencias de La Habana para el estudio de la epidemia que afectaba las plantaciones de cocoteros de Baracoa. En el segundo tomo del <em>Tesoro del Agricultor Cubano</em> (1886), se publicó “Opinión del Dr. D. Sebastián Alfredo de Morales, médico y botánico”, acerca del tema.</p>
<p>Además de eminente naturalista, Sebastián Alfredo de Morales se destacó como educador. Estableció en 1844, con Francisco Javier de la Cruz, el Colegio Siglo XIX en la ciudad de Matanzas. Estuvo entre los fundadores del Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas en 1865, donde desempeñó la cátedra de Historia Natural y Nociones Teórico-prácticas de Agricultura. En 1881 era profesor del Colegio San Carlos. Participó en la fundación, en 1883, de la Institución Libre de Enseñanza en Matanzas.</p>
<h3><strong>Epílogo</strong></h3>
<p>Sebastián Alfredo de Morales fue una personalidad relevante para la ciencia matancera en el siglo XIX. Dedicó, además, más de cincuenta años de su vida a defender la independencia de Cuba. Amó a Cuba, y a Matanzas, como mismo hizo con la naturaleza, “…con el corazón, con el cerebro, y hasta con la sangre”.</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/tvyumuri/sebastian-alfredo-de-morales-nuestro-botanico-patriota-y-poeta/">Sebastián Alfredo de Morales, nuestro botánico, patriota y poeta</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/tvyumuri/sebastian-alfredo-de-morales-nuestro-botanico-patriota-y-poeta/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
		<item>
		<title>La Biblioteca Científica de la Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas</title>
		<link>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-biblioteca-cientifica-de-la-seccion-de-ciencias-del-liceo-de-matanzas/</link>
					<comments>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-biblioteca-cientifica-de-la-seccion-de-ciencias-del-liceo-de-matanzas/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Luis Ernesto Martínez González]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 16 Apr 2025 17:54:13 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Reseña]]></category>
		<category><![CDATA[Biblioteca Científica en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[historia de la ciencia en Matanzas]]></category>
		<category><![CDATA[Sección de Ciencias]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.tvyumuri.cu/?p=82257</guid>

					<description><![CDATA[<p>En 1866, la Sección de Ciencias Físicas, Naturales y Matemáticas del Liceo Artístico y Literario...</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-biblioteca-cientifica-de-la-seccion-de-ciencias-del-liceo-de-matanzas/">La Biblioteca Científica de la Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><strong>En 1866, la Sección de Ciencias Físicas, Naturales y Matemáticas del Liceo Artístico y Literario de Matanzas estableció una Biblioteca Científica.</strong></p>
<p>Además del Museo de Historia Natural que creó en 1866, la Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas estableció una Biblioteca Científica. Si bien no alcanzó un alto número de obras, estas fueron de calidad, sobre todo novedosas y actualizadas. De acuerdo a los donativos publicados durante la conformación del Museo, se ha podido conocer que se recibieron 23 libros. Tres estaban editados en inglés y siete en español, de ellos cinco publicados en Cuba. Los otros 13 eran franceses. Dos revistas, una de ellas en inglés, dos prospectos y tres tesis para el doctorado en medicina, de ellas dos en francés, también estuvieron entre sus fondos y dos mapas.</p>
<h3><strong>El aporte de los fundadores</strong></h3>
<p>Entre los que hicieron aportes a la Biblioteca Científica de la Sección de Ciencias, estuvieron los socios fundadores Joaquín Barnet, Richard J. Cay y Manuel Presas, así como los supernumerarios Manuel M. Carrerá y Agustín Pinto. También contribuyeron socios corresponsales como Joaquín Fabián de Aenlle, Henri Dumont, Felipe y Andrés Poey, Fernando Valdés Aguirre y Marcos de J. Melero.</p>
<figure id="attachment_82263" aria-describedby="caption-attachment-82263" style="width: 176px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82263 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/7-directionsforcol00smit_0005-176x300.jpg" alt="" width="176" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/7-directionsforcol00smit_0005-176x300.jpg 176w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/7-directionsforcol00smit_0005-88x150.jpg 88w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/7-directionsforcol00smit_0005.jpg 468w" sizes="auto, (max-width: 176px) 100vw, 176px" /><figcaption id="caption-attachment-82263" class="wp-caption-text">Portada del libro Directions for collecting, preserving and transporting specimens of natural history. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Hay que anotar la donación, por Manuel J. Presas, del texto <em>Directions for </em><em>collecting, preserving and transporting specimens of natural history</em>, publicado por la Smithsonian Institution de Washington. De seguro fue un valioso auxiliar bibliográfico para la instalación del Museo de Historia Natural que la Sección estableció en el Liceo. También Presas colaboró con un folleto titulado: <em>School of Mines, Columbia College</em>. Debe tratarse del prospecto de la revista estadounidense de igual denominación.</p>
<p>Un ejemplar del <em>Almanaque náutico español de 1864</em>, estuvo entre los aportes Joaquín Barnet Ruiz, uno de los fundadores de la Sección de Ciencias. Además, también donó un <em>Almanach du jardinier fleuriste pour 1867</em>, editado en francés. Otro fundador, el inglés Richard James Cay se contó entre los donantes con un ejemplar de las <em>Memoirs read before The Boston Society Of Natural History; Being A New Series</em> (1866).</p>
<h3><strong>La ciencia francesa</strong></h3>
<p>Entre los textos extranjeros que se recibieron como donación predominaron los franceses. Esto evidencia la influencia de la ciencia de ese país en el desarrollo de las ciencias naturales cubanas en el siglo XIX. No obstante, también se recibieron libros de naturalistas norteamericanos.</p>
<p>Así sucedió con los textos publicados en Francia que aportó el doctor Agustín Pinto Caraballo, Socio Facultativo de la Sección. Entre ellos los tres tomos de <em>Astronomie théorique et pratique</em>, de Jean B. Delambre (1814). También <em>Exposition du système du monde</em> (1835), sexta edición, de Pierre S. Laplace. Además, <em>Origine des sciences physiques et naturelles et des sciences métaphysiques et morales constatée suivant les lois physiques</em> (1858), de Pierre Beron. Donó igualmente el célebre <em>Traité philosophique</em> d’<em>astronomie populaire</em> (1844), de Auguste Comte y dos volúmenes del <em>Traité d’Optique Physique</em> (1859), escrito por Félix Billet.</p>
<figure id="attachment_82268" aria-describedby="caption-attachment-82268" style="width: 247px" class="wp-caption alignright"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82268 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Exposition_du_systeme_du_monde_-247x300.jpg" alt="" width="247" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Exposition_du_systeme_du_monde_-247x300.jpg 247w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Exposition_du_systeme_du_monde_-123x150.jpg 123w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Exposition_du_systeme_du_monde_.jpg 427w" sizes="auto, (max-width: 247px) 100vw, 247px" /><figcaption id="caption-attachment-82268" class="wp-caption-text">Portada del libro Exposition du système du monde. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>El médico Manuel María Carrrerá, también graduado en Francia, aportó los cuatro tomos del <em>Dictionnaire français illustré, et encyclopédie universelle </em>(1864), escrito por Jean F. Dupiney de Vorepierre.  Los hizo acompañar de los dos tomos del <em>Traité des plantes medicinales indigénes, precedé d’un cours de Botanique</em> (1854), escrito por Antonin Bossu. A los anteriores hay que sumar los dos tomos de <em>Biographie médicale par ordre chronologique</em> (1855) escrito por Bayle y Thillaye, y el <em>Traité des eaux minerals de Spa</em> (1837), de Lambert Lezaack. Por último, Carrerá también aportó a la Biblioteca Científica de la Sección dos libros de botánica de Jean B. Payer: <em>Éléments</em> <em>de Botanique</em> (1857) y <em>Lecouns sur les familles naturales des plantes </em><em>faites à la Faculté des sciences de Paris</em> (1860).</p>
<p>Debe señalarse, además, la donación de tesis de doctorado recién defendidas. Fue el caso de Manuel M. Carrerá, quien donó su <em>Essai sur les tumeurs fibro-plastiques des os</em> (1865). Lo hizo el también yumurino Tomás Plasencia, autor de <em>El oftalmoscopo es el único medio que la ciencia posee para establecer el diagnóstico de las lesiones de la retina y de la papila del nervio óptico</em> (1866). Mientras, el villareño Antonio Lorda, quien después tuvo una relevante participación en la Guerra de los Diez Años, aportó su tesis de doctor, titulada <em>Quelques considerations sur la pathogenie et l’hygiéne des pays chauds</em> (1864).</p>
<figure id="attachment_82267" aria-describedby="caption-attachment-82267" style="width: 212px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82267 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/6-32130678492-212x300.jpg" alt="" width="212" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/6-32130678492-212x300.jpg 212w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/6-32130678492-106x150.jpg 106w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/6-32130678492.jpg 513w" sizes="auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px" /><figcaption id="caption-attachment-82267" class="wp-caption-text">Portada de la tesis de doctorado Essai sur les tumeurs fibro-plastiques des os. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<h3><strong>Curiosidades</strong></h3>
<p>Entre los donativos más curiosos estuvo una <em>Guía de los monumentos y edificios </em><em>más notables de Pompeya</em>, por Alejandro Caballero. Carlos Ortiz aportó un libro segundo de lectura para ciegos, publicado por el asilo Perkins de Boston en 1846. Este volumen fue <em>The Blind Child&#8217;s Second Book</em>, o <em>El Libro Segundo del Niño Ciego</em>, cartilla de lectura impresa originalmente en relieve. Este es un curioso antecedente de los modos de leer que aprendían los ciegos antes de generalizarse la escritura y lectura en Braille.</p>
<figure id="attachment_82261" aria-describedby="caption-attachment-82261" style="width: 300px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82261 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Para-ciegos-300x164.jpg" alt="" width="300" height="164" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Para-ciegos-300x164.jpg 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Para-ciegos-150x82.jpg 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Para-ciegos.jpg 728w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-82261" class="wp-caption-text">Una de las páginas a relieve del The Blind Child&#8217;s Second Book. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Dos mapas fueron donados. Uno en relieve de Boston, por el propio Ortiz, con indicación de los barrios, muelles, y demás aspectos importantes de la ciudad. Otro por el socio agregado Luis Estévez Romero, que representaba las costas de América e Inglaterra, el trayecto del cable telegráfico trasatlántico, la dirección seguida en los viajes entre ambos continentes y otros datos interesantes.</p>
<h3><strong>Obras relevantes</strong></h3>
<p>En octubre de 1866, Manuel Presas informó de otras obras recibidas, de gran significación en la historia de la ciencia cubana y universal. Se trató de donaciones de sus autores, todos socios corresponsales de la Sección de Ciencias. Estos fueron los dos volúmenes de las <em>Memorias sobre la historia natural de la isla de Cuba</em> (1851-1858), de Felipe Poey, quien además contribuyó con el libro <em>General report upon the Zoology of the several Pacific railroad routes. </em><em>Mammals</em> (1857), de Spencer Baird. De este mismo autor también se recibió <em>The Mammals of North America: The Descriptions of Species Based Chiefly on the Collections in the Museum of the Smithsonian Institution</em> (1859).</p>
<figure id="attachment_82266" aria-describedby="caption-attachment-82266" style="width: 224px" class="wp-caption aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82266 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1131-224x300.jpg" alt="" width="224" height="300" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1131-224x300.jpg 224w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1131-112x150.jpg 112w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/1131.jpg 646w" sizes="auto, (max-width: 224px) 100vw, 224px" /><figcaption id="caption-attachment-82266" class="wp-caption-text">Comunicación de Manuel J. Presas, en la que dio a conocer algunos de los libros donados a la Sección de Ciencias en 1866. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>Joaquín F. de Aenlle, socio corresponsal de la Sección, donó un “…ejemplar a la rústica de su obra…” <em>Apuntes para el estudio de las aguas</em><em> minero-medicinales de la isla de Cuba, y relación de todos los análisis que de las mismas se han practicado hasta la fecha</em> (1866). Acerca de este libro Manuel J. Presas elaboró una extensa reseña, que fue presentada en la Sección el 9 de octubre de 1866 y publicada en <em>El Liceo</em>.</p>
<figure id="attachment_82260" aria-describedby="caption-attachment-82260" style="width: 300px" class="wp-caption alignleft"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-82260 size-medium" src="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Oracion-Valdes-Aguirre-300x247.png" alt="" width="300" height="247" srcset="https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Oracion-Valdes-Aguirre-300x247.png 300w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Oracion-Valdes-Aguirre-150x124.png 150w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Oracion-Valdes-Aguirre-768x633.png 768w, https://www.tvyumuri.cu/wp-content/uploads/Oracion-Valdes-Aguirre.png 965w" sizes="auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px" /><figcaption id="caption-attachment-82260" class="wp-caption-text">Portada del libro Oración inaugural&#8230;, de Fernando Valdés Aguirre. A la derecha se lee la dedicatoria a la Sección de Ciencias. Archivo del autor.</figcaption></figure>
<p>La <em>Oración inaugural pronunciada en la apertura del año académico de 1866 a 1867 en la Real Universidad de La Habana</em>, de Fernando Valdés Aguirre, también fue donada por su autor. Hay que destacar que se trata del ejemplar de esta obra que está digitalizada en Google Books. En el mismo puede leerse la dedicatoria de Valdés Aguirre, que dice en la primera página: “A la Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas”. No deja de ser llamativo que ese libro esté hoy en la Universidad de Harvard, única evidencia actual de la existencia de la Biblioteca Científica del Liceo de Matanzas.</p>
<p>A su vez, el antropólogo francés Henri Joseph Dumont, también Corresponsal de la Sección, aportó un ejemplar de su libro <em>Investigaciones generales sobre las enfermedades de las razas que no padecen la fiebre amarilla y estudio particular sobre la enfermedad de los ingenios de azúcar o hinchazón de los negros y chinos</em> (1865), que había publicado en Cárdenas. Antonio Caro Cerecio, figura relevante de la historia de la química en Cuba, envió la memoria titulada <em>Del Instituto de Investigaciones Químicas de La Habana. Su origen y creación</em> (1865).</p>
<p>Los hijos de Poey, Enrique y Andrés, también donaron libros a la Biblioteca Científica de la Sección de Ciencias. El primero hizo llegar un prospecto para la enseñanza de la agricultura e industria agrícola. Por su parte, Andrés Poey, Socio Corresponsal de la Sección, donó la memoria de su autoría <em>Sur l&#8217;action chimique de la lumière diffuse observée à la Havane à l&#8217;aide d&#8217;un nouvel actinographe chimique </em>(1863).</p>
<p>Entre las revistas recibidas con destino a la Biblioteca Científica de la Sección de Ciencias, estuvo la entrega XXXI del tomo 3 de los <em>Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana</em>. La hizo llegar el médico habanero Marcos de Jesús Melero, quien era uno de los directores de la publicación junto con Antonio Mestre.</p>
<p>Estos fueron, según los datos encontrados, los ejemplares que conformaron la Biblioteca Científica establecida por la Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas. Es muy probable que hayan existido muchos más, pero no ha sido posible saberlo con precisión. De todas formas, el legado de esta institución fue muy significativo, pues fue la primera Biblioteca Científica, de carácter público, que existió en Matanzas. (LLOLL)</p>
<p>La entrada <a href="https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-biblioteca-cientifica-de-la-seccion-de-ciencias-del-liceo-de-matanzas/">La Biblioteca Científica de la Sección de Ciencias del Liceo de Matanzas</a> se publicó primero en <a href="https://www.tvyumuri.cu">TV Yumurí</a>.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://www.tvyumuri.cu/matanzas/la-biblioteca-cientifica-de-la-seccion-de-ciencias-del-liceo-de-matanzas/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>0</slash:comments>
		
		
			</item>
	</channel>
</rss>
