Escritores y poetas matanceros recuerdan el centenario de la reconocida profesora y escritora Digdora Alonso, quien nació el 20 de agosto de 1921 en la barriada de Pueblo Nuevo, en la ciudad de Matanzas.
El artista de la plástica, poeta y amigo de Digdora, Rolando Estévez Jordán, comenta que ella pertenecía a una familia de clase media baja: su padre un minero y su mamá ama de casa.
Según la información de Lisania La Osa Llanes, la profesora de Español y Literatura obtuvo el título de Doctora en Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana en 1944. En la década del 50 integró las peñas literarias de la urbe de los puentes y ríos y se convirtió en una de las poetisas más importantes de Cuba.
En el Instituto de Segunda Enseñanza de Cárdenas y en el Preuniversitario de Matanzas la recuerdan por su peculiar forma de enseñar.
“Los principales críticos de arte y de literatura y los principales periódicos del país recepcionaban su obra y la publicaban”, precisa Alfredo Zaldívar, director de ediciones Matanzas y amigo personal de Digdora.
Digdora le legó a Matanzas no solo su poesía encantadora, sino también la ternura de una profesora, amada por la vida y el arte. Su obra está compilada en libros como Para leer la Rosa Blanca, Casi invisible al atardecer, Bajo el hongo, En las márgenes del diario y Bajo el cielo de adentro.
Rolando Estévez la define así: “Le deja a este mundo no solo una obra sólida: le deja una obra única. Fue una maestra de vida, de poesía, de arte.”
TV Yumurí reproduce algunas de sus fotos, justo cuando se cumple el centenario de su natalicio. (PRM)

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